Cap.5 "Reloj de arena"

• Iori que te sucede? Estas muy raro, no comes nada desde ayer!
• No es nada –Acostado en la camilla dándole la espalda al menor-
• Pero Iori, así no te recuperaras! Estas así desde que vino ese idiota, es por él, verdad? Que te dijo?! –Retándolo cual madre preocupada por las malas compañías de su hijo-
• Jan –Tono serio- Tu recuerdas todo, cierto? –Se sienta en la cama y voltea mirándolo- Tu sabes lo que paso, porque nunca me cuentas nada?
• Y-Yo… -Sorprendido por las palabras del pelirrojo enmudece-
• El tipo rubio que vino ayer, lo conocías cierto?
• S-Si… -Los nervios hacían que le temblara la voz-
• -Suspira- Me pregunto porque no puedo recordar nada mas? –Se toma la cabeza- El medico dice que a ti te recuerdo ya que eres una gran responsabilidad que dejaron a mi cargo, por lo tanto, supongo que eres lo único importante en mi vida
• Iori, yo…
• Pero aun así –Continua interrumpiéndolo- Necesito saber sobre el resto de mi vida, y saber el resto no me hará olvidarte, Jan –Posa su mano sana sobre la cabeza del chico acariciando sus brillantes cabellos- Te lo prometo –Sonríe-
• -Baja la mirada al suelo- Si, conozco a Nikaido, como dijo Kusanagi-san, fue su anterior compañero en el KOF, lo conozco porque era un cliente habitual en Ilusión, pero no se mas sobre él, lo juro!
• Esta bien, gracias –Deja en paz sus cabellos y desliza la mano por la sonrojada mejilla del niño hasta detenerla en su mentón y alzándolo un poco, mirándolo directo a los ojos- Siempre te gustaba verme tocar desde detrás del escenario, cierto?
• -Asombrado entre abre la boca pero ningún sonido sale de esta-
• -No puede evitar sonreír al ver la expresión del menor- No olvide absolutamente todo, Jan –Lo suelta- Recuerdo vagamente que iba a tocaba al bar de tu hermana y tu siempre tímido me saludabas detrás de ella –Ríe- Nunca voy a olvidar el día que me pediste un autógrafo
• -Todo rojo de vergüenza- Solo tenia 9 años!
• Yo solo 19 y al año siguiente me inscribiría en… -De pronto se queda atónito- Y al año siguiente me inscribiría en el KOF
• -Jan solo se lo queda mirando-
• Si! Recuerdo que tu hermana me había mencionado el torneo, por alguna razón me llamo poderosamente la atención y decidí inscribirme de inmediato!
• I-Iori, ya son muchos recuerdos por hoy, será mejor que te acuestes! –Lo empuja intentando acostarlo en la cama-
• Pero, que fue aquello que me hizo interesarme tanto en el torneo? –Preguntándose a si mismo sin notar los inútiles esfuerzos del chico-
• -Deja de empujarlo- Iori! –Tono de reto-
• -Simplemente lo mira-
• -Se cruza de brazos- Será mejor que comas tu desayuno o le diré a la enfermera que durante el día te desconectas el suero
• Esta bien! –De inmediato se pone a comer-

En eso se escucha a alguien llamar a la puerta.

• -Mira el reloj empotrado en la pared y aliviado al comprobar que no era el horario de visitas atiende-
• Veo que no piensas moverte de aquí –Fue lo primero que dijo la mujer de blanco guardapolvo al verlo-
• Es mi deber cuidarlo –Contesto serio haciéndose a un lado para dejarla pasar-
• De que lo quieres proteger? Si esta en el hospital, nosotros nos encargamos de él –Le respondió al tiempo que entraba en la habitación-
• Precisamente por eso –Sierra la puerta tras la mujer y se sienta en el sofá-
• Testarudo el niño –Le dijo con una sonrisa al pelirrojo mientras dejaba un sobre sobré la mesa-
• Déjelo, sabe que esta a mi cargo y no tiene donde mas ir –Deja a un lado el plato de sopa que sostenía-
• Déjeme ver eso –Toma su mano herida y con cuidado retira los vendajes- Parece que ya esta mejor –Hace que el pelirrojo realice algunos movimientos comprobando que no le duela- Aunque esa horrible cicatriz no parece querer irse –Señalando un tajo que tenia de lado a lado de la palma-
• Eso es lo de menos –Corre su mano haciendo que la medica la suelte-
• Todo es importante –Vuelve a tomarla-
• -Jan aburrido observaba las rosas del jarrón que se encontraban ya algo marchitas, hasta que un pequeño pétalo se desprendió cayendo sobre los papeles que había dejado la médica sobre la mesa, leyó en un sobre "Historial del paciente: Yagami Iori" y comprobando que tanto la médica como el pelirrojo se encontraban distraídos, curioso lo tomo para leer su contenido-

"Paciente: Yagami Iori
Edad: 20
Tipo de sangre: -

Junio 1995: Ingresa al hospital por primera vez el paciente Yagami Iori.
Fue atendido por quemaduras en primer grado en ambas piernas, brazo izquierdo, y torso; incisiones profundas, aprox. 5 cem., a la altura de la cintura y brazo derecho.
El paciente negó ser atendido en su totalidad y se marcho a la fuerza del establecimiento a menos de la mitad del tratamiento.
Médicos, paramédicos y enfermeras por los que fue atendido: -Toda una lista de nombres-"

"Paciente: Yagami Iori
Edad: 21
Tipo de sangre: 0

Abril 1996: Ingresa al hospital por segunda vez el paciente Yagami Iori.
Fue atendido por quemaduras de segundo grado en casi la totalidad de su cuerpo, menos en las manos, muñecas y rostro; Incisiones varias y pérdida del conocimiento entre las 3:45 y 4:30 p.m.
Al volver en si de inmediato se retiro violentamente del establecimiento, aunque el tratamiento ya casi estaba finalizado.
Médicos, paramédicos y enfermeras por los que fue atendido: -Otra lista de nombres en los que solo unos pocos coincidían con la primera-"

• Listo! Todo en orden, Yagami-san –Anuncio la médica terminando su control rutinario-
• -Jan rápidamente vuelve a guardar los papeles dejándolo el sobre en la mesa como si nada-
• Ya era hora… -Se quejo en voz baja el pelirrojo- Gracias por su atención –Le hace un gesto al rubio de que le abra la puerta a la muchacha para que se retire lo antes posible-
• Jan sin dudarlo hace caso al pelirrojo y acompaña a la médica hasta la puerta- Si, gracias por todo –Sonrisa puramente falsa-
• Solo hago mi deber, hasta mañana! –Sale y de inmediato el peke cierra la puerta tras ella, pera luego suspirar aliviado al tiempo que apoya la espalda contra esta- Creí que nunca se iría
• Ni yo, cada vez se tarda más en revisarme
• Como si no tuviera motivo… -De pronto nota que pensó en voz alta y se tapa la boca con ambas manos-
• Como? –Pensando que no escucho bien-
• Na-Nada –Niega con la cabeza-
• Mira –Dijo cambiando el tema mostrándole su mano izquierda- Me dijo que mi mano ya esta mejor
• Que bueno! –Va hasta su lado y se la queda viendo- Pero… Eso se va a quedar así? –Señalando la cicatriz con cara de asco-
• No lo se –Se encoje de hombros y vuelve a vendarse-
• Y como tocaras el bajo? –Se sienta en su regazo-
• No creo que lo haga
• Porque?! -Lo mira sorprendido-
• No creo que valga la pena, tal vez hasta olvide como hacerlo, además Ilusión cerró
• Pero, Iori… -Cara de cachorro-
• -Sonríe- Esta bien, así luego te enseño, como tu siempre quisiste, no?
• -Una sonrisa invade sus labios acompañado por un leve rubor- Yo nunca te lo mencione
• Y porque nunca lo hiciste?
• Temía que te ofendieras
• Y porque lo haría?
• No se, ese siempre fue tu temperamento con todos
• -El pelirrojo se queda un momento pensativo- Pero nunca contigo
• -También se queda pensativo- Tienes razón… Conmigo nunca lo fuiste –Ambos se miran y luego el rubio sonríe alegre mientras abraza al mayor-
• -Corresponde el tierno abrazo-
• Te quiero mucho, Iori
• -Esas dulces palabras le recuerdan la noche anterior y comienza a ponerse nervioso-
• -Se separa notando que algo no andaba bien con el mayor- Que sucede?
• Nada… -Se toma la cabeza con una mano- Solo no dormí muy bien anoche

De pronto un escándalo en el pasillo llama la atención de ambos, Jan curioso salto del regazo del mayor para saber de que se trataba, troto hasta la puerta, la abrió y en cuanto sus ojos se posaron en la escena que transcurría al otro lado su rostro cambio completamente, su sonrisa se apago, sus ojos reflejaron una mezcla entre asombro y miedo, quedo estático sosteniendo la perilla de la puerta y sin poder grita siquiera empalideció de golpe.

• Jan, que sucede? Jan? Jan? Jan! –Se levanta de un salto yendo hacia el chico y al dirigir la vista hacia donde este lo hacia de inmediato le tapo los ojos- Los hospitales nunca fueron lugares agradables…
• -Comienza a temblar-
• Jan tranquilo, todo esta bien –Trataba de tranquilizarlo abrazándolo por la espalda-
• -El chico solo temblaba y suspiraba-
• -Toma una de las manos del rubio- Estas helado! –Enseguida lo carga en brazos para dejarlo sobre la camilla y tocó el botón llamando a la enfermera-
• Si? –Entra al cuarto y va hasta donde el peke- Que sucedió?!
• Esta en shock –Le indico a la enfermera mientras este le tomaba el pulso-
• Y porque esta así?!
• Salió al pasillo…
• Oh ya veo, el hospital no es lugar para un niño sano, si se va a quedarse aquí será mejor que no salga de la habitación. Enseguida regreso –Se va apurada-

Una fuerte brisa lo azoto obligándolo a cerrar los ojos, y al abrirlos, se vio acogido por la calidez de un farol a mitad de un puente mientras sus oídos eran invadidos por el ruido del agua correr fuertemente.
Aunque no estaba seguro de que era aquel lugar no le agradaba pero a la vez parecía atraerle, como si tuviera algo oculto, algo que no se viera a simple vista y pidiera a gritos ser descubierto

• Hola, Principito
• -Al reconocer aquella voz toda su tranquilidad se vio alterada haciéndolo voltear rápidamente- Por que haces esto?! Deja en paz a las personas!
• Es mi trabajo niño, y por más que pudiera nunca lo dejaría –Su malévola sonrisa se hace presente al tiempo que da un paso acercándose al pequeño rubio-
• No te acerques! –El peliblanco se detiene- No te atrevas a acercarte a Iori!
• -Ríe- En verdad lo aprecias mucho, cierto? Pobre niño… Luego de perder a tu hermana lo único que te queda es ese reloj de arena
• Reloj de arena? –Entre asustado y confundido-
• Y en algún momento la arena dejara de caer, falta muy poco Jan –No dejaba de sonreír tras cada frase, como si disfrutara de cada palabra-
• No! Eso no es cierto! Deja de decir esas cosas! –Toma una pequeña roca que tenia a los pies y se la lanza fuertemente pero esta atraviesa al hombre como si fuera un fantasma, sin hacerle el mas mínimo daño- Que eres? –Pregunto asustado en un susurro-

La brisa comenzó a soplar nuevamente y en un parpadeo el ojisrojos se convirtió en una enorme serpiente blanca que abrió sus fauces mostrando sus grandes y afilados colmillos. Jan sin tiempo a reaccionar solo vio como esta rápidamente se lanzo hacia él dispuesto a devorarlo, y asustado se cubrió con ambos brazos, pero al igual que con la roca, este lo atravesó pasando de largo, haciéndolo sentir una muy fuerte corriente azotarlo, hasta que esta por fin poco a poco seso y al abrir nuevamente los ojos se encontró otra vez solo a mitad del puente.

• Mi nombre es… -Volvió a sonar aquella voz en la oscuridad-

• Jan! Jan, estas bien?! Jan, despierta!
• Mmm…?
• Jan! Reacciona!
• Eh? Q-Que pasa…? –Se sienta en la camilla tomándose la cabeza mientras al ver a su alrededor comprueba que se encontraba en el hospital rodeado por médicos, enfermeros y el preocupado pelirrojo que tenía aspecto de en cualquier momento sufrir un infarto-
• Jan! –Lo abraza fuertemente- No vuelvas a asustarme así!
• Pe-Perdón, Iori… -Corresponde el abrazo algo confundido- No quería asustarte, lo siento..
• No te vayas de mi lado! Jan, por favor…! –Su voz se quebró sin dejar de abrazarlo-
• No Iori… No lo haré… Te lo prometo