Esto está en el mundo de Ichiraku Naruto...

1. Koomori hace un enemigo...

En una oficina bien escondida en la tierra, a dos kilómetros por debajo de algún sector de entrenamiento y entre varios pasillos y habitaciones; se encuentra Danzo Shimura. Y no está para nada feliz… Aunque eso ya fuera casi que imposible para él. Algunas personas simplemente no tienen el carácter para ello. Sin embargo, esa vez su mal humor ha llegado a ser más patente.

Desde que Sarutobi dejara al jinshuriki estar en casa de un civil; un civil que, por alguna razón, ha recibido no solo esa responsabilidad, si no apoyo el hokage en algo del que Danzo no sabe mucho, que se hizo una selección de personas a ser consideradas para una misión tipo S.

Y es que estar en paz no es algo que vaya con el Shimura. Él no cree que sea posible, y por eso en esos años después de la tercera guerra ninja y el ataque del kyubi, ha estado trabajando desde las sombras. Sabe que ahora, la guerra se da tras bambalina. Menos estruendosa y mortal, pero no por eso menos real. O eso es lo que ninjas como Danzo Shimura sienten. Por eso no hay descanso, paz ni felicidad para el tipo. Por eso, cualquier cosa que tenga que ver con un potencial poder que no esté bajo su control, es ya un problema para él.

―¿Cómo es posible que ni uno de ustedes haya pasado la primera prueba? ―pregunta él a sus tres operativos ANBU que le miran impasibles.

―No tenemos una respuesta satisfactoria, Danzo-sama. ―dice uno.

El Shimura da un gran bufido. Todos se posicionan más en firme.

―¿Cómo es que ninguno de ustedes es capaz de impresionar a un civil?

―El civil no estaba presente, Danzo-sama. La selección la llevó a cabo un ANBU que nunca habíamos visto antes: Koomori. Él nos despachó a penas vernos de esa primera prueba. Se suponía que iba a calificar el carácter. Lo hizo pidiéndonos pensar en las personas que nos vieron crecer y, después, viendo un genjitsu que hace alusión al kyubi. No sabemos cómo se verá nuestro carácter como ninja de esa manera. Ni siquiera, el cómo es de importancia la primera prueba, Danzo-sama.

Danzo pone sus manos en puños.

―¿Cómo? ¿Pero entonces, bajo qué excusas los ha expulsado?

―Hemos conferenciado al respecto señor ―dice otro―. Y, aunque reaccionamos diferente a su prueba sobre el kyubi, siempre fuimos echados. Su tono daba a entender de que era una decisión de base, como si ni siquiera fuera pensada. Tenemos la hipótesis, señor, de que Koomori nos supo diferenciar como agentes de la Raíz.

Danzo da un bufido. Eso era lo que había pensado cuando ellos llegaron con un genjitsu en la cabeza, que debieron cancelar aunque era muy fino, y derrotados en la misión. No le extraña, Sarutobi siempre ha intentado alejarlo del jinshuriki. Y, por la lista de personas a las que ha llamado, supo que estaba buscando a un sensei. Que hayan tenido que quitarles un muy fuerte genjitsu, hace obvio que es para el jinshuriki. ¿Qué otro niño merece un alto secreto de ese tipo?

Aunque, Danzo presiente, debe haber algo más al respecto. Tanto secretismo… Y el hecho de que ese tal gran sensor Koomori, haya sido llamado a Konoha justo después de la primera reunión que tuviera Sarutobi con el civil Teuchi Ichiraku lo hace saber que algo más pasa.

Nunca le había pasado eso: darse cuenta de que existe un ANBU tan secreto que ni Danzo sabía que existía.

Un ANBU con habilidades extraordinarias para el genjitsu y como sensor.

Y, lo peor de todo, un ANBU que le hizo saber a Sarutobi de tres de sus ninjas. Mismos que estaban encubierto en Konoha y le han buscado nuevos reclutas en los últimos años. Bien que mal, después de la guerra, no es fácil encontrar tantos huérfanos prometedores en las otras tierras. Y, por eso, ha tenido que alimentar a la Raíz con chicos que dejan la Academia o terminan en el escuadrón genin.

Porque Sarutobi ha insistido en que solo chunnin o de más alto rango pueden ser ANBU. ¿Y cómo espera él que desarrolle a los ninjas perfectos si no los puede modelar como debe ser desde niños?

Danzo manda a los tres a una misión de espionaje por el país del Arroz. Los necesita lejos de Sarutobi para que no sean tomados como prueba de que no ha seguido las órdenes de Hiruzen. Esos tres ninjas habían sido perfectos como infiltrados porque habían crecido en los orfanatos de Konoha.

Ya luego, se sienta a pensar en cómo encontrar y neutralizar a Koomori. Porque, como es una gran fuerza que él no controla, debe hacer algo al respecto de ella.