Esa noche cuando regresaron a la ludus aún con la lluvia a sus cuestas Aine velaba el sueño de su mejor amigo mientras los dominus celebraban su triunfo ante la mirada de reproche del medico
-va a estar bien
-vivirá si es lo que preguntas
-sabes que no lo es Enomau
-su orgullo es el que está más que herido pero sus heridas sanaran y podrá volver a la arena, deberías ir a ver los festejos se te requerirá y no deberías seguir aquí
-es que tenía que saber que él
-lo entiendo
-Enomau el podrá ver a Naevia ella necesita saber que el estará bien
-si pero no debe esforzarse
-gracias Enomau
-ahora ve chiquilla el discurso de dominus debe estar por comenzar y me temo que la ausencia de cualquiera de nosotros en el sería notada
El discurso fue alentador pero solo mencionaba a Espartaco mientras la ira de Aine crecía al ver el estado de su amigo y como este era desechado como un juguete roto al igual que sabía que el atentado contra la familia del primo del magistrado había sido realizado por Barca estaba molesta por como esa sociedad pudría a sus amigos sin embargo podía ver después de la victoria del tracio ese fuego que no había visto hace un tiempo tal vez era el momento después de todo para poner en marcha su plan
-así que ya lo sabes he, el destino que les aguarda a tu esposa y a ti en cuanto ella llegue
-esclavitud lo sabías
-saber qué, que lo único que puede aguardarnos bajo el yugo romano son cadenas si lo tengo muy claro desde que fui capturada
-tú no eres esclava del todo porque te preocupa
-al contrario de lo que piensen ustedes soy tan esclava como cualquiera de ustedes la diferencia radica en el tamaño de mi jaula solo eso pero mi vida no es mía sino de ellos y de lo que dispongan en cualquier momento somos como decirlo prescindibles y yo no quiero eso quiero escapar sé que tú también
-palabras peligrosas en boca de esclavos en especial de una tan querida –le dijo Barro al entrar en la habitación de Espartaco donde Aine estaba por un encargo del dominus de vigilar que estuviese en buen estado
-hola barro creía que no estabas aquí
-siempre lo estoy tratando de hacer entrar algo de sentido común en este tracio y no me lo estás haciendo más fácil
-no quiero hacerlo fácil soy realista nuestra libertad nunca nos dejaran comprarla
-no le mientas
-sabes que no lo hago Barro con lo que yo produzco es más que seguro que podría haber comprado mi libertad hace tiempo y es una opción que no me va a ser dada, no voy a esperar por ella
-se rumora entre los gladiadores que Gannicus
-que el volverá a comprarme
-si
-aunque el pudiese hacerlo no me venderían lo se mi única opción es el escape piénsalo tracio solo nosotros entre los tres podríamos lograrlo
-si muy brillante su plan pero como lo harán olvidan a los demás gladiadores, y a doctore
-el no levantaría su puño contra mi
-si pero lo haría contra Espartaco y su mujer si no tienen un plan mejor que solo esas locas ideas de libertad deberían olvidarse del tema
-sabes dónde encontrarme tracio los ayudare si me sacas de aquí con ustedes
Aine se fue había hecho su oferta esperaba que bastara
-estás loco si lo intentas ya en si huir tú y Sura sería una idea descabellada pero llevarse al ave de Capua los cazaran como perros
-pero con ella podríamos salir más fácilmente con su ayuda
-promesas al aire los mataran a los tres o tal vez solo a Sura mientras ustedes sean valiosos los dejaran con vida pero no a tu mujer piensa en ello
Las ideas descabelladas de escape que Aine había avivado en la mente de Espartaco rondaban cada vez más fuertes en su interior mientras aguardaba la llegada de Sura estaba convencido de que si quería tener éxito en su empeño necesitaría la ayuda de Aine y de que ella los ayudaría a salir ya que sus deseos de huir eran tan grandes como los suyos propios
Aine solía acompañar a dominus a algunos encargos en la plaza ya que domina parecía no apreciar al tracio y Quintus prefería la compañía de su ave y el tracia para ciertos asuntos aunque ese día ella había tenido que quedarse a velar a Crixus en su convalecencia
-vaya una fortuna encontrarlos mi hijo Numerius no deja de hablar del gran Espartaco y su victoria contra el titán Teocles así como de tu ave me temo que ha quedado fascinado con las ofrendas que ofrece tu ludus
-es un placer saber eso magistrado
-vinimos al mercado solo para conseguir algo de tracia en tu honor
-el mercader me vendió esto dijo que era un arma de guerrero lo es –dijo el chico mirando con admiración a Espartaco
- lo es ves la empuñadura llena de marcas cada una simboliza una muerte
-vaya si yo peleara igual de bien que tu
-sabes si vienes al ludus de mi amo puedo enseñarte el golpe que dio muerte a Teocoles
-podemos padre
-si Battiatus está de acuerdo
-por mí no hay problema mis puertas están abiertas para usted siempre magistrado
-entonces una visita corta esta tarde
-ella estará ahí –pregunto el muchacho mirando a Battiatus este le sonrió indulgente y pregunto con picardía
-o Aine, si ella siempre está ahí le complacerá recibir tu visita joven Numerius aunque porque esperar podemos ir si quieren en este momento
-me temo que esos era imposible atiendo asuntos por la muerte de mi primo me temo
-o lamento eso
-no lo hagas carga tu corazón con venganza la misma que espero obtener yo
-si en algo la casa de Battiatus puede ayudar
-no ya hacen bastante distrayendo mi dolor y el de mi hijo los veremos más tarde
