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Aquella mañana era distinta a las demás, bien porque estaba ahí, compartiendo unos croissants con su padre, bien porque lo veía leer el periódico (incluso juraría que permanecía en tensión, como si temiese que en cualquier momento, un monstruo entrase por la ventana, provocado por algún sujeto enfurecido por haberle echado de la casa) o bien… simplemente, porque estaban sólo ellos dos.

Loki había abandonado la morada hacía rato, tan siquiera se había despedido personalmente, sólo dejo una nota dentro de su maletín estudiantil, con una preciosa letra acompañada:

Estaré en la Agencia, iré a buscarte, espero que no pienses que me he marchado para no volver a verte, porque por si lo has olvidado, sigues siendo mi Prometida.

ATT Loki

Posdata: Te quiero

Con lo último había olvidado por completo la furia que le entró con el tono socarrón, y sonreía cual niña enamorada.

- Ese chico, ¿Te gusta?

Y ahí va el atragantamiento de Mayura con el zumo de naranja, ¿desde cuándo su Padre era tan directo?

- ¿Qué tiene que ver eso?

- No me gusta –parpadea, sorprendida- Tiene algo que no me gusta…

- ¿Por eso estás así desde que te has levantado?

- se le cae el periódico- E… Estoy no… normal… no me pasa na… nada…

- Si tan mal te caía, ¿por qué no se lo has dicho?

- Porque… porque Él me da igual como sea… me importa que te haga daño, Mayura…

Se muerde el labio, porque a decir verdad, ese miedo también era el suyo: que o bien se marchase, o hasta que hubiese sido un bonito sueño, alguien que de repente aparecía en su vida, y la reclamaba con tanta fuerza.

Termina el vaso y lo deja con energía en la mesa, sólo había una forma de saberlo, y no iba a tardar más tiempo.

- Voy a salir

- ¿A dónde? Hoy no tienes clase…

- Quedé con unas amigas…

- ¿Seguro que no vas a ver al tal Loki?

- Por supuesto que no, papá…

Qué bien sabía mentir, a saber desde cuándo había aprendido. Por supuesto que iba a verle, la había dicho dónde estaría, para qué esperar que la fuese a buscar, cuando podía ir Ella a darle la sorpresa.

Y sobre todo, vencer los miedos que la susodicha agencia inexplicablemente la provocaba…

/

Y allí está, frente a la puerta, Loki la ha adecentado un poco… todas las malas hierbas habían desaparecido, y las paredes estaban impolutas.

Era imposible que en una sola noche o mañana hubiese cambiado tanto aquello, así que debía de sumarlo a uno de los tantos misterios que rodeaban a su novio.

- Novio… jiji…

Cada vez podía decirse que era más consciente de todo lo que la estaba pasando, así que toma aire, y entra dando saltitos.

Otra vez esa sensación de nostalgia en aquellas pertenencias, intentaría no demorarse mucho, mejor ir, verle, decirle de salir, y tirando.

Pero al llegar al manillar del cuarto del segundo piso se detiene, por una voz tremendamente familiar…

- Es increíble lo rápido que has modificado esto, Loki…

¿Quién era? ¿Le conocía?

- Narugami, ¿no has venido para conseguir trabajo y entretenerte aquí?

- ¿Así agradeces las visitas?

- No cuando vienen reclamando comida…

Por alguna razón sonríe, se imagina a Loki apoyado elegantemente en una mesa, por ejemplo, mientras acusa al individuo en sí con inteligencia.

Se replantea si es bueno molestarlos, porque parece que se aprecian mucho…

- Buenos días, señorita –dicen en su oído-

- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Y de la caída por el tremendo susto, empuja la puerta y cae al suelo. La situación, un tanto cómica para los tres varones, vergonzosa para la afectada: el chico de gafas con expresión preocupada, delante suya; el castaño con uniforme, empuñando la espada de madera; y el que faltaba, el dueño del sitio, con los ojos abiertos como platos.

- Perdóneme, señorita, no era mi intención! A… Amo Loki… Yo… yo no….

- Tranquilo Yamino… -se aproxima a Ella y la tiende la mano, con una sonrisa gentil- ¿Qué haces aquí?

La sensación de querer que se la tragase la tierra es volátil, cuando un flash atesora su cabeza, la de su versión niño en ésa misma posición, tendiéndola su ayuda.

Y traga saliva, sonrojada.

- Pre… Pretendía darte una sorpresa… -acepta-

Y al final, la sorprendida era ella, con esas dos nuevas presencias. Aquí su pareja la rodea de la cintura, como si quisiese protegerla de todo… o de esas dos figuras.

Tal vez, por el efecto que habían ocasionado en Ella.

- Mayura…e… ellos son…

- ¿Amigos tuyos? –pregunta, como lo más obvio-

- Sí… supongo… Él es Yamino, mi….

- Su mayordomo –sonríe, respondiendo por Él-

Mira a ambos, no parecen estar muy conformes con la información dada. Otro misterio más en la lista de Loki…

- I… Iré a la cocina, tengo que limpiar la cocina, discúlpenme…

- ¿¡Qué harás de comer, gafotas!? –le alcanza y agarra del cuello-

- Ah… ah… pues –suda horrores- ¿Se queda, acaso?

- No Yamino, no se queda a comer… -responde Loki, sin soltar a la pobre estudiante- Mi casa no es un restaurante, Narugami, búscate la vida…

- ¡Qué malo eres, Loki!

Iba a contestar a aquel monumento del interés… cuando se percata de la risa de Mayura; algo perdido, ante el inicial miedo de que se encontrase con tanta gente… y acababa encontrando cómica la situación.

- Ustedes parece que se llevan muy bien…

Y sonríe, enternecido ante su inocencia. Yamino aprovecha la confusión de la respuesta ante su no tan agradable visitante, para escabullirse y cerrar la puerta.

- ¿Ah? –se percata de la huida- ¿En serio me vas a dejar morir de hambre, Loki?

- Te dejo porque no vamos a comer aquí, he reservado en un restaurante al que llevaré a Mayura…

- ¡Genial! Puedo acompañaros.

Y Mayura enmudece ante la mirada completamente asesina que le lanza al estudiante, como si el fuego se encendiese a su alrededor… incluso presintió que su seguridad ahora residía fuera del despacho.

- Sí, sujetando velas… -responde, mortal-

- Sólo bromeaba –ríe- No me gustaría estar delante mientras hacéis "cositas"

- ¡Eh! –Ésta vez, protesta la joven, echa un tomate-

Para empeorar el sonrojo, el chico se había aproximado a pocos centímetros de su cara para observarla con detenimiento, si no fuese por su cara de curiosidad, habría jurado que iba a hacerla algo…

- Qu.. ¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?

- ¿En serio no me recuerdas para nada, Daidouji?

- ¡Narugami! –lo empuja Loki, acto seguido la abraza, queriendo protegerla-

Aquello había accionado una palanca en Ella, no era la primera vez que ni que oía esa voz, ni que la trataba así.

Conclusión, esa era otra parte de memoria perdida.

- Lo siento Loki, sólo quería asegurarme…

- Siento que si –lo corta al instante, dejándole con la boca abierta- Pero… no recuerdo más… ¿Debería? ¿Te hice algo?

- Mayura… Él… Él fue un buen amigo tuyo en esa parte borrada de tu mente…

- Eso es… ¡Me olvidaste, deberías de sentir vergüenza!

¿De verdad debería? ¿Tan malo era que lo hubiese hecho?

- La verdad Narugami, es que cuando te… marchaste, ella fue la única que se acordaba de ti –sonríe-

- Ya lo sé, hombre –acaricia su coronilla, haciéndola sonreír- No se olvida tan rápido a los buenos amigos, ¿verdad?

- Verdad, espero acordarme de ti algún día… -saca la lengua-

Sin lugar a dudas, éste chico era muy buena persona, merecía la pena retenerlo, sin lugar a dudas.

Se llevó aquel instrumento a la espalda, y una mano en el bolsillo.

- Bueno, yo ya os dejo, parejita…

- Me parece perfecto –lo anima el joven, con la mano- Adiós, Narugami…

- Cuidaos…

La verdad la habría gustado hablar un poco más con Él, pero tenía ganas de estar a solas con su pareja, y por lo que se veía, Él sentía lo mismo.

Porque nada más cerrar la puerta, la había pegado a Él, y besaba su mejilla.

- Pensaba que no se iría nunca…

- Es un buen amigo, ¿no? –se apoya en su pecho, para tomar distancia-

- Un poco pesado, pero al menos se percata de cuando quiero estar sólo con mi chica, de veras que me has sorprendido, no esperaba que vinieses…

- Bueno… con tal de no soportar preguntas paternas…

- No le gusto, ¿verdad?

Arruga la nariz, porque parecía que no era novedad, ¿qué le ocultaba?

- ¿Ya lo sabías o qué?

- Bueno… digamos que ya estoy acostumbrado… -desciende hasta su cuello-

- E… Espera, ¿qué haces?

- ¿Tú que crees? –la muerde levemente, haciéndola suspirar del gusto-

- Di... dijiste que habías reservado en un Restaurante…

- Eso era una tonta mentira para que me dejara a solas contigo, tonta… y aquí hace mucho frío, y me tienes muy abandonado…

Cierra los ojos, control Mayura, control, porque si no, allí mismo iba a usarte. Consigue separarse, y se recoloca la camisa que hace segundos, había tratado de deslizar.

- De eso nada, yo quiero salir contigo por ahí, ¡comamos donde veamos!

- levanta la ceja- Alguna vez te denunciaré por abandono a tu marido…

- Vine a buscarte, yo no veo abandono… -gira, juguetona, y se dirige a la puerta, con el orgullo alto-

- Pues te denunciaré por falta de cariño… -se echa el abrigo a la espalda-

- Tengo mucho tiempo para dártelo, ¿no crees?

Y sonríe ante el desafío, esa chiquilla empezaba a tener respuestas para todo.

/

Al final, Mayura acaba eligiendo el Restaurante, pero eso no quita que el joven aproveche para sentarse a su lado y tomar más cercanía.

Tiene un tremendo deseo por Ella y su compañía, pero en algo acertaba, ahora tenían mucho más que tiempo, algo bueno tenía que tener ese suceso.

- ¿Y desde cuándo conoces a Narugami?

- Desde hace mucho…

- ¿Tiene… tantos años como tú?

- deja el vaso, sonríe de medio lado- ¿Me estás llamando viejo?

- Te estoy llamando raro –responde con perspicacia-

- Te estoy enseñando a contestar mal…

A contestar mal, precisamente No… a ser calculadora, eso sí, tanto como era Él.

- ¿Él es… como tú?...

- Tratando otra vez de sacar información, ¿eh, Mayura?

- Tengo derecho a saber quién es mi novio…

Y es que cuando ocultaba cualquier parte de documentación para su pasado, se sentía mal… o más bien, se siente engañada…

- Sí, lo es…

- ¿Alguna vez me lo contarás?

- ¿Por qué no te centras simplemente en lo que ves? o mejor, céntrate sólo en mí…

- ¿Sólo en ti?

- Tú eres mi universo, yo quiero ser el tuyo…

"Si lo fuese, no me ocultarías nada", no se atreve a decirlo, lo que no quiere decir que no lo piense.

- Ya lo eres, porque constantemente, sólo pienso en ti…

Trata de clavar el tenedor en el plato… pero el tener su cabeza sobre su hombro se lo impedía, poniéndola nerviosa.

- ¿Qué? –pregunta, asustada-

- Ésta mañana te he extrañado…

Juega con el anillo anular, planteándose por qué la costaba tanto declararse, cuando Él lo hacía siempre que quería; le observa de reojo, parece dormido, pero sabe bien que espera una respuesta por su parte.

- Yo… yo también…

- se incorpora y la toma del mentón, obligándola a mirarlo- ¿De verdad? ¿Ya no te doy tanto miedo como el primer día? –sonríe de manera sensual-

- E… ¡El primer día apareciste como un pervertido!

- Sí, pero te gustó, te acostaste conmigo…

- Me… ¡Me dejé llevar!

No pensaba rebatirla, pero el enfurecerla e incomodarla le resultaba francamente divertido.

Hasta que tocó ése punto al que a ninguna mujer ha de sobrepasar, y se levantó malhumorada, dispuesta a dejarlo allí, plantado.

- ¡Espera, sólo bromeaba!

/

Lo que se había convertido en una velada fantástica, una cita, se había perturbado por un montón de confusas sensaciones.

Lo primero, había llegado a aquel parque, con aquella fuente… no era la primera vez que emprendía ése camino, porque pasaba por sus cercanías al volver de las clases… pero hoy, sin duda, había supuesto un choque contra su razón.

Pero la segunda y más fuerte de todas… fue ver a una despampanante rubia lanzarse a los brazos de su novio, de vete a saber dónde, y encima, verle que no es que estuviese muy… incomodado con el gesto en sí.

Maldita la gracia que la hacía que aquella susodicha se tomase tantas confianzas, pero peor era ver la reacción de aquí, el perseguido.

- ¡Mi querido Loki, al fin te encuentro!

- Fre… Freya… ¿se puede saber qué haces? –trata de que suelte su cuello, aunque realmente no hacía mucho esfuerzo-

- ¿Cómo que qué hago aquí? ¡Vine a buscarte, por supuesto! Me abandonaste allí, amor mío…

A éste minuto, la vena de la sien de Mayura ya estaba muy hinchada, pero los pies seguían clavados en el suelo.

- ¡No me hacía falta que me buscaras! ¡Ya sabes a lo que vine!

- Y evidentemente estás confundido, ¡no es posible que me quieras dejar a mí, la dio…

Antes de que pudiese acabar su monólogo, Loki la tapó la boca, mirándola con los ojos encendidos en tonalidad rojiza.

Sin embargo, aquel gesto de hizo el joven por proteger su coartada, no fue vista de igual manera por la pelirosa, que interpretó aquello como una muestra de confidencialidad entre ambos recién llegados.

O más bien, como un dúo que compartían el mismo secreto, y ya se estaba hartando de ser la estúpida aquí: primero el tal Narugami, luego, el tal Yamino, y ahora ésta… ésta…

- Si me disculpáis… -da media vuelta sobre sus pasos, tapándose con el flequillo, visiblemente crispada-

- ¿Qué? Espera Mayura, esto no… -musita, incapaz de librarse de la cercanía de la rubia, que parecía un gancho- deja que te lo expli…

- ¿¡Explicármelo!? ¿¡Como ibas a explicarme todo desde que llegaste!? ¡Estoy harta de tanto secreto, y ahora encima, me encuentro con que eres un playboy con todas!

- ¡Eso no es verdad! ¡Ya no soy así!

- ¡Me da igual, por mí como si te vas con cualquiera, fui una estúpida al creer que era especial!

En el fondo, da gracias de que esté encerrado por esa mujer que la supera en dotes y belleza, porque si hubiese salido detrás de ella, o la hubiese detenido…

Habría visto cómo lloraba…

/

Y ahora se encontraba, encerrada en su cuarto, con lágrimas desconsoladas.

"Me importa que te haga daño, Mayura"

Eso le había dicho su padre, ¿por qué narices no le haría caso?; el recuerdo de ellos dos la destrozaba, ¿y si Loki, tras eso, se había aburrido de ella, y había emprendido camino con esa mujer? A lo mejor, Ella había sido un especie de juguete para calmar sus deseos.

Una imagen se forma en su cabeza, la de ambos caminando, cogidos de la mano… y tiene arcadas, odio… celos, descontrolables celos.

"Te quiero"

Con eso había acabado su carta, pero sentía miedo y dudas, porque frente a esa tal Freya, ella no era nadie.

Se abraza a ella misma, no entendía cómo se había molestado tanto con las acciones de aquella mujer, pero sin embargo, había dado tan poca importancia a sus insinuaciones con otras chicas, incluso sus amigas.

Se tapa la cara con la almohada, ¿sería posible que en ese pasado olvidado, aquella presencia femenina ya hubiese tratado de aproximarse demasiado a Él? No tenía derecho a reclamar nada.

Pero al tratar de rememorar la cara perfecta de su oponente, una fuerte punzada inundó su cerebro, tirándola al suelo del dolor. Porque una pequeña figura también se interponía entre aquella visión.

Primero la fuente, y ahora, Ella…

Se queda allí, tirada en el suelo, entre dolorida por su corazón, y por su mente, agotada… ignorando a una pequeña cosita flotante que había invadido su privacidad, mensajero de un hombre preocupado, y que inútilmente, trata de rodearla y marcar su presencia.

- Mayurachan, punyaaaaan…

AUTORA

Ala, os dije que actualizaría XD bueno, tengo que deciros que no tenía pensado ni meter a Freya, ni hacerlo acabar de manera tan "celosa"... pero es que luego me he dicho coñe, me interesa ver a un Loki arrepentido, que se lo curre XD

No me gusta hacer una interacción con tantos personajes, porque no suelo llevarlo bien, así que no sé si los meteré más, o los meteré menos... bueno miento, ya os adelanto que quiero meter a Heimdall, no os digo cuándo, pero ya avanzo sólo que tirando al final (Y Freyr posiblemente salga en el siguiente también, ya aprovechando las circunstancias, porque no hay cosa que más me molestase en la serie, que esos momentos en los que aparecía tras Mayura, y Loki se quedaba en plan "pues vale", que eres tonto niño, toooooonto =.=)

Yyyy poco más, bueno sí!... no creo que estropee la historia si digo ésto, tal vez debí de haberlo hecho antes para no perderos XD éste fic está basado en el manga de Ragnarok, osea, Balder/Odín hace desaparecer a Narugami, todo el mundo se olvida de Él, exceeeeeepto Mayura -cosa que EN LA VIDA he entendido, escena de la playa-, por eso Loki le dice eso de "cuando te marchaste, ella fue la única que se acordaba de ti" (es que esa escena me llegó al kokoro ;.;); en cuanto a Freya, está basada en la escena en que -Ragnarok tb- Freya trata de que se queden ella y Loki en su propio mundo, y éste la hace regresar al mundo de los dioses, y la dice que la espere allí... y tal y cual.

Por eso traté de hacer la escena del "abrazo" no en plan "quita bicho, que estoy con mi novia", porque en el fondo, Loki siente remordimientos por pena (como en el comic, vamos) y le da lástima rechazarla después de lo mucho que hizo la diosa por Él.

Pues aclaraciones finiquitadas :D *se va a abrazar a Ecchan*