-me temo Dominus que Gannicus no quiera quedarse hay algunos recuerdos que le son muy dolorosos en esta casa dudo que se quede por alguna oferta por muy generosa que esta sea
-agradezco tu sinceridad Aine
Aine asintió en cuanto la marca estuvo terminada ella salió feliz de ahí debía ver a su amigo antes de que se ahogara en alcohol y fuese imposible hablar con él sin embargo hizo lo que le pidieron llevo consigo a dos guardias al llegar a las jaulas entro y lo vio tomando y festejando junto con Barca aún no estaba tan ebrio como esperaba encontrarlo junto a ellos estaba Enomau pero lucía cabizbajo como lo había estado desde la muerte de Melita
-interesante ver al campeón de Capua en ese estado en estos momentos hasta yo podría matarte Gannicus esto es lamentable
-Aine viniste te escapaste
-vas a estar en problemas niña Melita no querría
-no escape Enomau mira – la chica les mostro su marca
-entonces es oficial les perteneces ahora más que antes como Melita serás una ofrenda
Gannicus la miraba desafiante mientras Aine lo miraba confundida ella siempre había tenido claro que ese sería su destino mientras no escapará de la ludus
-qué te pasa
-eso te conforma pertenecerle a alguno de ellos –le dijo resentido el gladiador señalando a los demás presentes ahí
La chica lo miró con fuego en su mirada ese que solo aparecía cuando estaba furiosa
-y que esperabas campeón no todos tenemos la posibilidad de ganar una rudis yo me acoplo a lo que hay tomo lo que puedo voy a huir pero no soy tan estúpida para intentarlo ahora no después de los de Diona
Los gladiadores miraba con intriga a la pareja no era común ver a Gannicus reñir a Aine normalmente era Enomau o Barca quienes solían reprenderla
-yo iba a quedarme y comprarte pero ahora con eso en tu hombro –le dijo con algo de amrgura en su voz
La chica lo miró y su semblante se suavizo miró con auténtica ternura a su amigo quien parecía frustrado ahora
-sabes que no me venderían ellos de hecho me iban a ofrecer a ti como ofrenda para que no te fueras
-serías mia
La chica asintió Gannicus la miró evaluadoramente no como mujer sino parecía algo confundido por esa propuesta
-nadie más podría tocarte de esa forma cierto
La chica lo miró de nuevo molesta entrecerrando sus ojos chocolate
-no te atrevas Gannicus no vas a quedarte y sacrificar tu libertad para protegerme por tus estúpidos celos de hermano mayor vas a salir a ser libre, a vivir por todos nosotros y vas a ser feliz
Gannicus parecía confuso ahora pero comenzó a reír
-quien te dice a ti que no te quiero como mi mujer
-a sí muy divertido todo esto si es así bésame Gannicus demuéstrame que me quieres compartiendo tu lecho
El gladiador la miró sorprendido y la beso pero en cuanto lo hizo se arrepintió la chica lo mordió ferozmente en los labios haciéndolo sangrar y el estallo en carcajadas
-está bien tu ganas no podría con una fierecilla como tu pero es que no quiero que termines siendo de Crixus o de alguno de estos inútiles, bueno tal vez de Barca-eso hizo reír a todos los presentes
-lo sé pero no hay nada que puedas hacer por el momento voy a estar bien no seré para Crixus eso lo sé y no hay otro campeón en estos momentos así que solo seré la mascota de Domina un rato más, yo voy a huir pero no ahora y nos veremos fuera hermano por eso quiero que vivas que seas libre – se tiro a sus brazos y lo abrazo con fuerza
-quiero que superes tus demonios que no saldrán mientras sigas aquí –le susurró al oído a Gannicus sintió como su corazón se encogía al saber que al irse de la ludus una parte de él se quedaría con esa chica con el ultimo trozo de su hogar que había podido encontrar se sintió vacío como lo estuvo al perder a Melita y la estrecho fuertemente como si con eso el pudiese impregnarla en su cuerpo y llevarla consigo
-van a mantenerla en una pieza me lo prometen – les dijo a Enomau y Barca quienes parecían más que sorprendidos
-sabes que si es lo que ella habría querido de todas formas además de que es nuestra amiga
-mientras la bestia de Cartago respire esta niña estará bien relájate no eres lo único bueno de la casa de Battiatus
Después de esa velada Aine despidió unos días después a su mejor amigo en la ludus a quien fuera su hermano dentro de esos muros con la promesa de que se reencontrarían fuera, aunque Gannicus le hizo prometer que esperara por su regreso para que el la comprara ella tenía planes de escape en su mente
