Cáp. 3 "Remordimiento"

El viento soplaba fuertemente en la intensa oscuridad, cada tanto se podía sentir acogido por la cálida luz de un farol que lo bañaba con su amarillenta luz tan solo por unos metros hasta llegar al próximo sobre aquel enorme puente de madera y se podía oír el sonido de la fuerte corriente haciéndolo deducir que cruzaba un río, todo se encontraba calmo, demasiado para su gusto.
Miro al horizonte tratando de alcanzar a ver el otro extremo sin éxito, la obscuridad era demasiada densa para que se alcanzara a ver bien solo con aquellos faroles, cada vez que daba un paso sentía alejarse más como si nunca terminara de cruzar, Pero… Cruzar a donde? Esa pregunta lo alarmo un poco, pero no lo suficiente para detener su marcha.
El viento volvió a soplar fuertemente pero esta vez mas frió, obligándolo a abrazarse a si mismo tratando de resguardarse y en ese instante escuchó algo, algo que el viento susurro en su oído haciéndolo detenerse.

• Culpable…

Riiiiiiiiig!

• Ahhh! -El estruendoso ruido hace que el castaño se despierte de un salto, pero luego enfurece viendo al rubio a un lado sosteniendo un despertador mientras reía- Porque hiciste eso?!
• Tu dijiste que solo dormirías una siesta, se hizo tarde, seguías durmiendo y eso fue lo primero que se me vino a la mente –Contestó entre risas- Tendrías que haberte visto –Larga una carcajada-
• No vuelvas a hacer eso… -Tomándose la cabeza- Un momento! Que hora es?! -Le arrebata el despertador- 20:30?!
• Te dije que ya era tarde
• -Se levanta apresurado de la cama y comienza a vestirse- Llegó tarde! Llegó tarde!
• Llegas tarde? –Pregunto algo perdido recorriendo el cuerpo se desnudo de Kyo con la mirada-
• Si, al segundo horario de visitas del hospital!
• -El escuchar eso lo saca por completo de su distracción- Kyo, ya fuiste esta mañana!
• -Sin prestarle atención al rubio termina de cambiarse y cuando estaba a punto de salir del cuarto siente un tirón en la mano que le impide seguir-
• Esto ya es demasiado, ni siquiera estás pensando en ti mismo
• -Voltea quedando frente a su triste compañero que no lo soltaba-
• Ni siquiera desayunaste, ni siquiera te fijaste si llovía fuera, ni siquiera me dijiste "Buenos días"… -Baja la mirada desanimado-
• Beni… Yo…
• Lo único que te importa es Yagami! –Aprieta sus puños con fuerza-
• Benimaru, me lastimas!
• Lo único que quieres es que él vuelva a la normalidad, eres un masoquista, te gusta, no? Te encanta sentir como él desgarra tu piel y bebe tu sangre
• -Kyo sorprendido por las palabras de su amigo no supo que contestar, simplemente se quedo petrificado-
• -Lo suelta- Esta bien, si eso es lo que queres no puedo detenerte, pero igual no dejare de protegerte, no dejare de curar esas heridas cada vez que vuelvas desbastado luego de verlo a él –Da un paso acercándose-
• -Sin saber que hacer o responder, retrocedió un paso topándose con la pared-
• No dejaré de estar a tu lado aunque eso me haga sufrir –Da un paso mas pegándose al castaño y lo abraza- Y si eso también te hace sufrir solo dimelo y me cortare las venas para no estorbarte mas

Kyo se encontraba cada vez más perplejo pero no tuvo que seguir pensando una respuesta ya que una presión sobre sus labios se lo impidió, Benimaru lo besaba y él atónito no sabia que hacer, todo había sucedido demasiado rápido como para que lo pudiera asimilar. Él estaba preocupado por Yagami pero Beni es su mejor amigo y no quería lastimarlo, su cabeza era un caos mientras, sin notarlo, su cuerpo comenzaba a dejarse llevar.

• -Llevó sus manos hasta la cabeza del rubio acariciando sus cabellos, profundizando el beso-
• -Beni muy decidido metió su lengua en la boca del castaño haciendo que sus lenguas se acariciaran y sin deshacer el beso, que se tornaba cada vez más apasionado, se quitó la camisa-
• -De inmediato posó las manos en el pecho de su amigo ayudándole a quitar la camisa cuando este lo separo de la pared y lo empujo nuevamente a la cama viéndose acorralado-
• -Se deshizo de la camiseta del castaño y deslizó sus manos por aquel perfecto torso descubierto hasta llegar al los pantalones comenzando a desprenderlos mientras se entretenía lamiendo y mordisqueando sus pezones-
• Hummm… -Se quejo el castaño al sentir la cálida boca descendiendo poco a poco por su desnuda piel, una parte de él quería detenerlo, pero otra se lo impedía rotundamente-
• -Sin esperar mas le bajo los pantalones junto con el bóxer dejándolo completamente desnudo y tras observar ese delicioso cuerpo sin prenda alguna no pudo evitar relamerse con hambre-
• Mhhh! –No pudo evitar gemir el castaño ante la excitación que le causaba su amigo, este lamia su cuello entre mordidas mientras con las manos se encargaban de despertar aún más su miembro- Ah… -Posa sus manos a los lados de la cara del rubio acercando sus labios, volviendo a saborear esa boca por segunda vez, para luego guiarlo hacia la altura de sus caderas-
• - Sin dudarlo Beni comenzó a lamer el miembro con deseo, primero comenzó con la punta, torturandolo dándole solo pequeños lametoncitos hasta que se llevó entero a la boca-
• Aaahh si! –Grito el castaño mientras posaba sus manos entre los rubios cabellos del otro impulsandolo a que siguiera con aquellas caricias con sus labios y lengua-
• -Beni continuo gustoso hasta hacerlo acabar e Intentó tragar todo el blancuzco liquido, pero aun así o pudo evitar que se le escapara un poco por la comisura de los labios-
• -Kyo sonrió al ver los manchados labios de su compañero y se irguió en la cama acercándosele para limpiarle el rostro con su lengua, acción que predeciblemente se transformo en un salvaje beso volteando la situación-
• Penétrame –Al separarse le susurro al oído en un gemido excitandolo aun mas al castaño-
• -Sin siquiera pensarlo lo tumba boca abajo sobre la cama, le quita los pantalones junto con los boxers y le levanta más las caderas-
• Mi cuerpo es todo tuyo –Declaró sensualmente mientras lo miraba lujuriosamente sin poder esperar más-
• -Kusanagi hizo que el rubio le lamiera los dedos y este lo hizo de forma muy sensual para incitar aun más al ojimiel y cuando ya estuvieron lo suficientemente húmedos comenzó a introducirlos en su entrada-
• Umhhh… –Se quejo al sentir el primero, pero Kyo sin dejarle tiempo a terminar de acostumbrarse a ese metió otros dos haciéndolo gemir más fuerte-
• -Los iba moviendo de forma circular, metiéndolos y sacándolos tratando de que se acostumbre a la intromisión-
• -El ojisclaros se mordía el labio intentando contenerse ante tanto placer, ya se encontraba mas que preparado y no lo soportaba mas- Por favor, hazlo! -Gimió haciéndose el inocente-
• -El amo de las llamas carmesí, quien tampoco lo soportaba más, de inmediato sacó los dedos y lo penetro solo con la punta-
• Sigue, por favor –Pidió con los ojos cerrados y Kyo lo penetro un poco más pero el rubio impaciente lo tomó de las manos jalandolo hacia él, haciendo que lo penetre por completo- Ummhhh…! -Se quejó de placer al sentirlo ya todo dentro-
• -Ya no había vuelta atrás, así que sacó casi por completo su miembro y comenzó a embestirlo fuertemente, acelerando cada vez más el ritmo-
• -Beni olvidado de todo comenzó a gemir fuertemente de placer- Aahhh! Si! Sigue! Por favor… Más! Rápido!
• -Dispuesto a complacer los desesperados pedidos del rubio, reunió más fuerzas para embestir más rápido, Él también deliraba de placer cada vez que lo penetraba una y otra vez-
• -Cegados sus sentidos el rubio no podía evitar aferrarse de las sabanas y morderse el labio, mas cuando el amo de las llamas carmesí comenzó a masturbarlo haciendo que llegue más rápido al clímax-

El placer incrementaba poco a poco y el ambiente a su alrededor se tornaba mas pesado reduciendo cada vez mas los segundos faltantes para el tan esperado orgasmo. El rubio se corrió primero sobre la mano del castaño, manchando las sabanas y casi al mismo tiempo le siguió Kyo corriéndose dentro de Beni.

• -Agitado salió de dentó del rubio y acostó a su lado en la cama-
• -Se acuesta a su lado admirándolo satisfecho- Eres mejor de lo que imagine –Dijo sonriente entre jadeos- Y eso que tengo una amplia imaginación –Ríe-
• -Pasa una mano por el machado abdomen del rubio y luego se la acerca a los labios lamiendo el blanco líquido- Tu tampoco estas nada mal –Sonríe pícaramente y lo besa-

Sin romper el beso quedan nuevamente uno sobre el otro en la cama, mientras sus manos vuelven a actuar haciendo que el calor vuelva y los gemidos inundan otra vez la habitación una y otra vez, perdidos en el placer, olvidando todo lo ocurrido hasta quedar rendidos a la medianoche.

• Culpable…

Un gran relámpago cruzó el cielo haciendo que el castaño despertara sobresaltado, alertado observo todo a su alrededor, pero enseguida pudo comprobar que se encontraba totalmente a salvo en su habitación, suspiró y negó con la cabeza avergonzado de haberse asustado de tal tontería como una pesadilla. Miró a su lado en la cama encontrándose con el rubio quien dormía plácidamente y no pudo evitar sonreír al resultar tan tierno.

• [Benimaru es muy bueno al preocuparse por mi, pero tiene que dejar de hacerlo o también le hará daño a él y no quiero involucrarlo más]

De pronto un seco sabor invadió su boca interrumpiendo sus pensamientos y, por más pereza que le diera levantarse de la cama, decidió ir por algo de beber. Se levantó con cuidado tratando de no despertar al ojisclaros y se dirigió a la cocina.

• [Quiero que todo vuelva a la normalidad, nada más] -Pensaba al tiempo que se serbia un poco de agua- [Solo quiero hacer lo que es correcto]

Comienza a recordar todo lo sucedido hasta ahora, el torneo, el accidente, su preocupación por Iori, la preocupación de Beni por él, cuando de pronto lo invade el recuerdo de aquel pequeño niño abrazando sonriente al pelirrojo.

• Ese niño! –No puede evitar llenarse de ira-

Aprieta con fuerza los puños y de pronto siente un agudo dolor en su mano izquierda seguido de un tibio líquido fluyendo de ella. Baja la vista y ve cómo su sangre brotaba de entre los pedazos de vidrio

• Kuso! -Abre la canilla y pone la herida bajo el chorro de agua fría- [Pero… Porque quiero volver todo a la normalidad? Acaso así no es mejor? Mejor para mí porque ya no voy a tener que correr, mejor para él porque ya no me va a tener que correr, mejor para Beni así no se preocupa por mí y mejor para aquel niño que parece querer a Yagami para él sol… No! No lo voy a permitir!] Aunch! -Mira su mano y nota como luego de sacar los pedacitos de vidrios sigue sangrando- [Lo mejor es volver todo a la normalidad porque así tiene que ser!]

Se sienta en el piso de la cocina observando como su sangre no dejaba de brotaba de las heridas, corriendo poco a poco por su muñeca, formando pequeños ríos sobre su piel que iban conectándose y todos terminaban como manchas en el suelo.

• [Mi sangre… Mi sangre que tantas veces probo durante nuestras estúpidas peleas por los clanes] –Lame la roja sustancia- Desearía que la pruebes otra vez…