Cáp.4 "Ángel de la muerte"

…Alicia cayó enferma
Quizá se sanara

El niño iba cantando por los desolados pasillos del hospital.

Alicia ya esta muerta
La llevan a enterrar,
Alicia va en el coche
Con techo de cristal

Mientras solo se escuchaba el eco de sus pasos al trotar.

Con varios oficiales
Y un cura sacristán,
Encima de la tumba
Un pajarillo va…

De pronto se detiene al ver a alguien parado al final del pasillo.

• ¿Hola? –Dio un paso hacia delante pero inesperadamente las luces titilaron, sobresaltado retrocedió, miro otra vez hacia donde estaba el hombre notando que este había desaparecido y creyendo encontrarse nuevamente volteo llevándose un susto de muerte- ¡Ahhh! ¿Ah? ¡Ah, es usted! Que sus me dio, creí que… -Mira las manos de quien tenía frente y comienza a temblar- Pe-Pero… Usted…
• No te preocupes principito, no pienso lastimarte –Extiende una de sus blancas manos manchadas de rojo para tomarlo del rostro-
• ¡Ahhh! –De inmediato sale corriendo antes de que lo alcance- ¡Ayuda! ¡Iori! ¡Enfermeras! ¡Médicos! ¡¿Donde están todos?! ¡Necesito a al…! -De pronto choca con alguien y al alzar la vista nota que era una enfermera-
• ¿Que pasa, nene? Luces muy pálido
• ¡El señor! ¡El señor que esta…! -Voltea para enseñárselo pero ya no había ni rastro de él- Ahí…
• No deberías correr por los pasillos, te recuerdo que esto es un hospital –Le dijo amablemente y se fue-
• Pero… Él… Estaba… -Mirando confundido hacia todos lados-

Corre las cortinas de uno de los ventanales del comedor dejando entrar la poca luz que irradiaba el sol ese nublado día, no muy diferente a los anteriores últimamente, y se queda observando a través del húmedo cristal.

• No se hasta cuando seguirá así
• -Voltea encontrándose con el rubio sosteniendo una taza de café-
• ¿Quieres? –Le extiende la taza-
• No, gracias -Vuelve a dirigir la mirada hacia fuera-
• -Nota la mano derecha del castaño- ¿Que te paso? –Tono preocupado-
• Nada –Responde automáticamente dirigiéndose hacia la entrada-
• Voy contigo
• -Se detiene en seco-
• Aunque sea solo por esta…
• Esta bien –Contesto interrumpiéndolo y el rubio contento termino su café de un sorbo siguiéndolo-

El transito seguía igual de pesado y la lluvia lo hacia mucho mas tedioso, luego de recorrer un camino que Kyo ya había memorizado a la perfección llegaron al blanco edificio que gracias a la neblina y la poca luz parecía ser gris.
El castaño entro tan disimulado como siempre mientras el rubio observaba cada detalle del lugar, como si nunca antes hubiera entrado al hospital, pero al instante los ojos de ambos se detuvieron en el mismo punto, estaban sacando un cuerpo en una bolsa mientras los de la funeraria hablaban al respecto.

• ¿Quien es esta vez?
• Otro del torneo KOF

El amo de las llamas carmesí empalideció sin notarlo y los sujetos siguieron conversando.

• Que extraño…
• ¿Que?
• Desde el accidente están falleciendo uno por uno… Hasta ahora no tuvimos ningún otro caso aislado
• ¿Tu crees que sea suicidio?
• No, todas fueron causas naturales
• Si van a morir será mejor que lo hagan todos de una vez, así nos ahorrarían el viaje de todos los días –Se quejo en broma-
• Si, pero al parecer el ángel de la muerte esta complotado en nuestra contra –Bromeo el otro y ambos se echaron a reír-
• ¿Señor? Señor ¿Se encuentra bien? ¿Señor?
• -Kyo vuelve en si encontrándose con una enfermera junto a la recepcionista frente a él mirándolo preocupadamente- Eh… Si… Vengo por una visita… Habitación 20…
• 204 –Termina la frase por él la recepcionista con una sonrisa-
• -De inmediato nota la seria mirada del rubio sobre él, como diciéndole "¡Te dije que ya es demasiado!"-
• -La recepcionista anota su llegada- Pasen
• Gracias –Ambos decidieron subir por las escaleras-

Cada paso y movimiento de Kusanagi era automático, su mente se encontraba en otro lado, no podía dejar de pensar en aquellas palabras pronunciadas por los de la funeraria hace solo un momento "Están muriendo uno por uno", "Causas naturales", "Ángel de la muerte"

• Aquí es –La voz del rubio lo saco de sus pensamientos y toco aquella puerta frente a la que se encontraban-
• -Se escucharon unos pasos hacia esta y tras el sonido del picaporte el joven de ojos claros atendió- Ah… Eres tu –Su rostro oscureció al notar que se trataba del castaño y luego osculto con la mirada a Beni- Pasen –Se hace a un lado-
• Permiso, buenos días –Saludo educado Kusanagi y de inmediato busco al pelirrojo con la mirada encontrándolo sentado en un blanco sofá ubicado bajo la ventana-
• Buenos días, Kusanagi-san –Se levanta cordial para saludarlo y se queda viendo a Beni-
• Nikaido Benimaru –Se presento algo perplejo y luego se queda mirando pensativo al menor-
• Él fue mi compañero en torneos anteriores -Presento el castaño-
• Un gusto –Contesto el pelirrojo-
• -El pequeño rubio, tras cerrar la puerta, fue hasta donde el pelirrojo y este le sacudió sus dorados cabellos afectuosamente-
• ¡Ah! ¡Ya se quien eres! ¡Tu eres el hermanito menor de…! –Nikaido prácticamente grito al recordar de quien se trataba el niño pero la fría mirada de Yagami sobre él lo hizo callar de inmediato-
• Jan, por que no vas a jugar con Nikaido-san mientras Kusanagi-san y yo hablamos?
• -El peke miro desconfiado por un momento al rubio y luego volvió a mirar a Yagami- Esta bien –Contesto frío y salio del cuarto junto a Beni-
• Sepa disculpar al niño, acaba de sufrir una perdida muy importante y por eso es muy desconfiado –Se disculpo con Kyo-
• No hay problema –Asintió Kyo- Vera, el torneo KOF comenzó en el 94' cuando… -Comenzó a explicar el castaño mientras se sentaba en una pequeña mesa que había en el cuarto-

• Tu nombre es Jan ¿Cierto?
• -Caminaba por el pasillo unos pasos mas adelante que el mayor sin prestarle atención alguna-
• Sabía que te conocía de algún lado, quizás no me recuerdes, pero yo iba al bar de tu hermana y…

Alicia cayó enferma
Quizá se sanara

Beni solo se quedo observando al niño cantar en la mitad del desolado pasillo.

Alicia ya esta muerta
La llevan a enterrar,
Alicia va en el coche
Con techo de cristal

Con varios oficiales
Y un cura sacristán,
Encima de la tumba
Un pajarillo va

Cantando el pío, pío,
y el pío, pío, pa

Al terminar la canción hace un momento de silencio y luego voltea mirando fijamente a Nikaido.

• Ahí lo vi –Señala tras él un punto al final del pasillo- Llevaba las manos bañadas en sangre, él mato al de hoy, al de ayer, al de anteayer… -Sonríe- Y a mi hermana

• ¡N-No! ¡No puede ser!
• Yagami, juro que estoy diciendo la verdad
• ¡No, eso no es cierto! –Se levanta haciendo que la silla en la que estaba sentado cayera estruendosamente al suelo- Yo nunca podría… Yo nunca podría matar a nadie –Mira sus manos-
• No te sientas mal, es tu deber hacerlo…

• ¿Que estas diciendo, niño? –El rubio algo asustado da un paso hacia atrás-
• ¿Acaso no me crees? –No se movía de su lugar ni le quitaba un ojo de encima al mayor-
• Ya no digas tonterías, eres muy chico para decir esas cosas
• No, no me crees… -Mira al piso sin cambiar su seria y a la vez triste expresión- Pero –Vuelve a mirarlo sonriente y las luces del pasillo comienzan a titilar- Ya lo veras
• ¡K-Kyo! –Corre hacia la habitación-
• …Y entonces me creerás –Comienza a reír-

• ¡Ya vasta! ¡Por favor, le voy a pedir que se retire, lo llame para que me contara lo sucedido, no un montón de farsas sin sentido! –Va junto a la puerta y la abre invitándolo a irse-
• ¡Kyo-chan! –En eso entra corriendo Benimaru- ¡El niño! ¡Ese niño…!
• ¡Jan! –Grita Iori preocupado y mira hacia el pasillo sin encontrar nada- ¡¿Donde esta Jan?! –Toma con su mano sana al rubio por el cuello de la remera levantándolo del suelo-
• No te preocupes Iori, estoy aquí
• Yagami mira sobre su hombro y ve al alegre niño parado a sus espaldas- ¡Jan! ¡Me preocupaste! –Suelta a Nikaido haciendo que caiga duramente al suelo y abraza al menor-
• ¡Auch! –Se quejo el rubio sentado en el piso, pero al verse liberado de inmediato se escondió tras Kyo alejándose lo más posible del niño y el pelirrojo-
• -Ríe- No te preocupes, no pienso salir del hospital, estoy aquí para cuidarte
• ¡Ustedes dos! –Voltea mirando al rubio y al castaño seriamente- ¡Váyanse y no vuelvan!
• ¡Pero, Yagami…!
• -Neutraliza al castaño con la mirada-
• Esta bien, disculpe –Sale del cuarto con Beni detrás-
• ¡Ese Yagami abra perdido la memoria pero sigue siendo un bruto! –Se quejo al salir mientras se frotaba la cadera pero no obtuvo respuesta alguna por parte de su compañero- ¿Kyo? –Lo mira preocupado notando su deprimido rostro, perecía como si él no se encontrara a su lado-

En el hospital todo quedo igual de silencioso, Yagami solo se había quedado pensativo con las cosas que le había dicho el castaño dándole vueltas por la mente, mientras el menor lo observaba preocupado intentando hacerle comer la cena hasta que entrada la noche cansado de tanto "luchar" con el mayor cayo dormido.
Ya muy adentrada la noche todo se encontraba tranquilo, ni se escuchaba a las enfermeras cruzar los pasillos y solo se sentía el sonido del viento golpeando contra las ventanas, pero pese a esta tranquilidad, cierto pelirrojo en su habitación no lograba conciliar el sueño y ya comenzaba a fastidiarse, cansado de tanto dar vueltas en la camilla decidió levantarse y se acerco a la ventana observando las llamativas luces de la cuidad en medio de la obscuridad, perdiéndose nuevamente en sus pensamientos.
Quien pensaba que podría responder sus dudas le creo aun muchas mas haciéndolo comenzar a dudar de todo ¿A quien le creería?

• -De pronto escucho algo que lo distrajo de sus confusos pensamientos, volteo observando al mejor quien inquieto en el sofá donde se encontraba acostado parecía hablar dormido-
• I- Iori… -Gime-
• -Se lo queda mirando sorprendido- [Debo haber escuchado mal]
• ¡Ah…! ¡Iori…! –Gime más fuerte-
• [No, no puede ser lo que imagino] –De pronto una duda lo invade- [¿Abre tenido novia? No, no lo creo, sino ya hubiera venido llorando al hospital, o tal vez fui muy mal novio, aunque… Tal vez allá tenido pareja… ¡Digo! No lo recuerdo y es una posibilidad...] –Se queda mirando detenidamente a Jan- [Se ve tan tierno, esos hermosos ojos claros, esas rosadas mejillas, esos labios, esa cintura…] -Bajando cada vez mas la mirada- ¡No! –Niega con la cabeza tratando de evadir esos pensamientos- [¡¿Como me pudo pasar algo como eso por la mente?! ¡El pensar que mire de tal forma, aunque sea tan solo por un segundo, a un niño tan frágil e inocente! Él es mi responsabilidad y estoy aquí para cuidarlo, nunca podría hacerle daño] –Se sienta junto al menor y lo arropa-
• Te amo, Iori…
• -Suspira pesadamente- [El sueño me esta jugando trucos] -Se queda un momento observando sus finos labios- Yo también, Jan… -Le da un pequeño beso en los labios-