Notas de autor: bien, he aquí el segundo capítulo, solo quisiera decir dos cosas, número 1, las habilidades de Ranma no están plenamente desarrolladas aún, pero de todos modos él no es el personaje más fuerte, de hecho, tampoco es el más veloz, bueno, de momento sí, pero ya avanzada la historia se verán más cosas, número 2, el caos siempre sigue a Ranma, nunca cambiare eso, sino entonces la historia no tendría sentido y Ranma bien podría volver al dojo a pudrirse en una vida aburrida, así que no. No poseo ni Ranma ½ ni Ikki Tousen, no me demanden.
La leyenda de Ranma.
Ranma vio a la chica de pelo naranja con vestido purpura. A pesar de su rostro serio y calmado, internamente Ranma se impresionó de su belleza, pero nunca captó su interés de ninguna otra manera. Ranma vio como tras golpear a otro estudiante la chica, con una expresión emocionada, se dispuso a hablar.
"Me han trasladado hoy al instituto Nanyo, mis aficiones son los arreglos florales y participar en las ceremonias del té" dijo la chica con los ojos cerrados mientras sonreía, tenía sus manos en sus caderas y… su pie estaba sobre el estudiante que acababa de golpear.
Los estudiantes murmuraban entre sí.
Luego, un nuevo oponente apareció, al parecer otro estudiante, pero este tenía el pelo en una trenza muy larga, además de llevar una playera roja y una camisa blanca desabotonada sobre ella. Ranma analizó al nuevo oponente de la chica y llegó a la conclusión de que solo era un fanfarrón que se vestía así para intimidar, nada importante.
Luego de que aquella chica derrotase a aquel inútil, se topó con un sujeto y, ante la incredulidad de Ranma, ese sujeto empezó a manosear sus pechos… y la chica no hizo nada. Era o muy inocente o muy estúpida en opinión de Ranma… tal vez ambas.
Ranma había pensado intervenir a favor de la chica, primero que nada para liberar tensión y golpear a alguien un poco, intentando mantener el daño grave al mínimo, pero también porque a Ranma no le gustaba que abusaran de los débiles, ni al nuevo ni al viejo Ranma les gustaba eso, la chica tenía potencial, pero solo era cuestión de tiempo antes de que se viera en problemas.
"El siguiente, no importa quien sea" dijo la chica, y a pesar de que Ranma intentó, no pudo detectar arrogancia en su voz, solo emoción y confianza.
Un estudiante, realmente alto y musculoso que verdaderamente parecía todo menos un estudiante se abrió camino entre la multitud y aceptó el reto de aquella extraña muchacha.
"Muestra tu Magatama" dijo suave, pero imperativamente aquel estudiante gigante "si no eres un guerrero no puedo pelear contigo"
"¿Esa gema? Sí, tengo una" la chica empezó a buscar entre sus pechos aquella dichosa gema, mientras hablaba acerca de poder pelear cuando quiera, cosa que pareció enfurecer al estudiante de proporciones enormes.
Luego de un curioso intercambio, la chica siguió buscando y, fue así, como Ranma se sonrojó por primera vez en poco más de seis meses al ver a aquella chica levantar su vestido mientras buscaba esa joya, lo cual le dio una gran visión de sus bragas. Aunque el sonrojo fue pequeño, casi imperceptible, Ranma se molestó consigo mismo por perder el control así y rápidamente cualquier tinte rojo en sus mejillas murió.
"Los siento, creo que se me cayó en algún sitio" confesó la chica.
"¿Se te cayó?" repitió el otro estudiante mientras una vena empezaba a palpitar en su frente.
"No te preocupes, le escribí mi nombre encima" declaró la chica triunfalmente.
"¿Qué?" El estudiante ridículamente grande se veía aún más enojado.
"Lo escribí, con letra pequeña y pintura de óleo pero creo que se puede leer bien" seguía diciendo la niña con aire inocente "¿no te habrás enfadado? Bueno, no pasa nada, podemos luchar aunque no tenga ese estúpido objeto…"
"¡¿Estúpido objeto?!"
El tipo se veía seriamente enojado. A pesar de que Ranma se repetía mentalmente que no era su asunto, no pudo dejar de estar desconcertado e irritado hacia el estudiante grande, bueno ¿y que si aquella chica perdía una joya? No era de su incumbencia ¿Y que si esa chica quería escribir su nombre en sus cosas? Claro, no era común hacerlo, pero es tonto enojarse por eso.
"Intenta darme una patada" declaró e estudiante masculino. "no te contengas"
"P-pero, no me gusta contra gente que no se defiende…" dijo la chica. Ranma al oír eso elevó un poco su respeto con aquella chica "disculpa ¿acaso eres masoquista? No es que me moleste, es solo que-" Ranma estaba divertido con la diatriba de la chica, incluso dejó que una pequeña sonrisa se deslizara en su rostro, sonrisa fría, pero en el fondo divertida.
"¡Deja de hablar y golpéame de una buena vez!" gritó con furia aquel otro estudiante.
La chica ya no habló, solo le respondió dándole una patada. Ranma al principio creyó que era una patada normal, pero tras un cálculo más profundo desechó esa idea, mientras intentaba no ver las bragas de la chica.
El tipo seguía de pie y hablaba como si aquella chica no fuera nada. Ranma solo se dio la media vuelta listo para irse.
"Esa patada… le dolerá después" susurró Ranma con un tono frío, entrecerrando los ojos
Ranma estuvo a punto de irse, cuando vio que aquel estudiante tomó a la chica de la pierna y la arrojó en el aire, con clara intención de golpearla, Ranma sabía que la chica no podría hacer nada para defenderse ni esquivar.
Fue a su rescate.
Antes de que cualquier estudiante pudiese parpadear Ranma había saltado al aire mientras tomaba a la chica de pelo naranja en sus brazos y la alejaba del peligro.
Unos segundos después, el estudiante gigantesco por fin vio donde estaba él y la chica. Aquella muchacha también tenía una mirada de curiosidad mientras estaba acomodada entre los brazos de Ranma.
"¿Quién eres tú?" preguntó
"Mi nombre es mi asunto, no tengo obligación de decirlo, pero no puedo dejar que le hagas daño a ella cuando claramente la has superado" dijo estoicamente Ranma.
"No interfieras"
"Um, gracias" dijo la chica bajando de sus brazos mientras lo miraba con curiosidad e inocencia.
"Hmm, ya que no puedo ocultarlo lo diré, me llamo Ranma Kuraitsuki y me transfiero a Nanyo el día de hoy, solo venía a inscribirme"
"Me llamo Gakushu, y soy uno de los cuatro devas de Nanyo, tu…" Gakushu interrumpió su discurso al ver como Ranma tras oír su nombre se dio la media vuelta y se empezó a alejar. La multitud murmuraba furiosamente al ver como Ranma había simplemente ignorado a uno de los cuatro mejores peleadores de Nanyo. Gakushu a pesar de ser una persona amable, también tenía su orgullo.
"Hey" gritó Gakushu mientras corría a Ranma con su puño preparado, cuando estuvo cerca de él, Gakushu golpeó, pero Ranma atrapó su puño en una de sus manos sin siquiera voltear y luego apretó su agarre para después cargar todo el gran cuerpo de Gakushu y enviarlo a estrellarse a uno de los edificios cercanos, dejando un gran cráter en el concreto de ese edificio.
Ranma siguió tranquilamente su camino hacia el área administrativa de la escuela.
La chica de pelo naranja de antes, llamada Hakufu, vio como Ranma se alejaba.
"Que fuerte…" susurró con admiración.
"Hakufu, Hakufu, Hakufu" otro estudiante, llamado Koukin corría en dirección de Hakufu, pero ella ni siquiera lo notó.
"Quiero saber quién es" dijo Hakufu decidida y así siguió a Ranma.
"¿Eh?" le tomó casi un minuto a Koukin descifrar lo que dijo Hakufu "Espera Hakufu" corrió con la esperanza de alcanzarla.
Gakushu se levantó temblorosamente y también se dirigió a la escuela, aunque sus motivos eran desconocidos.
Media hora después…
Ranma salía del salón donde hizo su examen diagnóstico para ingresar a Nanyo, le había ido bien, si se tomaban en cuenta sus antiguas notas, pero apenas para promediar como un estudiante promedio.
Ranma suspiró cerrando los ojos mientras se recargaba en una pared para descansar un poco, sin embargo cuando abrió los ojos había otros dos ojos que lo veían. Era esa chica de antes… estaba parada justo frente a él.
Ranma abrió los ojos de la sorpresa y se maldijo por bajar la guardia, pero además de eso no dio muestras de estar sorprendido, aunque si lo estaba.
"¡Hola! Me llamo Hakufu ¿es cierto que te acabas de transferir Ranma?"
Ranma solo asintió sin comprometerse.
"Oye ¿no hablas mucho o sí?" dijo Hakufu mientras picaba una de las mejillas de Ranma con su dedo índice. A Ranma le temblaba una ceja, al parecer, esa chica le había hecho sentir más emociones en un día que en los últimos seis meses, emociones como: la vergüenza, la irritación, la molestia, la sorpresa, la diversión (aunque ligera) y la preocupación (aunque jamás lo admitiría), esa chica por algún motivo traspasaba sus defensas que eran como el acero: frías y duras, pero al ver su mirada de inocencia Ranma no pudo sostener su molestia.
"Ah, aquí estás Hakufu" dijo Koukin al llegar al lugar luego de haber recorrido toda la escuela buscándola "Perdón por mi prima, me llamo Koukin, gusto en conocerlo Ranma-san"
El chico parecía decente en opinión de Ranma "Igualmente" dijo con fría cortesía.
En el piso superior…
"Saji" dijo un demacrado Gakushu.
"¿Luchar contra una chica…?" dijo relajadamente el tal Saji "Eso no es típico de Gaku-chan"
"Hmp, solo le puse una prueba para ver si ella era el…"
"El guerrero procedente de las llanuras del interior, que en el campo de batalla se convertirá en el conquistador supremo" completó Saji.
"Es solo una leyenda" contestó una vez más Gakushu "Lo sé, pero…"
"Te interesa ¿eh?" dijo calmadamente Saji "pero ¿puedes enfrentarte a ella sin el permiso de En-chan?"
"Haz lo que quieras, no eres más que su perrito faldero" declaró Gakushu mientras meditaba un poco.
"¿Qué sucede Gaku-chan? ¿Por qué tan preocupado? Déjame adivinar, es por ese tal… Ranma Kuraitsuki" dijo Saji y los ojos de Gakushu se estrecharon.
"No digas tonterías"
Gakushu intentó seguir caminando, pero sin previo aviso cayó al suelo al sentir un gran dolor en su costado. Gakushu recordó la patada de Hakufu.
"Imposible" jadeó "¿esa chica?"
"Ella no se apellida Sonsaku por casualidad" declaró Saji
"¿Qué has dicho Saji?"
En respuesta, Saji sacó de uno de sus bolsillos un Magatama color verde, el cual tenía escrito 'Hakufu Sonsaku' en tinta de óleo. Saji lo había robado cuando manoseaba los pechos de Hakufu.
"No puede ser…"
De vuelta al pasillo de la planta baja…
"Hakufu, creo que deberíamos irnos a-" empezó Koukin solo para ser interrumpido por la exclamación de Hakufu.
"¡Ah! ¡No está! ¡No está!" gritaba desesperada la pobre Hakufu "perdí mi Magatama ¿Qué voy a hacer? ¡Mamá dijo que la llevara siempre! Voy a tener problemas…" luego se fijó en que Koukin tenía una Magatama "Dámela, ¡Dame la tuya!"
Ranma solo veía lo que hacían, ya que sería descortés marcharse así como si nada no se había ido aún.
"¡hola!" saludo una nueva voz, deteniendo la pelea improvisada de Hakufu y Koukin.
"Saji-san" dijo Koukin "este es Saji Genpou-san, es otro de los cuatro devas" les susurró a Hakufu y Ranma, el cual pensaba que los tales devas no eran la gran cosa.
"Ah, el vendedor de ropa interior de antes" dijo alegremente Hakufu para confusión de Koukin y diversión e irritación de Ranma.
"Vengo a entregar esto" dijo Saji simplemente mientras soltaba un Magatama color verde.
"Esto es mío" dijo Hakufu "tú lo tomaste" lo acusó.
"Te equivocas, todo ha sido un malentendido, te abalanzaste sobre mí, así que la tomé para que no se te cayera y la perdieras"
Vaya excusa más mala / patética pensaron Hakufu y Ranma respectivamente al mismo tiempo.
"Bueno, gracias, me salvé de los regaños de mamá me castigaría no sabes lo dura que puede llegar a ser"
"Trátala con cuidado, es la prueba de que eres un guerrero" le dijo a Hakufu para luego mirar a Koukin "el conquistador supremo ha llegado ¿eh?"
"S-Saji-san"
"No voy a intentar meterme en esas disputas, no me importa quién sea ella pero…" Saji se dio la vuelta "ten cuidado con los que piensan de esa forma, Shuuyu Koukin, tu misión es proteger a esa chica ¿verdad? Eso quiere decir que no puedes actuar como un enclenque nunca más" luego Saji se fue dando un vistazo a Ranma solo murmuró "Cuídate, Kuraitsuki-san"
"Mutuo, Genpou-san" respondió Ranma fríamente.
Después de unos momentos de silencio, Koukin habló.
"Bueno, hasta luego Ranma-san, Hakufu debemos irnos"
Ranma solo asintió con la cabeza.
En el camino a casa Hakufu volvió a gritar.
"¿y ahora que Hakufu?" preguntó aturdido Koukin.
"Es que… Ranma es muy fuerte y… se me olvidó preguntarle si quería pelear conmigo" dijo Hakufu casi al borde de las lágrimas.
Koukin cayó al suelo, con un yunque de diez mil toneladas de ironía en la cabeza.
…
Una hora después…
Con Ranma…
Ranma regresaba tranquilamente a su apartamento, había estado explorando las cercanías de la escuela y de su propia vivienda para familiarizarse con su nuevo entorno.
Meditaba su regreso a la sociedad. Solo era cuestión de unos meses, semanas incluso, antes de que Nabiki o Cologne dieran con él, aunque había una posibilidad de que hubieran renunciado a él, después de todo, no podían ser tan descaradas como para perseguirlo después de lo que pasó hace seis meses ¿cierto?
Pensar en el pasado inevitablemente lo llevó a pensar en Ukyo, Shampoo y Akane ¿Habrían formalizado sus relaciones secretas? ¿Lo recordaban? ¿Qué estaban haciendo? La respuesta a todas esas incógnitas era un 'quien sabe'. Ranma había descubierto, a lo largo de su viaje de entrenamiento de medio año, que él amaba a sus tres prometidas, tal vez no con la misma intensidad o profundidad, pero ciertamente se había enamorado de Ukyo, Shampoo y Akane, aunque obviamente había tenido preferencia por Akane.
Ranma sacudió la cabeza para despejarse, esos eran sentimientos del Ranma que estaba muerto. Eran pensamientos del pasado. Así que Ranma decidió pensar en el ahora y en el futuro.
Inevitablemente Hakufu llegó de golpe a los pensamientos de Ranma. La chica causaba a Ranma una enorme curiosidad: por un lado, parecía no tener pudor alguno, por otra parte a esa chica al parecer le fascinaba pelear contra gente fuerte, casi recordándose a sí mismo hace seis meses, pero lo que más le intrigaba de la chica era su inocencia, diablos, ni siquiera él había sido tan inocente en su tiempo en Nerima, en algún momento consideró a Hakufu simplemente tonta, pero descubrió que no era que fuese realmente estúpida, tal vez si era algo torpe pero no tonta, era inocente y torpe, nada más.
Eso llevó a Ranma a otra incógnita ¿Cómo puede alguien posiblemente ser tan inocente? Ranma había visto niños de seis años menos inocentes que ella, literalmente.
Ranma pudo comprobar que no fingía y era en verdad inocente cuando ella lo miró a los ojos, fue como mirar a los ojos de un niño pequeño curioso. Solo eso, curiosidad e inocencia y tal vez emoción.
Ranma ya había llegado a su apartamento, de hecho, ya había entrado hace rato, se había desvestido y metido en la bañera mientras se llenaba. Fue entonces cuando Ranma se dio cuenta de que durante todo el camino había estado pensando en Hakufu de algún modo u otro, y para cerrar con broche de oro, su mente le recordó la imagen de las bragas de Hakufu.
"¡Maldita sea!" gritó un Ranma rojo de la vergüenza y la furia.
…
Con Hakufu y Koukin…
"¡Que! ¿P-p-por qué? Mamá ¿Qué haces en casa de Koukin?" preguntó sorprendida y algo alarmada Hakufu al ver a su madre sentada tranquilamente tomando una taza de té.
"¿No te dijo que venía también?" preguntó con una sonrisa serena.
"No me lo dijiste"
"A mí tampoco" dijo Koukin.
"Syuui-sama me lo pidió" contestó la mujer.
"¿Mi padre?" preguntó Koukin.
"No puedo dejar solos a un hombre y a una mujer jóvenes" anunció tranquila.
"Somos primos" contestó Koukin sentándose.
"Ser primos lo hace más interesante…" dijo Goei como si fuera obvio "ocurre en las novelas para adultos"
"Tía… ¿Tú lees ese tipo de cosas?" preguntó consternado Koukin mientras que Hakufu también se sentaba.
"¿Dónde está mi tío?" preguntó Hakufu a su madre mientras Koukin bajaba la cabeza en la derrota.
"Un día mi papá me dijo que le gustaría ser granjero y ahora trabaja en el campo" contestó Koukin con la cabeza agachada.
"Ah… ¿Campo?" preguntó Hakufu inocente.
"De ahora en adelante, seré tu madre Koukin-kun" anunció Goei cerrando los ojos y sonriendo "no dudes en preguntarme lo que quieras"
"¡Tía!"
"¡Hagamos un banquete para celebrar nuestra reunión!" propuso Goei.
"¡Sí!" secundó Hakufu.
"¡Bien! ¡Bebamos durante toda la noche!" volvió a decir Goei.
"¡Sí!" secundó una vez más Hakufu.
"¡No hace falta que me traten como a un adulto!" dijo Goei.
"¡Tía! ¿Por qué te quitas el cinturón?"
"¡Pasémoslo bien!" dijo emocionada Goei mientras se quitaba su Yukata.
…
Con Ranma…
Ranma sentía que era demasiado temprano como para dormir, así que decidió ir a dar una vuelta, llevando su Katana. Según rumores que había escuchado durante la tarde, Kanto era una zona de peleas contantes, había oído algo sobre las escuelas y los guerreros pero era información inconexa, al menos todavía lo era. Así que Ranma decidió ir a pasear y ver si en verdad había alguna especie de delincuentes o algo así.
Después de todo pensó Ranma con una sonrisa fría que podría helarle los huesos a un pingüino hace tiempo que no me divierto con escoria como como ladrones o asesinos.
Ranma fue a revisar varios lugares, pero eran relativamente tranquilos. Por último decidió ir a un parque.
Ranma vio lo que buscaba, una pelea. Fue ligeramente sorprendido de que Gakushu fuese uno de los combatientes, al parecer, eran tres contra uno y aun así Gakushu estaba ganando por un tiro largo. Una vez que los derrotó, Ranma se iba a retirar al ver que ya no había nada de interés por el momento.
Pero…
Gakushu fue pateado y mandado a chocar con una reja de acero, la patada le había sacado sangre.
Ranma vio al culpable y se sorprendió de ver a una chica. No porque fuese una chica en sí, sino por el vestuario de la chica, estaba vestida como una Maid en pleno derecho, pero Ranma sabía con solo ver su postura que se trataba de un combatiente de calibre alto.
(Nota: ¿Quién no ama a las Maids?)
"Ryomou" Ranma alcanzó a oír la plática, ya que quería escuchar un poco antes de pensar en intervenir.
"Un masoquista…" dijo Ryomou mientras lamía su dedo índice "eso es lo que eres"
"¿A qué viene esto?"
"¿Por qué uno de los cuatro devas está asustado? No sé nada sobre este conquistador supremo, pero…" decía Ryomou luciendo confiada.
"Saji te lo dijo…"
"No importa quién me lo dijera" habló Ryomou sin quitar sus ojos de Gakushu "Sólo sé que si una persona le tiene miedo a un nombre no puede seguir siendo uno de los cuatro devas"
Hmm… Ranma pensaba mientras escuchaba la conversación Por lo que veo, ser un Deva es una especie de puesto alto en Nanyo, tal vez otras escuelas tengan jerarquías similares o algo así, por otra parte, la chica tiene razón, no se le debe temer a un simple nombre, de ser así, yo había salido corriendo en cuanto hubieres escuchado: 'Herb, el príncipe dragón', 'Saffron, el dios fénix' pero no fue así. Sin embargo, si la tal Ryomou piensa causar más daño a Gakushu tendré que intervenir, no puedo dejar que abuse de su fuerza.
Gakushu intentó darle un puñetazo, pero Ryomou saltó y atrapó su brazo en una llave.
"¿Tú también?" preguntó Gakushu mientras trataba de liberarse sin éxito.
"¿Qué?"
"¿Tú también tienes miedo…?" preguntó Gakushu "¿de la aparición del conquistador supremo?"
"¡Yo soy diferente a ti!" dijo Ryomou con una sonrisa casi maniaca.
Ryomou apretó su agarre y un 'crack' audible fue escuchado del brazo de Gakushu. A Ranma le importaba una mierda el tal conquistador supremo y esas cosas, pero aquella chica se veía lo suficientemente fuerte como para poder resistir un combate contra él y no terminar lisiada de por vida, además de que estaba abusando de su fuerza.
Ranma fue al rescate de Gakushu.
Pero a diferencia del rescate de Hakufu, Ranma nunca tomaría a dicho mastodonte entre sus brazos como había hecho con la chica anteriormente, así que Ranma empujó a Gakushu fuera del camino antes de que sus lesiones empeoraran. Gakushu se estrelló contra una pared pero solo sufrió unos pocos golpes.
Ranma se volvió a mirar a Ryomou.
"¿Quién eres tú?" preguntó desconcertada la chica pero sin perder su expresión sanguinaria.
"Hmp, lo diré solo porque no sería bueno dejar a una… señorita con la palabra en la boca, Ranma, Ranma Kuraitsuki y vengo a llevarme a Gakushu-san, claro, a menos que interfieras" Ranma planeaba llevar a Gakushu a un hospital, pero también quería pelear con Ryomou, así que le tendió una trampa para que ella fuese la que lo atacara.
"Está bien por mi" dijo Ryomou mientras avanzaba a Ranma y tomaba su pierna derecha en una llave.
Demasiado fácil de manipular pensó Ranma satisfecho ahora, veamos su estilo de pelea… al parecer es restrictivo, es una variación de Juudo, claramente modificado para causar daño letal, es veloz y no telegrafía sus movimientos, pero está expuesta a ataques a largas distancias, además de que es fuerte… pero no lo suficientemente fuerte.
Ryomou aplicó toda su fuerza posible para romperle la rodilla a Ranma y acabar con él rápido, pero por más que intentó, no pudo doblar su pierna ni un milímetro.
"Tú agarre es impecable, tu técnica excelente, tu velocidad también es muy buena, pero… tu fuerza no es suficiente como para doblar ningún músculo en mi cuerpo, además de que tu estilo tiene muchos huecos defensivos, déjame mostrarte" y tras esas palabras, Ranma, para incredulidad de Ryomou, alzó su pierna izquierda hacia atrás y antes de que ella pudiese quitarse o esquivar, Ranma plantó su rodilla en el rostro de Ryomou, mandándola a varios metros de distancia sangrando por la nariz y la boca.
"… tal vez te sobreestimé, mis disculpas si te he lastimado" dijo Ranma girándose para recoger a Gakushu e irse.
"P-Pero ¿Quién diablos eres tú?" preguntó Ryomou enojada con la voz entre cortada por la sangre saliendo de su boca.
"Creo que fui muy claro hace uno momentos" Ranma dijo simplemente mientras recogía el cuerpo inmóvil de Gakushu y lo ponía sobre sus hombros.
"Idiota, no me refiero a eso" dijo Ryomou enojada.
"Eres de Nanyo ¿cierto? Pronto lo descubrirás" Ranma ya estaba por irse, pero se detuvo y volteó sobre su hombro para ver a Ryomou (la cual seguía tirada en el suelo) a los ojos (u ojo) "Te recomiendo que dejes ese carácter, no va con una chica linda como tú" Ranma en verdad pensaba eso, pero lo dijo de forma estoica.
"Hmp, ¿Qué sabes tú?" dijo con la cara roja de una mezcla de vergüenza e ira, por ser derrotada y halagada, era una situación extraña y estaba alterando a la usualmente tranquila Ryomou "Además, no soy linda, mira mi parche" dijo señalando su ojo.
"Si ¿Qué tiene?" preguntó serio pero curioso Ranma.
"¿Cómo que qué tiene? ¿Cómo alguien puede ser linda con esto?" preguntó Ryomou alzando un poco la voz.
"Pfft" Ranma volvió a usar su tono frío "no digas estupideces, un parche no puede menguar toda la belleza de una persona, e inclusive si así fuera, aún queda ver si eres hermosa por dentro, eso es lo que cuenta" dijo fría, pero seriamente Ranma. Una punzada de dolor le atravesó al recordar a Akane "me voy" y así Ranma se fue a dejar a Gakushu a un hospital.
Ryomou se quedó en el mismo sitio durante casi diez minutos.
"¿S-Soy linda?" preguntó al fin al aire después de un rato, tenía un pequeño y lindo rubor en las mejillas "Si… si lo soy" dijo al fin con una pequeña sonrisa. Nunca nadie antes la había llamado linda o hermosa como Ranma, le habían llamado sexy, caliente, sanguinaria, por supuesto… pero Ranma había sido la primer persona en llamarla linda.
"Ah, pero me las pagará la próxima vez que lo vea" dijo molesta al recordar cómo había sido vencida, intentó levantarse pero… "¡Ahh!" al parecer se había lesionado la pierna al caer y había soltado un grito de dolor.
"¿Necesitas ayuda?"
"Ah… ¿Ranma? ¿No te habías ido?" preguntó cautelosamente Ryomou.
"Fui a dejar a Gakushu al hospital, pasaba de regreso a mi apartamento cuando oí tu grito, permíteme replantear mi pregunta ¿necesitas ayuda?"
"… si"
"Que pésimos modales" dijo frío pero divertido Ranma.
"Si, por favor" gruñó entre dientes Ryomou, claramente molesta.
Ranma la subió en su espalda y la llevó al mismo hospital donde había dejado a Gakushu en silencio, luego se fue. Poco después de una hora, Ryomou volvió a salir con unas muletas y la rodilla izquierda vendada, luego se fue a su propia vivienda.
…
Cerca de ahí…
Saji había terminado de tomar su refresco, pero no había oído ni un grito de Gakushu, de hecho no oía sonidos de pelea. Su plan fue usar a Ryomou para que atacase a Gakushu, su plan era perfecto, Ryomou estaba enamorada de él después de todo, solo la utilizaría para cuando ella le fuera útil, la manipularía sutilmente y luego la dejaría ¿Qué podría salir mal?
Saji obtuvo su respuesta al ver la imagen de Ranma cargando a Ryomou en su espalda y más aún, al ver la cara serena y relajada de Ryomou, ya que ella estaba consiente.
Saji no planeaba la intervención del estudiante nuevo. Eso podría causar problemas.
Saji se fue claramente molesto de aquel lugar. Si su molestia era debido a la intervención en sus planes o debido a la cercanía de Ranma y Ryomou no se podía decir.
Casa de Koukin…
Después de varias botellas de sake, Goei, era la única despierta y consiente, ya que Koukin y Hakufu estaban en el suelo durmiendo producto del alcohol.
La mujer observaba con cariño a su hija dormir, mientras se perdía en sus pensamientos, pero un murmullo de Hakufu la hizo romper sus reflexiones. Hakufu no hablaba dormida. ¿Qué podría estar soñando o pensando?
"R-Raa-nh-r… Raanhm… Ranma"
¿Ranma? ¿Quién era Ranma?
"Ranma… Ranma, quiero…. Yo quiero…." Seguía murmurando entre sueños.
Creo pensaba Goei que mi hija se ha enamorado la mujer se emocionó debo averiguar quién es Ranma.
Sin embargo el sueño de Hakufu era el siguiente: ( "Ranma, Ranma quiero… yo quiero… ¡quiero pelear contigo!" y así Ranma y Hakufu empiezan un intenso combate)
Lo que interpretó la señora Goei fue esto: ( "Ranma, Ranma quiero… yo quiero… ¡quiero casarme contigo!" y así Ranma vestido de novio y Hakufu de novia se encontraban frente a un altar)
…
En el apartamento de Ranma…
Dormitorio de Ranma…
Ranma estaba acostado mientras reflexionaba las cantidades de información que había adquirido ese día. Por los rumores que había oído, Kanto era una zona de peleas y disturbios, los cuales recientemente averiguó son producto de una lucha entre siete escuelas por la supremacía, entre ellas Nanyo, había odio también cosas sobre el destino pero esa era información inservible por el momento, también, al parecer, los portadores de esos magatamas son denominados guerreros y son los que luchan entre sí. En cuanto a Nanyo, había averiguado que el máximo rango al parecer era un Deva, y dos de esos devas eran Gakushu y Ryomou.
Ranma no pudo evitar pensar en esas chicas intrigantes: Hakufu y Ryomou.
Hakufu era inocente como una niña de cuatro años, que no debería ser posible considerando que tenía alrededor de diecisiete años, era una chica curiosa y alegre, pero con la extraña obsesión de querer enfrentar personas fuertes, no tenía mucha habilidad pero si potencial, con el debido entrenamiento, ella mejoraría mucho. También estaba el hecho de que no tenía pudor y que de alguna manera despedía un encanto natural de lindura y ternura que combinados con su espectacular cuerpo hacían que cualquier hombre babeara. Todos menos Ranma.
Ryomou era un caso un poco más complicado. Ella era ciertamente sádica en su estilo de pelea, pero no se podía ser así todo el tiempo, Ranma lo sabía por experiencia, así que debía esconder bien su personalidad o ser bipolar. También el estilo de pelea de ella era parecido al de Ranma, usaban caminos distintos para un mismo fin: herir, matar. Ranma se dio cuenta con solo ver un par de sus movimientos, aunque debía tener técnicas más leves, eso era seguro. También fue extraño, al ver la cara de Ryomou cuando lesionó el brazo de Gakushu le recordó a Ranma su propia cara al matar a esos yakuzas hace varios meses, la excitación, la emoción, la sed de más… en cuanto a los halagos que le había dicho… fueron sinceros, claro, él realmente opinaba eso, pero lo dijo de tal forma que no pudiera malinterpretarse, aunque Ranma dudaba que alguna persona normal retorciera las palabras como la gente que conocía en Nerima que siempre retorcían sus palabras a conveniencia de las demás personas.
Ranma al fin era vencido por el sueño, pero su mente le volvió a jugar una mala pasada: las imágenes de la ropa interior de Hakufu y Ryomou le vinieron a la mente, ya que el traje de Maid no cubría mucho realmente.
Maldición fue lo último que Ranma pensó antes de quedarse dormido sonrojado.
…
Al día siguiente…
Ranma iba por los tejados a la escuela, si tuviese que caminar debería darse prisa, pero su método de viajar le ahorraba mucho tiempo y podía darse el lujo de disfrutar las vistas que le otorgaban los edificios.
"¡Koukin! ¡Koukin! ¡Este no es el camino!" exclamó Hakufu mientras corría detrás de Koukin.
¿Hmm? Pero si son esa chica y el chico de ayer pensó Ranma alzando una ceja mientras observaba que hacían esos dos.
"¡Es un atajo!" contestó Koukin saltando una reja "Llegaremos antes si vamos por aquí"
"No me gusta este camino, es muy complicado" dijo mientras subía la reja también.
"Tampoco me gusta, pero ¿Quién fue la que se despertó tarde?"
"Eso fue porque mamá me había castigado, descubrió que pinte mi nombre en esa cosa y me golpeó con el bastón de bambú" al bajar la reja, la falda de Hakufu se alzó mostrando, una vez más su ropa interior, pero esta vez no afectó Ranma, ya solo había sido tomado por sorpresa por eso una vez. Si podía resistir a Shampoo desnuda con él en la bañera y verse en un espejo con su cuerpo femenino sin ropa, entonces puede soportar sin esfuerzo el cuerpo de Hakufu.
Ranma sacudió la cabeza, sintiendo pena por ellos y se fue tranquilamente a la escuela.
Ranma estaba ya en Nanyo, pero vio a Gakushu y Saji platicando en la azotea del edificio. La situación era sospechosa Ranma, como siempre el primero en meterse en problemas, decidió espiar.
"Yurei no Yona Gaito (1)"
Ranma activó su técnica de invisibilidad y fue a donde Saji y Gakushu platicaban. Gakushu lucía una venda en su brazo y unos cuantos curitas, pero nada más.
"Vaya… Gaku-chan estás horrible" habló calmadamente Saji refiriéndose al vendaje de Gakushu.
"No te hagas el tonto" respondió "Oí que Enjutsu llamó a Kannei"
"Si"
"Es raro que Enjutsu llame a alguien que no seas tú… no sé nada de él desde hace meses"
"En-chan dijo que él iba a vencer a Toutaku" respondió Saji "Es normal que sea más precavido"
¿Quién es Toutaku? Debo investigar después pensó Ranma mientras seguía bajo su manto de invisibilidad.
"Hmp, no podrá vencer a Toutaku si es tan precavido"
"¿quieres que lo arregle para que lo veas?" preguntó Saji.
"De nada servirá ahora" respondió Gakushu "El conquistador supremo ha llegado… ¿Le dio una orden directa a Kannei?" preguntó
"Como dije antes, para vencer a Toutaku…" respondía Saji "quiere librarse de otros problemas futuros"
"Hakufu Sonsaku…" susurró Gakushu "¿acabará con ella o…?"
"Eso es solo la mitad, Gaku-chan" dijo Saji con una sonrisa relajada "no solo Hakufu está en la mira, hay otra persona…. … Ranma Kuraitsuki"
Los ojos de Ranma se estrecharon peligrosamente.
Ranma fue a las escaleras con la intención de aparecer y aparentar que apenas acababa de subir a ese sitio, una vez ahí deshizo su técnica de invisibilidad y se dirigió a los dos.
"Oh, lo siento, pensé que no había nadie aquí" mintió Ranma.
"No te preocupes Ranma-kun, ya me iba" la sonrisa de Saji fue forzada y tembló por un momento. Había llamado a Ranma 'Ranma-kun' para molestarlo pero Ranma apenas lo notó. Así Saji se fue algo molesto una vez más.
"No te entiendo Ranma-san" dijo Gakushu una vez que estuvieron solos "primero me golpeas y luego me salvas"
"Simplemente no me gusta ver personas abusando de su fuerza o habilidad" contestó simplemente y se quedaron en un silencio cómodo por unos minutos.
"Como sea, gracias" dijo Gakushu yéndose ahí.
"No hay porque" contestó Ranma sin moverse desde su lugar recargado en el barandal.
Debo averiguar más sobre este Enjutsu, pero al parecer el tal Toutaku es el pez gordo aquí, será más fácil saber sobre él, de ahí puedo partir buscando información, pero deberé cuidarme de Saji, es más de lo que aparenta… además, al parecer hay personas que quieren… eliminar a Hakufu pensaba Ranma mientras iba a su salón de clases.
El profesor lo hizo esperar en la puerta mientras todos los demás alumnos entraban. Cuando el profesor iba a empezar a hablar llegaron Koukin y Hakufu. Koukin fue a sentarse con una mirada avergonzada y Hakufu se quedó junto a Ranma.
"Clase, hoy tenemos dos nuevos estudiantes en Nanyo, preséntense por favor" pidió el profesor
Genial, en la misma clase que Hakufu y Koukin, solo mi maldita suerte pensaba mortificado Ranma, pero su expresión seguía inalterable.
"Soy Hakufu Sonsaku, tengo diecisiete años y me acabo de mudar aquí con mi primo Koukin, mis pasatiempos son la ceremonia del té y los arreglos florales" dijo emocionada.
"Bien, siéntese señorita, joven…" dijo el profesor a Ranma.
"… Me llamo Ranma Kuraitsuki, también me acabo de mudar aquí, tengo diecisiete años y… no tengo intereses en particular"
"Bien, ahora, comenzando con la clase…."
Cuatro horas de aburrición hasta el almuerzo…
Ranma estaba sentado pensando ¿debería decirles a Koukin y Hakufu lo de los futuros intentos de asesinato? El joven veía a la chica y su primo discutir, pero felices … bah mejor no, de todos modos, no creo que puedan prepararse para algo así, pero eso significa que tendré que velar por dos, por Hakufu y por mí… espera un momento ¿a mí que me importa ella? Hakufu puso una sonrisa muy tierna e inocente mientras Koukin caía al suelo … bien, la protegeré, pero solo porque no me gusta que abusen de los débiles… a menos que sean basura como asesinos, ladrones o cosas así.
Curiosamente, Hakufu y Koukin se acercaron a Ranma, lo cual hizo que él se preguntase que querían de él.
"¡Hola Ranma! Sabes, me preguntaba si no querrías venir con Koukin y conmigo para almorzar, ya que también eres nuevo en esta escuela no conoces a nadie, anda ven, y por cierto, gracias por lo de ayer ¿te puedo pedir un favor? Quiero luchar contigo, le ganaste a aquel chico enorme, entonces debes ser muy fuerte, por eso me gustaría pelear contigo porque-" Hakufu siguió hablando y hablando mientras era ignorada por Koukin y Ranma, quienes platicaban mucho más discretamente que el tono escandaloso de Hakufu.
"Ranma-san, nos preguntábamos si te nos unirías para el almuerzo"
"Está bien ¿Por qué no?" respondió cortésmente pero sin sonreír y con un tono serio.
"Eres muy fuerte Ranma-san, no muchos podrían vencer a Gakushu con la misma facilidad que lo venciste ayer" comentó Koukin.
"No fue nada" dijo cortante Ranma.
"Bueno" dijo Koukin más fuerte para que Ranma y Hakufu lo oyeran "vamos la comida se acaba rápido aquí" Koukin salió corriendo, con Hakufu detrás de él, Ranma también se paró corrió tras ellos, pero de una manera mucho más elegante.
"¡De prisa Ranma-san, Hakufu!" exclamaba Koukin mientras seguía corriendo.
"¡De acuerdo!" dijo Hakufu acelerando.
Ranma solo aumento un poco su velocidad en respuesta.
"¿Pero por qué? ¿Por qué tanta prisa?" preguntó Hakufu.
"¡Se van a acabar los rollitos de queso de yakisoba!" respondió Koukin
"¿Rollitos de queso de yakisoba?" preguntó Hakufu.
"Son muy populares, pero no hay muchos, ¡por eso se les conoce como el almuerzo legendario! " respondió Koukin. Ranma archiva esa información para su uso posterior.
Mientras corrían en los pasillos, se encontraron con una chica de pelo azul corto, la cual se le quedó viendo a Hakufu y Hakufu correspondió la mirada con una mirada curiosa.
"¿Tiene un parche en el ojo?" dijo Hakufu
Ranma reconoció a la chica de inmediato.
La chica luego se fue sin decir nada, pero antes le echó un vistazo a Ranma.
"Esa es-" empezó Koukin para ser interrumpido por Ranma.
"Ryomou"
"Ah… si Ranma-san ¿la conoces?" preguntó Koukin.
"Algo así"
"Bueno, es Ryomou Shimei, también es una de los cuatro devas" explicó Koukin.
"¿De verdad? Entonces también hay una chica…" mientras Hakufu y Koukin hablaban, Ranma notó algo: Saji iba en la misma dirección que Ryomou. Eso no se veía bien…
"Disculpen" dijo Ranma interrumpiendo la plática de Hakufu y Koukin "debo ir a atender un asunto que había olvidado, es urgente, con permiso" y así se fue Ranma.
Koukin y Hakufu siguieron hasta la cafetería que por suerte no tenía gente.
"¡Unos rollitos de queso de yakisoba!" gritaron a coro Hakufu y Koukin.
"Lo siento, un chico de camisa negra y una coleta vino aquí antes y compró todos, se terminaron" dijo la vendedora.
…
…
"¡RANMA!" gritó Hakufu con furia.
"Ya se me hacía raro que no hubiera gente…" susurraba Koukin en la decepción.
…
En las afueras del gimnasio…
Ranma había ido a la cafetería y comprado todos los rollitos, luego de comerlos rápidamente se dispuso a oír la conversación de Saji y Ryomou.
"Me hiciste venir a un sitio que podría ser el escenario de un hentai" dijo Saji
"¿Qué está ocurriendo?" preguntó Ryomou seriamente.
"Acaso no quieres decir-" la oración de Saji fue interrumpida.
"Oh, lo siento, pensé que no había nadie aquí" mintió Ranma entrando al lugar, curiosamente, eso mismo había dicho en la mañana cuando interrumpió la plática de Gakushu y Saji.
"N-no te preocupes Ranma-kun" dijo Saji, pero una de sus cejas temblaba violentamente.
Ryomou solo se le quedó viendo.
"Hmp" fue el sonido que hizo Ranma, acto seguido, tomó un bate de béisbol y lo arrojó al techo con fuerza. Unos segundos después, el bate y un sujeto inconsciente con una chamarra naranja cayeron al suelo.
Ryomou lucía sorprendida, Saji molesto.
"Bueno, Ranma-kun, creo que me iré, nos vemos luego" en realidad, Saji se iba para contener las ganas de gritar de frustración.
"… por lo que veo, esto pudo haber sido una trampa" le dijo Ranma a Ryomou sonando indiferente.
"… no, Kannei está loco, pero no hay motivos para atacarme, al menos, no que yo lo sepa" dijo secamente Ryomou.
"Entonces, Saji quería demostrar algo, no sé qué, pero algo"
"Yo solo vine aquí para obtener respuestas, tu presencia arruinó todo"
"De todos modos, Saji no te diría más de lo que sabes si él no quiere que sepas, conozco personas que son como él"
Una débil sonrisa apareció en el rostro de Ryomou "Me parece difícil de creer, pero supongo que no es imposible" admitió "de cualquier forma…. Gracias"
Ranma ya se iba, tenía los brazos en la nuca, pero antes de dejar el lugar se dio la vuelta y miró a Ryomou a los ojos "No hay de que" su expresión era sería, casi fría, pero el frío en sus ojos se había ido por un instante.
Unos minutos después de que Ranma se había ido, la sonrisa de Ryomou se hizo un poco más grande como dejaba el lugar también.
…
Otras cuantas horas de aburrimiento después…
Ranma estaba paseando por los vestidores del gimnasio, ya que habían tenido gimnasia como última clase, Ranma se había quedado un poco más mientras meditaba varios hechos y acomodaba sus prioridades. Su prioridad esencial por el momento era conocer más sobre Toutaku y por consiguiente de Enjutsu, el dilema era ¿Cómo? En esos momentos solo venían dos respuestas con los nombres de Hakufu y Koukin, aunque prefería mantener distancias, se vería obligado a estar con ellos una temporada para averiguar lo más posible.
De pronto, Ranma escuchó ruidos de golpes en el baño de niñas. Había tenido suficientes experiencias en el pasado para saber que no era buena idea entrar a ese lugar, y menos aún en su forma de hombre, pero presentía peligro.
Al entrar pudo ver que sí, aquel tipo que había estado en el gimnasio durante el almuerzo y que había noqueado con un bate y también estaba Hakufu, la cual estaba casi a merced de ese tipo, el cual por cierto estaba armado. Ranma sintió una furia fría recorrerlo al ver como abusaba de su fuerza y no solo eso, sino que se atrevía a usar un arma.
"Hey" dijo Ranma casualmente para llamar la atención.
Hakufu vio a Ranma y se emocionó ante la posibilidad de verlo pelear.
"¡Tu!" gritó Kannei.
"Yo" confirmo Ranma.
"Tú fuiste el que me noqueo hace unas horas, eso me dolió, vas a pagar por eso"
Kannei fue a Ranma en una furia ciega, Ranma esquivó su primer golpe y luego le dio un rodillazo en las costillas, fracturando varias en el proceso, luego Ranma le dio un codazo en el cuello aprovechando que Kannei se había doblado de dolor. Kannei gimió un poco antes de caer inconsciente.
Hmp, imbécil pensó Ranma con desprecio mientras lo miraba si mi golpe hubiera dado más abajo en tu cuello te hubiera paralizado de por vida.
Hakufu estaba impresionada.
"… ¿Estas bien?" finalmente preguntó Ranma después de unos segundos. Ni siquiera se sonrojo al ver que la parte superior del uniforme de Hakufu había desaparecido durante la pelea.
"Ah, sí, supongo, ese era un sujeto muy desagradable y… espera ¡Koukin! ¿Y si lo atacaron también? ¡Hay que ayudarlo!" Hakufu intentó correr, pero estaba muy lesionada y débil como para hacerlo.
Ranma sin decir nada tomó a Hakufu en brazos y fue al patio donde sentía que había más personas.
Koukin estaba peleando contra varios estudiantes, pero eran demasiados y tarde o temprano terminaría por cansarse.
"Hakufu" llamó Ranma.
"Uh ¿sí?"
"Te voy a dejar en uno de los salones, cuando termine de ayudar a Koukin iré por ti" dijo Ranma, más como una orden que cualquier otro cosa.
"E-está bien"
Ranma dejó a Hakufu y luego fue con Koukin. En unos cuantos segundos todos los otros estudiantes habían sido derrotados por Ranma.
"R-Ranma-san" jadeó con cansancio Koukin "Gracias"
Últimamente me dicen mucho eso "No hay de que" dijo Ranma.
"Hakufu ella-"
"Tranquilo, ella ya está a salvo" Ranma tranquilizó al muchacho.
"Oh, me alegro"
Ranma se agachó y tomó una de las camisas de uno de los estudiantes caídos, la rompió e hizo una venga improvisada.
"No te muevas"
Ranma empezó a envolver la venda en la cabeza de Koukin.
"Eso debería parar el sangrado por ahora"
"Gracias de nuevo"
"Ahora no hay tiempo de eso" pero Ranma vio que Koukin ya se había desmayado "que remedio" Ranma cargó a Koukin en su espalda y fue en busca de Hakufu.
Sin embargo, al llegar al lugar solo vio a Ryomou y Hakufu combatiendo y era obvio que la lucha era unilateral a favor de Ryomou a pesar de que Hakufu se siguiera levantando después de cada caída. Hakufu estaba herida, lo único que la mantenía en pie era la adrenalina de la batalla, pero a este paso, ella sufriría mucho daño.
¿Cómo una chica tan torpe e inocente puede tener tal tenacidad? Se preguntaba mentalmente Ranma Koukin, él estaba peleando allá afuera para protegerla, no voy a dejar que le hayan dado una paliza en vano
"Basta Ryomou" dijo Ranma "Ella está herida"
"Ranma… es la segunda vez que interfieres, pero esta vez no voy a parar"
"Ranma, yo puedo manejar esto" dijo Hakufu a pesar de sus evidentes heridas.
Ranma se acercó a Hakufu y con un ligero golpe en el cuello la dejó inconsciente.
"Bien, Ryomou, si quieres llegar a ella, deberás pasar sobre mí" dijo Ranma con una mirada fría.
Ryomou se preparaba para atacar, pero había una sensación que le impedía hacerlo. Esa era la misma sensación que tiene una persona normal al enfrentarse a una serpiente venenosa.
Ryomou relajó su postura.
"Supongo, que… está herida, la enfrentaré cuando se recupere" dijo Ryomou cerrando su único ojo visible y yéndose del sitio tranquilamente.
"Gracias" esta vez fue Ranma quien lo dijo, por primera vez en seis meses.
Ryomou volteó a verlo "No hay de que" y soltó una diminuta sonrisa.
Maldita ironía pensó Ranma mientras cargaba a Hakufu en sus brazos y a Koukin en su espalda y los trasladaba a un hospital
En el fondo, Sajo observaba como su plan fracasaba olímpicamente.
…
Notas del autor: Vale, no se sorprendan de que por una vez no tardé en actualizar, digamos que estaba inspirado, de hecho, todo este capítulo salió de tan solo los dos primeros episodios de anime, modificados con la presencia de Ranma claro.
¿Reviews por favor?
