Aine estaba confundida es decir después de todo lo pasado nunca espero ser recibida de este modo es decir no era bueno pero era más de lo que había esperado de estos monstruos romanos aún quería huir pero tal vez esta vida no fuese tan mala ya hallaría la forma de escapar mejor ir con la corriente de momento para poder hallar su oportunidad

La asearon la vistieron y una vez que obtuvieron el efecto deseado Melita la miró complacida

-en realidad eres bella niña no cabe duda que por eso te compraron no hagas estupideces y estarás bien

-hola melita quien es- pregunto una chica de unos 17 años de raza negra

-o Naevia esta chica es la nueva esclava es Aine

-vaya mucho gusto es raro una nueva normalmente no

-los compran si me lo acaban de explicar

-pero esta vestida como

-como nosotras si es como nosotras bueno en realidad como tú y Diona

La chica la miró ahora más tranquila

-menos mal ven te presentare a Diona y

-después Naevia debo ir a ver a Domina y ella tiene que acompañarme

- o bueno está bien ya nos veremos

-sígueme Aine

Fueron a los aposentos de Domina donde vieron a esta y Gaia comiendo

-o vaya veo que ya la has aseado buen trabajo Melita

-si domina

-ven acércate criatura

La chica camino hacia la mujer que la analizaba con mayor detenimiento que antes

-vaya no cabe duda que fue una buena compra es preciosa Lucrecia-

-puedo verlo Gaia

-cuál es tu nombre niña

-aine

-o vaya una celta

-te lo dije

-no lo creí no lo parece no esta tan tosca después de todo no me gusta ese nombre para ti pero supongo que a ti debe gustarte tu nombre

La chica asintió conteniendo su molestia

-bien lo dejaremos así pero espero obediencia niña

-o es una pena que debas mantenerla pura es tan suculenta con esa piel tan blanca y los labios rojos rellenos su pelo es tan negro y estos rizos son tan bueno además de esos ojos no son comunes es decir– dijo Gaia acariciando el pelo de la chica que le llegaba a la cintura

-ya lo se lo veo son cafés pero hay algo en ellos algo singular no son como los demás parecen demasiado expresivos vivos no se diferentes

-singulares – ofreció Gaia mientras hacía girar a la chiquilla como si de una muñeca se tratase

-ya le explicaste las reglas

-si domina

-Melita la dejo en tus manos quiero que sea tu sombra pertenece a las especiales ya lo sabes no la quiero para otras cosas fue un regalo de Quintus

-si domina disculpe domina cuando vaya a ver a Enomau

-o eso llévala contigo lleven dos guardias más no quiero que ninguna de esas bestias la ataque pero quiero que vea que es lo que le espera y lo entienda Melita ya que es probable que su destino sea muy similar al tuyo

-si domina

Salieron de los aposentos de la domina y mientras Aine iba viendo los alrededores

-ahora a donde vamos

-vamos a la ludus bueno a donde están los gladiadores

-o ya veo

-no hables con ellos a menos que yo te diga que está bien no quiero problemas y muchos de ellos son inestables

-a que vamos a la ludus

- a ver a mi esposo doctore

-recuerdo ese nombre él estuvo cuando me compraron no es así

-si pero ese no es su nombre en realidad es Enomau pero el título de doctore se le fue asignado recientemente se encarga de entrenar a los gladiadores –dijo llena de orgullo Melita

Llegaron a una puerta siendo escoltadas por dos guardias

-estas segura que la chica debe estar aquí

-si domina así lo dispuso

-bien es tu responsabilidad entonces Melita

Entraron a una especie de rejas

-están como si fuese bestias

-eso los consideran me temo

-y cómo quieres que no les tenga compasión esto es inhumano

-ya lo comprenderás

Caminaron juntas y llegaron a una especie de habitación donde aguardaba por ellas el hombre que Aine vio en la mañana al tenerlo de cerca pudo observarlo mejor era un hombre fornido con un cuerpo fibroso de raza negra con cicatrices que le atravesaban en rostro y brazos aunque sus ojos no se veía ira o dolor solo parecían tranquilos en especial cuando miraban a Melita en este momento las miraba interrogante

-es mi nuevo encargo Domina quiere que la entrene para ser como naevia y Diona

-lo imaginaba y tu pequeña tienes nombre

-Aine

-vaya eres celta uno de mis amigos aquí también lo es tal vez se simpaticen

-o no se la presentare a Gannicus no necesito esa mala influencia en la chica solo hará mi tarea más difícil

-pero él también es celta será como si encontraran un poco de su hogar

La chica los miro interesada no que en realidad muriera por conocer a un gladiador pero el solo saber que podría conocer a uno de los suyos le brindaba esperanza una que ya creía perdida desde que perdiera a su familia podía tener algo de lo que los romanos le habían arrebatado

-en realidad a mí sí que me gustaría conocerlo

-allá tu