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La ojerosa muchacha se asoma a la empapada ventana asomaba , tras la tormentosa noche pasada por lluvia.
Prácticamente el tiempo representa su Estado de ánimo.
Todavía está furiosa, pero al menos, no haber descansado como debiese, le había mostrado una opción a sus problemas: intuía que el tal Narugami debía de saber algo, por tanto, también contárselo. Si Loki no estaba dispuesto a hablar, Ella sacaría sus propias conclusiones, como buena detective que era.
Debido a la humedad del ambiente, elige una ropa más tupida, y un chubasquero tono turquesa. Sólo la quedaba rezar no encontrarse hoy con el objeto de sus desvelos, aunque intuía que eso iba a ser más difícil.
- Hija, ¿sales? ayer no te vi lleg…
- Si, lo siento Papá, tengo prisa.
Cierto es que no quería volver a tratar el tema… o peor, darle la razón, porque el señor Daidouji capaz era de encerrarla bajo algodones con tal de que lo único que le quedaba, no saliese lastimado.
- De acuerdo hija, pero tienes a…
No le dejó acabar la frase, y eso fue un error fatal para su maltrecho orgullo… ya que si hubiese esperado unas milésimas de segundos más, la hubiese informado de la presencia de Loki en la entrada, paraguas en mano.
A decir verdad, llevaba allí parado como una hora… y la rojez de sus ojos indicaban que tampoco había descansado mucho.
Mayura queda estática al encontrarle, sin saber muy bien si dar media vuelta y meterse en su morada… o salir corriendo y tratar de cansarlo con tal de que la dejara. Pero el rubio ceniza fue más rápido en cuanto a cálculos, porque fue quien se aproximó a Ella, y trató de cubrirla con la tela como excusa.
- ¿Salías?
- Si… -dice, cortante-
- Puedo acompañarte si quie…
- No es necesario, gracias.
Más bien, no quería ir con Él, porque descubriría el plan guardado; no sabía muy bien dónde buscar a su presa, pero capaz era de recorrer todo el barrio, aunque también era verdad que si se había acercado a la Agencia, incluso con la idea de comer, intuyó que muy lejos o bien no residía, o bien no trabajaba.
Por lo tanto, debería de encontrarle en torno a los alrededores, o lo esperaba como única opción.
- Mayura, ¿no crees que tenemos que hablar?
- No hay nada de qué hablar, Lokisama
Lo dijo con naturalidad, como si saliese de alguna parte de su alma, pero fue lo suficientemente perjudicial para el nombrado, como para dejarlo pálido y estático. Mientras que la joven había aprovechado para dejarlo allí tirado… con su paraguas.
Al girar la esquina, programa que al fin puede dejar esa careta de frialdad e indiferencia, pero el agarre del brazo la echa hacia atrás, y ver que ya no caían gotas sobre su telar, estaba claro que no se había rendido.
- De verdad que te prometo que no entiendo tu enfado –musita, con el entrecejo fruncido, visiblemente muy molesto- pero bajo ningún motivo voy a permitir que uses el "Sama", cuando de sobra sabes que aborrezco ésa terminación.
- Yo aborrezco que me escondas cosas y tengo que aguantarme, ¿no crees?
- masculla los dientes- ¿A dónde ibas, Mayura?
- No te importa…
- Oh, claro que sí, porque como por suerte o desgracia te conozco, intuyo que vas a investigarme, ¿verdad?
Traga saliva, ups, era mejor detective que Ella…
- ¿Y qué pasa con eso?
- Pues que los misterios no son todo Mayura, y tu curiosidad puede meterte en líos.
Quieta, ese argumento no era la primera vez que lo escuchaba…
- Lo dices como si fueras peligroso…
- Yo no… pero lo que me rodea, puede serlo…
No lo entiende, no consigue entenderlo, ¿por qué tantas dificultades, sólo para contarla la verdad?
Pero al instante, el paraguas cae al suelo, y Ella es abrazada posesivamente. Mayura queda bloqueada, pero sintiendo que Loki se está empapando por su culpa.
- Lo… Lokikun, suéltame, te estás mojando…
- Me da igual, has vuelto a llamarme como antes, eso me vale para soportar el agua…
- ¿Odias la lluvia?
- Más odio que tú no quieras verme…
Con cosas así, era imposible mantener distancias… y acaba abrazándolo, notando que con su respuesta a su gesto, Él se sosiega por completo.
- ¿En verdad te molestaste por el asunto de tu desconocimiento? ¿No sería por celos?
- hunde su rostro, avergonzada- Un poco de las dos cosas…
- lo escucha reír- Pues estate tranquila, ya te dije que sólo soy tuyo, las demás me dan igual…
Palabras sinceras que reparan su roto corazón, palabras que hacen que una sonrisa enmarque su rostro, y quiera llorar por haber sido tan tonta.
Aquella mujer ya podía tener mil de encantos, que a Él le daban igual las demás.
Un malvavisco espía sonrió ante el fin del momento, feliz por haber servido de ayuda a su creador, al cual le describió con todo detalle la noche vivida de la humana, para relatarle los profundos miedos que la rodeaban.
Y Loki por eso estuvo tanto tiempo allí, esperándola, porque había comprendido que los celos vividos con la antigua Mayura ante las muchas veces que Freya o Reya habían estado cerca suya, y había tenido que soportarlo, se habían solapado con el incidente del día anterior.
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-¡Achús!
La pelirosa no paraba de reír ante los constantes estornudos de aquí el pobre hombre que había pasado largos minutos bajo la tormenta.
Ahora que por fin que había calmado, lo había hecho sentar sobre un banco cubierto, e intentaba sacudirle la chorreante chaqueta. Pero lo mejor de todo era observar su cara, como si a un niño pequeño le regalas por Navidades algo que no había pedido.
- ¿Qué encuentras tan gracioso?
- Creo que vas a odiar más la lluvia, que el no verme… -bromea con malicia-
- Muy graciosa, pues dime a dónde hubieses ido de no haberlo hecho.
Al igual que el joven tenía defensas, no tenía por qué contarle absolutamente todo, así que le devolvió la prenda, seguido de una sacada de lengua cual chica mala.
Acto seguido, se sienta y se cruza de piernas, mostrando indiferencia.
- Tengo maneras de sacártelo… -murmuró con tono peligroso-
- No sé de qué me hablas…
Tuvo que retroceder al ver que avanzaba hacia Ella con mirada pícara y sexy, y con el corazón en la misma garganta. No se atrevería a nada en pleno parque, ¿no?
- Qui… quieto… llevo el chubasquero, vas a empaparte –trata de excusarse como puede-
- ¿Crees que eso va a frenarme, querida?
Ya la tenía tumbada sobre el objeto de madera, completamente encima, amarrada de las muñecas… por lo que sólo puede cerrar los ojos y desear… lo que tenga que venir…
Cuando un fuerte objeto choca contra el muchacho, lanzándolo a unos cuantos centímetros de distancia. Daidouji se incorpora de un salto, planteándose que algún gamberro o desquiciado pretenda hacerles daño… pero en su lugar, hay un chico de media melena, de vestimenta un tanto… rara… y rojo de ira o vergüenza, no supo interpreparlo.
- ¿¡Qué le estás haciendo a mi Yamato Nadeshiko, en pleno parque!?
- Ya… Yamato… -tartamudea la mencionada, con una gran gota en su cabeza-
- ¡Yamato, soy Yo, el gran Freyr, vine a por ti!
De acuerdo, éste era el momento en que la empezaba a entrar miedo, y más cuando la coge de las manos, con ojos emocionados.
¿¡Quién narices era éste loco y qué era lo que quería!?
- Di… disculpa… yo no te…
- ¡Yamato Nadeshiko, yo, el gran Freyr, he venido para llevarte conmigo y hacerte mi esposa!
¿¡Pero cuánta gente se suponía que le había pedido mano!? y Loki todavía la daba añoranza, ¡pero éste hombre la daba auténtico pánico!
No tuvo que esperar mucho, ya que en cuestión de milésimas, Loki la mantenía abrazada y había estrellado la suela de su zapato contra la cara de Freyr, tirándolo al suelo.
- Ni se te ocurra tocarla Freyr, Mayura va a casarse conmigo, ¿¡entendiste!?
- ¡He venido para salvarla de tus pervertidas garras, Loki! ¡No te la mereces!
- ¡Escúchame Freyr, ya aguanté demasiadas veces que te acercaras a Ella y no poder hacer nada por mi estatura, si vuelves a tocarla aunque sea un solo pelo, te prometo que te devuelvo a tu casa de una patada!
- ¿¡Ah, sí!? ¡Eso habrá que verlo!
La chica siente un terrible dolor de cabeza, porque es que encima están discutiendo por Ella sin reparar en su presencia.
Cualquiera se metía a detenerlos, al que estaba para meterlo en un loquero, y al que tenía ínfulas de autoridad.
- Suficiente, ¡Gullimbursti! –grita Loki, fuera de sus casillas-
- ¿Eh?
Un animal dorado apareció de la nada y arrastró por los aires al asombrado castaño, que no había esperado que su fiel compañero le hubiese traicionado.
- Me debía una, no te lo tomes a mal Freyr –responde con la sonrisa más falsa vista- Y recuerda que no estarás invitado a la ceremonia…
- ¡Esto no quedará así, desgraciado! –se escucha su grito, mientras se pierde en el cielo-
Mayura se mantenía cruzada de brazos, esperando que ésta estúpida situación acabase, en la que ninguno de los dos ni siquiera había osado preguntarla lo que quería.
Pero Loki debía de ser consciente de sus posibles fallos, ya que al girar para atenderla, sonreía como un menor inocente e indefenso.
- ¿Quieres explicarme lo que ha pasado?
- No ha pasado nada, sólo he eliminado a un insecto nocivo…
- Un insecto nocivo que en teoría también me ha pedido la mano, ¿cuántos han sido los que no recuerdo?
- Alto ahí –la toma de la cintura- Aquí el único que te lo pidió y te puso un anillo fui Yo, ¿de acuerdo? No voy a permitir que se vuelva a acercar a ti, ya demasiadas le permití…
- ríe- Un momento, estás celoso…
- Si tuvieses un momento incómodo y no pudieses hacer nada por detenerlo porque en comparativa, no eres nadie, tu también lo entenderías…
Vaya, por supuesto que lo entendía, porque exactamente eso mismo, era lo que ella había sufrido cuando aparecía la rubia despampanante.
- Claro que lo entiendo Loki, porque eso me pasó a mí con Freya…
El detective abre los ojos, como si frente a Él aconteciese la revolución absoluta, para después volver a abrazarla.
Porque ahora que podía comparar ambos sentimientos, lo entendía a la perfección: al igual que Él se había molestado innumerables veces con Freyr y Ella y ser un cero a la izquierda, Mayura debió de pasar lo mismo con su forma pequeña y Reya, y tener que callar.
- Lo siento, te prometo que no volverá a pasar.
- Sé que me quieres, con eso me conformo… -trataría de alejar sus dudas, porque después de todo, había insistido por recuperarla-
- Bueno, ¿vamos a mi Agencia? ¿crees que tu padre se molestaría mucho si te retengo ésta noche?
- sonríe- Probablemente quiera matarte… pero con el miedo que creo que le das, no se atreverá a tocarte…
- De acuerdo, pues entonces, creo que me arriesgaré, porque quiero que mi prometida encuentre la Agencia como su futura casa… -besa su mano-
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AUTORA
Éste ha sido corto, lo sé XD pero quería confesar de una maldita vez lo mucho que me molestaba que en el anime, permitiesen la cercanía de Freyr y Mayura y ala, yo soy Loki, me da igual =.=U
Así que poco más os añado XD bueno sí, que cada vez que me imagino la situación de Loki estrellando la suela del zapato, hace que me caiga de la risa, no sé vosotros
