DISCLAIMER: STAR WARS pertenece a Disney


El Halcón Milenario aminoró la velocidad al llegar a Kessel al ver tantos destructores estelares, Poe avanzaba lentamente en dirección al planeta pero ninguna nave le cortó el paso.
—¿Por qué hay tantos destructores aquí?—se preguntó Siri. Poe ya había visto tantos destructores en su vida que podía reconocer a uno.
—Ese es el Puño de Acero—exclamó.
—¿La nave de Soont Irard?—preguntó Siri y el piloto asintió.
—Abriré un canal—dijo el piloto pero al ver una luz roja en el tablero, la activó.
—Carguero, identifíquese—exclamó una voz grave.
—Aquí el Halcón Milenario, no quiero iniciar una pelea pero necesito entrar al planeta.
—Adelante, Halcón Milenario.
Poe no lo pensó dos veces pero Siri no estaba segura.
—Podía ser una trampa.
—Soont Irard ha firmado un Tratado de Paz, no lo rompería. El que busca problemas es el gordo Zinji.
El Halcón aumentó la velocidad e ingresó al planeta.

Aterrizó en el hangar, lugar que estaba repleto de lanzaderas imperiales y de soldados de asalto; Poe, Siri y Chewie descendieron del carguero y vieron a lo lejos a Finn con un muchacho corriendo hacia ellos, el piloto no se quedó quieto y fue hacia su mejor amigo.
—¡Finn! ¿Estás bien?—exclamó el piloto después de abrazar a su amigo.
—No me creerás esto, Poe. La Capitana Phasma llegó aquí y cerró este antro; ella me ha rescatado.
—Me alegra verte bien.
—Él es Syd—exclamó Finn y señaló a Poe—Él es mi mejor amigo, Poe.
—Mucho gusto.
—Igualmente—exclamó Poe estrechándole la mano.

Siri y Chewie llegaron hasta donde estaban ellos.
—Chewie, me alegra verte—exclamó Finn y el wookie lanzó un alarido como saludo.
—Ella es Siri, Finn.

Finn estrechó la mano de la mujer.
—¿Ella es de tu escuadrón?
—En realidad...—exclamó Poe mirando de reojo a la mujer.
—Fui una Caballero de Ren—exclamó Siri—Shira Ren fue mi nombre. Ahora soy Siri Tharen y me uní de nuevo a la Orden Jedi.
—Yo también quiero ser Jedi—exclamó Syd—Finn me contó que ustedes…
—Creo que no debemos hablar de eso aquí—exclamó Poe mirando a su alrededor—No quiero que sepan lo que hace Rey. Vayamos al Halcón y regresemos a casa.
El grupo avanzaron en dirección al carguero corelliano, en silencio mientras los soldados cruzaban al lado de ellos.

..


Rey caminaba por los verdes prados de Ossus, el fiel droide astro mecánico la seguía subiendo por una colina, hasta llegar al fin al lugar donde ella buscaba.

Una gran explanada, donde se alzaba un edificio alto, construida de piedras con varias torretas, a la Caballero Jedi le parecía más un templo que una biblioteca.
Tal como lo vio en su visión hace un año y la voz de Obi—Wan Kenobi que le decía que buscase Ossus.
—Vamos, amigo.

Rey siguió su caminata en dirección a la Biblioteca Jedi, único vestigio del otrora Orden Jedi. Antes de llegar a la entrada, salieron cuatro personas con túnicas marrones y cafés, rostros con líneas de vejez y cabello blanco, a excepción de uno.
El hombre que rondaba los treinta se acercó hacia Rey.
—Bienvenida, la Fuerza te acompaña—exclamó el hombre de cabello café.
—Lo mismo digo—exclamó Rey, BB-8 se colocó al lado de ella, oculto en su pierna derecha—Soy Rey Skywalker, Caballero Jedi.
—Yo soy Dejan Shan, guardián de la Biblioteca Jedi—¿Buscas algo?
—Quiero saber de este lugar—exclamó Rey.
—Adelante.
Rey caminaba por los pasillos de piedra y miraba maravillada de la construcción, todo era arcaico, techos altos y enormes lámparas que colgaban en los techos, iluminadas con pequeñas velas; largas mesas de madera y estantes largos que no parecían tener fin.
El resto de ancianos siguieron su camino, quedándose en la sala Rey y Dejan.
—No sabia que aún quedaban Jedi—exclamó Rey en voz baja, mientras se sentaban.
—Quedamos aislados—explicó Dejan—Esta Biblioteca tiene miles de años de historia, fue fundada por mi ancestro; Thalus Shan. Su habilidad con la Fuerza era nula y decidió pasar sus días aquí. Nos mantuvimos apartados de todo conflicto, muy pocos sabían de la existencia de este lugar, solo lo conocían los maestros de alto rango.
—¿Eres Jedi?
—Lo soy. Mis ancestros, después de Satele Shan, no fueron muy hábiles con la Fuerza como te dije hasta que aparecí yo. Pero yo elegí dirigir este lugar a pesar que me nombraron Caballero Jedi, yo sentí que era mi lugar, la herencia de mis ancestros.
—Hasta que llegó el exterminio—dijo Rey.
—Nos salvamos porque recibimos un mensaje encriptada de no acercarnos a Coruscant que estaba bajo ataque. Yo podía haber ido a defenderlos pero era importante quedarme aquí a proteger todo estos archivos milenarios—señaló los estantes.
—Yo estoy reorganizando la Orden Jedi—explicó Rey— Aún tenemos dos aprendices y estamos buscando a más sensibles a la Fuerza. Me gustaría que me ayudaras.
—Estaré encantado de ayudarte. Ven, te mostraré algunos archivos.
—¿Se sabe quien construyó esta Biblioteca?
—Fue en los últimos años de la Gran Maestra Nomi Sunrider—exclamó Dejan mientras avanzaban hacia los estantes y sacó un libro. Bastante descuidado pero no tenia moho debido a la preservación de los ancianos.—Se dice que en Thyton fue el primer establecimiento de los primeros Jedi, muchísimo antes de que Nomi Sunrider levantase este lugar.

Rey hojeaba el libro, leía los nombres de los antiguos Jedi, siglos antes de la Orden Jedi que pertenecían los maestros de su padre. Le devolvió el libro a Dejan y este lo guardo para luego mostrarle uno.
—Estoy seguro que te servirá este.

Rey lo hojeó y vio que eran los estilos de lucha con el sable de luz como también la construcción de uno y el entrenamiento de aprendices más jóvenes.
—Me servirá de mucho, gracias—exclamó Rey—Mi padre me ayudó a construir el mío pero agradezco esto.
—Sígame.

Los dos avanzaron por el pasillo hasta llegar a una habitación pequeña, iluminada de un tono verdoso, en ambos lados había pequeños altares de piedra pero solo en uno había un número reducido de cubos, las cuales Rey reconoció como holocrones.
—Estos holocrones guardan las enseñanzas de los antiguos maestros Jedi y este lugar es donde venimos a sincronizarnos con la Fuerza.

Rey dio una vuelta por la habitación, miraba las paredes rugosas y rozó con las yemas de los dedos los altares de piedra.
—¿Tan pocos holocrones?
—La mayor parte de nuestros holocrones estaban en la biblioteca del Templo Jedi, así que te imaginarás que se perdieron cuando atacaron. Los Jedi llevaban algunos y otros lo dejaban aquí. Estos fueron los que se salvaron del saqueo del Templo —exclamó Dejan mientras avanzaba hacia la chica y empezó a señalar a los pocos holocrones—Este holocrón pertenece al maestro Vodo—Siosk Baas, Satele Shan, Nomi Sunrider, Tahl, quien fue una bibliotecaria del Templo Jedi al igual que Yocasta Nu y entre otros.
—Es increíble—exclamó Rey y le mostró un holocron—Yo tengo dos, uno le perteneció a la maestra Undulli, quien estaba siendo custodiado por los boshi y este, lo conseguí en un templo derruido en Sakuub.

Dejan agarró el holocron que le extendía Rey, observó la figura y lo abrió, en el medio apareció una figura en azul de un maestro Jedi, Kao Cen Darach.
—El maestro de mi ancestro, Satele Shan—exclamó Dejan.
—Quiero que lo tengan ustedes—exclamó Rey mientras Dejan apagaba el holocrón—Una muestra de mi agradecimiento.
—Gracias por el obsequio, Caballero Rey.


-..

Han pasado dos días desde que la Nueva Republica lograse la victoria en la batalla de Naboo pero no pudieron impedir el exterminio gungan en el planeta, quedando ya muy pocos de esa especie. Los mejores científicos y médicos sabían que no iban a encontrar una cura para la enfermedad que aquejaban a los alien del pantano.

Poe se hallaba en el hangar del Yavin IV, hablando con Syal Antilles por medio de mensaje holográfico.
—¿No encontraron un modo de detener esa enfermedad?
—Ninguna—exclamó la piloto—Es terrible y nadie sabe de donde procede este virus que los está matando.
—Zinji dijo que eran esporas—exclamó Poe, masajeándose la barbilla.
—Él murió con la explosión del Orgullo Imperial, se llevó el secreto a la tumba.
—No lo siento como una victoria.
—Igual yo—exclamó Syal—Me alegra que tú y Finn estén bien.
—Finn esta yendo a buscarte—exclamó Poe con una sonrisa débil—A pesar de todo, Syal; has hecho un buen trabajo allá arriba.
—Gracias, Poe.
—Me tomaré un par de días más de descanso, Syal, luego regresaré al escuadrón. Debemos patrullar y buscar a más imperiales desertores como Zinji.
—Estoy de acuerdo…¿el Remanente Imperial lo sabe?
—Está al tanto, la Jefe de Estado se lo comunicó a Irard y está de acuerdo. Su general nos dará algo de apoyo.
—Entonces estaremos esperándote, comandante.
—Nos vemos, Syal.
La conexión se cortó y el piloto se reclinó en su asiento y se estiró todo lo que pudo, se puso de pie y salió del hangar.

...

El Ala-X de Rey aterrizó en el hangar sin problema y descendió de ella con calma, una vez en el suelo vio a Luke avanzando hacia ella con tres personas, uno de ellas, un adolescente.

La Caballero Jedi fue puesta al día de los últimos sucesos: el secuestro de Finn quien fue llevado a Kessel a trabajar en las minas donde conoció a Syd Langtree, Zinji y la guerra sobre Naboo, ocasionando la muerte de varios gungans.
Syd estaba muy entusiasmado por aprender sobre la Fuerza, Rey podía verlo en el verde prado, entrenando con Iella y Masla.
—Me alegro que Finn haya encontrado uno y que esté bien—exclamó Rey a su padre—Me hubiera gustado verlo aquí.
—Ambos se cuidaron entre si en Kessel—exclamó Luke—La Fuerza lo acompaña.
—Conocí Ossus, padre—exclamó Rey—A Dejan Shan, ahí hay un grupo pequeño ancianos que custodian. Creo que no son Jedi, a excepción de Dejan; ellos son los guardianes de la biblioteca.
—¿Cómo es?
—Tienen mucha información. Estoy pensando formar un enclave ahí en el futuro—exclamó Rey—Los holocrones y los libros nos servirán de mucho.

Se quedaron en silencio por unos segundos, mirando como Iella y Masla ayudaban a Syd en la levitacion de unas rocas.
—Vi a Ben—exclamó la Caballero Jedi, Luke la miró.—Estuve en Meeria donde los Caminantes Mentales me mostraron el Lago del Conocimiento. Hablé con él.
—¿Lago del Conocimiento? ¿De que hablaron?
—En ese lago puedes ver fantasmas de la Fuerza. Según ellos, ahí van los que se unen a la Fuerza—Rey volvió su mirada hacia los aprendices—Él no esta arrepentido de lo que hizo.

Luke se mantuvo en silencio, su rostro mostró un inmensa pena y lástima por su caido sobrino.
—Pero se disculpa por el daño que causó a la tia Leia y a nosotros.
—¿Por qué no se arrepiente?
—Sabia que tomaba un camino equivocado, arrepentirse significaria que todo fue en vano, incluyendo la muerte de Han.
—Ben tenian conflictos en su interior. Sentia que sólo era conocido por ser el hijo y sobrino de los heroes de la Rebelion. Queria destacarse, buscaba poder y siempre fui severo con él—exclamó Luke y miró a su hija—No debi ser tan duro con mi sobrino, en parte fue mi culpa que se fuese al Lado Oscuro.
—No lo fue, padre—dijo Rey—Mirame, yo crecí sola en Jakku, yo tenia motivos para irme al Lado Oscuro pero no, soy una Jedi. Ben se dejó llevar por los sentimientos y permitió que Shant Ren y Snoke le envenenase la mente.—tras decir estas palabras, Luke colocó su mano en el hombro de su hija.

Alguien se acercaba, Rey se giró y vio a Siri, no se sorprendió de verla, porque ya fue puesta al día sobre ella: había dejado atrás la orden de los Caballeros de Ren.
—Rey—exclamó Siri, acercándose con el niño en brazos. La Caballero Jedi se acercó a ella, mirando al niño; con la mata de pelo negro y piel clara, notó el parecido con Ben Solo.
—Kyle ¿verdad?
—Sí.—exclamó Siri—Siento por todo, Rey. Como le dije al maestro Jedi, estoy arrepentida de lo que hice y quiero ser Jedi.
—Todo esta bien—exclamó Rey, tocándole el hombro—Bienvenida, Siri Tharen— Siri sonrió al igual que ella, Rey miró al niño—Kyle será un gran Jedi.
—Me gustaría que lo entrenases.
—Lo haré.
Siri tendió al niño para que Rey lo cargase, Kyle balbuceó mientras se reclinaba en el hombro de la chica, jugando con su cabello suelto. Era una promesa que le hizo Ben Solo y lo iba a cumplir.

...

Caía la noche en la luna de Yavin, Rey terminaba de asearse en la saniducha, se secó con el cabello y se vistió con sus ropas de dormir y cuando salió del aseo, vio a Poe sentado en la cama que compartían, el piloto estaba concentrado leyendo en su datapad.

Rey se acercó hacia él y se sentó a su costado, posó su mano en su hombro y sus labios tocaron la mejilla de él.
—Te ves cansado—exclamó Rey.
—He tenido días difíciles—exclamó Poe dejando el datapad en la mesilla y se reclinaba sobre los cojines, Rey se recostó a su lado.
—Sé lo que pasaste.
—Pero no pudimos salvar a los gungans, Rey. Están muriendo.
—Estoy segura que hallaran el modo de salvar a los que quedan. Lo importante es que se controló el avance de la enfermedad.
—Sí, lo sé—dijo Poe y esbozó una sonrisa corta—¿Conociste a tu sobrino?
—Sí, jugué un rato con él.
—No puedo creer que Kylo Ren hubiese tenido un hijo.
—Eso también fue sorpresivo para mí—dijo Rey—Lo entrenaré cuando sea un poco mas grande.
—¿No temes que se vuelva como su padre?
—No. Seré mas cercana a él, será criado por su abuela y tiene que forjar un lazo irrompible con su madre. Ben se sentía solo cuando era niño, Poe. Leia tenia obligaciones políticas y poco tiempo para él. Kyle será un niño diferente a Ben. Si llegan más niños aquí, haré todo lo posible que forjen un lazo con sus padres, los verán cada cierto tiempo.
—Me parece bien. Le he notado un parecido con Han.
—Si, yo también lo he notado—sonrió Rey y apoyó su cabeza en el pecho del piloto—¿Irás a Coruscant?

Poe se removió en su cama y abrazó a la Caballero Jedi.
—Sí, fue mi decisión y la Jefa de Estado está de acuerdo. Debo patrullar algunas zonas donde presuntamente estén los Señores de la Guerra como Zinji. Aunque la confianza con el Remanente se ha debilitado pero no puedo evitar otra guerra.
—Me encantaría ayudarte…
—Pero debes estar aquí, entrenar a los aprendices. Este es tu sitio, Rey.
—Sí, lo sé—Rey besó a Poe mientras sentía la piel de él rozar con la suya, el piloto se inclinó más, quedando cara a cara—Te quedan solo dos días de vacaciones. Tengamos nuestro momento.

Poe sonrió y ambos se enfundaron en un abrazo, sus cuerpos se fusionaron en uno solo, Rey podía sentir el amor de Poe hacia ella. Alejó de su mente la gran responsabilidad que tenia en su Academia Jedi, por el momento y se concentró en el ahora.
La Orden Jedi tardaría en volver pero lo haría y Rey estaba lista para tomar el timón y defender la galaxia.

FIN