Los días pasaron sin que la normalidad volviera a la casa de Batiatus un día apareció un hombre mayor quien le informaron era el Dominus de esa casa el padre de su actual Dominus

Continuamente oí las quejas de su domina sobre este personaje tampoco le gustaba este hombre se expresaba terrible de su amigo gannicus quería venderlo desecharlo lo odiaba tanto como había odiado a los que la vendieron ya que este personaje amenazaba con destruir su mal trecha familia porque si ahora los esclavos eran su familia

-es un intruso cunado se irá

-no lo sé Gaia

-tal vez deba buscar un lugar más cómodo ya sabes después de todo les arrebato la principal en favor de Tulliu y su perro no tardara en echarme igual que a Gannicus, y a otros de esta ludus mejor salir por pie propio

-tu siempre tendrás un lugar en esta casa lo sabes gaia solo compórtate por ahora ese anciano saldrá de nuetsras vidas solo quiere probar a Quintus

Aine caminaba con prisa con el vino de su ama cuando se topó con ese miserable ser que intentaba arrancarle al hombre que ahora ella consideraba un hermano aunque Gannicus no parecía preocupado por ese destino parecía aceptarlo de buen grado

-esclava dame vino

-si dominus

-tu eres esa la que fue comprada a posta de Vettius

-si dominus

-fuiste una compra muy cara chiquilla una que ofendió al joven Vettius aunque eres el menor de mis problemas no me des razones para duda de ti

-si dominus –susurro entre dientes Aine mirando con odio puro al Dominus de la casa

-esa mirada chiquilla esa pasión es al que busco en mis gladiadores no entiendo si Quintus la vio en ti porque no la ve en los hombres que elige para la arena – la chica se tragó su contestación quería gritarle que Gannicus era un gran campeón, que su nuevo amigo Crixus tenía ese fuego en él que todos sus amigos gladiadores no eran las bestias desechables que él creía que merecían respeto que eran quienes después de todo llenaban su copa y su plato con su sudor y sangre en la arena que eran mejor que él un asqueroso romano

-se lo que eres chiquilla la nueva mascota de Lucrecia pero no te equivoques tu lealtad se debe al dominus de esta casa no a esa mujer si no a mí tenlo en mente

-si dominus

La chica prosiguió con su encargo tragándose la ira que sentía y solo veía como este hombre cada día trataba peor a sus amigos

Después de la llegada del nuevo Dominus el y su hijo salieron a un viaje oportunidad que su domina usaría para un evento el cual marco más con odio a Aine por los romanos demostrándole que la gentileza que le expresaban a ella y los demás esclavos era efímera y que eran como siempre había pensado unos monstruos sin corazón hambrientos de perversión y placeres

-escóndela

-que

-solo escóndela la querrán a ella en cuanto la vean Lucrecia si la aprecias escóndela lejos de sus ojos a no ser que quieras que tenga el destino de la otra –dijo gaia preocupada mirando de reojo a Melita a que se referían

-Aine ve a la ludus y quédate ahí hasta que mande por ti no salgas y mantente oculta

-si domina

Cuando Aine volvió a la villa se topó con un ambiente lúgubre los hombres que había ido uno de ellos había violado a Diona ella estaba rota la habían utilizado la habían lastimado Aine estaba furiosa los días pasaban y cada día veía como su amigase deterioraba más

-hacemos lo que se nos manda

-eso es lo único que dirás Melita

-mira somos esclavas Domina no quería esto pero a veces

-no la defiendas esta tan podrida como los otros Diona esta como muerta en vida la han matado es una cáscara

-Aine basta

-se lo que te hicieron hacer también Gannicus me lo dijo, no vas a decírselo o si

-no puedo no podría

-eso explica porque estaban tan raros pero no los odias no después de eso como puedes no desear su muerte yo es lo único que anhelo más que mi libertad venganza

Melita la miró y negó Aine no lo entendía aunque no necesitaba hacerlo ella podía odiarlos por ambas los encuentros con sus amigos eran cada vez más duros al menos desde que Crixus tuvo que matar a Auctus en la arena las palomas seguían ahí después de su muerte ella constantemente iba a alimentarlas y a estar con Barca no le guardaba rencor a Crixus odiaba a los romanos y ese dolor y rencor iban creciendo en su corazón

-no deberías pensar tanto en eso tuvo una muerte gloriosa

-si divirtiendo a la población de barbaros

-no me gusta oírte hablar así es motivo de muerte lo sabes

-qué más da todos estamos a su merced tú, yo, Melita Diona Auctus cuál es la diferencia entre morir en una ejecución a dejar que su yugo me destruya poco a poco

-si Barca te oye lo entristecerás más no se lo merece sabes no después de lo de Auctus él te apreciaba –la chica lo miró y asintió

-voy a ver a Crixus has pensado en que vas a hacer

-voy a dejar que me vendan no puedo estar aquí no sin pensar en

-si lo sé para ella es difícil también

-lo imagino pero antes que nada éramos amigos además Enomau es mi hermano no puedo hacerle esto-Aine lo miró conteniendo las lagrimas

-lamento no poder llevarte conmigo –la chica solo abrazo fuerte a Gannicus a su hermano otro más que le arrebataban los romanos