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-Quédate Conmigo-
Summary: Elizabeth Bennet trata de ayudar a su hermana de escapar de su compromiso con su pretensioso primo. Sin embargo, ¿acaso una mujer sin dinero puede elegir con quien casarse en pleno siglo XIX?... ¿y si durante su plan, consigue la ayuda de un singular cómplice?
Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Prejuicio no me pertenecen, solo hago esta historia con fines de entretenimiento.
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-Capítulo 7. La Mujer de mis Sueños-
Solo en su habitación, Fitzwilliam termino de atar su corbata mientras recapitulaba lo ocurrido en la velada de la noche anterior; sonriendo levemente ante el recuerdo de lo sucedió entre él y Elizabeth Bennet.
Sabía que tenía que controlarse, sin embargo haber besado a Elizabeth dos veces seguidas en el mismo día era lo más magnifico que había hecho en su vida; además de que la joven le había correspondido con la misma intensidad que él había sentido cuando la tuvo en sus brazos.
"Elizabeth indudablemente seria la dueña perfecta para todas sus tierras y propiedades si así lo quisiera ella;" se dijo Darcy manteniendo la sutil sonrisa en su rostro. Aunque instantes después levanto levemente las cejas tras analizar su afirmación, percatándose de lo fascinado que estaba por la dama.
Ahora lo único que tenía que hacer para ganársela era ayudarla a emparejar a su amigo Charles con su hermana, situación que iba mejorando con el tiempo.
Bingley le había confesado sus recientes sentimientos por la Señorita Bennet cuando ambos se quedaron solos al final de la velada, aunque no de manera directa, revelándole que había una joven en Hertfordshire que lo tenía hechizado con su bondad y belleza.
"Ella es la mujer de mis sueños," le había mencionado sin decir un nombre en específico, aunque era obvio que se refería a Jane Bennet; y lo único que Darcy hizo al escucharlo alabar a la joven fue mirarlo con irónica por sus palabras tan ambiguas y líricas.
Charles siempre había poseído un carácter romántico, por lo que sus elogios y comentarios eran sinceros y cordiales. Sin embargo, tenía la misma timidez que Fitzwilliam al momento de tratar exponer sus sentimientos hacia los demás; además la Señorita Bennet se encontraba comprometida desde hace un par de semanas con un caballero el cual su familia consentía, provocando la indecisión de su amigo en declararle sus sentimientos a la dama.
Tras vestirse con su chaleco y chaqueta Fitzwilliam salió de su habitación en dirección a la planta baja, donde esperaba encontrarse con Elizabeth en el desayuno, y así pasar la mañana en su compañía antes de su retirada de Netherfield Park.
Bajando las escaleras de dos en dos se apresuró a llegar al comedor, aunque el arribo de una joven al recibidor de la residencia lo distrajo de su objetivo; quedándose estático en medio de la habitación al toparse con un par de ojos marrones que lo miraron con curiosidad cuando se encontraron frente a frente.
― Señor Darcy, me sorprende encontrarlo levantado tan temprano ―le comento ella dedicándole una tenue sonrisa como saludo.
Fitzwilliam se quedó prácticamente sin palabras mientras la contemplarla detenidamente, luchando contra su súbito deseo de besarla por tercera ocasión.
Elizabeth tenía las mejillas teñidas de un encantador tono rojizo, y su cabello castaño estaba suelto y levemente despeinado por el viento matutino a pesar de llevar su sombrero; y a juzgar por el estado desaliñado de sus botas y enaguas, era evidente que llevaba varios minutos, quizás una hora, caminando al aire libre sin reparo alguno.
Frunció levemente el ceño mientras seguía contemplándola anonadado; "¿Ahora cómo se supone que debo esperar pacientemente a que Elizabeth me dé una respuesta a mi declaración de afecto si tengo que observarla en estas condiciones?", se cuestionó mentalmente, ya que al verla con ese aspecto tan natural, y por qué no decirlo, provocativo, había iniciado en él una serie de reacciones en su cuerpo difíciles de controlar.
― ¿Se encuentra bien? ―le cuestiono ella después de un par de segundos en silencio, con un toque de curiosidad en su voz por la falta de habla del caballero.
― Perfectamente ―le respondió él aclarándose la garganta antes de continuar, consciente de que su fascinación por la joven Bennet era más que evidente para cualquiera que lo viera en estos momentos― y se me permite decírselo Elizabeth, se ve realmente hermosa esta mañana.
La joven enarco las cejas al escuchar sus palabras, provocando que Darcy esbozara una ligera sonrisa de placer mientras ella luchaba por no dejar traslucir el asombro que sentía ante su sincero elogio.
― Creo que es el único que piensa así, Señor ―le comento regresándole el gesto― estoy segura que me encuentro desalineada de pies a cabeza.
― Para mí su aspecto me parece más que encantador ―le explico Darcy agradecido de los minutos a solas con Elizabeth esta mañana.
Eran los únicos que se encontraban en el amplio recibidor, mientras se escuchaba como los empleados empezaban con sus labores en las habitaciones contiguas de la mansión.
― Agradezco su cumplido, aunque ya estoy acostumbrada a la censura por mis habituales paseos matutinos ―Elizabeth levanto la mirada para observarlo con un gesto instigador, y Fitzwilliam necesito obligar a su cuerpo a permanecer estático para no tomarla entre sus brazos nuevamente.
― Y no lo dudo ―le comento Darcy mientras la volvía a contemplarla detenidamente; deduciendo que si alguien más se encontrara con Elizabeth en estos momentos seguramente estaría abrumado por su aspecto actual, aunque para él era lo mejor que había visto en toda su vida.
― ¿El Señor Bingley le hablo sobre su conversación a solas con mi hermana? ―le pregunto Elizabeth instantes después, desviando la mirada de él mientras un ligero rubor volvía a invadir sus mejillas.
Darcy simplemente la observo divertido y le sonrió, percatándose de que la joven había recordado su último encuentro a solas. "¿Qué pasaría si el robaba otro beso?", se cuestionó él posando su mirada en sus labios, aunque se contuvo por el eminente alboroto que provocaría si algún criado o los Bingley lo sorprendiera en el acto.
― Jane no quiso contarme mucho anoche, pero según entendí hubo más que un par de palabras cordiales entre ellos ―continuo diciéndole con entusiasmo― tal parece que ambos han empezado a descubrir sus sentimientos por el otro.
― Algo parecido me dijo Charles, aunque sus comentarios no fueron de todo directos ―le contesto él, y luego volvió a sonreír al ver la expresión de impaciencia de Elizabeth a causa de su tardanza al hablar, demorándose un par de segundos más mientras la miraba a los ojos― sin embargo, después de nuestra conversación de ayer estoy seguro de que Bingley está empezando a enamorarse de la Señorita Bennet.
― Pero, ¿le dijo que haría algo para obtener la mano de Jane? ―le cuestiono Elizabeth rápidamente, mordiéndose el labio interior ante la demora de la respuesta del caballero.
― No estoy seguro ―Darcy se quedó pensativo unos instantes, observándola con suspicacia― aunque probablemente con algo más de su "ayuda" Charles podría decidirse a luchar por la mano de la Señorita Bennet.
― ¿Usted cree? ―Elizabeth rio ante su comentario― solo espero que sus palabras se cumplan, estoy ansiosa por ver la cara del Señor Collins cuando pase; y la de mi madre, seguramente no se imagina lo que está pasando en estos momentos entre el Señor Bingley y Jane.
Darcy se dedicó a contemplarla mientras escucha su risa, sintiendo como Elizabeth Bennet llenaba un vacío hasta ahora imperceptible para él. Era un hombre que aparentemente lo tenía todo; y sin embargo, lo único que deseaba en estos momentos era tener el derecho de poseerla en todos los sentidos posibles.
― Tal vez un paseo por los alrededores de Longbourn pueda ayudar al Señor Bingley en reafirmar sus sentimientos por mi hermana ―le sugirió ella después de otro corto silencio entre ambos.
Fitzwilliam asintió levemente ante la iniciativa de la joven, al parecer a Elizabeth no se le terminaban las ideas para emparejar a Charles con la Señorita Bennet― Le propondré a Bingley visitarlas lo más pronto posible, solo espero que el clima sea el propicio para su plan.
Elizabeth le regalo una radiante sonrisa por su leal colaboración, provocando que una sensación de calidad se produjera dentro de él.
La deseaba, no solo de manera física, también deseaba tenerla por el resto de sus días; y estaba dispuesto a ir contra sus principios y obligaciones si así llegaba a conseguirla.
― Señorita Elizabeth, ¿Acaso ha estado paseando por los alrededores de Netherfield? –de repente, escucho una voz crítica detrás de él; por lo que volteo inmediatamente, encontrándose con la mirada de desaprobación de Caroline Bingley.
Fitzwilliam miro nuevamente a Elizabeth, apreciando en ella una expresión de audacia ante cualquier censura que podía salir de la boca de la joven Bingley.
― Así es Señorita Bingley, he madrugado para poder disfrutar de la hermosa mañana ―le respondió Elizabeth con un ligero toque de altanería en su voz, mientras alzaba la cabeza.
― Oh querida pero acaso no se ha visto las enaguas, están todas cubiertas de barro y su peinado… definitivamente no debería mostrarse así en presencia de un caballero ―le señalo la Señorita Bingley con un gesto de completa burla por su aspecto desalineado.
Darcy trato de ignorar las palabras cargadas de desaprobación de Caroline, manteniendo su mirada en Elizabeth mientras esperaba su respuesta, la cual no lo decepciono cuando la escucho.
― No se preocupe, el Señor Darcy me ha dicho que no le molesta mi aspecto de esta mañana ―le explico Elizabeth con una chispa de hostilidad en su mirada― además es solo un poco de barro en mi vestido, seguramente usted también se ha ensuciado al pasear después de una noche lluviosa.
― Aun así debería ir a asearse lo más pronto posible, o si no se perderá el desayuno ―le comunico Caroline dando otra examinación de pies a cabeza a Elizabeth.
― No se preocupe Señorita Bingley, estaba a punto de subir a mi habitación para arreglarme, con su permiso ―le declaro Elizabeth dedicándole una inclinación para despedirse, controlando su irritación hacia Caroline al recordar que era solo una simple invitada en Netherfield― Señor Darcy.
Fitzwilliam le regreso el gesto antes de que Elizabeth empezara a subir las escaleras con más velocidad de la debida, provocando que Caroline volviera a soltar un quejido por sus escasos modales ante ellos. Sin embargo él sonrió por la osadía de la joven Bennet, comprobando que la rivalidad entre las dos damas iba en aumento.
― Solo mírela Señor Darcy, comportándose de manera infantil para su edad ―le dijo Caroline con evidente desaprobación en sus palabras― sin duda alguna no duraría fuera de Hertfordshire ni un solo día.
― ¿Por lo que dice? ―Fitzwilliam enarco ambas cejas al escuchar el comentario envenenado de la Señorita Bingley, mientras observa como Elizabeth desaparecía por los corredores del segundo piso.
― Tal vez la Señorita Elizabeth sea muy admirada y respetada en Hertfordshire ―le explico Caroline dedicándole una sonrisa burlona al hablar― pero en Londres seguramente sería destrozada en menos de cinco segundos por la alta sociedad, debido a su precaria elegancia y gracia.
Fitzwillliam disimulo su sorpresa al notar como la crítica de la Señorita Bingley estaba sutilmente cargada de rencor.
La sonrisa de satisfacción de Caroline se intensifico por su silencio, inclinándose hacia él antes de proseguir.
― Me temo, Señor Darcy ―continuo ella con media voz― que el aspecto de la Señorita Elizabeth de esta mañana pudo haber afectado su buena opinión hacia ella.
Darcy la miro con incredibilidad al comprobar cómo se deshacía para dejar mal parada a Elizabeth ante él; y aunque se había vuelto inmune a la costumbre de Caroline en destrozar con sus comentarios despectivos a los demás, no iba a tolerar durante mucho tiempo sus ataques constantes contra Elizabeth Bennet.
― En absoluto ―le replico Fitzwilliam dedicándole una ligera sonrisa enigmática al hablar― el ejercicio ha provocado que el aspecto de la Señorita Elizabeth sea más agradable de apreciar, y hasta me a atrevería a decir que sus ojos se tornaron más brillantes esta mañana.
― No tiene que ser amable con las invitadas, Señor Darcy ―le alego Caroline, parpadeando varias veces por el desconcierto de su ultimo comentario― conmigo no tiene que fingir simpatía por cualquiera de los integrantes de la familia Bennet.
― Créame cuando le dijo que no finjo simpatía alguna. Ya que como usted dice, la Señorita Elizabeth tiene la admiración y respeto de todo Hertfordshire, incluyéndome ―le aseguro Darcy con resolución, cansado de ocultar sus sentimientos por Elizabeth Bennet; y si era necesario, estaba dispuesto a revelárselo a todo el mundo.
Después de sus palabras la joven apretó los labios con indignación, sin reprimir su protesta cuando observo a Charles empezar a bajar las escaleras en compañía de Jane Bennet.
― Solo recuerde cuál es su posición, Señor Darcy ―le dijo en voz baja, utilizando su última carta antes de que la conversación entre ellos finalizara― la Señorita Elizabeth nunca podrá encajar en nuestro círculo social.
― Se han levantado temprano hoy ―la voz alegre de Charles rompió la densa tensión en el recibidor, encaminándose hacia ellos mientras ayudaba a Jane a bajar el ultimo escalón― a sido una suerte que el cielo haya amanecido despejado después de la tormenta de anoche.
― Tienes razón Charles, así las Señoritas Bennet no tendrán ningún problema en regresar a su hogar ―le comento Caroline sin ocultar si indignación por la situación; esperando que la mañana terminara para que las invitadas se marcharan de Netherfield.
Darcy sonrió sutilmente ante el disgusto de la joven, al parecer ir contra las rabietas de Caroline Bingley se estaba convirtiendo en una sus actividades favoritas.
"La mujer de mis sueños," nuevamente aquellas palabras vagaron por su mente, admitiendo que la descripción le quedaba perfectamente a Elizabeth Bennet.
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¡Hola!, yo de nuevo por aquí, disculpen la demora tuve una semana demasiada ocupada, por lo que no pude actualizar hasta el fin de semana.
La verdad me encanta escribir desde la perspectiva de Mr. Darcy, aunque tengo que reconocer que en ocasiones se me dificulta hacerlo debido a la complejidad del personaje.
Y como verán Caroline empieza a "sacar las uñas" en contra de Elizabeth, y les diré que no será la última pelea verbal entra ambas en la historia. Aunque esta vez Mr. Darcy no se quedó callado ante las insolentes palabras de Caroline XD.
Quiero agradecer a las personas que pusieron esta historia en sus favorites y/o Follows: a Barbymex, Isabel0330, Lou Darcy y DarkAngeloo8, gracias a todas por leer.
Y las lectoras que me dedicaron un review, les agradezco enormemente sus palabras. Esta historia en particular se va creando de mi alocada imaginación y de sus comentarios en cada capítulo ;), así que muchas gracias por escribir:
Dark Side of Everyone: Gracias por comentar :D, me alegra saber que la historia te esté gustando. Como veras, en esta historia Mr. Darcy está decidido en obtener en a Elizabeth desde un principio, aun con la insufrible Caroline alrededor. Espero que la historia te sigua gustando como hasta ahora, te mando un fuerte abrazo.
Imaginando historias: Gracias por seguir leyendo, y te diré que tus comentarios siempre me provocan una sonrisa; con decirte que me imagine al Señor Bennet con escopeta en mano tras Mr. Darcy XD. Espero leer de ti nuevamente, te mando un fuerte abrazo :D
Ana Suarez: Gracias pro comentar, me alegra saber que el desarrollo de esta historia te esté gustando, ya que estoy tratando que sea diferente a lo que ya es escrito o leído de esta pareja. Y con respecto a Caroline como te diste cuenta, sigue con sus rabietas al comprobar la atracción entre Mr. Darcy y Lizzie XD. Te mando un fuerte abrazo.
Molita: Nuevamente agradezco tu apoyo en esta historia, como veras Caroline sigue de fastidiosa, aunque nuestro querido Mr. Darcy está decidido a quedarse con Elizabeth. Y con respecto a Jane y Bingley poco a poco voy describiendo su relación, la cual me parece una pareja encantadora. Muchas gracias por leer, te mando un fuerte abrazo tipo oso ;)
Cullen-21-glangys: Muchas gracias por escribir, como veras este Mr. Darcy no pierde el tiempo, aunque te diré que aún le falta mucho a esta historia, así que espero que te sigua gustando como hasta ahorita ;). Nuevamente gracias por leer y por dejar tu comentario, los cuales siempre me motivan para seguir escribiendo, te mando un fuerte abrazo.
Louraris: Gracias por seguir comentando, y si creo que a muchos les hubiera gustado que Elizabeth aceptara la declaración de Mr. Darcy, pero que aún no sean prometidos vuelve a la historia un poco más interesante; sin embargo, te seguro que nuestro querido protagonista no se quedara con los brazos cruzados. Te mando un fuerte abrazo.
Ga Darcy: Muchas gracias por seguir comentando :D, me agrada saber que el anterior capitulo te gustara, y sobre Caroline tienes razón, jaja creo que no fue su mejor día con respecto a la elección de su vestuario XD. Espero que este capítulo te gustara de igual manera, te mando un fuerte abrazo.
Barbymex: ¡Hola!, gracias por leer la historia y ponerla en tus favoritos, la verdad saber que alguien le guste lo que escribo es un motivación para seguir escribiendo :). Te mando un fuerte abrazo.
HearthyRoss: ¡Hola!, gracias por animarte a comentar, siempre que los lectores se toman su tiempo para dedicarte un par de palabras me anima a continuar la historia :D. Espero que el Fic te sigua gustando (con el Mr. Darcy picaron y todo lo demás XD). Te mando un fuerte abrazo a ti también.
Y sin nada más que decir por el momento, me despido.
¡Saludos!
Atte. Elizabeth Mustang.
