*Letras en cursiva, representan los pensamientos de Hinata.

*Algunas frases se escribirán en cursiva y negrita, pero Hinata se encargara de explicar quien dice tal frase. Por ejemplo ("Me alegro por ella" — La voz de Sasuke-kun resuena en mi cabeza) Esta frase la dijo Sasuke en algún momento y Hinata solo la recuerda.

*Sera narrado en tercera persona.

*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.

Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto.


"Una sensación de paz, es indicación de que has tomado la decisión correcta"


Luego del ataque de Toneri, todo en la Tierra volvió a la normalidad. La mayoría de la gente estaba conforme con su situación actual, disfrutando su vida de una manera pacífica. Aunque obviamente siempre habrá gente disconforme, como algunos rebeldes.

Nuestro protagonista, había logrado su gran sueño, ser el Hokage de la aldea. Ser reconocido por todas la gente y tener su propia familia. Al igual que sus amigos, quienes cada uno construyo su familia y lograron la mayoría sus metas.

Todo es normal en la aldea, exceptuando este día, en el cual se llevara a cabo una de las tantas reuniones que hacer los kages, cada mes. Solo que ahora toca en la aldea de Konoha y eso es algo que nuestro querido rubio no esperaba.

— ¡¿Cómo que te olvidaste que la reunión es hoy?! — Grita Shikamaru, sin poder creer la confesión que le había hecho Naruto, quien no sabe cómo esconderse de la furia de su ayudante.

— Lo siento — Dice el rubio — Pensé que la reunión era el día de mañana, no hoy.

Su ayudante lanza un suspiro resignado. ¿Qué podía hacer él, si Naruto siempre fue así?

— Bueno, por lo menos no hiciste otros planes el día de hoy.

Naruto, empieza a subir poco a poco su cabeza, desde debajo de su escritorio.

— En realidad…

Shikamaru, siente unas enormes ganas de pegarle a su amigo.


Pero mientras el rubio tiene sus propios problemas, en el Distrito Hyuuga, más específicamente en la Mansión Principal, se puede distinguir la figura de dos mujeres, una más grande que la otra.

La mayor se encuentra tejiendo, lo que parece una bufanda, mientras que la otra solo observa lo que hace.

— ¿Para quién es eso Nee-san?

Hinata mira a Hanabi, quien se encuentra comiendo unos dangos. Vuelve la vista hacia la bufanda que está tejiendo.

— Para Hitomi — Responde con una sonrisa — Ya está empezando a hacer frio y quiero que cuando vaya a la academia no se resfrié, ya viste lo complicado que es si se enferma.

— Tienes razón — Responde su hermana.

No es que Hinata no quiera hacerse cargo de su hija, sino que el problema era que en esos momentos ellas dos se encuentran solas y como anda ocupada ayudando a Hanabi, a veces no pasa mucho tiempo en casa. Aunque a Hitomi, no le importa mucho, ya que ella siempre anda al lado de sus amigos.

— ¿Ella está en la academia ahora? — Pregunta Hanabi.

— Si, me dijo ayer, que luego de la academia iría a la casa de Sakura-san.

— Ya veo.

La ojiperla retomo su tarea, mientras tararea una canción. Verla de esa manera, hace que Hanabi recuerde el día, que las marionetas de Toneri la habían secuestrado. La posición, la canción que tararea son iguales a la de esa vez, pero con la única diferencia que la bufanda que teje no es de color roja, sino violeta.

— Nee-san — La llama la joven, haciendo que Hinata deje de tejer y la mire con atención — Hay algo que siempre me pregunte.

— ¿Qué cosa?

— ¿Por qué razón no empezaste a salir con Naruto-san, cuando él se confesó a ti?

Hinata, baja su mirada, como si se pusiera a recordar todo lo que paso esa vez.

— Bueno — Ella deja el tejido en la mesa — Primero, Naruto-kun fue quien me rechazo.

— Pero ¿que no me dijiste que él se te confeso? — Pregunta con desconcierto la menor.

— Si, pero eso sucedió cuando durante la misión, además él realmente lo dijo por decirlo.

— ¿Cómo sabes eso?

— Desde que somos pequeños a mí me gustaba él, mientras que a él le gustaba Sakura-san; así fue durante todo el tiempo, hasta que en esa misión me dijo que me "amaba" — Hinata se detiene recordando ese momento — Algo que se me hizo muy extraño.

— ¿Entonces de ahí sacaste la conclusión de que él nunca te amo?

— No solo de eso.

— ¿De qué más?

— De su mirada — Hanabi levanta su ceja, sin entender de lo que habla su hermana — Antes de irme con Toneri, yo me confesé primero a él; le dije que yo aún seguía amándolo y… — Ella se queda en silencio durante un segundo — Recuerdo que su mirada cambio, como si me dijera a través de ella lo arrepentido que estaba, lo mal que se sentía al no corresponderme y ahí me di cuenta, que él se estaba obligando a corresponderme. Y bueno, luego paso, que lo pensó bien y termino rechazándome.

— Pero… ¿Qué hubiera pasado si él hubiera insistido con su confesión?

Hinata sonríe levemente, toma la bufanda y sigue tejiendo, mientras habla con Hanabi.

— Si él hubiera insistido en eso, yo lo iba a rechazar.

— ¿Por qué?

— Porque no se puede obligar a nadie a que te amé. Nadie pide de quien enamorarse, ese sentimiento nace solo y yo realmente no me veía obligándolo a amarme. Si eso hubiera pasado me habría sentido la peor persona, por eso preferí animarlo.

— Eres muy buena.

Hinata sonríe, ante las palabras de su hermanita.

— Pero — Continua Hanabi — ¿Nunca te arrepentiste de tu decisión?

— Nunca — Contesta instantáneamente Hinata — Yo estoy feliz con la decisión que tome, digo de esa manera pude volver a enamorarme, casarme y tener una hermosa hija.

— Pero ¿Nunca te pusiste a pensar que hubiera pasado si, tú aceptabas sus sentimientos y terminaran casados?

Hinata, se queda muda, ya que ella nunca había pensado en eso. Pero ahora que lo mencionaba su hermana, le da un poco de curiosidad. ¿Qué hubiera pasado si ella se hubiera quedado con Naruto-kun? ¿Tendrían hijos? ¿Serian felices? ¿Ella sería más feliz, de lo que es ahora?

De pronto la puerta se abre, mostrando a Kou. Este hace una reverencia y entra completamente a la habitación.

— Disculpe Hinata-sama, pero no se olvide que hoy tiene que ir a la oficina del Hokage.

— ¡Es cierto! — Exclama Hinata, haciendo que Hanabi la mire con curiosidad.

— ¿A qué vas a verlo? — Pregunta.

— Le había dicho que hoy iría a verlo — Contesta y mira hacia la bufanda.

Ella le había dicho que iría a verlo, pero se había olvido y empezó a tejer. Si no continua, duda que pueda acabar para el día de mañana.

¿Qué hare ahora? — Se pregunta

— Déjamelo a mí.

Hinata mira sorprendida a Hanabi; mientras ella tiene extendida su mano.

— Yo seguiré tejiendo, y tú ve con el Hokage.

La Hyuuga mayor baja la mira hacia la bufanda, mira a Hanabi con una sonrisa, le entrega la casi bufanda, le da un beso en la frente, agarra su bolso y sale corriendo hacia la torre del Hokage.

"Solo espero no llegar tarde"


Mientras que Hinata, corre hacia la Torre del Hokage, para encontrase con Naruto; encima de las cabezas de los Hokages, se está desarrollando una situación un tanto extraña. Dos chicos, bueno más bien un niño y una niña, de aproximadamente como 6 años, se encuentran sentados encimas de las caras de los Hokages. Esto llama la atención, por lo que deciden contarle al Hokage.

— Naruto — Lo llama Shikamaru, entrando en la oficina.

— ¿Qué pasa Shikamaru? — Pregunta el rubio, quien escribe unos papeles

— Tu hijo está en la montaña de los Hokages y tiene cerca de él unas pinturas.

En el momento que escucha la palabra "pintura", levanta rápido la vista hacia su ayudante. Él sabía lo que significaba eso, ya que él ya había hecho lo mismo, muchas veces, cuando era pequeño. Nunca pensó que su hijo, querría hacer lo mismo. Aunque en realidad ese no era problema, sino el hecho que justo ese día llegaban los demás kages a la aldea y no podía mostrarles los rostros de los Hokages pintados.

Naruto, se levanta decidido a hablar con su hijo. Shikamaru lo sigue por detrás.

Cuando llegan al lugar, ve con horror, como las caras de los hokages se encontraban pintadas, bueno a excepción de la suya y la de su padre. Por lo menos su hijo tenía respeto por su abuelo.

— Naruto — El rubio mira a Shikamaru — Ve, rétalo por lo que hizo y que él mismo se ponga a limpiar lo que hizo, antes de la llegada de los kages.

Naruto, asiente con la cabeza y mira hacia donde está su hijo. Respira hondo y empieza a practicar con su voz, para que de esa manera le salga gruesa y suene como si estuviera enojado.

Mientras Shikamaru, empieza a impacientarse de lo lento que es el rubio. ¿Qué le costaba ir a retar a su hijo? Mira su reloj y nota que han pasado cinco minutos y el rubio seguía practicando con su voz. Ya cansado de todo esto, decide hacer algo.

— ¡Ya vete! — Le grita, empujándolo.

— ¡Ya voy! — Exclama el rubio.

Se sube saltando y cuando llega hasta arriba, escucha la voz de su hijo.

— ¿Qué te parece mi obra de arte?

— Normal — Escucha la voz monótona de la amiga de su hijo — No es la gran cosa.

"Igual a su padre" — Piensa en rubio, con una gota en su cabeza.

Entonces recuerda, la razón por la que se encuentra ahí. Respirando hondo, sale de su escondite y pega el grito más fuerte, que haya dado en toda su vida.

— ¡Shinachiku!

Tanto su hijo, como la niña, pegan un salto y se dan la vuelta.

— ¡Yo no tengo nada que ver! — Grita la niña de cabello negro, mientras huye del lugar.

El pequeño rubio, mira con asombro, como su supuesta "mejor amiga" se va corriendo. Lo había traicionado.

— Traidora — Susurra.

— Igual a su padre — Comenta Naruto, mirando hacia donde se había ido la pequeña. Pero entonces mira a su hijo y pone lo que supuestamente seria su cara de "estoy enojado" — ¡Shinachiku, respóndeme ahora mismo! ¿Por qué razón hiciste esto?

Su hijo lo mira tranquilo, él sabe que su padre está fingiendo enojo.

— ¡Porque me prometiste que hoy pasaríamos todo el día juntos! — Reprocha el niño.

Naruto, siente deseos de huir, pero sabe que no puede hacerlo, ya supuestamente él es el adulto ahí.

— ¡Ya te dije que lo siento! — Exclama el rubio — ¡En serio me olvide que hoy era la reunión de los kages!

— ¡Pero me lo prometiste!

— Si, ya sé que te lo prometí, pero en serio que no puedo. Si pudiera les diría a los kages que pospongamos la reunión, pero ellos ya han partido de sus aldeas, hace como dos días y no hay nada que se pueda hacer.

— ¡Naruto apúrate! — Escucha que le grita Shikamaru, desde abajo.

— ¡Ya voy! — Grita el rubio — Estoy retando a Shinachiku —Luego baja rápidamente el volumen de su voz — Ahora hazme un favor, limpia todo esto y prometo que el día de mañana la pasaremos los dos juntos todo el día.

Su hijo, que esta de brazos cruzados, entrecierra sus ojos, observando detenidamente el rostro de su padre. Al cabo de unos minutos, decide aceptar.

— Esta bien — Responde, a lo que Naruto suspira de alivio — Pero además tendrás que recompensarme con algo más.

— ¿Recompensarte?

— Si, deseo que me enseñes a hacer el kage bushin— Dice feliz el niño.

Naruto no sabe que responder, su hijo de solo 6 años, a punto de ingresar a la academia, le pedía que practicaran el kage bushin. Si su esposa escuchaba que él acepta enseñarle ese jutsu lo mataría vivo a él, ya que ese utilizaba mucho chakra.

— Shina-chan — El rubio se acerca al pequeño — ¿Por qué no pides otra cosa? — Su hijo frunce el ceño — Ya sabes, te puedo comprar un nuevo video juego, o que te parece unos shurikens.

— ¡Yo quiero aprender a hacer el kage bushin!

A veces Naruto olvidaba, que su hijo era igual de testarudo que él. Suspira, ¿ahora qué haría con él?

— ¿Qué te parece si antes le preguntamos a tu madre?

Shinachiku, se pone a pensar, tal vez su madre lo convenza mucho más que él. Ya que su padre, siempre le hacía caso a su madre.

— Esta bien, lo limpiare — Dice estirando su mano hacia su padre. Quien se emociona de haber convencido a su hijo, ahora Shikamaru no tendrá de que quejarse.

Padre e hijo estrechan sus manos. Luego Naruto se pone a ver detenidamente los dibujos que hizo sobre las esculturas.

— Eres bueno pintando — Lo alaba el rubio.

— ¿En serio? — Pregunta su hijo muy emocionado.

— Si — Dice mirándolo — Yo solo hacia símbolos raro sobre sus caras y... — Entonces el rubio sabe que le está diciendo cosas que no debe. ¿Qué pasaba si se enteraba que su padre hacia eso y pensaba que eso estaba bien? — Digo, yo nunca pinte nada…

Shinachiku, se le queda mirando.

— No es necesario que mientas — Comenta — Ikura-ojisan me lo conto todo.

— ¿Eh? ¿Iruka-sensei?

— ¡Sí! — Contesta con una sonrisa — El otro día, cuando me invito a comer a Ichiraku.

— Desearía que no cuente ese tipo de historias — Se queja él, en voz baja, para que su hijo no escuche.

— ¿Qué?

— Nada — Contesta rápido, mientras se para — Bueno me tengo que ir — Su hijo asiente con la cabeza — Cuando Shikamaru no me vea, te mandare un clon de sombra para que te ayude ¿está bien?

— ¡Sí! — Exclama él.

Naruto sonríe por la alegría de su hijo. Pero sus sonrisas se esfuman de sus rostros, cuando escuchan un grito, que les hace helar la sangre a los dos.

— ¡Uzumaki Shinachiku!


Un poco antes de eso, Hinata se acerca a la Torre del Hokage y le llama mucho la atención la multitud de gente que había en el lugar. Curiosa, se acerca a preguntar qué está pasando, hasta que ve a Shikamaru.

— Shikamaru-kun — Lo llama, tocándole el hombro. Este se da la vuelta y saluda a Hinata con una sonrisa — ¿Por qué hay tanta gente?

— Shinachiku — Es lo único que responden — Justo el día de hoy, tuvo la grandiosa idea de pintar las caras de los Hokages.

Ella se asombra, por lo que dice, así que levanta la vista y como él había dicho, las caras de los Hokages estaban pintadas, y encima de la cara de la quinta Hokage están Naruto y Shinachiku.

— Bueno, pero solo debe limpiarlo — Dice Hinata, intentando mermar un poco el problema.

— Si, pero debe hacerlo en menos de media hora.

— ¿Por qué?

— La reunión de los Kages, empieza en media hora.

— ¿Reunión? — Pregunta desconcertada la peliazul — Pero, si Naruto-kun me dijo, esta mañana, que venga a verlo.

— ¿Él te dijo eso? — La chica asiente con la cabeza.

Shikamaru, mira hacia arriba, pasa su mano por su rostro, sin poder creer que realmente se le haya olvidado lo que debía hacer ese día.

— ¿Para que necesitas verlo? — Pregunta Shikamaru, ya que si era algo que no tomaría mucho tiempo, ella podría ir a hablar con él.

— Tengo que mostrarle el pergamino que me llego.

— ¿Eso nada más? — La chica vuelve a asentir — Bueno, ahora termina de hablar con Shina y vamos a su oficina — El chico vuelve a mirar hacia arriba — Pero me pregunto ¿Cuánto tiempo más tardaran hablando?

Hinata, también mira hacia arriba y se pone a ver detenidamente cada uno de los garabatos, que hay sobre las caras de los Hokages. Se da cuenta que solamente en los rostros del cuarto y de Naruto-kun, no se encuentran pintados. Entonces algo le llama la atención, fija su vista en el rostro del segundo y lo que ve la asombra. Tan concentrada está en lo que ve, que no siente cuando alguien se coloca a su lado; solo se da cuenta, hasta que escucha un grito.

— ¡Uzumaki Shinachiku!

Ella se da la vuelta y ve el perfil de Sakura, quien parece arde en furia. Hasta que da vuelta su rostro y la mira con una sonrisa.

— Hola Hinata.

— Hola Sakura-san — La saluda a duras penas y es que sabe que la pelirosa está enojada.


Mientras que arriba, tanto padre como hijo se esconden abrazados.

— ¿Qué hace mamá aquí? — Pregunta el niño.

— No se…— Entonces el rubio se acuerda de algo y mira con pánico en su rostro a su hijo — Le dije, que cuando salga del trabajo venga por aquí.

Su hijo frunce su ceño, ¿ahora qué haría para escapar? Él nunca pensó que su madre, pasaría cerca de ahí, ya que supuestamente ella siempre que sale del Hiospital, pasa directo a su casa. Si hubiera sabido eso, no habría hecho eso desde un principio.

— ¡Shina-chan tu madre!

Ambos rubios se dan la vuelta y ven a la pequeña de cabello negro.

— ¡Ya lo sé! — Contesta y mira a su padre, quien sigue sin decir una palabra — ¿Qué haremos papá?

— No se…

— ¡Uzumaki Naruto! — Se vuelve a escuchar el grito de Sakura.

Tomando todo el valor posible, el rubio se acerca y mira hacia abajo, donde ve a Sakura, junto a Shikamaru y Hinata. Se levanta de golpe.

— Cierto, que también le dije a Hinata que venga.

Antes sus palabras, su hijo se golpea la cabeza. ¿A cuántas personas su padre les habría dicho que vayan a verlo ese mismo día?

— Mi papá dice que Naruto-ojisan no es muy inteligente — Comenta la niña.

Naruto la mira con el ceño fruncido, ¿Por qué su mejor amigo hablaba tan mal de él?

— Yo si soy inteligente — Contesta el Hokage — Solo…soy un poco…muy poco…olvidadizo…nada más.

— ¡Naruto!

Los tres pegan un salto, ante el nuevo grito. Naruto se levanta de golpe y se acerca al final del rostro de la Quinta Hokage y adoptando su tono más dulce que tiene dice.

— ¿Si cariño?

— ¡Nada de cariño! — Contesta su esposa furiosa — ¡¿Dónde está Shinachiku?!

— ¡Aquí conmigo! — Contesta, a pesar de que el pequeño suplica que no responda.

— ¡Bajen los dos!

Naruto mira a su pobre hijo, quien lo abraza fuertemente. Él sabe que su esposa se pondrá más furiosa si no bajan en ese instante. Separa a pequeño de él y mirándolo a los ojos le dice.

— Tendremos que bajar.

— Pero…

— No te preocupes, yo me hare cargo de todo.

Su hijo asiente con la cabeza feliz. Alza en brazos al pequeño y salta hacia abajo. Una vez frente a los tres adultos, baja al niño, quien se esconde detrás de su padre.

— ¡Shinachiku! — Exclama la pelirosa, una vez ve a los dos rubios.

— Espera Sakura-chan — La interrumpe Naruto y con mucha confianza sigue hablando — Yo ya rete a Shina por lo que hizo y él está arrepentido de lo que hizo — Mira a su hijo — ¿Verdad?

Tanto Sakura, como Shikamaru miran con desconfianza la escena y es que el rubio haya retado a su hijo se les hizo extraño, ya que quien siempre cumplía ese papel era la pelirosa. Entretanto Hinata, mira hacia arriba, buscando a alguien.

— ¿En serio? — Pregunta con desconfianza Sakura. Teniendo por respuesta el cabeceo afirmativo de su hijo.

— Él solo se pondrá a limpiar todo lo que hizo — Afirma el rubio.

— Si — Responde el pequeño.

Sakura mira a Shikamaru, quien levanta sus hombros. Vuelve su vista a sus dos rubios, lanza un suspiro.

— Esta bien, Shina ve a limpiar eso, mientras yo te espero para que vayamos juntos a casa ¿sí? — Propone ella, ganándose una sonrisa de su hijo.

— ¡Sí!

Dicho esto, el pequeño rubio vuelve a subir, gracias a su padre se había salvado del reto de su madre; el cual es mucho peor que el de su padre. Mamá es una persona que se respeta.

Sakura mira a Naruto, quien se asusta internamente, ¿será que ella se dio cuenta que todo lo que le dijo era mentira? Ella se acerca hacia él, lo cual hace que se ponga un poco nervioso.

— Lo siento Naruto — Dice de pronto ella, desconcertándolo a él y a Shikamaru — Pero esperare a Shina a que termine y recién iré a casa a almorzar — Entonces Naruto entiende todo — Así, ¿qué tal si mañana vengo por aquí y vamos juntos a almorzar a casa?

Naruto empieza a sonreír, ahora no tendrá la necesidad de decirle a Sakura, que se había olvidado lo ocupado que estaba y que la había invitado, sin tomar en cuenta que ese mimos día le había prometido a Shina, a pasa todo el día juntos, así como que tenía una reunión con los demás Kages y mucho menos que le había dicho a Hinata, que vaya a verlo.

— No te preocupes — Contesta él — Shikamaru me acaba de invitar a Ichiraku.

— ¿Eh?

— ¿En serio? — Sakura mira a Shikamaru, quien asiente con su cabeza, a pesar de no estar de acuerdo — Entonces esta todo solucionado.

— Así es — Dice el rubio.

— Disculpa Naruto-kun — Interrumpe la suave voz de Hinata — Antes que vayan a comer ¿puedo hablar contigo?

— Por supuesto Hinata — Contesta él — Vamos a mi oficina.

Naruto, acompañado de Shikamaru y Hinata caminan hacia la oficina, dejando a tras a Sakura, quien mira a su hijo. Una vez dentro de la oficina del Hokage, ella saca un pergamino de su bolso.

— ¿Es esta la información que consiguió?

— Según el otro pergamino que me llego, así es — Contesta ella — Me dijo, que me lo mandaba a mí, porque tiene información muy importante y prefería que nadie más aparte de ti o de mi sepan de su existencia.

— Siempre tan precavido — Comenta con una leve sonrisa — ¿Y cuando vuelve?

— Me dijo que seguro mañana — Responde con una sonrisa Hinata.

— Salúdalo cuando lo veas y dile que venga a verme.

— Eso hare.

Ambos se levantan y Hinata se despide del rubio, quien sale corriendo hacia la sala de reunión, junto a Shikamaru.

"Tan ajetreado como siempre" — Piensa Hinata.

Empieza a caminar, hacia su casa, pero en el camino ve a Sakura, quien no se había movido de su lugar.

— ¿Aún le falta mucho? — Pregunta, haciendo que la pelirosa la mire.

— Solo un poco más — Contesta.

Se coloca a lado de Sakura y mira hacia arriba. El hijo de Naruto se encuentra limpiando los rostros, acompañado de la pequeña de cabello negro.

— Era que solamente Shina debía limpiar — Dice Sakura — Pero Hitomi-chan quiso ayudarlo — Mira a Hinata — Realmente es una niña muy buena.

La ojiperla, solo atina a sonreír. Mira hacia arriba y ve a su pequeña, limpiar el rostro del Primer Hokage.

— Se parece tanto a ti Hinata — Comenta Sakura, provocando que la nombrada la mire con sorpresa — Digo, ella no tuvo nada que ver con lo que Shina hizo y aun así lo quiere ayudar, es tan buena como tú.

— Bueno, yo dudo que ella no tenga que ver en eso — Dice señalando los rostros.

— ¿Por qué lo dices?

— Por lo que hay en la cara del Segundo Hokage.

Sakura mira fijamente la cara del segundo, la cual seguía sin limpiar, y lo que ve le asombra ¿Cómo no había visto eso? Mira con el ceño fruncido a Hinata, quien pone una expresión de preocupación en su rostro.

— A veces me pregunto ¿que tanto le contara su padre?

Hitomi se parecía a su madre en muchas cosas, como en lo dulce, amable y respetuosa que era, pero parecía que también se parecía mucho a su padre, a parte de su color de cabello y del color de unos de sus ojos.

— Es vengativa como su padre — Asegura la pelirosa.

— Así parece — Contesta Hinata, riendo suavemente.

Sin poder creer, la deducción que acaba de hacer, Sakura vuelve a mirar el rostro del segundo, en donde se puede claramente el símbolo del sharingan en la frente del Hokage. Y eso que ella pensaba, que la niña era tranquila y dulce, pero tal parecía que las apariencias engañan.

Luego de eso, Hinata se despide de Sakura, dejándole en sus manos a Hitomi. Cuando volvió a la Mansion Huuya, Hanabi ya había avanzado mucho con la bufanda. Almorzó junto a ella y algunos sirvientes; cuando empieza a anochecer, se retira para su casa.

Mientras camina, no puede evitar recordar las palabras de Hanabi.

"¿Qué hubiera pasado si te hubieras quedado con Naruto?"

Ella se pregunta si ambos habrían tenido hijos, si él sería igual de cariñoso con sus hijos, si él la miraría de la misma forma que mira a Sakura. Pero sabe que nunca conocerá las respuestas de esas preguntas, sin embargo no parece importarle mucho.

Para ella las cosas, como se encontraban en esos momentos, era lo mejor.

Ella tenía en esos momentos una hermosa familia, al igual que Naruto y ambos son felices de la manera que están.

El sonido de la puerta abrirse, llama su atención. Deja de cortar las verduras, y espera escuchar la voz de Hitomi, avisando que está en casa, pero en vez de eso se escucha un silencio profundo.

Frunciendo el ceño, activa su byakugan y mira hacia la entrada. Abre los ojos de asombro por lo que ve y sale corriendo hacia allí.

Se detiene frente a esa persona, mientras siente como su corazón empieza a latir a mil por hora y sin pensarlo, se lanza hacia él, quien la recibe en sus brazos.

Se aferra a él, sin poder creer que hacia como dos meses que no lo veía.

— ¡Te extrañe tanto! — Exclama ella.

— Yo también, Hinata — Responde él.

Se quedan abrazados así durante un largo rato, hasta que escuchan una pisadas detrás de ellos. Se separan y ven a Hitomi llegar.

La pequeña al ver a su padre, corre hacia él y lo abraza.

— ¡Bienvenido a casa, papá!

Hinata ve a las dos personas que más ama en el mundo y con una sonrisa saluda apropiadamente a su esposo.

— Bienvenido, Sasuke-kun.

Sasuke se queda viendo la sonrisa de ella y con una suave sonrisa, en su rostro responde.

— Estoy en casa.


Hola, aquí les traje el epilogo de esta historia.

Como dije en el capitulo anterior, me encanto escribir este fic, ya que fue como escribir mi propio final, con la pareja que me gusta y con un Naruto alegre, despistado y algo tonto; el Naruto que, en lo personal, me encanta.

Aquí, pasa casi lo mismo que en el manga 700, como ser que el hijo de Naruto pinta los rostros de los Hokages y la reunión que hay en la aldea, pero sin presentar a todos los personajes, solo centrándose en lo que Hinata y Naruto viven, sin estar juntos. Así como habrán visto, las parejas terminaron siendo SasuHina y NaruSaku (muchos acertaron :D) esto de las parejas no lo dije desde un principio, ya que sentía que terminaría contando toda la historia, seria algo así: "La pareja sera SasuHina, ya que Hinata se dará cuenta que la confesión de Naruto fue falsa y ella no se ve obligandolo al rubio a amarla" bueno la mayoría de eso, recién se dice en este capitulo, así que muchas gracias para los quienes se quedaron, aun sin saber que pareja seria. Como dije en un principio, este fic se centraría mas en la madurez de Hinata, quien pudo superar su amor, darse cuenta que hay mas cosas que "Naruto-kun".

Otra cosa, espero que les haya gustado los niños. Al hijo de Naruto y Sakura le puse Shinachiku, ya que según escuche por ahí que ese hubiera sido el nombre que iba a tener, si es que ellos dos se quedaban juntos (ademas que me gusta que sea un ingrediente del ramen, al igual que Naruto :D) su personalidad es parecida a la de su padre y su mejor amiga es la hija de Sasuke y Hinata, quien se llama Hitomi (que puede significar tanto como ojo o pupila, como doble belleza) la razón de su nombre es debido a que ella posee ambos ojos de sus padres, es decir tiene uno negro y el otro blanco, por eso Sakura dice que "ella tiene uno de sus ojos parecido al de su padre" Así que espero que les haya gustado los dos pequeños.
La escena final, fue la que mas me encanto hacer, Sasuke volviendo a casa :D

El otro fic, continuación de este, no se cuando lo publicare, por que por ahora me fijare en el otro fic, que deje medio tirado :P

Ahora quisiera agradecer los reviews de: Cherrymarce, chi Uzumaki, jenni 4364 y Knicky Ouji: Muchas gracias por dejas sus hermosos comentarios, así como haber seguido esta historia, me alegra que les haya gustado el capitulo final y espero que les guste el epilogo. Espero verlos en el otro fic, que contara como se dieron las parejas y las relaciones entres padres e hijos.

Kromthul: Gracias por el comentario, pero lamento (aunque puede ser que ya lo hayas visto) decirte que no hay un final yaoi, no por que me desagrade el yaoi (bueno en realidad no me va ni me viene) sino por que primero, desde un principio ya tenia las parejas y segundo, puede ser que Sasuke y Naruto se complementen mucho, sonrían entre ellos, pero yo veo eso solamente como una simple amistad y realmente no los puedo imaginar como parejas. Ademas que me gusta mucho la combinación ente Naruto y Sakura. Así que disculpa, pero no termino así. Igual muchas gracias por leer la historia. Saludos :D

A todos los que siguieron esta historia, a los que dejaron un review, así como los que no, a los que les gusto y a los que no, en serio muchísimas gracias por leer este fic y si desean, pasen por mi otro fic, que es un SasuHina, la historia es un poco particular eso si xD es una historia de drama y comedia, así que si desean, son mas que bienvenidos a leerlo, mientras subo la continuación de esta historia.

Ahora sin mas que agregar, me despido (por ahora) de ustedes.

Sayonara

Minna-san! *3*