Aine seguía a Melita distraída conocer a Barca y Auctus había sido interesante aún quería escapar pero tal vez este lugar no fuese tan malo después de todo los romanos quienes se decían sus dueños parecían más civilizados que los que habían destruido su aldea por el momento sería mejor seguir la corriente

-bien este es el cuarto de Naevia y Diona lo compartirás con ellas deben estar por volver

En ese momento entraron dos chicas una era sin duda celta Aine la reconoció de inmediato en sus facciones la piel blanca los ojos de color la nariz el mentón esas características que a ella le faltaban que la hacían tan diferente de su madre al pensar en ella sintió una punzada de dolor e ira sintió odio desprecio por los romanos por los traficantes de esclavos que habían acabado con la otra chica por todo

-Naevia Diona esta es Aine ella compartirá el cuarto con ustedes será miembro del sequito de domina desde ahora les pido que le expliquen cualquier duda me retiro debo ver si domina necesita algo – Melita la dejo con las chicas Aine conocía a Naevia pero no recordaba a la otra chica esta la miró sonriente y la saludo

-Hola Naevia me ha hablado de ti eres celta como yo esto será estupendo bienvenida

-gracias

Después de ese día todo fue más o menos tranquilo Aine acompañaba a Melita cada tercer día a ver a Enomau se había hecho amiga muy rápidamente de Barca, Auctus, Enomau y Gannicus los otros gladiadores la miraban constantemente pero ninguno se atrevía a acercarse a ella solo uno lo había intentado para terminar apaleado por Barca

-aun creo que exageraste Cneo no iba a

-o si iba pero eso le servirá de escarmiento nadie debe acercarse a la pequeña hermanita del dios de la arena Gannicus

- en verdad eres todo el tiempo así

-en realidad es peor tu solo lo ves cada tercer día nosotros lo aguantamos todo los días

-o eso fue un golpe bajo Barca –dijo riendo Aine

-veo muchas risas y nada de los ejercicios que debes hacer pequeña-Barca miro con mala cara a su amante odiaba que se le entrenara a Aine el aún pensaba que eso le traería problemas a la chiquilla no se le entrenaba con armas en realidad solo con unos palos improvisando espadas y escondidos en la celda que compartía con Auctus pero aun así era riesgosos menos mal los guardias no entraban pero el temía por la chica se había encariñado con ella aunque era imposible no hacerlo la chica era elocuente divertida con ingenio imaginativa era común verla junto a los Dominus haciéndolos reír o entreteniéndolos se habían acostumbrado tanto a la chica que ahora se veía más animada continuamente a la domina

-ya voy Auctus que amargado –Aine se había fortalecido jamás podría vencer a alguno de los gladiadores pero al menos podría defenderse de un ataque y con suerte sobrevivir, como le habían dicho la vida dentro de la Ludus no había sido mala a decir verdad la alimentaban y se le trataba bien en realidad su trato era un poco preferencial ya que al parecer sus nuevos Dominus experimentaban una especie de debilidad por ella Gaia solía llamarla solo para poder peinarla o vestirla como si fuese una muñeca Lucrecia solía llamarla y hablar con ella le pedía que le entretuviera que le contara cosas y ella así lo hacía era muy imaginativa así que solía inventar disparates que hacían reír a sus dominus sus compañeros esclavos la encontraban adorable por su juventud y las labores que realizaba no eran tan malas no en realidad no era una esclava de índole sexual como otras de sus compañeras sus tareas al igual que las de Diona, Naevia y Melita consistían más en solo atender a los dominus lo cual no era tan difícil

Lo días iban pasando tranquilos Aine no conocía a los reclutas pero siempre escuchaba a Auctus y Barca quejarse de ellos así que suponía debían ser malos ahora entendía a qué se refería Melita al decir que ellos no entenderían su lástima y no la quería ellos amaban su vida su hermandad

Un día mientras paseaba por los pabellones de los dormitorios de los gladiadores esta vez acompañada de Gannicus ella vio a un hombre un recluta debía ser ya que estaba tirado en el suelo se vía molido pero veía como al ver pasar a los demás gladiadores quienes ni se molestaban en mirarlo los veía con anhelo con admiración no con celos o ira como los otros dos hombres que lo acompañaban estos al sentir venir a Gannicus y ella se limitaron a irse molestos

-Gannicus quien es ese

-o e solo un recluta más Crixus se llama

-o ese es el apestoso galo – dijo la chica no con maldad solo recordando las palabras de Barca

-si ese es

-porque se ve tan sediento y hambriento, bueno no solo él todos los reclutas lo parecen en realidad

-bueno veraz esto es solo que antes de ser miembros de la hermandad

-es culpa de ustedes

-bueno si pero

-Gannicus eso es despreciable ellos son como nosotros son esclavos arrancados de sus hogares para servir a roma- dijo la chica con asco mirando con ira a su amigo

- como pueden tratarlos así

-preciosa aquí cada quien se gana su lugar lo sabes

-ese hombre no los ve más que con respeto y es imposible que no obtenga más que solo desprecio de ustedes

-Aine no te pongas así- la chica dejo de escucharlo ya que se acercaba a una extraña mesa con viandas donde hallo agua la tomo nadie la cuestiono nunca lo hacían habían aprendido a no meterse con ella después de que trataran de hablarle y que el celta o los demás los apalearan, la chica tomo las cosas y se las llevó al hombre en el piso

-hola toma se ve que lo necesitas –el hombre la miró confundido sobre todo al ver quien le ofrecía el agua claro que sabía quién era la había visto con Barca y Auctus sabía cómo todos los hombres que habitaban la ludus que esa esclava era mascota de la Domina y que era intocable se rumoraba que quien le pusiera una mano encima sería azotado si no es que algo más después de pasar por las manos furiosas de Gannicus, Doctore, barca y Auctus

-no me lo he ganado – contesto

-si bueno yo creo que si todos aquí somos iguales –escucho el resoplido de Gannicus y la miró más confundido

-yo aún no soy un hermano

-puede que de ellos no pero si eres mi hermano Crixus ambos somos esclavos compartimos el mismo destino de esclavitud hacia los romanos nuestras vidas les pertenecen puede que tu valía se vaya a ver en la arena pero eres un esclavo al igual que yo y eres un hombre y yo una mujer ni más ni menos solo por eso mereces compasión no este trato – dijo la chica mirando con ira contenida a su acompañante

Crixus la miró sorprendido y acepto el agua

-aine es hora de irnos Barca va a matarme por dejarte hablar con este –la chica miró a Gannicus entrecerrando los ojos

-con este recluta –completo el derrotado la chica le sonrió y volvió su vista hacía crixus

-bueno debo irme gana la marca Crixus pareces interesante – le dijo dejando a un sorprendido hombre

Aine no entendía muy bien cómo se manejaban las cosas en la ludus pero sabía que las cosas no le iban bien a su dominus ya que constantemente estaba irritable sin embargo la oportunidad de mejora llego con una inesperada visita de un amigo de Gaia a Capua

Ese día salió con Domina y Gaia en busca de un hombre pudo ver cuando lo encontraron un romano de apariencia común nada como sus amigos gladiadores pero debía tener una gran influencia política por cómo se comportaban sus amas en su presencia lo llevaron a la ludus y lo atendieron con sumo esmero

-vaya es una pena que el joven Vettius no haya podido recibirte Varus aunque la verdad no te pierdes de mucho sus gladiadores son después de todo deficientes

-o en verdad Tullius me había informado que eran de lo mejor

-si bueno Tullius es un gran mercader pero me temo que en materia de gladiadores no tiene tanta experiencia

Aine se aburría con facilidad así que no siguió la conversación pudo ver como sus amigos eran probados para entretenimiento de un romano quien parecía más entretenido en otras cosas fue enviada a sus aposentos con sus amigas solo para encontrar a una perturbada Melita al día siguiente

Gannicus también estaba raro a raíz de ese día los dominus lucían felices pero algo había pasado con sus amigos algo que ella, no entendía