Notas del autor: Bien, aquí otro capítulo. No había podido actualizar por mi larga temporada de exámenes y tramites, pero estoy de vuelta. No poseo Ranma ½ ni Ikki Tousen, por desgracia.
La leyenda de Ranma.
Ranma abría lentamente los ojos, viendo borroso las primeras veces, para después aclarar su vista y ver un techo blanco, también notó el olor a antisépticos. Definitivamente debía estar en un hospital. Odiaba los hospitales, sobre todo cuando él era el herido.
Luego de notar su entorno empezó a hacer un examen de sus heridas. Actualmente solo una costilla rota, varios moretones y raspones menores por todo el cuerpo, y aunque no tenía una herida visible su mejilla izquierda punzaba de dolor constantemente… ah y tenía los dos brazos fracturados. Debería estar completamente sano en una semana. Podría volver a entrenar en cuatro días. Podría irse de pie del hospital en dos.
Aburrido, Ranma empezó a buscar cualquier cosa para su entretenimiento. Para su mala suerte, la habitación no contaba con televisión… bueno, ni siquiera revistas viejas había. Así que sin nada mejor que hacer, empezó a analizar su lucha con Kanu.
No pudo evitar sonrojarse. No pudo evitar una sonrisa tonta al pensar en ella. No pudo evitar recordar sus largas y sensuales piernas. No pudo olvidar la mirada fogosa que tenía cuando lucharon. No pudo evitar… desearla. Para su infortunio tampoco pudo notar cuando Hakufu y Ryomou entraron a su habitación, hasta que…
"¡Hey!" a Hakufu no le gustaba ser ignorada.
"¡Gah!" Ranma fue tomado por sorpresa cuando su cara de pronto estaba cubierta del… er… escote de Hakufu, la cual usaba su vestido morado, sencillo pero revelador.
Ryomou, molesta, tomó a Hakufu de una oreja y la apartó de Ranma.
"¡Ay! ¡Mou-chan! ¡Duele!" se quejaba Hakufu.
Ranma parpadeo, orientándose.
"Hakufu, Mou-chan ¿Qué hacen aquí?" Ranma ociosamente señaló que Ryomou se seguía sonrojando cuando la llamaba Mou-chan.
"Ah, venimos a visitarte… dijeron que despertarías mañana o en dos días así que solo veníamos a dejar flores…" dijo Ryomou aun algo roja. Ranma entonces notó el pequeño ramo de orquídeas que llevaba Ryomou.
"Aw, Mou-chan" Ranma le sonrió genuinamente a Ryomou. Y es que estaba muy feliz, tuvo una gran pelea, la mejor pelea que había tenido desde Saffron. Estaba incapacitado por dos días mínimo, lo cual le daba tiempo para ordenar sus ideas, comer lo que quisiera y en general descansar de toda esa mierda del destino y los guerreros. Le esperaban más peleas en el torneo, probablemente tan buenas como la que acababa de tener. Tenía a dos hermosas chicas que venían a visitarlo y traerle flores… si, parece que el karma finalmente le está pagando por toda la mierda que pasó en el viaje de entrenamiento de diez años y en Nerima.
Ryomou se volvió a sonrojar por la mirada y sonrisa genuinas de Ranma.
"Por cierto ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?" preguntó Ranma.
"Tres días" respondió Hakufu distraída "¡Ranma!, ya me aburrí de las katas ¡Enséñame algo más!"
"Ya veremos, primero debo ver que tan bien las has dominado" contestó.
"Um, Ranma… en dos días es sábado" dijo algo tímida Ryomou, pero también algo curiosa y molesta de que Ranma estuviera entrenando a Hakufu.
"¿Sábado? ¿Qué tiene que ver eso con- …? ... oh…" Ranma recordó haber prometido invitar a comer a Ryomou ese día.
"¿Ah?" Hakufu los miraba confundida. Ranma iba a ir a comer con Ryomou, ella se lo había contado… y Hakufu sintió algo que nunca en su vida había sentido antes, una opresión en el pecho rara. Por primera vez, estaba celosa, aunque no lo supiera muy bien.
"Claro, um…"
"No importa Ranma, podemos aplazarlo para el domingo para que puedas descansar y sanar tu heridas" contestó Ryomou con cara seria, pero su mirada estaba sonriendo.
"Gracias Mou-chan"
"Por nada… Ran-kun"
Si Ranma hubiera estado tomando agua la hubiera escupido. Pero no se atrevió a impedir su nuevo apodo. Pero eso sí, no pudo evitar sonrojarse.
Ryomou volteó a otro lado para que nadie la viera, y cuando estuvo segura que nadie veía su cara… una sonrisa dichosa y de pura felicidad cruzó su rostro ¡Lo había hecho sonrojar! Ryomou se sentía como una colegiala enferma de amor, lo cual era un cambio bienvenido, la hacía sentirse como una chica común, sin un destino ni complicación aparte de las de cualquier otra estudiante normal.
Ranma recuperó el control de sus emociones y puso un semblante serio, pero le fue imposible poner uno frío, como antes.
Hakufu estaba hablando sin parar acerca de los castigos que le imponía su madre y lo muy aburridos que fueron los últimos tres días. Ryomou seguía perdida en su mundo de ensueño donde Ranma declaraba su amor eterno por ella. Y Ranma, bueno, Ranma estaba pensando en…
"Kanu…" dijo Ranma, trayendo a las dos chicas de nuevo a la realidad "¿Qué pasó con Kanu?"
Ryomou estaba algo molesta y celosa por la aparente preocupación de Ranma, pero lo desestimó rápidamente.
"Está en la habitación de al lado, que sepa ella aun no despierta" contestó Hakufu alegre.
"Ya veo"
Conversaron una hora más los tres. Más bien ambas chicas hablaban y preguntaban cosas, las cuales Ranma respondía lo más brevemente posible. Hasta que ambas chicas tuvieron que irse pues se hacía tarde y el horario de visitas llegaba a su fin.
"¡Hasta mañana Ranma!" se despidió Hakufu efusivamente.
"Hasta luego Ran-kun" la sonrisa dulce de Ryomou era una cosa que Ranma nunca había visto antes. No sabía si le encantaba o lo asustaba, tal vez ambas.
Ranma esperó diez minutos, para asegurarse que ambas chicas hubieran salido del hospital, luego, con una mueca de dolor pequeña, se paró y se dirigió a la salida de su habitación, donde volteó a ambos lados del pasillo para asegurarse que no hubiera ningún doctor o enfermera pasando por ahí. Una vez comprobado, Ranma fue a la habitación de al lado.
Diez segundos después…
"¡Largo de aquí!"
Ranma salía lo más rápido que podía de esa habitación, pues aún estaba herido. En esa habitación, en vez de estar la bella Kanu, estaba una señora de alrededor de cincuenta años de edad, a la cual evidentemente el tiempo la había tratado con dureza. En otras palabras era gorda y fea.
Un jarrón aventado por dicha señora casi golpea a Ranma. Al parecer también estaba amargada.
"¡Fuera, acosador!"
"Señora, si alguien la estuviera acosando debería ser ciego, ser un amante de los manatíes, tener un fetiche muy cabrón, o ser empleado de algún zoológico" espetó Ranma irritado, no podía herir de un modo que no fuera verbal en su estado actual, de lo contrario esa señora ya estaría en urgencias en lugar de recuperación por haberlo llamado acosador.
El chico pudo cerrar la puerta a tiempo para que la silla que venía volando en su dirección no lo golpeara.
Ranma se dirigió a la otra habitación que había al lado de la suya. Debería haberle preguntado a Hakufu cuál de las dos habitaciones de al lado era la de Kanu.
Y ahí estaba. La chica que la había estado arrebatando sus pensamientos los últimos días, acostada en la camilla, usando una bata de hospital.
Ranma se acercó lentamente, como temiendo despertarla. Cuando llegó a la camilla se sentó en la orilla. Distraídamente y sin darse cuenta empezó a acariciar el pelo de Kanu, sin importarle realmente el dolor en sus brazos, luego de unos momentos Ranma empezó a acariciar su mejilla.
"Que bella eres…" susurró sin querer, realmente era como si estuviera hipnotizado y todo el control aprendido en los últimos seis meses no hubiese existido. Oh como deseaba volver a pelear con ella.
Tan hipnotizado que no notó cuando Kanu abrió los ojos.
"Oh, Ranma, no deberíamos, estamos en un hospital… pero si es lo que deseas, me entregaré a ti, no importa donde" dijo Kanu en un tono de falsa resignación y sensual, lo cual hizo sonar la frase muy sugerente. Era una situación de ganar – ganar, si Ranma no lo hacía, Kanu tendría el placer de verlo avergonzado, si lo hacía… jugaría con él un poco, pero no dejaría que llegasen hasta el final, al menos, no aun.
Ranma estaba ligeramente sonrojado. Avergonzado por ser descubierto. También sorprendido con él mismo por estar considerando seriamente la oferta de Kanu. Pero la poca tensión inicial desapareció rápidamente y se sonrieron. Ambos se acomodaron mejor, Kanu puso su cabeza en el regazo de Ranma en lugar de la almohada y Ranma empezó a acariciar su cabello distraídamente. Cualquiera estaría anonadado de la gran familiaridad entre los dos a pesar de nunca haber hablado antes. Pero eso no era del todo cierto… ambos habían estado charlando durante su batalla, pero en lugar de usar palabras usaban golpes.
Su manera de pelear y movimientos, cada golpe y patada, hablaba de alguna experiencia que habían pasado para perfeccionar dicho movimiento. En sus auras había marcas imborrables de experiencias vividas. Ambos se conocían considerablemente bien a pesar de no haber hablado antes, todo gracias a su pelea.
De hecho, Ranma estaba feliz. Claro, ahora trataba a las mujeres con igualdad, pero como personas, como artistas marciales no las veía como inferiores, sino como luchadoras que no tenían las mismas experiencias de combate que él. Pero Kanu era diferente. Era su igual, tanto como persona como artista marcial. Aunque Hakufu y Ryomou también tenían potencial para ser sus iguales como artistas marciales…
El momento era perfecto.
Pero nada en la vida de Ranma debe ser perfecto.
"Señorita Kanu, es hora de su rev-… ¡Oh! ¡Perdón! ¡Siento interrumpir!" la enfermera había entrado, para encontrar a Ranma y Kanu en una posición algo íntima. La enfermera se sintió tan avergonzada que se olvidó de la revisión y se fue, apenada.
La magia se había roto.
Aunque la magia del momento se había ido, ambos estaban cómodos, empezaron a charlar, en su mayoría acerca de técnicas de entrenamiento y de su batalla. Después de una hora Ranma tuvo que irse, pues ambos debían descansar sus heridas.
…
Tres días después…
Los otros días de estancia en el hospital habían sido buenos en general para Ranma. Se había enterado que su siguiente combate sería el próximo lunes, a tan solo dos días de distancia. La comida del hospital había sido realmente muy buena, aunque tuvo que hacer ciertas cosas para lograr eso…
Flashback. El día después de la primera visita de Hakufu y Ryomou.
10:00 am.
Ranma estaba asqueado. Había oído leyendas acerca de la comida de los hospitales y de los aviones, pero ahora podía corroborar al menos una parte de esas leyendas urbanas. La comida del hospital era desabrida, era como comer gelatina sabor agua. Pero seguía siendo mejor que la comida de Akane de todos modos.
Hacía mucho tiempo que Ranma descubierto que era un gran actor. Lo sabía desde que era un niño. El que no usara esa habilidad muy a menudo era otra cosa. Aunque si llegó a usar esa habilidad varias veces cuando estuvo en Nerima (Nota: Si quieren ejemplos está cuando Ranma actuaba como una chica para obtener comida gratis, para obligar a Kuno a hacer algo, para hacer a Ryoga bajar la guardia, etc. También cuando pensó que Tsubasa era mujer y Ranma actuó como el típico 'galán de telenovela' con la intención de hacer que le gustasen los hombres. También en el manga cuando se separó de su forma femenina y actuaba fingiendo estar enamorado de ella. Entre muchos otros)
También, hacía no mucho tiempo que se había dado cuenta del efecto que tenía sobre las mujeres. Atrayendo la atención de casi cualquier mujer, no importa la edad, aunque a veces no de la mejor manera. (Cologne)
Ranma amaba la buena comida, y estaba dispuesto a mucho por una.
La enfermera entró para una revisión de rutina.
"Bien. ¿Cómo amaneció?" preguntó la enfermera haciendo incomodar ligeramente a Ranma, ya que la enfermera realmente no parecía ni cinco años mayor que él. Ranma empezó su actuación y reemplazó su mirada seria con un semblante amable e incluso cálido.
"Supongo que bien, el dolor ha ido disminuyendo"
"Eso está bien. Has sorprendido a varios doctores, con tus heridas no deberías haber despertado hasta hoy o quizás mañana. Sanas realmente muy rápido"
"Me lo han dicho antes. Supongo que simplemente sano más rápido que la demás gente" Ranma se mostró modesto.
"Sana rápido, es modesto y guapo. Oh, ¿porque ya no hay hombres así?" preguntó exageradamente la enfermera con diversión en su voz mientras hacía algunas anotaciones en su carpeta.
"¿Qué puedo decir? Soy único" Ranma habló poniendo un toque de sensualidad en su voz, algo que le resultó muy difícil hacer forzadamente.
La enfermara se sonrojó por el tono de Ranma. Clavó su mirada en su carpeta, de repente sintiéndose tímida y algo empequeñecida.
Veamos Ranma pensaba Pelo castaño… nah, es muy común. Ojos color azul oscuro, perfecto. ¿Pecho? Decente, pero no como Kanu, Hakufu o Ryomou. Tiene piel bronceada. Hmm
Cuando Ranma notó que la enfermera por fin le volteó a ver de nuevo, jadeó dramáticamente.
"¿Ocurre algo?" preguntó la enfermera aun algo tímida.
"N-No, es solo que… tiene unos ojos muy bonitos" Ranma la alagó. Realmente pensaba que tenía ojos hermosos, pero nunca lo expresaría de tal modo, fue todo parte de su acto.
"¿T-Tú crees?" la enfermera preguntó con un rubor notable.
"¡Claro! ¿Cómo no creerlo? Es usted muy bonita, señorita enfermera"
"A-Ayumi, me llamo Ayumi" dijo un poco más tímida que antes.
"Ayumi, un nombre hermoso, supongo que hace juego" Ranma la seguía adulando.
Oh dios. Si me sigue diciendo estas cosas, puede que haga algo moral y éticamente malo debido a mi trabajo, soy su enfermera, no puedo pensar en mi paciente de este modo… pero no creo que tarde mucho en sanar… pensaba la enfermera.
"Oh, señor…"
"No me digas señor, me hace sentir viejo. Y puedes llamarme Ranma"
"R-Ranma"
"Oh, Ayumi-chan. Aunque sane rápido creo que tardaré en salir de aquí" Ranma fingía tristeza.
"¿Por qué?" Ayumi era curiosa.
"La comida Ayumi-chan. La comida. ¿Cómo podría ser capaz de sanar si no me alimento correctamente? Necesito una buena comida, no gelatina sin sabor"
"E-Es cierto" la pobre enfermera había caído "Um. S-Si quieres, p-puedo conseguirte algo mejor"
"¿En verdad lo harías Ayumi-chan? ¿No tendrías problemas con tu trabajo?"
"No, si oculto bien la comida no habrá problema, sé lo mala que puede ser la comida de este hospital. No te preocupes, te ayudaré Ranma" sonrió dulcemente.
"Oh Ayumi-chan. Gracias. ¡Ya sé! Te invitaré a comer luego de que salga del hospital, para pagarte lo de la comida" a pesar de su actuación, Ranma no quiso abusar de la bondad e ingenuidad de la enfermera.
"No es necesario…" se sonrojaba de nuevo.
"Insisto"
"Bueno. Ya que lo pones así… está bien"
Fin del Flashback.
Gracias a esa jugada Ranma disfrutaba de deliciosas comidas calientes tres veces al día, mejorando su ánimo mucho. Las visitas de Hakufu y Ryomou también le animaban mucho. Koukin también le había visitado una vez. Taishiji y Gakushu seguían en el hospital así que Ranma aprovechaba para ir con ellos a visitarlos y en general a hacerles compañía para pasar el rato y no aburrirse. Esa misma mañana había sido dado de alta.
Y por supuesto ese día también era la fecha de su 'cita' con Ryomou. Ranma salió del hospital, con un poco de ropa prestada, dirigiéndose a su apartamento para cambiarse y volver a devolver la ropa.
…
Mientras tanto…
Un conductor estrelló su auto contra un poste. Unos niños de repente pensaban que las niñas no eran tan desagradables como pensaban. La gran mayoría de las mujeres de los alrededores tuvieron el impulso de ver su propio pecho y avergonzarse. Muchos hombres derramaban baba y sangre.
La causante de todo era Ryomou Shimei, que estaba en su camino al hospital. Esa mañana se dio cuenta de que Ranma no sabía dónde vivía y que ella tampoco sabía dónde vivía él, así que su única opción fue buscarlo en el hospital. Usualmente ella tenía solo dos atuendos, su uniforme escolar y su traje de batalla, el cual Ranma tan cariñosamente le había llamado traje de Maid (nótese el sarcasmo), pero ahora usaba una blusa amarilla con un buen escote, pero conservando algo de modestia, una falda corta azul oscuro y unos guantes rojos. Había decidido ir sencilla así que no usó maquillaje alguno, pero se había puesto un poco de perfume. Quería verse atractiva para Ranma, pero simple también para no parecer materialista.
"Dios, no puedo creer que me estoy comportando así…" Ryomou trató de reprocharse, pero seguía sonriendo alegremente. Cualquiera que la conociera habría negado cualquier posibilidad de que ella fuera Ryomou, no por la ropa, sino por el comportamiento alegre e incluso dulce, ya que Ryomou solía ser fría y seria (aunque no al nivel de Ranma, ella era más bien indiferente, mientras que Ranma seguía percibiendo del mismo modo las cosas pero de forma seria y fría)
De hecho, los pocos guerreros que vagaban por ahí pensaron que la sonrisa de felicidad en la usualmente fría Ryomou podría ser una señal del fin del mundo.
Ryomou llegó al hospital, donde seguía llamando la atención y los doctores acordaron no llevarla cerca de ningún paciente enfermo del corazón. Pero al preguntar, descubrió que Ranma ya había sido dado de alta y se había ido.
"Oh" Ryomou salió del hospital, de repente apagada.
"Hey, pareces decepcionada por algo"
"¡Ranma!" estaba tan sorprendida que se olvidó del nuevo apodo de Ranma.
"¡Ryomou!" Ranma decidió contestar del mismo modo.
"Pensé que te habías ido y olvidado de-…"
"No lo olvidaría Mou-chan. Pero tuve que ir a cambiarme, vine a dejar la ropa prestada, déjame entregarla y nos vamos"
"Está bien"
"Por cierto, te ves hermosa"
Y por arte de magia, un sonrojo del tono de un tomate maduro apareció en la cara de Ryomou.
…
Varios minutos después…
Después de haber escogido comer comida italiana en un restaurante no realmente lujoso ni caro, se dirigieron al lugar, durante el trayecto, Ranma notó las miradas que los hombres le daban a Ryomou y se encontró, para sorpresa suya, celoso. Sin embargo sabía que no debía estarlo, después de todo, él era el que estaba en una cita con Ryomou. Sin embargo las miradas le seguían molestando.
Bueno, no creo que haga mucho daño. Esto es una especie de cita ¿no? Pensó Ranma.
Acto seguido, Ranma tomó la mano de Ryomou y la acercó a él. Ryomou volteó a ver a Ranma con un sonrojo en la cara y una pregunta en sus ojos. Ranma le dio una pequeña sonrisa para que se calmara, y de paso para que se sonrojara más, Kami sabe que a Ranma le gusta avergonzar a la pobre Mou-chan.
Ranma veía con satisfacción como todos los hombres de sus alrededores lo fulminaban con sus miradas cargadas de celos. Después de todo, luego de lo acontecido en Nerima, Ranma se hizo a la idea que ya no se casaría con ninguna de sus prometidas y por consiguiente que tendría que salir con más chicas, por lo que para este momento Ranma ya no sentía culpa al salir con Ryomou o con cualquier otra chica. En ese aspecto Ranma podía decir que era igual que a cualquier otro chico de su edad. Poco sabía Ranma que había otras dos chicas muy interesadas en él además de Ryomou y que ninguna de las tres era de mentalidad cerrada…
Volviendo al presente, Ranma y Ryomou entraron al local de comida, donde Ryomou seguía atrayendo atención masculina… Ranma ociosamente se preguntaba qué dirían todos si lo vieran junto a Ryomou, Hakufu y Kanu, seguramente se pondrían verdes de envidia.
Habiendo pedido su comida, ambos se quedaron en un silencio tenso. Ryomou nunca había tenido una cita real antes, y Ranma, pese a su determinación de salir con nuevas chicas no había tenido ningún encuentro romántico fuera de los fiascos de Nerima. Sin embargo el hielo fue roto en poco tiempo con algo que tenían en común: las artes marciales.
"Entonces Ranma ¿Dónde aprendiste a pelear? ¿Quién te enseñó?" preguntó Ryomou, curiosa por saber qué clase de entrenamiento hacía Ranma.
"Fue mi… padre, quien me enseñó los fundamentos de la lucha" dijo Ranma, poniendo gran cantidad de desprecio en la palabra 'padre', cosa que Ryomou notó.
"¿Qué pasa con tu padre?"
"Solo digamos que… me hizo un montón de cosas malas. Si existiera un certamen al peor padre del mundo seguro ganaba por unanimidad de votos"
"No puede ser tan malo ¿O sí?" Ryomou no creía que una persona pudiera ser tan despreciable, pero por el tono y expresión de Ranma ahora estaba dudando de ello. Desde la vez que se despertó Ranma ya no tenía esa mirada fría en su rostro, solo una expresión de seriedad, pero Ryomou notó como al hablar de su padre esa frialdad regresaba, junto a una cantidad impensable de odio y rencor en su mirada.
"Déjame contarte una historia Ryomou" dijo Ranma. Ryomou se estremeció pues Ranma incluso se había olvidado de su apodo: Mou-chan. Ranma no sabía porque le contaba eso, pero algo dentro de él le hizo confiar en Ryomou "esta historia trata de un niño de cuatro años, que fue llevado en un viaje de entrenamiento de doce años para hacerse el mejor artista marcial de su generación. El nombre de ese niño, era Ranma Saotome…-"
"¿Ranma Saotome?"
"Así es. Él era hijo de Genma Saotome, el creador de la rama Saotome de la Musabetsu Kakuto Ryu (1) y de Nodoka Saotome. A sus cuatro años su padre quiso llevarlo en un viaje de entrenamiento para volverlo un gran artista marcial, más sin embargo, su madre estuvo en desacuerdo con la idea, entonces, para convencer a su esposa, Genma hizo una promesa: si para cuando él y Ranma regresaran él no se había convertido en un hombre entre los hombres, ambos cometerían Seppuku (2), solo entonces Nodoka permitió el viaje. Durante dos años Genma entrenó a Ranma brutal y extensivamente, la fuerza del niño aumentó en gran medida, así como su resistencia, velocidad y habilidad. Entonces en la primavera en que Ranma cumplía seis años Genma le intentó enseñar una técnica invencible de artes marciales"
"¿Una técnica invencible?"
"Así es. Se trataba del Neko-ken"
"¿En qué consiste el Neko-ken?"
"En sí, el usuario debe de perder su mente para que pueda comportarse como un felino. Los felinos son peligrosos, son depredadores por naturaleza, la fuerza de un león, la agilidad de un jaguar, el poder de un tigre… básicamente el Neko-ken entrega todo eso a su usuario. Sin embargo el método es inhumano. Se debe cavar un agujero profundo, de dos o tres metros de profundidad, entonces deben meter algunas decenas de gatos, mejor si son gatos salvajes, y se les debe dejar ahí sin comer durante varios días, Genma los dejó por una semana. Entonces se debe atar al estudiante de manos y piernas, y luego envolverlo con peces, principalmente atún, luego se debe tirar al aprendiz en el agujero y tapar la salida. Así los gatos arañan y muerden a la víctima indefensa. Se debe repetir hasta que el estudiante muere por sus heridas o aprenda el Neko-ken, pero en caso de aprenderlo tendría un miedo extremo a los gatos. El punto es que el miedo a los gatos llegue a tal punto que el cerebro, como mecanismo de defensa, se cierra y se comporta como un gato. Ranma hizo esto a la tierna edad de seis años"
Ryomou se alternaba entre estar absolutamente pálida y con los ojos increíblemente abiertos y estar en una furia asesina sin precedentes, pero se controló y dejó que Ranma continuara.
"Al final, Ranma pudo dominar el Neko-ken. Tiempo después, conoció a su primer amigo, un niño llamado Ukyo, al cual llamaba de cariño Ucchan. Sin embargo, su idiota padre arruinó eso también, en realidad, Ukyo era una chica, ella se sentía atraída por Ranma, el padre de Ukyo notó eso e intentó llegar a un acuerdo con Genma. El padre de Ukyo tenía un Yattai (3) de Okonomiyaki, el cual ofreció como dote si Genma aceptaba comprometer a Ukyo con Ranma. Genma aceptó, pero no podía llevar a Ukyo y al Yattai, entonces, estúpidamente, le pidió su opinión a Ranma, el cual cabe resaltar que tenía seis años y pensaba que Ukyo era un niño, Ranma eligió el puesto de comida y poco tiempo después Genma y Ranma se fueron, llevándose el Yattai y abandonando a Ukyo"
Ryomou estaba contando mentalmente del 1 al 190000, puesto que contar del 1 al 10 no calmó su furia.
"Genma hizo pasar a Ranma por muchos entrenamientos que la mayoría de la gente consideraría tortura. Al haber cumplido catorce años Ranma entró a una escuela por primera vez en su vida. Allí, conoció a un chico llamado Ryoga Hibiki, el cual tenía un pésimo sentido de la orientación"
"¿Qué tan malo?"
"Podía perderse en una habitación vacía de cuatro paredes y una puerta"
"¿Era realmente tan estúpido?"
"No sabes ni la mitad"
"Oh"
"Como sea. Ryoga siempre tuvo… problemas para responsabilizarse de sus actos, sin embargo era un luchador muy fuerte. Así que cuando llegó Ranma, quien le superaba en fuerza y velocidad y por consiguiente en combate, Ryoga inmediatamente lo odió y lo culpó de sus males. En la escuela donde asistían se aventaba el pan, y quien lo agarrara era quien comía, Ranma, al ser más hábil, siempre vencía a Ryoga. Entonces Ryoga harto retó a Ranma a un duelo"
"… ¿Una pelea de pan?" Ryomou estaba incrédula. Ryoga sonaba como un idiota.
"Y aun no has oído la mejor parte"
"¿Qué es?"
"Bueno, como te dije, tenía un sentido pésimo de la orientación. Ryoga había puesto como lugar para tener el duelo el terreno baldío… que estaba atrás de su casa… y tardó cuatro días en llegar"
Ryomou ni siquiera dijo nada, su único ojo visible estaba sorprendentemente abierto.
"Ranma se fue de ahí al tercer día. Entonces al cuarto día que Ryoga llegó, culpó a Ranma de ser un cobarde y lo siguió. ¿Sabes a donde había ido Ranma?"
"¿A dónde?"
"China"
"…"
"…"
"… … me estás diciendo que Ryoga siguió a Ranma hasta China… ¿por una pelea de pan?" Ryomou definitivamente ya conocía a alguien más tonto que Hakufu y con creces.
"Así es"
"Oh, diablos. Es muy vengativo o muy estúpido"
"Me arriesgaría a decir que ambas"
"Bueno, casi me causa lástima. Casi"
"Hm, bueno… luego, en China, Ranma obtuvo un problema que le atormentaría por un tiempo, pero luego te diré de eso. Luego de un tiempo regresaron a Japón, y fueron al barrio de Nerima, en Tokyo, ahí, Genma tenía un antiguo compañero de entrenamiento y amigo llamado Soun Tendo, Soun tuvo tres hijas, una de la edad de Ranma, una un año mayor y la última tres años mayor. Ambos padres habían prometido por el honor de sus familias casar a sus hijos y así fue como Ranma se comprometió con Akane Tendo, la que era de la edad de Ranma. Desde ese momento Ranma vivió muchísimas cosas increíbles, hasta que tiempo después, unos meses después de la más grande pelea de Ranma hasta ese momento, ocurrió algo que… dañó mucho a Ranma, y le hizo huir de Nerima y abandonar el apellido Saotome"
"Por cierto, um, ¿Por qué tú y él tienen el mismo nombre?" Ryomou tenía una muy buena conjetura del porqué, pero quería asegurarse.
"Porque tras abandonar su apellido Ranma inventó un nuevo apellido para sí mismo, y terminó llamándose Ranma Kuraitsuki"
Y así fue, Ranma le había contado básicamente la historia de su vida a Ryomou, claro, había omitido grandes detalles y cosas esenciales, pero en sí lo que contó era verdad aunque faltaran partes. Por un lado contar todo eso a alguien más era liberador, al fin ya sentía que se había librado de ese peso. También estaba algo confuso, claro, confiaba en Ryomou, pero aún no se había dado cuenta de hasta qué punto hasta ahora.
Ryomou estaba sin palabras, por un lado su odio a Genma Saotome aumentó en proporciones astronómicas, y ahora entendía porque Ranma odiaba tanto a su padre. También tuvo curiosidad, era obvio que Ranma había omitido muchos detalles y deseaba llegar a conocer más. Por otra parte, estaba feliz, conmovida y agradecida de que Ranma le hubiese confiado su historia, no se conocían de mucho tiempo, pero llegaron a convivir y llevarse muy bien, a pesar de que ambos sean naturalmente serios y fríos. Después de todo, Ranma ya no tenía esa frialdad que tenía antes cuando había llegado a Kanto y Ryomou a simple vista lucía seria, pero si se miraba bien, tenía una sonrisa, aunque pequeña, ella ya no mostraba tanto su lado frío, ahora solía mostrar más su lado tierno y tímido aunque le gustara ocultarlo, lo cual lo hacía aún más lindo.
Sus comidas llegaron y comieron en un cómodo silencio, hasta que a Ranma se le ocurrió hacer una pregunta, intentando no sonar muy interesado.
"Mou-chan, ¿Por qué tienes ese parche en el ojo? Sé que no te falta el ojo ni tienes una herida, así que…"
"… … tengo el parche para… sellar mi dragón interno (4)"
"¿Dragón?"
"Si bueno… has visto como Hakufu al estar perdiendo una pelea y verse superada pierde el control y misteriosamente se hace mucho más fuerte ¿no?"
"Si ¿Qué pasa con eso?"
"Es porque, dentro de Hakufu también hay un dragón y es su poder lo que hace que Hakufu pierda el control en una pelea así. Yo tengo uno igual, pero se mantiene sellado por mi parche"
"Oh… entonces, ¿El dragón de Hakufu podría ser sellado de algún modo?"
"No lo creo. El mío fue sellado pues está en mi ojo y realmente no es tan fuerte como el de Hakufu"
"Ya veo"
Siguieron comiendo y charlando por una hora más. Los dos se sorprendieron de lo fluida que fue su conversación y como las pocas veces que se quedaron en silencio fue un silencio cómodo. Al terminar, Ranma llevó a Ryomou al lugar donde vivía.
Ryomou estaba muy nerviosa, ella nunca había tenido una cita antes, pero sabía que al final de una cita se debían despedir con un beso. Su único consuelo era que el sol ya se estaba ocultando y la oscuridad ya comenzaba a reinar en el cielo, lo cual ocultaba su rubor.
Ranma sentía los nervios de Ryomou pero no dijo nada.
Ambos llegaron al lugar y Ranma aprovechó de ver y memorizar la localización de la vivienda de Ryomou, para próximas… visitas.
"U-Um, hasta mañana… Ran-kun" dijo Ryomou muy apenada y antes de que Ranma pudiera decir o hacer algo Ryomou se lanzó a Ranma y le besó en los labios.
Ranma estaba estático mientras Ryomou le besaba. Sus emociones cuidadosamente suprimidas de repente salieron a flote como nunca antes. Seis meses desde que hizo sus barreras emocionales casi impenetrables. Años desde que venía resistiendo sus impulsos para estar en control de sí mismo, todo eso desapareció con los efímeros segundos en que Ryomou se lanzó a él y lo besó. Momentos después Ranma empezó a responder al beso, en ese momento no existía nada más para él que Ryomou.
Después de casi un minuto, Ryomou se separó de Ranma y se fue corriendo hasta la puerta de su hogar, donde entró avergonzada pero feliz.
"Mou-chan…" susurró Ranma después de cinco minutos de estar parado en el mismo lugar, y sin precedentes, una sonrisa tonta apareció en su rostro. Luego hizo su camino a casa, chocando con varios postes y botes de basura en el proceso.
Ranma ya lo había notado, había perdido su frialdad. Quizá había sido su amistad con Ryomou, o su atracción con Kanu, o la inocencia de Hakufu… el punto es que no podía mostrarse ni remotamente frío alrededor de ellas tres, con suerte solo podría mostrar seriedad. Pero cuando ellas no estaban, a pesar de no mostrar frialdad aun así tenía un semblante duro y muy serio "Dios, me estoy volviendo bipolar…"
…
Al día siguiente…
Ranma se dirigía al sitio de la pelea con su siguiente oponente: La academia Kyoshou.
…
…
Notas del autor: Bueno, mi inspiración regresó con más fuerza de la que esperé, y como ya quiero publicar esto y celebrar no pondré más en esta sección. Dejen sus comentarios por favor y hasta la próxima.
Musabetsu Kakuto Ryu (1)= Escuela de combate libre todo vale / Anything Goes.
Seppuku (2)= Suicidio ritual / Harakiri
Yattai (3)= puesto de comida ambulante.
(4)= En el manga, Ryomou tiene un dragón sellado en su ojo por una pelea con Ryuubi que tuvo tres años antes del inicio de la serie, el dragón de Ryuubi fue el causante de que Ryomou tenga un parche en el ojo para sellar a su dragón, pero en el anime Ryomou no tiene contacto alguno con Ryuubi antes del inicio de la serie, por lo que es desconocido de donde venga su dragón. Estoy tomando la versión del anime para no confundir y revolver a los lectores.
