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Como trabajador de media jornada, no debería de entrar en sus labores el vigilar a una alocada chiquilla obsesionada con los misterios de su pareja.

El pobre Narugami ya tenía bastante con ganarse la vida porque vale, fue decisión suya el regresar (después de todo, éste Mundo era mucho más divertido), pero Mayura no venía en el pack...

¡Narugamikun!

Otra mañana más, que la muchacha va a verle al puesto, acompañada de galletas, con la intención de sonsacarle. Ya no coincidían en clase porque Ella era... cómo se decía... ¿Universitaria?, pasaba de volver a trabajarse las inscripciones para hacerse pasar por estudiante.

Pero pese a eso, no conseguía quitársela de encima

- Buenos días... -bosteza- Mayura...

- ¿Estás cansado? ¡Voy a por un café!

- ¡No! No preciso de un café, sólo para quieta.

Lo que le faltaba, volverse a endeudar con Ella, cuando sabía perfectamente que el motivo de sus visitas no era que le importase su bienestar, si no simplemente, sonsacarle información.

Suspira, ¿por qué Loki no podía sincero de una buena vez?

- Oye Narugami... tu conoces bien a Loki... eres un buen amigo...

- Y como buen amigo que soy, no voy a meterme en vuestros asuntos, Mayura...

Espera que con eso desista, ya llevaba 4 días seguidos yendo a visitarle, y la verdad es que no quería hacerla daño...

- Lo sé pero... ¿tu entiendes por qué no me dice la verdad? Quiero decir... dice que le importo pero... no consigo que sea sincero...

Él tampoco lo entiende, porque llevaba toda la vida de su existencia protegiéndola... tal vez también no hablaba por lo mismo, vete a saber.

Loki siempre fue muy difícil de comprender...

- Y me importas... -susurra el mencionado en el oído de la joven-

- Uaaaaaaaaaaaaaah!

Menos mal que era rápido de reflejos, porque si no, la muchacha se hubiese estampado contra el suelo.

Loki sonreía con autosuficiencia por la reacción ocasionada, "Ser malo de vez en cuando no es malo", seguro que se estaría diciendose eso, pensó Naru.

Sin embargo, Mayura no era como uno de esos Dioses que tragan su broma y aguantan, no. Mayura se enfurecía hasta el punto de quitarle la palabra.

- ¿¡Por qué has hecho eso!?

- ¿Y tú, por qué vienes a investigar sobre mí? -cara de pocker de Mayura, descubierta- Soy detective, Mayura, ¿esperabas que no lo descubriese?

Son esos momentos en los que el trabajador la ve hinchar los mofletes, y le causa gracia. Respira hondo, va a echarla una pequeña ayuda, ya que esto no avanza.

- Si lo hace es porque quiere saber de ti, Loki...

- -le lanza una mirada asesina- La curiosidad a veces no trae cosas buenas...

Eso era cierto, Mayura acostumbraba a meterse en muchos líos, y Loki, a sacarla de ellos, supone que eso no ha cambiado.

Se sientan ambos, pegados en el mismo lateral, sacando una revista. El trabajador contempla a distancia cómo ella se está incomodando por momentos, ¿qué la estará contando?

Prepara unos cafés y regresa; la curiosidad a veces no trae cosas buenas, y Él ésta vez, tenía un interés sobrehumano por saber lo que sucede.

- ¿Pasa algo?

- ¿Dónde celebrarías tu la boda, Narugami? -pregunta Loki con completa tranquilidad-

Vaya, así que era eso, lá había sacado un suceso comprometido, y estaba incómoda.

- No sé... Mayura, ¿quieres algo privado, o público?

No era una pregunta tan difícil, ¿al detective no se le habría ocurrido? Recurrir a los sueños de aquí la mortal.

- A mi... me gustaría algo íntimo... con pocas e importantes personas...

Narugami abre los ojos, sorprendido: o sea, que Mayura ya era más consciente de la situación que vivía, se lo toomaba muy en serio... hasta el punto de comentar sus deseos.

- Un sitio íntimo... -susurra Loki, pensativo- ¡Ya lo tengo!

Antes de que pueda preguntar, agarra a la chica y corre con Ella, ¿a dónde va con tanta prisa? Un momento...

- ¡Loki! ¿¡Quién paga la cuenta!?

- ¡Te lo devuelvo el próximo día!

Suspira, confía en que lo hará, su amigo no era un aprovechado, sobre todo uno de un amigo que es un pobre dios sin fondos...

/

- Loki... no veo nada...

- Espera un momento... ya casi está...

La mantiene con los ojos vendados, y está alarmada, ¿¡qué narices había planeado!?

Al fin la destapa... y queda sin palabras... están en el pato de su Agencia... con flores adornadas por todas las esquinas.

¿Cómo era posible? Si hace tan sólo pocos días, estaba toda la vegetación abandonada... y ahora estaba que parecía un Palacio...

- ¿Te gusta?

- ¿Cómo...

- Bueno, le he dado mi toque... Mayura, ¿y si celebramos la boda aquí? Pocas personas, pero sobre todo, tú y yo...

Celebrar la boda en la Agencia de Detectives que tantos sentimientos la transmitía... podía ser una buena idea, porque era un lugar especial, ¿no?

Pero se está olvidando de lo más importante... su curiosidad.

- Podría resultar... pero Loki... ¿cómo hiciste que...

Notó un cambio en su mirada, algo especial, y a eso lo sumo el hecho de que la estrechase por la cintura, pegándole a Él.

- Es porque... tengo poderes...

- ¿Poderes? ¿Qué eres, un ovni o algo así? -rie, más... Él no...-

- -suspira- Querías saber la verdad, ¿no? Entonces por favor, tómatelo en serio...

Cierto es que era imposible un cambio así en el relieve pero... tanto tiempo persiguiendo sucesos paranormales, y se había vuelto un poco incierto aceptar uno.

"Bueno Mayura, explica entonces que conocieras a Loki pequeño"

- Ya es tarde... debería de volver...

- Espera –toma su mano- ¿Por qué no te quedas ésta noche?

- Mi padre me espera...

- Hablaré con Él

- Mañana tengo clase...

- Mañana te acompaño Yo

Se muerde el labio, esa no es tan fantástica buena idea, contando con el alboroto que suele montar, y los celos que la invaden.

Pero todas dudas vuelan cuando la besa, como siempre sucede. Loki sabe que su rebelión se disipa cada vez que la toca.

- Está bien...

/

Mayura fingía reposo, porque tras cenar, la había llevado a la cama, y allí, había vuelto a hacerla suya.

Ahora era momento de plantearse varias cosas:

Que su novio es muy fogoso, acabará rompiéndola

Esto era menos importante, lo esencial era lo segundo.

Que Loki tenía poderes.

A lo que seguía, ¿qué clase de poderes? ¿Qué era? ¿De dónde venía?, por cada cuestión formulada en su cabeza, una punzada lo acompañaba.

A lo mejor su corazón la advertía que pasase ya.

El muchacho se da la vuelta y la abraza para con su cuerpo, echando su aliento en su cuello, estremeciéndola.

Empezaba a tener miedo, porque lo ama... en éstos días, había comprobado que se había hecho necesario... pero ¿y si la hacía daño? Porque si tiene poderes... es diferente a Ella...

Un beso en el hombro la encoge, está despierto, desde a saber cuándo.

- ¿En qué piensas?

- Loki... si no eres humano... ¿de verdad podemos estar juntos?

- Me da igual si no podemos, estoy cansado de seguir las reglas...

- ¿Qué Reglas? ¿De qué mundo? Ya... ya no puedo seguir sin saber a lo que me estoy exponiendo... -vuelva un poco para enfrentarlo- Te lo suplico, dime la verdad...

Suspira, la losa que debe de estar soportando con tanto engaño debe de ser tremenda, y Ella quería llevar ese peso también, que confiase en Ella.

Como Ella hacía con Él.

- De acuerdo, te lo contaré... Mayura... - se echa el pelo hacia atrás, aquello le cuesta horrores- soy... un Dios...

- ¿Un Dios?

- Sé que no crees en ellos, ya te lo dije... pero te aseguro que has capturado a uno...

Un Dios... la ha dicho que "Un Dios"… las reglas de "Un Dios"… la boda con "Un Dios"

Se incorpora, cubriéndose con la sábana, alertándolo; algo no iba bien.

Un Dios... y una Humana... Santo Cielo...

- Mayura –toma su mentón- Sé que es difícil lo que te voy a pedir pero, ¿serás capaz de lidiar con Ello? ¿Me quieres lo suficiente, como para casarte conmigo sin tener en cuenta lo que soy?

Se muerde el labio, no era Ella, ambos estaban desafiando al Universo...

Cierra los ojos y respira hondo, algo en su alma decía que luchase, que Él lo merecía... no estaba dispuesta a perderlo...

- Tu me lo pediste sin tener en cuenta lo que soy, si Tú puedes, Yo también.

- -sonríe- Entonces, ¿puedo besar a mi esposa?

- Prometida, aún no es oficial nada... -bromea-

- Poco tiempo te queda de libertad, querida...

- Bueno, tal vez me arrepienta en el momento...

- Pequeña diablesa...

El Dios levanta la sábana y se mete por debajo, empezando su juego, aprovechándose de los puntos débiles de aquí su acompañante.

Iniciando otro proceso de demostración de su deseo.

Pero en el fondo, temiendo que la duda de sus palabras fuesen reales, y acabase arrepintiéndose de la decisión que iba a tomar, casarse con el Dios del Engaño.

AUTORA

No le queda mucho de vida al Fic, ya os lo anuncio XD o eso espero, como escribo en plan "días salteados de Mayura", no le doy más vueltas a ciertos temas de una boda, prefiero centrarme en la idea en sí