Capitulo 3: Comienza el entrenamiento
Fairy tail no me pertenece
POV Lucy
Una semana llevo en Gosia, y desde hace cuatro días que comencé mi entrenamiento. Los tres primeros días estuve conociendo a los ciudadanos, el pueblo y el bosque. Según los aldeanos, el monte estaba lleno de animales salvajes de todo tipo, desde inofensivas ardillas y liebres, hasta osos y jaurías de lobos. Esto me venia de perlas, pues podría cazar si lo necesitaba. Ademas, tenia una gran variedad de plantas medicinales y frutos y hongos comestibles. Habia despertado con las primeras luces de la mañana y tomé un pequeño desayuno en el porche mientras disfrutaba del susurro del agua del arroyo. Tras terminar, limpie lo que había ensuciado y comencé a recordar el primer día de entrenamiento.
Flashback
Hacia dos horas que había salido el sol y había decidido que hoy comenzaría mi entrenamiento. Llame a Capricornio y a Loki y no tardaron mucho en estar delante mía.
-Chicos, necesito que me entrenen en la lucha cuerpo a cuerpo... necesito hacerme mas fuerte.
-Lucy, entiendo que quieras demostrar que eres fuerte pero...
-Pero nada Loki. Me llamaron débil. Natsu, mi compañero, mi amigo, me llamo débil en frente de todo el gremio y me sustituyo por Lisanna en el equipo. Y lo peor es que todos lo sabían... no pienso darles razones para que me llamen débil de nuevo
-Esta bien. Empecemos con algunas nociones básicas. En primer lugar debes color los puños delante de tu rostro- coloco mis manos a la altura que había dicho y los cerré para continuar- No, así no. Debes colocar el pulgar por fuera, si pegas un puñetazo con el pulgar entre tus dedos te harás daño e incluso podrías rompértelo. Ahora vamos a la posición de las piernas, para lograr un mayor impulso debes colocarlas ...
Así continuamos durante varias horas. Capricornio y Loki me enseñaron las posiciones básicas , algunas técnicas de defensa y unas pocas de ataque. Para mi sorpresa tenia muy buena base debido a las clases de baile y de gimnasia que había recibido cuando era pequeña, lo que me proporcionaba una buena flexibilidad y rapidez.
-Gracias chicos. Creo que por hoy me habéis ayudado mucho. Voy a comer algo y empezare con el entrenamiento para aumentar mi capacidad mágica.
-Hasta mañana Lucy- con una sonrisa empezaron a regresar al mundo de los espíritus.
Entre dentro de la casa y comencé a cocinar con los pocos alimentos que tenia. Tendría que ir al pueblo a comprar pero apenas me quedaba dinero y quería reservarlo para alguna necesidad en el futuro. Entonces pensé en los alimentos que podría recolectar y los animales que podría cazar en el bosque. Con esto en mente cocine los poco que tenia y lo comí como si no lo hubiera hecho en semanas. Tras terminar, limpie los platos y ollas que había usado y salí de la casa.
-¡Puerta del arquero, yo te abro! ¡Sagitarius!
-Moshi moshi. ¿ En que puedo ayudar?- saludo el espíritu con una pequeña inclinación
-Sagitario, ¿ podrías enseñarme a usar el arco?- le pregunte un poco cautelosa , al fin y al cabo, era su habilidad
-¿Por que? Si necesitáis un arco en la batalla podéis llamarme y ... ¿ Acaso queréis romper nuestro contrato?¿ Ya no os soy útil?
-¡NO¡ No es eso... veras en este bosque hay una gran variedad de animales y había pensado en aprender a usar un poco el arco para poder cazarlos. Nunca seria capaz de usarlo en una batalla ni quiero romper nuestro contrato... -
-¿Es eso verdad?¿ Deseáis que siga a vuestro lado?- asentí varias veces con la cabeza- En ese caso permitirme enseñaros. Lo primero es obtener un arco para usted. Esperad un momento- y con estas ultimas palabras desapareció. Antes de que pudiera preguntarme a donde fue apareció junto a mi- Tomad, este arco lo utilizo en mis practicas. No tiene nada de especial como el látigo que os entrego Virgo, pero para lo que queréis usarlo os servirá- deposito en mis manos un pequeño arco de madera oscura con grabados de símbolos y animales en negro, que para mi sorpresa eran las representaciones de las estrellas. Habia un león, una sirena, un toro, un carnero, dos peces,...¡ estaban todos¡. Era precioso.
-¡Muchas gracias¡- estaba emocionada, si aprendía a usarlo podría ahorrarme mucho dinero e incluso vender carne o pieles en el mercado del pueblo.
-¿Estáis lista?
-¡SI¡- le conteste con entusiasmo y una sonrisa en mi rostro como las de antes de marcharme de mi hogar.
