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-Quédate Conmigo-

Summary: Elizabeth trata de ayudar a su hermana mayor de escapar del compromiso con su pretensioso primo, sin embargo, ¿puede una mujer sin dinero elegir con quien casarse en pleno siglo XIX?... ¿y si durante su plan, consigue la ayuda de un singular cómplice?

Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Prejuicio no me pertenecen, solo hago esta historia con fines de entretenimiento.


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-Capítulo 6. Por un Beso-

En sus escasos veinte años, Elizabeth Bennet nunca pensó poder despertar tales emociones en un hombre. Por lo general la gente opinaba al verla que era una joven linda y agradable, pero sin llegar a hacer lo suficientemente atractiva para ser llamada una de las bellezas del condado, puesto que siempre había ocupado su hermana Jane.

Y sin embargo el Señor Darcy estaba aquí, besándola, sosteniéndola con firmeza de la cintura, lo cual provocaba que todo su cuerpo se estremeciera por su cercanía. Él se encontraba tan cerca de ella que podía sentir su cálido aliento contra su piel y oler ese aroma masculino que comenzaba a hacer su favorito después del baile entre ellos en la fiesta de los Bingley hace dos días.

Luego de algunos segundos, Elizabeth sintió como el ligero contacto entre ambos iba desapareciendo, percibiendo como sus labios empezaban a enfriarse luego del corto beso.

― Esta en todo su derecho de abofetearme si la he molestado con mi atrevimiento.

Lo escucho decir instantes después, regresándola por completo a la realidad.

Y ahora se suponía que debía reprender al Señor Darcy por su insolencia al besarla, sin embargo, "¿Por qué estaba pesando en lo atractivo que se veía en vez de buscar las palabras adecuadas para reprocharle por su atrevimiento?," se preguntó Lizzie, sin atreverse a mirarlo directamente a los ojos.

"Yo no le gusto al Señor Darcy… él no me gusta… yo no…"

― Yo no…

Elizabeth susurro levemente, notando como sus labios estaban a punto de tocar los suyos nuevamente, por lo que poso ambas manos en su pecho para crear un poco de distancia entre ellos, sintiendo en el proceso la respiración acelerada y entrecortada de él.

"¿Acaso así se siente estar en los brazos de un hombre?," se cuestionó mentalmente, deduciendo que era la sensación más confusa y a la vez agradable que había experimentado en toda su vida.

― Elizabeth, ―empezó a explicarle él después de unos segundos, sin quitar la mano que aún tenía en su cintura─ debería decirle que estoy arrepentido por mis acciones y que no volveré a hacerlo, pero no deseo mentirle.

Tras escuchar sus palabras, Elizabeth alzo la mirada para observarlo finalmente. El Señor Darcy no se arrepentía por haberle robado un beso, y aunque sonara extraño en ella, en definitiva no se lamentaba por haberlo recibido.

― Lo cierto es que me gusta Elizabeth, incluso más de lo que debería gustarme cualquier mujer ―continuo él con voz suave, aunque la miraba a los ojos con una expresión de completa expectación, esperando ver cualquier signo de aceptación o rechazo por parte de ella.

Oh ―fue lo único que Lizzie logro pronunciar tras la declaración del Señor Darcy, sintiendo como la mano del caballero se mantenía firmemente en su cintura para no dejarla ir por sus audaces palabras.

Y después de algunos segundos, lo escucho suspirar profundamente al no obtener una respuesta decente de su parte. Pero, "¿Qué debería contestar ante tal confesión de afecto?;" se preguntó Lizzie aun desconcentrada. Se suponía que había visitado Netherfield Park con la intención de ayudar a su hermana a aclarar sus sentimientos por el Señor Bingley, no para recibir una declaración por parte de un hombre, sobre todo del alguien tan inaccesible para ella como lo era el Señor Darcy.

― Señorita Elizabeth, discúlpeme si le he causado algún inconveniente por mis acciones pasadas, le prometo que no volverá a suceder si usted no lo desea.

Le dijo él, con un evidente toque de aflicción en su voz. Provocando que Lizzie sintiera una profunda punzada en el pecho cuando escucho que volvía a llamarla de manera formal, ya que se había acostumbrado a la intimidad que había entre ambos al hablar.

Y por un instante, Elizabeth Bennet no pensó más en lo que era correcto o incorrecto, simplemente decidió responder a lo que sentía y se dejó llevar por la pasión que el Señor Darcy estaba despertando en ella.

Y aunque nunca se había imaginado tener el valor suficiente para hacerlo, se atrevió a besarlo nuevamente, tomándolo por sorpresa, por lo que el caballero tardo algunos segundos en reaccionar y presionar sus labios contra los suyos, mientras sus manos seguían atrayéndola inconscientemente hacia él. Y ante su acción, Elizabeth simplemente se hundió en sus brazos sin poner contener un largo suspiro de anhelo en el proceso.

Luego de unos segundos, sintió como él sonreía contra sus labios mientras la besaba, y Elizabeth le regreso el gesto con timidez.

"¿Así se sentía ser besada?" se preguntó ella, asegurándose que no era nada parecido a lo que había escuchado por parte las mujeres casadas o lo que estaba descrito en las novelas que se le permitían leer.

Ser besada era demasiado… magnifico, por lo que se enojó con todas aquellas mujeres que le habían dicho que besar a un hombre podría ser una sensación para nada placentera. Aunque no las culpaba por pensar así, ya que no se imaginaba sentir lo que experimentaba en estos momentos en brazos de otro hombre, debido a que el Señor Darcy de cierta forma era extraordinario en lo que hacía.

Y aunque el beso entre ellos fue breve y sutil, duro el tiempo suficiente para que ambos se quedaran sin aliento cuando se separaron.

― Discúlpeme, yo… nunca pensé que pudiera llegar a gustarle a alguien como usted… ―le explico Lizzie cuando quedo libre del beso, sintiendo como el rubor invadía todo su rostro por ser observada con tanta determinación por aquellos ojos azules; hablando rápidamente por la exaltación que le provocaba haber besado a un hombre― por lo general es Jane la que tiene a los caballeros detrás de ella y yo solo soy…

― No se menosprecie Elizabeth, usted es tan o más bella que muchas otras mujeres. ―le explico él interrumpiéndola, aun con la respiración agitada― Hasta me atrevería a decir, con el perdón de la Señorita Bennet, que es mucho más hermosa que su hermana.

Elizabeth no pudo evitar ruborizarse por segunda ocasión, sintiendo como le ardía la cara por el comentario del caballero. Era extraño, ya que cada cumplido que salía de los labios del Señor Darcy era para ella una cuota nueva de placer desconocido hasta estos momentos.

― Me temo que está siendo exagerado en sus palabras, pero le agradezco su cumplido. ―le dijo Lizzie aun sonrojada, notando momentos después como una pequeña sonrisa empezaba a dibujarse en su rostro.

― ¿Podría saber qué es lo que le causa tanta gracia, Elizabeth? ―le cuestiono él con una ceja levemente levantada al observar su gesto.

― Solo recordé las palabras de mi madre esta mañana, ―le respondió Lizzie sintiéndose más relaja al hablar, regresando a su actitud alegre y franca que tenía cuando ambos se encontraban solos― me dijo que era toda una desgracia tener que pasar la tarde con su compañía mientras visitaba a los Bingley.

Elizabeth lo observo fruncir el ceño tras su comentario, aunque más que molesto parecía entretenido por lo que acaba de escuchar.

― Supongo que la Señora Bennet aun desea relacionarla con Bingley, ―le expuso él― además de que piensa que mi compañía es más que desagradable para usted.

― Yo nunca he pensado que es desagradable, Señor Darcy. Aunque si dejara de fruncir el ceño cada cinco minutos y se abstuviera de ser tan arrogante y orgulloso frente a los demás, obtendría una mejor reputación frente a mi madre ―le explico Elizabeth con sinceridad, esperando no ofenderlo por su comentario.

Darcy le dedico una tenue sonrisa divertida, mientras tomaba su mano para depositar un suave beso en ella. Y para Elizabeth sentir sus labios nuevamente en sus piel fue lo mejor que pudo experimentar en estos momentos.

― Lo intentare, pero no le prometo nada. ―le aseguro él, aun sosteniendo su mano al hablar― No obstante, lo que me concierne en estos momentos son sus sentimientos sobre lo que le he dicho anteriormente, me gusta Elizabeth, casi temo que demasiado.

Lizzie se quedó unos segundos en silencio, aun incrédula por lo que acaba de pasarle. Tenía frente a ella a uno de los caballeros más ricos e importantes del norte de Inglaterra esperando que aceptara su declaración de afecto; sin embargo, era la primera vez que Lizzie se cuestionaba seriamente tener una relación formal con un hombre.

No obstante, en su mente reapareció el compromiso de su hermana con el odioso Señor Collins, por lo que hacer publica una relación entre el Señor Darcy y ella podría complicar su plan de unir a Jane con el Señor Bingley.

― Lo único que puedo ofrecerle es el saber de qué sus sentimientos son correspondidos, sin embargo, no puedo darle una respuesta formal a su declaración de afecto si no hasta después de resolver el dilema de mi hermana Jane. Solo espero que no sea demasiado tiempo para usted.

― Mi querida Elizabeth, ―le menciono él momentos después, rebosando una sincera sonrisa― me acaba de hacer el hombre más feliz de mundo con sus palabras. No se preocupe por mí, esperare todo el tiempo que sea necesario.

Tras escucharlo, Lizzie tuvo que recordarse que tenía que respirar. Oírlo de decir su nombre de una manera tan apasionada y cariñosa le provoco que el ritmo de su corazón se acelerara. Estaba tan apuesto ante ella, mostrándose decidido y vulnerable al mismo tiempo, que Elizabeth estaba segura que era la única persona en el mundo que había contemplado al Señor Darcy de esa manera.

― Creo que tendremos que volver, seguramente la estarán buscando por no regresar a la biblioteca ―le comunico Darcy después otro corto silencio entre ambos, visiblemente satisfecho por el resultado de la conversación entre ellos.

― Tiene razón, posiblemente mi hermana debe estar preocupada por mi larga ausencia ―le comento Lizzie aceptando gustosa el brazo del caballero, mientras se dirigían hacia la puerta de la sala para salir a uno de los corredores de la residencia.

Ambos se tomaron su tiempo al caminar hacia el recibidor, en un ineficaz intento para que el rubor de ella desapareciera de su rostro antes de alguien lo notara y empezara a hacerle preguntas, las cuales no estaba dispuesta a responder en estos momentos.

― ¡Darcy, Señorita Elizbeth! Llevamos buscándolos durante más de diez minutos.

Fue la voy de Charles la que les dio la bienvenida justo antes de entrar al recibidor. Se veía más entusiasmado de lo habitual, dedicándoles una gran sonrisa mientras se dirigía hacia ellos.

Por su parte, Jane tenía un leve sonrojo en las mejillas mientras mantenía la vista en el suelo, al contrario de Caroline Bingley, la cual casi la fulmina con la mirada al verla entrar al recibidor del brazo del Señor Darcy.

Lizzie se mordió levemente el labio inferior mientras veía a su hermana con curiosidad, algo había ocurrido entre Jane y el Señor Bingley, así que esperaba enterarse pronto de ello.

― ¿Dónde se habían metido? ―les cuestiono Charles a ambos, mirando primero a Darcy y luego a ella con una sonrisa divertida― Señorita Elizabeth, pensamos que se había perdido entre los cientos de corredores de la mansión.

― Y así fue Señor, ―le afirmo Lizzie utilizando las palabras del caballero a su favor, aunque estaba consiente que nadie le iba creer que realmente se había perdido durante más de veinte minutos en una residencia donde había más de una docena de empleados yendo y viniendo por todo el lugar― sin embargo, el Señor Darcy fue muy amable en indicarme el camino de regreso al recibidor.

― Vaya amigo, hiciste la buena acción del día. ―le dijo Charles divertido, acercándose a él para darle una palmada en la espalda― Caroline estaba preguntando por ti, he íbamos a buscarlos en estos momentos.

Fitzwilliam simplemente asintió con la cabeza con excesiva solemnidad, al parecer sin muchos ánimos de hablar sobre el tema, y Elizabeth se sorprendió al ver como el Señor Darcy cambiaba su actitud radicalmente al estar en compañía de Caroline Bingley, preguntándose si era el mismo hombre que hace unos minutos la había besado.

― Por lo visto, el paseo por los alrededores de Netherfield Park tendrá que esperar para otro día ―les comento Charles mirando hacia una de las ventanas del lugar, provocando que los demás imitaran su movimiento para observar como la lluvia empezaba a azotar los jardines de la residencia.

― Solo espero que termine pronto de llover, si no será toda una odisea regresar a casa para nosotras ―dijo Jane después de haber permanecido en silencio durante el inicio de la conversación, con una expresión preocupada al ver como la intensidad de la lluvia aumentaba a cada minuto.

― Oh no Señorita Bennet, lo más seguro es que van a tener que quedarse con nosotros esta noche ―le explico Charles negando ligeramente con la cabeza.

― No es necesario Señor Bingley, ―le comento Jane mientras un ligero rubor volvía a invadir sus mejillas y desviaba la mirada del anfitrión― Longbourn no está muy lejos de aquí, además seguramente nuestros padres estarán preocupados por nuestra ausencia.

― Charles, podemos prestarles a las Señoritas Bennet el carruaje más nuevo si es necesario ―se apresuró a decir Caroline al ver la clara intención de su hermano por invitarlas a pasar la noche en la mansión, sin ánimos de convivir por más tiempo con las hermanas Bennet.

― No se hable más, ambas se quedaran esta noche. ―les dijo Charles con determinación― Netherfield tiene las habitaciones suficientes para hospedar a nuestras invitadas, además, me sentiré culpable si algo les llegara a pasar en el camino por este clima.

Elizabeth observo entretenida como la expresión de Caroline cambiaba de incredibilidad a una de completa irritación por la hospitalidad de su hermano, cuestionándose si en realidad había algún parecido entre ellos.

―Caroline deberías cambiarte, será incómodo para ti llevar puesto por el resto del día tu vestimenta de viaje ―le comento Charles segundos después, notando como su hermana llevaba puesto su gorro y sus botas que utilizaba para salir.

― Tienes razón, volveré a mi habitación para cambiarme, con su permiso ―la joven Bingley se despidió con una tensa inclinación mientras daba media vuelta hacia las escaleras de la mansión, dedicándole una fugaz mirada de desdén a Elizabeth antes de abandonar la estancia.

― Espero que les guste jugar a las cartas, Señoritas. ―les comento Charles después de que su hermana desapareciera por las escaleras al segundo piso― Como Darcy nunca accede a jugar, Caroline y yo no aburrimos mucho al ser solo dos jugadores.

― Sera todo un placer ―le contesto Lizzie con una ligera sonrisa. Al parecer quedarse durante una noche en Netherfield ayudaría a su plan de emparejar a su hermana con el Señor Bingley.

― ¿Y tú Darcy, te nos unirás esta vez? ― le pregunto Charles a su amigo, esperando realmente que en esta ocasión aceptara jugar por la presencia de las Señoritas Bennet.

Elizabeth lo observo con curiosidad, mientras que el Señor Darcy se tomaba algunos segundos para contestar. Y por un momento pensó que iba a aceptar la invitación del Señor Bingley; sin embargo, lo vio negarse movimiento ligeramente la cabeza.

― Sabes que no me gustan los juegos de azar, Charles. ―le respondió Fitzwilliam con seriedad, contemplando a Elizabeth durante unos instantes antes de continuar― Pero estaré complacido en acompañarlos por el resto de la tarde.

Elizabeth no pudo retener una tenue sonrisa al escucharlo, mientras observaba como el serio y reservado Señor Darcy aparecía al ya no estar solos, preguntándose cómo sería vivir con un hombre que le intrigaba y fascinaba al mismo tiempo.

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¡Hola!, yo de nuevo por aquí. Disculpen la demora, hasta ahora tuve tiempo de sentarme frente a la computadora a terminar este capítulo como se debe, solo espero que fuera de su agrado.

¿Alguien se imagina que paso entre Charles y Jane?, recuerden que es uno de los temas centrales de esta historia, además de que cada vez más Caroline se da cuenta que hay algo entre Darcy y Lizzy (y aunque por el momento no ha hecho nada, solo esperen los siguientes capítulos XD).

Y es en este punto donde la historia se vuelve más entretenida ya que ahora nuestros protagonistas empiezan a confesarse sus sentimientos por el otro (aunque por el momento solo sea mera atracción), así que esperen la siguiente actualización ;)

Quiero agradecer a las personas que pusieron esta historia en sus favoritos: louraris y Dark Side of Everyone, gracias por leer.

Y a las lectoras que me dejaron su comentario en el capítulo anterior, muchas gracias ;) la verdad son sus palabras las que me dan ánimos para continuar escribiendo:

Ana Suarez: Hola, gracias por escribir, como veras hubo más de un beso entre nuestros protagonistas, aunque ahora fue Lizzie la que se decidió a hacerlo. Y con respecto a Caroline solo te diré que está a punto de empezar a hacer de las suyas en la historia. Gracias por leer, te mando un fuerte abrazo.

Molita: Gracias por seguir comentando, y como lo prometido es deuda aquí está el siguiente capítulo, solo espero que sea de tu agrado. Y no te preocupes por Darcy, él sabe ser todo un caballero con Lizzy ;), además la expresión de "estar dispuesto a llegar hasta el final," fue en el buen sentido (si es que existe XD). Te mando un fuerte abrazo de oso grizzli XD.

Ariadne cullen; Gracias por escribir ;), como veras nuestro querido Mr. Darcy está dispuesto a esperar por Lizzy, aunque te diré que no se quedara quieto durante su espera XD. Y con respecto a Caroline, aún falta ver que hará después de ser plantada por Mr. Darcy. Gracias por leer, te mando un fuerte abrazo ;)

Marilu: ¡Hola!, gracias por pasarte por esta historia, como veras esta vez quise empezar con la relación entre Mr. Darcy y Lizzy desde un principio, aunque te diré que aún falta mucho por leer en esta historia. Y digo lo mismo que tú, es casi imposible no enamorarse de Mr. Darcy. Te mando un fuerte abrazo.

Louraris: Hola, gracias por animarte a escribir. Me agrada saber que la historia te guste ;), y disculpa la demora, tenia escrito el capítulo desde hace días pero no había tenido el tiempo suficiente para revisarlo y subirlo. Espero que la historia te siga gustando como hasta ahora, te mando un fuerte abrazo.

Ga Darcy: Hola, gracias por seguir comentando; ¿fue tu cumpleaños?, si es así felicidades :D, nada como leer de nuestro amor literario como regalo XD. Y concuerdo contigo, me gusta leer o escribir desde la perspectiva de Darcy; aunque en esta historia voy a tratar de intercalar los protagonistas entre cada capítulo, ya que pienso que vuelve más interesante el Fic. Gracias por leer, espero que este capítulo te gustara, te mando un fuerte abrazo a ti también.

Sin nada más que decir me despido.

¡Saludos!

Atte. Elizabeth Mustang