POV Hinata
Me encuentro junto a Naruto-kun, sentados cerca de la salida de Konoha. El rubio agarra mis manos.
— Hinata…yo te amo — Dice sonrojado.
— Yo también — La emoción que me recorre, no la puedo describir. Es como si Dios me estuviera bendiciendo. Esto lo soñé desde hace mucho tiempo.
— ¡Cierto! — Exclama Naruto-kun de pronto — Tengo que buscar algo
— ¿Buscar algo?
— Si, una sorpresa para ti — Se levanta y empieza a correr hacia la aldea — ¡Espérame!
Le respondo con una sonrisa, pero aún no puedo creer que él me haya dicho que me ama. Siempre pensé que él estaba enamorado de Sakura-san, pero tal vez eso fue una equivocación mía.
"Naruto-kun…me ama" — Pienso emocionada.
— Que bueno que sea feliz Hinata-sama…
Miro detrás mío y en medio de los arbustos, veo a Neji-niisan junto a Hanabi.
— Neji-niisan…
— Que bueno, que usted disfrute lo que es el amor…porque yo nunca sabré lo que es enamorarse…
— ¡Neji-niisan!
Veo mi mano estirada hacia arriba, me encuentro en mi cama y al parecer acabo de tener una pesadilla. Siento como lagrimas salen de mis ojos.
Últimamente he tenido este mismo sueño, aunque siempre Neji-niisan dice cosas diferentes, todas van hacia un mismo punto. Él está muerto y yo… estoy viva.
— Nee-san — Escucho a Hanabi hablarme.
— ¿Si?
— No has comido nada — Miro mi plato, el cual está intacto.
— No tengo mucho apetito — Me justifico.
— Como tú digas — Responde ella, mientras sigue comiendo su desayuno.
Intento comer aunque sea algo de mi desayuno, la pesadilla que tuve fue como trago amargo, el cual aún no puedo digerir.
— Escuche que al Uchiha lo van a liberar la semana que viene — La voz de Hanabi denota indiferencia, pero estoy seguro que no es tan así.
— Si, ya sabía — Contesto — Hoy tengo que ir a verlo para contarle, así se prepare.
— Ya veo…
Hanabi termino su desayuno y se retiró, ya que tenía que reunirse con su equipo.
La acompaño hasta la entrada de la casa y mientras veo su espalda desaparecer, no puedo evitar recordar sus palabras, las cuales me hacen recordar como terminaron las cosas de esta manera.
A los pocos días de terminar la Cuanta Guerra Ninja, los ninjas que sobrevivieron se retiraron cada uno hacia su aldea. Llegando a Konoha hicimos un funeral para los que perdieron la vida en él.
Naruto-kun me acompaño todo el tiempo.
Estábamos bien, pero había un pequeño problema, Uchiha Sasuke, el ninja renegado, el cual hasta el final se puso en contra de la Aldea, volvía a está pidiendo que lo perdonen.
La disputa comenzó en las discusión, si Sasuke-kun merecia quedarse en la aldea o ser echado de esta. En lo personal, a mi realmente no me importaba mucho si él se quedaba o se iba, a mí solo me importaba que Naruto-kun sea feliz, por lo cual apoyaba la noción de que él quede en Konoha.
Pero mientras nosotros apoyábamos que Sasuke viviera en Konoha como cualquier persona común y corriente, por otro lado había algunas personas que expresaron su repudio hacia él y en especial la desconfianza que le tenían.
— ¿Qué haremos si decide atacar la aldea? — Exclamo un hombre
— Yo escuche que él mato al sexto Hokage, Danzou-sama — Esta vez fue una mujer la que hablo — Y que quiso matar a los demás Kages.
— Puede ser que Sasuke haya hecho esas cosas — Argumenta Ino-san — Pero ahora él quiere cambiar.
— ¡Eso es verdad! — Dice Sakura-san, quien lideraba el grupo a favor de Sasuke. El cual tenía como objetivo convencer a la gente que lo acepte. Por supuesto, en este grupo no estábamos todos los novatos, solamente se encontraban Sakura-san, Naruto-kun, Ino-san, Sai-kun y yo. Los demás no se encontraban ni a favor ni en contra, por lo cual preferían no opinar.
— ¿Y cómo pueden asegurar que no atacara la aldea? — Escucho una voz muy al fondo, pero no veo de quien se trate.
— ¡Porque es mi amigo! — Exclama Naruto-kun
— Aunque seas el héroe de la aldea, no quiere decir que confiaremos en cualquier persona — Volvió a hablar el hombre más viejo.
Pero en parte él tenía razón, esta gente realmente no lo conocía muy bien a Sasuke-kun, solo escucharon su nombre a través de noticias que fueron llegando de afuera, tales como que fue inscripto en el libro bingo o que ataco la reunión de los cinco kage. Pero incluso así, yo a pesar de haber sido su compañera de academia, no lo conocía muy bien.
— ¡Cálmense! — Exclamo una potente voz, Kakashi-sama acababa de llegar — ¿Qué es lo que pasa aquí?
— Hokage-sama — Dijo el anciano— Esta gente no nos deja entras en la torre del Hokage, para poder hablar con usted.
— Eso no es verdad — Negó rápidamente Ino-san — Nosotros solo queremos que…
— ¡Silencio! — Volvió a gritar Kakashi-sama — Primero, ustedes no tiene el derecho de no permitir la entrada a estas personas — Nos regañó a nosotros. Luego hablare con ustedes.
Volvió su mirada a la gente, que ahora se encontraban un poco más tranquilo que hace unos minutos.
— ¿Para qué me necesitaban?
— Hokage-sama queremos que Uchiha Sasuke se vaya de nuestra aldea.
— ¿Cómo? — Pregunto sorprendido
— Lo que usted escucho Hokage-sama — Dijo una mujer — Nosotros no confiamos en una persona que haya estado en libro bingo y mucho menos si ataco a los cinco kage.
Luego que la mujer termino de hablar, las gente a su alrededor empezó a opinar igual que ella, provocando que Sakura-san se enojara.
— ¿Ustedes que saben? — Grito exasperada — ¡Ustedes no lo conocen como nosotros!
— Si ustedes conocen un poco más a Sasuke-kun, seguro les agradara — Agrego Sai-kun.
— Si ustedes dicen que yo soy un héroe, Sasuke también lo es — Replico con vos potente Naruto-kun — Él peleo de nuestro lado en la guerra, ¿que acaso eso olvidaron?
Con esa frase fue suficiente, para que todos empezaran a gritar, alegando que ellos no estuvieron en la Guerra y por lo tanto no sabían que había pasado ahí.
Yo sintiendo un poco ajena al asunto, me hice a un lado, esperando que Kakashi-sama dijera algo y no tuve que esperar mucho para que eso pasara.
— ¡Tranquilos todos! — Grito Shizune-san. Su voz aguda llamo la atención de todos, quedando en silencio el lugar — Hokage-sama tiene algo que decir.
Todos lo miramos, esperando saber que diría él. Ya que se encontraba dividido, era conocido que Kakashi-sama estaba feliz de que Sasuke se haya quedado en la aldea, pero también sabía que su deber era escuchar a los ciudadanos de esta.
— Ya sabía un poco acerca del tema, así que estuve pensando sobre como conformar a todos — Dijo con voz firme — Pero tengo una pregunta que hacerles a ustedes — Su pregunta iba dirigida hacia los ciudadanos — ¿De qué manera aceptarían que Uchiha Sasuke se quede en la aldea?
El hombre, el cual desde hace un rato parece el líder, dijo con firmeza.
— Que cumpla una condena por sus crímenes.
Sus palabras eran claras, ellos aceptaban que Uchiha Sasuke se quedara en la aldea, si este cumplía una condena en la cárcel. Naruto-kun por supuesto no lo acepto y mucho menos Sakura-san. Ellos realmente no creían necesario que él pasara por eso.
Al parecer Kakashi-sama, aún seguía sin saber que elegir y como deseando tener un poco más de tiempo para pensar. Le dijo que pasaran a su oficina, así estén más cómodos. Pero al ser muchos solo entramos nosotros y el hombre, líder de los ciudadanos y otras dos personas con él.
— ¿Qué es lo que decide Hokage-sama? — Hablo primero el hombre, una vez dentro de la oficina del Hokage.
— Estoy pensando una manera de resolver esto — Dijo ya sentado.
Un silencio se creó en la oficina, como si con este Kakashi-sama, pudiera pensar más claramente. Pero de pronto se escuchó unos toques en la puerta y antes que el Hokage le diera permiso de pasar, esta se abrió de golpe, mostrando al susodicho de tal discordia.
Uchiha Sasuke.
— ¡Sasuke-kun! — Exclamo Sakura-san, seguida de Naruto-kun.
— ¿Qué haces aquí? — Pregunto el rubio.
— Si van a hablar sobre mí, mejor hacerlo conmigo en la discusión — Expreso Sasuke-kun.
— No sé cómo te enteraste que estábamos aquí, pero tienes razón — Respondió Kakashi-sama — Es tu vida, al fin y al cabo.
El Hokage lanza un largo suspiro y empieza a explicar al recién llegado, lo que los ciudadanos propusieron.
— Acepto — Fue la única respuesta que dio Sasuke.
— ¿¡Cómo?! — El grito más fuerte que se escuchó en la habitación, provino de la boca de Naruto-kun, quien se veía disgustado con lo que había dicho su mejor amigo.
Verlo de esa manera no me gusto y me pregunte si realmente no habría otra manera de resolver este problema. Una manera en la cual, Naruto-kun no sufriera.
— Sasuke, ¿Cómo vas a aceptar eso? — Pregunto indignado el rubio.
— No te metas Naruto — Dijo cortante el Uchiha.
— ¿Qué no se meta? — Sakura-san parecía enojada por lo que dijo Sasuke-kun — Naruto, se preocupa por ti.
— Lo mismo lo digo para ti Sakura — Volvió a repetir Sasuke-kun — No te metas en esto.
— Pero… — Iba a hablar Naruto-kun, pero fue interrumpido por Sasuke-kun.
— Es mi decisión.
"¿Su decisión?"
— Yo quiero reconstruir el distrito Uchiha — Empezó a explicar — Para llegar a hacerlo tengo que quedarme en la Aldea y para ello tengo que expiar mis pecados.
Sus palabras sonaron decididas, sin una pizca de duda. Él ya había decidido su destino.
— Dos años — Dijo de pronto Kakashi-sama — Esa será tu condena Sasuke.
El susodicho, contesto con un cabeceo afirmativo. Y con esto la disputa hacia acabado.
Los ciudadanos, luego de escuchar a Sasuke-kun, hablar de esa manera, aceptaron sin poner un pero. Asi mismo, Naruto-kun y Sakura-san tampoco dijeron nada, ellos habían aceptado la decisión de su compañero de equipo.
Acordaron que al día siguiente él sería encarcelado, pero que algunos días se le permitiría salir a entrenar, pero con alguien que lo acompañe.
— Hinata-san — Me saludo uno de los hombres encargado de la cárcel, si mal no recuerdo su nombre era Eita — Buenos días.
— Buenos días Eita-san— Respondo con una sonrisa.
— Hace mucho frio el día de hoy ¿verdad?
— Si, realmente está muy frio el día —Respondo.
— Ya no veo la hora de volver a mi casa — Comenta, mientras yo rio de su comentario — ¿Viene a visitar al Uchiha?
— Si, ¿se encuentra despierto?
— Creería que sí, con el ruido que hicieron a la mañana.
— ¿Puedo pasar?
— Por supuesto — Contesta — Usted ya conoce el camino de memoria.
— Gracias — Respondo con una reverencia.
Entro a la cárcel y camino por su extenso camino, el cual estuve recorriendo desde hace dos años. Pensar que Sasuke-kun será liberado y que yo al fin dejare de ir ahí, me hizo perder en mis pensamientos.
¿Por qué yo, Hyuga Hinata, que nunca en su vida había hablado con Sasuke-kun, habia terminado por ser su escolta? Incluso la primera vez que lo visite, me plantee esa pregunta una y otra vez. ¿Por qué?
La respuesta era sencilla, Sasuke-kun rechazo a los demás, alegando que realmente no quería que Sakura-san o Naruto-kun se acercaran, ya que seguro armarían un escándalo e incluso deducia que ellos intentarían hacerlo recapacitar acerca de su decisión.
Ino-san rechazo, diciendo que ella estaba saliendo con Sai-kun y por tal razón no quería malos entendidos, y bueno tampoco era como que Sasuke-kun se hubiera molestado por lo que dijo la rubia. En cambio Sai-kun, se ofreció, pero fue rechazado rápidamente por el otro pelinegro.
Irónicamente la única que quedaba era yo, alguien a quien Sasuke-kun apenas conocía. Pero yo realmente me sentía incapaz de realizar dicha tarea, iba a rechazar, pero las palabras de la persona que yo quería, fueron las que impidieron tomar esa decisión.
— Por favor Hinata — Me suplico Naruto-kun, acercándose mucho a mí — Si tu aceptas, el teme se puede quedar.
Naruto-kun me estaba pidiendo un favor a mí, en ese momento se me hizo difícil rechazarlo, yo realmente quiero que él esté tranquilo.
— Es...está bien… — Conteste resignada
— Entonces está decidido — Hablo el Hokage — Hyuga Hinata, será la escolta de Sasuke.
— Aceptamos — Contesto el hombre, luego de pensarlo un rato — Además si un Hyuga será el escolta, podemos confiar.
De esa manera, termine siendo yo quien tuvo que visitar a Sasuke-kun, acompañarlo en su entrenamiento, en el cual la mayoría del tiempo, solo lo observaba y una que otra vez lo ayudaba; aunque mi fuerza ni se compara con la suya. Él es realmente fuerte.
Me acerco a la celda y veo adentro a Sasuke-kun sentado, con los ojos cerrados. Sé que él ya noto mi presencia.
— Buenos días, Sasuke-kun — Dije sonriendo.
— Buenos días — Me saludo de vuelta, pero si abrir sus ojos — Pensé que vendrías recién mañana
— Bueno si, pero ayer Kakashi-sama me dio una noticia buena y realmente no pude esperar hasta mañana para contarte.
Sasuke-kun abre sus ojos y me mira fijamente, con su típico rostro serio. Rostro del cual me acostumbre a ver.
— ¿Y cuál es esa noticia? — Pregunta, caminando hacia las rejas, las cuales nos separan.
— Me conto, que la semana que viene se cumplen los dos años —Expreso feliz.
Pero la cara de Sasuke-kun no cambia, frunce su ceño un poco, como si pensara en algo y solo contesta con una palabra.
— Ya veo…
Su contestación realmente no me la espere, había pensado que tal vez él se pondría feliz, estar dos años encarcelado no deben haber sido muy lindos y mucho menos si tenía que tener a alguien escoltándolo la mayoría del tiempo.
— ¿Sucede algo?
— Realmente nada — Responde — Pero ¿esto lo saben Naruto y Sakura?
— No, que yo sepa — Digo, extrañada por su pregunta — Kakashi-sama, recién me dijo de esto ayer y él me comento que yo era la primera en saber…— Mi palabras quedan cortadas, luego de recordar que esta mañana Hanabi ya sabía que Sasuke-kun iba a ser liberado mañana.
El azabache me mira extrañado y me pregunta que me pasa.
— Eh…nada…no me pasa nada — Digo apurada — Es solo que recordé que tengo que hacer algo.
Su cara demuestra que no me creyó y bueno yo realmente no soy muy buena mentirosa que digamos.
— Entonces, nos vemos mañana
Lo miro aliviada, alegraba que él no fuera tan curioso como Naruto-kun.
— ¡Sí! — Respondo y empiezo a caminar hacia la salida — Nos vemos.
Mientras camino hacia la entrada, siento la mirada de Sasuke-kun sobre mi espalda, me di la vuelta y la mirada que me dedico no la pude comprender.
¿Qué era lo que le paso a él? Sinceramente, creo que nunca lo llegare a comprender.
Pero pensando en eso, aun me sigo preguntando ¿porque razón no quiere que sus compañeros lo visiten? Si fuera en mi caso, yo estaría feliz me que vayan a ver. Pero es cierto, Sasuke-kun es una persona diferente a mí, él es fuerte por sí mismo, sin necesidad de que alguien lo acompañe. En cambio yo, siempre dependo de otras personas.
"Un perdedor siempre será un perdedor" — De pronto escucho la voz de Neji-niisan en mi cabeza y hace que me quede quieta.
— ¡Hinata!
Sorprendida de escuchar mi voz, levanto mi vista y veo que se trata de Kiba-kun quien me está hablando.
— ¡Kiba-kun! — Respondo sorprendida — Buenos días.
— ¿Te pasa algo?
— ¡No! — Respondo moviendo mi cabeza
— Es que desde hace rato te estuve hablando y como no me escuchabas me acerque.
¿Tan perdida estaba en mis pensamientos?
— Disculpa, es que realmente no te escuche.
Kiba-kun se queda mirándome fijamente durante un rato.
— Mmm…ya veo — Contesta no muy seguro — y… ¿de dónde vienes?
— Acabo de visitar a Sasuke-kun.
En el momento que digo el nombre del azabache, la cara de Kiba-kun cambia drásticamente. Por una extraña razón Kiba-kun no lo soporta a Sasuke-kun, ¿la razón?...creo que nunca la sabré, ya que aunque le haya preguntado muchas veces, nunca me quiso contestar. Por tal razón, preferí dejar de ser insistente con ese tema.
— ¿Y tú a dónde vas? — Le pregunto, queriendo cambiar de tema.
— Cierto — Su sonrisa vuelve a su rostro, como si hubiera recordado algo bueno — Ahora estaba yendo a visitar a Kurenai-sensei. Tengo que llevarle unas cosas y además de paso, aprovecha para ver a Mirai-chan.
Escuchar el nombre de la hija de mi sensei me llena de alegría, hace como dos semanas que las veo.
"Realmente quiero verlas" — Pienso emocionada.
— ¿Quieres venir conmigo? — Me pregunta mi compañero.
— ¡Por supuesto! — Respondo emocionada, pero de pronto recuerdo que el otro día había comprado un juguete para Mirai-chan — Pero antes tengo que ir a mi casa.
— ¿A tu casa?
— Si, el otro día le compre un juguete a Mirai-chan y realmente quiero dárselo.
— Esta bien, pero tengo que ir rápido a su casa.
— No te preocupes, tu ve primero y después te alcanzo allá.
— ¿Esta segura?
— Si
Dicho esto, me retire hacia mi casa. Ver a Mirai-chan hace que me emocione mucho. Ella se parece tanto a sensei.
Mientras caminaba hacia mi casa, pude ver a lo lejos a Naruto-kun junto a Konohamaru y de pronto el sueño que había tenido en la mañana se hizo presente.
Recordé el momento en que él se me confeso, cuando agarro mis manos y de pronto el rostro de Neji-niisan apareció en mi recuerdo.
Escucho los pasos de Naruto-kun acercándose hacia el lugar donde yo me quede parada y escuche su voz llamándome, pero como la cobarde que soy…hui.
— ¿Hinata-san? — Escuche la voz de Konohamaru.
Corrí lo más rápido que mis piernas me permitieron, recordar las palabras que dijo Neji-niisan en mi sueño, hicieron que sintiera una fuerte presión en el pecho. Necesitaba llegar rápido a mi casa y así poder desahogarme.
Llegue a mi casa y lo primero que hice fue ir a mi habitación.
¿Qué era lo que estaba haciendo? ¿Qué debería hacer? ¿Por qué me tengo que sentir así cada vez que veo a Naruto-kun?
— ¿Cuándo se ira este sentimiento? — Siento la lagrimas caer de mis ojos.
Yo ya no deseaba sentirme de esa manera.
— Neji… — Mis llanto se hace más fuerte.
Al otro lado de la puerta, Hanabi escuchaba el llanto de Hinata.
Ella quería ayudar a su hermana.
Ella quería que su hermana dejara de sufrir.
Ella tendría que hacer algo.
Hola! Aquí con el primer capitulo.
Este capitulo seria como una explicación de lo que paso durante esos dos años, solamente lo mas importante. El hecho que Sasuke se quede, afecta al desarrollo de la historia, como así también quise mostrar a una Hinata un poco diferente, ya que para mi la muerte de Neji, seria para ella algo un poco difícil de superar.
Bueno, espero que les haya gustado :)
Nos vemos!
