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-Quédate Conmigo-

Summary: Elizabeth Bennet trata de ayudar a su hermana de escapar de su compromiso con su pretensioso primo. Sin embargo, ¿acaso una mujer sin dinero puede elegir con quien casarse en pleno siglo XIX?... ¿y si durante su plan, consigue la ayuda de un singular cómplice?

Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Prejuicio no me pertenecen, solo hago esta historia con fines de entretenimiento.


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-Capítulo 8. Justo a tu Lado-

Tres días después, Darcy y Bingley salieron temprano de la finca de Netherfield Park con rumbo a Longbourn, impulsados por un inesperado interés por parte de Charles de querer visitar a las jóvenes Bennet esta mañana, específicamente a la Señorita Jane Bennet, deteniéndose en varias ocasiones durante el camino para meditar su plan antes de continuar.

Fitzwilliam simplemente lo siguió con una expresión divertida, observando entretenido como una excéntrica mezcla de emociones cruzaban por el rostro de Bingley mientras trataba de asimilar lo que estaba a punto de hacer.

Y a menos de una milla de distancia de la finca de los Bennet, Charles dio media vuelta y se quedó estático observando el camino de regreso a Netherfield durante algunos minutos, mientras que Fitzwilliam lo esperaba en silencio. Luego volvió a caminar hacia él y lo miro detenidamente antes de hablar.

― Vamos a entrar y tomaremos asiento ―le explico Charles imaginándose la escena de la sala de Longbourn en su mente, pasando por enfrente de su amigo con una evidente inquietud en su rostro.

― Si –Fitzwilliam solo asintió, quedándose en su sitio mientras lo miraba con cierta curiosidad; sintiéndose levemente impresionado por la repentina determinación de Charles al decidir declararle sus sentimientos a la joven.

― Y después le pediré a la Señora Bennet, hablar en privado con la Señorita Jane Bennet –continuo Bingley segundos después, visiblemente agitado mientras caminaba en dirección contraria.

― Fácil ―le aseguro Darcy meneando levemente la cabeza con una sutil sonrisa divertida, mientras lo veía ir y venir de un lado a otro.

― No, no lo es –le comento Charles pasando la mano izquierda por su cabellera con desesperación, tomando un poco de aire antes de volver a repetir por doceava vez el plan que tenía en mente― me siento y luego… ¡esto es todo una locura!; solo me parare frente a ella, y le saludare diciendo, "Señorita Bennet".

― "Señor Bingley"―Darcy inclino ligeramente la cabeza para simular el saludo de la joven Bennet.

― Y luego le diré que deseo pedir su mano en matrimonio ―puntualizo Charles mientras sostenía con fuerza su sombrero con ambas manos, arrugándolo en el proceso; mirando a su amigo para esperar su aprobación.

― Si ―Fitzwilliam volvió a asentir en modo de consentimiento con una ceja levantada, consciente de que pasaría todo lo contrario cuando estuvieran en la casa de la familia Bennet.

Bingley comenzó a pasearse por tercera vez por enfrente de él, luego retrocedió y carraspeo antes de hablar― Solo entro, pido hablar con ella y le declaro mi afecto.

― Exacto ―Darcy sonrió nuevamente mientras lo miraba entretenido, esperando que su amigo se decidiera de una vez a entrar a la finca de Longbourn y se le declarara a la Señorita Bennet.

― ¡Oh Dios!, ¿y si no acepta? ―le cuestiono Charles segundos después, abriendo por completo los ojos al pensar en la opción de ser rechazado por la dama― además, Caroline me va a matar si se llega a enterar de lo que estoy a punto de hacer.

Bingley se pasó la mano izquierda por su cabello rojizo por segunda ocasión, parándose en seco al imaginarse la exasperación de su hermana al descubrir su repentino impulso de querer luchar por la mano de la Señorita Bennet, sin mencionar las habladurías que se producirían contra su familia por su descabellada decisión.

― Es por eso que estamos aquí sin su conocimiento ―le explico Darcy con serenidad.

Ambos se habían marchado de Netherfield justo después del desayuno, con la excusa de ir al lago más cercano de la finca y examinar sus habitantes para planear ir de pesca esta tarde; actividad que la Señorita Bingley refirió como "aburrida y poco femenina," quedándose en la sala de estar de la mansión para terminar de escribir las cartas que tenía planeado enviar a Londres. Aunque Fitzwilliam sabía que la intención de Charles en todo momento fue deshacerse de su hermana para ir a Longbourn y declarársele a la Señorita Bennet.

― ¿Crees que me acepte… ―volvió a preguntarle Bingley con una ligera mueca de incertidumbre en el rostro― aun con su compromiso con su primo?

― No lo sé Charles ―le contesto Fitzwilliam dejando escapar un leve suspiro, reconociendo que ni el mismo sabía si el plan de Elizabeth en emparejar a Bingley con Jane Bennet realmente funcionaria― lo único que puedes hacer para averiguarlo es preguntándoselo a ella.

Charles asintió con la cabeza, regreso su sombrero a su lugar y emprendió nuevamente el camino hacia la finca de los Bennet.

Su llegada a Longbourn fue recibida con toda la felicidad que una madre casadera pudiera poseer al tener a dos hombres solteros y adinerados en su sala; mientras que ambos caballeros eran víctimas por las miradas de curiosidad y las risas burlonas por parte de las hijas menores.

Y sin que Bingley pudiera presentarse adecuadamente, el monologo de la Señora Bennet empezó rápidamente comentando sobre el buen clima de esta mañana, y del pronto matrimonio de su adorada hija mayor con el Señor Collins; además de disculparse por la ausencia del Señor Bennet, el cual se había marchado a Meryton por asuntos de negocios.

Por su parte, Fitzwilliam trato de no sonreír tan abiertamente al divisar a la mujer que había invadido sus pensamientos durante toda la noche anterior.

Sintiendo instantes después como una sensación de placer se apoderaba de su cuerpo al poder contemplar nuevamente a Elizabeth Bennet, mientras que su miraba recorría la figura de la joven que se encontraba enfrente de él. Admirándola secretamente de pies a cabeza, desde sus encantadores rizos castaños que adornaban delicadamente su cabeza hasta las zapatillas de color crema que se asomaban por debajo de su favorecedor vestido verde. Comprobando luego de unos segundos, que además de aquel toque vivacidad que siempre denotaban sus hermosos ojos marrones, también había percibido algo de curiosidad y picardía en su mirada.

Fitzwilliam sonrió levemente ante aquella cautivadora mirada, sabiendo perfectamente que se encontraba hechizado por los encantos de la joven Bennet.

Darcy simplemente lo sabía, se había dado cuenta con pasar del tiempo de lo fascinado que estaba por Elizabeth, pero en lugar de rechazar esa inexplicable sensación le dio la bienvenida cuando la joven le había dado el consentimiento de ambicionar mucho más de ella que una simple amistad.

"El beso entre ambos," Fitzwilliam recordó aquel momento con mezcla de satisfacción y culpa; "y no solo fue uno, además el segundo fue mucho mejor que el primero por la participación activa de la dama."

Y luego de unos minutos, el insistente parloteo de la dueña de la casa rompió la intimidad entre sus miradas; provocando que Elizabeth le dedicara una tenue sonrisa de resignación y fijara su atención a su madre.

― Espero Señor Bingley que el camino hasta aquí haya sido agradable para usted, en esta época del año los alrededores de Longbourn son sumamente atractivos para contemplar ―continuo su discurso la Señora Bennet, mientras que Charles intentaba intervenir en la conversación sin mucho éxito.

― En realidad… ―dijo Charles con un leve nerviosismo en su voz, siendo interrumpido nuevamente por la Señora de la casa.

― Espero que puedan acompañarnos un día a cenar, no menos de tres planos ―prosiguió la mujer con entusiasmo― además, el Señor Bennet estará gustoso de ofrecerle los mejores zonas de Longbourn para la caza.

― Estaré encantado… pero en realidad yo… ―Charles se quedó con las palabras atoradas en la garganta cuando sintió como todas las miradas en la sala se dirigieron a su persona, contemplando con confusión a Jane Bennet mientras trataba de hablar nuevamente― lo que quiero decir es…

― Lo que el Señor Bingley quiere decir es que esperamos que las Señoritas puedan acompañarnos a dar un paseo esta mañana ―menciono Darcy después de un corto silencio en la habitación, esperando que la ausencia de la Señora Bennet durante la caminata calmara los nervios de Bingley.

― Exacto ―Charles reafirmo la petición de Darcy, dedicándole una ligera sonrisa de agradecimiento a su amigo mientras asentía con la cabeza― ¿Podría la Señorita Bennet y la Señorita Elizabeth acompañarnos a dar un corto paseo por los alrededores de Longbourn?

―Por supuesto, será todo un placer, ¿no es así niñas? ―exclamo la mujer visiblemente emocionada, mirando con adoración a su segunda hija― Lizzie, ¿Por qué no van tú y Jane por sus sombreros?, no hagas esperar al Señor Bingley; además, el día es demasiado agradable como para desaprovecharlo quedándose adentro.

Y mientras que Bingley era acaparado por la Señora Bennet y las dos jóvenes subían al piso superior en busca de sus sobreros y abrigos, Darcy salió de la residencia y espero afuera. Inclinándose levemente hacia atrás para apoyar su espalda sobre el marco de la puerta, mientras sostenía una discusión mental consigo mismo.

Reconociendo que para él, Elizabeth había mostrado todo el porte, la inteligencia, el ingenio y la gracia que buscaba en una dama, lo que hacía dejar de lado su baja posición social y a su insufrible familia.

Con un sonoro suspiro, sus pensamientos se desviaron a su inevitable futuro como un hombre casado; sabiendo perfectamente que tenía que buscar pronto a una mujer que lo ayudara a dirigir Pemberley, además de auxiliarlo en la educación de su hermana Georgiana. Admitiendo que el deseo por poseer las comodidades que un matrimonio con una mujer joven podría brindarle lo había atormentado constantemente por las noches desde su llegada a Netherfield, específicamente en el momento en que su mirada se cruzó por primera vez con la de Elizabeth Bennet en aquel baile público en pueblo de Meryton.

Después de unos minutos, un ruido procedente de la puerta le informo a Fitzwilliam que las jóvenes estaban listas; dándose la vuelta para ver como Charles ofrecía su brazo a Jane al ser la primera en salir da la residencia.

Elizabeth salió luego de unos momentos, colocándose a su lado para empezar la marcha en silencio detrás de Bingley y Jane.

El pequeño grupo avanzo por el camino principal entre los campos y los pequeños bosques de los alrededores, haciéndose cada vez más distancia entre las dos parejas.

― ¿El Señor Bingley va a declarársele a mi hermana? ―le cuestiono Elizabeth luego de unos minutos, observándolo con curiosidad.

― Espero que lo haga, lleva planeándolo toda la mañana, y Dios sabe que no aguantare por más tiempo su comportamiento irracional por su enamoramiento por la Señorita Bennet ―le contesto Fitzwilliam con ironía, provocando que una sonrisa apareciera en el rostro de la dama; sintiendo como un satisfacción masculina le recorría todo el cuerpo al poder hacerla sonreír con sus palabras.

― Solo espero que Jane lo acepte ―le comento la joven momentos después, mientras se mordía el labio inferior con inseguridad― mi hermana puede ser algo tímida con sus sentimientos.

Elizabeth miro de reojo hacia adelante, quedándose estática durante unos instantes al contemplar las escena que se producía enfrente de ellos ― tenemos que irnos, no debemos interrumpirlos ―le informo ella apresuradamente, al ver como el Señor Bingley se inclinaba enfrente de Jane, seguramente a punto de declarársele; tomando la mano del caballero de forma impulsiva para que ambos se alejaran del camino lo más posible.

Darcy se dejó conducir por ella entre los arboles más cercanos, sorprendiéndose por su repentino movimiento.

Y después de unos segundos Elizabeth se detuvo y se apoyó en contra de un árbol, mientras reía ligeramente de felicidad, observando hacia atrás en un intento de espiar a su hermana sin soltarlo de la mano.

Fitzwilliam se quedó desconcentrado contemplándola en silencio. Verla ahí, justo a su lado, mientras su mano sostenía la suya con tanta naturalidad, le produjo una oleada de calidez en el pecho; sabiendo que quería protegerla y confortarla aun cuando no tenía ni el derecho ni la obligación de hacerlo.

― ¿Señor Darcy, se encuentra usted bien? ―Fitzwilliam percibió como Elizabeth lo mirara confundida, apretando suevamente su mano para llamar su atención.

Volvió a contemplarla en silencio, tomándose el tiempo suficiente para obligarse a admitir lo que seguramente cambiaría su vida para siempre. "La amaba," se dijo mentalmente, mientras observaba con fascinación la tenue pero perceptible sonrisa que empezaba a dibujarse en sus labios.

"La amaba y deseaba poseer cada una de las cosas cautivantes que ella representaba."

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¡Hola!, yo de nuevo por aquí; disculpen la demora, la verdad he estado muy ocupada estas semanas (casi estoy a final de semestre -.-), así que hasta ahorita pude actualizar la historia.

Y a decir verdad, empecé escribiendo este capítulo desde la perspectiva de Elizabeth, luego lo borre por completo y empecé nuevamente con Mr. Darcy; y me gusto el resultado, además de que me gusta más escribir desde su perspectiva la historia ;).

Y como se darán cuanta, tome como referencia una de las escenas de la película (una de mis preferidas por cierto), y me encanto escribir la conversación entre Darcy y Bingley XD.

Quiero agradecer a los que leyeron la historia y la pusieron en sus favorite y/o Follow; R. Malina Westerna, meliortizv, LeCielVAN, LucyMJ y .ferreira, les mando un abrazo a todas.

Y a las personitas que amablemente me dejaron su review en el capítulo anterior, muchas gracias por comentar; siempre son sus palabras las que me dan los ánimos de seguir escribiendo :D

Louraris: Gracias por seguir comentado, y te debo una disculpa por la demora. A mí también me gusta escribir la historia desde la perspectiva de Mr. Darcy, creo que le da un toque más cautivante al Fic, además de que me gusta describir sus sentimientos con respecto a Elizabeth. Espero que la historia te sigua gustando, te mando un fuerte abrazo.

Lou Darcy: Te agradezco tu comentario, y tienes razón al decir que este Mr. Darcy está menos preocupado por su rango y la inferioridad de Elizabeth; la verdad me quise central más en los sentimientos que se van despertando en los dos protagonistas conforme va avanzando la historia. Espero que el Fic siga siendo de tu agrado, gracias por leer, te mando un fuerte abrazo.

Molita: Muchas gracias por seguir leyendo y comentando, siempre dan ganas de seguir escribiendo a uno como escritor cuando sabe que hay alguien por ahí leyendo su historia ;). Y en este capítulo deje descansar a Caroline, aunque te diré que aún le quedan más apariciones en la historia XD; ahora me quise central más que nada en la relación de Charles y Jane, aunque sin dejar a lado a Lizzie y Darcy. Espero que la historia te sigua gustando como hasta ahorita, te mando un fuerte abrazo de oso.

Culllen-21-gladys: Gracias por seguir comentando, me agrada saber que mi historia llega a entretenerte ;); es siempre lo que busco cuando escribo, llegar a entretener y divertir a las personas que leen mi historia. Y con respecto al paseo, como te darás cuenta al parecer no solo Jane recibirá una declaración de afecto, así que espera el siguiente capítulo ;); te mando un fuerte abrazo y gracias por seguir leyendo.

Ga Darcy: Gracias por escribir, y creo que a más de una se quedó con la ganas de otro beso en el capítulo anterior XD; pero ahora que nuestro Mr. Darcy está empezando a descubrir su enamoramiento por Elizabeth creo que habrá "posibles besos" en los siguientes capítulos. Nuevamente gracias por tu comentario, siempre es agradable leerte ;), te mando un fuerte abrazo.

Ana Suarez: Te agradezco que siguas comentando la historia, y como te darás cuenta la Señora Bennet sigue pensando en emparejar a Elizabeth con Mr. Bingley, aunque en el siguiente capítulo habla muchas "revelaciones" en la historia. Espero que este capítulo te haya gustado como los anteriores, y te agradezco tu apoyo en mis dos Fic, te mando un fuerte abrazo.

LucyMJ: ¡Hola Lucy!, gracias por animarte a comentar, me alegra saber que la historia hasta el momento te gustara, sobre todo este Mr. Darcy, el cual está más interesado en sus sentimientos que se van despertando en él por Elizabeth, que por sus diferencias sociales; y creo que eso hace diferente mi Fic ;). Espero que este capítulo fuera de tu agrado, te mando un fuerte abrazo hasta donde te encuentres.

LeCielVAN: ¡Hola!, gracias por tus comentarios, como a la mejor aún no llegas hasta este capítulo quise mandarte un mensaje privado para agradecerte tus palabras; solo espero que cuando llegues está aquí, la idea principal de la historia te sigua gustando ;). Te mando un fuerte abrazo y gracias por leer.

R. Malina Wsterna: ¡Hola!, gracias por leer mi historia, como veras trato de actualizar lo más pronto posible, aunque estoy a casi a finales del semestre y la escuela me deja muy poco tiempo de ocio, pero tenlo por seguro que no dejare la historia inconclusa, ya que siempre trato de terminar todo lo que escribo y casi nunca me falta la inspiración. Muchas gracias por leer, te mando un fuerte abrazo a ti también.

Sin nada más que decir me despido, gracias por leer.

¡Saludos!

Atte. Elizabeth Mustang.