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-Quédate Conmigo-
Summary: Elizabeth Bennet trata de ayudar a su hermana de escapar de su compromiso con su pretensioso primo. Sin embargo, ¿acaso una mujer sin dinero puede elegir con quien casarse en pleno siglo XIX?... ¿y si durante su plan, consigue la ayuda de un singular cómplice?
Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Prejuicio no me pertenecen, solo hago esta historia con fines de entretenimiento.
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-Capítulo 16. Como Quisieras ser Amada-
Una sonrisa traviesa empezó a aparecer en sus labios, mientras caminaba por la concurrida plaza de Meryton en compañía de su hermana mayor. Ahora que todo Hertfordshire sabía sobre los compromisos de dos de las hijas del matrimonio Bennet, había más de una mirada curiosa dirigida a ellas. Sin embargo, ninguna dejo de realizar sus habituales paseos por el pueblo y sus alrededores, aun cuando estaban conscientes de los diversos comentarios que la gente decía de su familia.
― ¿Qué te dijo el Señor Bingley esta mañana?, ¿hay alguna noticia interesante desde Netherfield? ―Lizzie le pregunto a su hermana, manteniendo aquella sonrisa mientras que su voz adquiría un ligero toque de curiosidad.
El Señor Bingley había visitado Longbourn esta mañana, como todos los días desde el anuncio de su compromiso con Jane, con la única intensión de pasar un par de horas con su prometida. Siendo los paseos por los alrededores de la finca los únicos momentos a solas que podían tener ambos.
― Platicamos de cosas sin importancia, Lizzie ―le contesto finalmente Jane, ofreciéndole una media sonrisa mientras seguía a su hermana― y no, aun no tiene noticias del Señor Darcy.
― ¿Qué te hace pensar que preguntaba por el Señor Darcy?, tal vez me interesa saber qué tipo de comentarios despectivos e ingeniosos dice la Señorita Bingley de nosotros.
Lizzie termino su oración con una expresión de sarcasmo, provocando que su hermana meneara la cabeza de forma negativa por su comentario.
No obstante, Elizabeth sabía que se mentía a si misma al decir que no pensaba en su prometido en estos momentos. Había pasado poco más de tres semanas desde la última vez que lo vio, y durante ese tiempo no había recibido ninguna carta de parte de él.
― Te conozco Lizzie. Sé que has esperado alguna noticia de tu prometido en las últimas semanas ―le expreso Jane segundos después, tomando el brazo a su hermana para interrumpir su marcha hacia el camino de regreso a Longbourn― dime la verdad, ¿lo extrañas?
― No te voy a mentir Jane, lo extraño demasiado. Y no tener ninguna carta suya me hace sentir… insegura, ¿y si realmente no me quiere como hizo creerme que lo hacía?
― Se ve que te quiere mucho ―le afirmo Jane con una expresión dulce, intentando apaciguar los temores de su hermana menor. Un pequeño silencio las invadió antes de que volviera hablar, aunque su voz adquirió un toque más serio― ¿le preguntaras?, ya sabes… sobre lo que te dijo el Señor Wickham.
Aquella pregunta hizo dudar a Elizabeth en su respuesta. Conocía al Teniente Wickham solo un par de meses, tiempo en el cual había surgido una confortable amistad entre ellos, sin que existiera algo más allá que pláticas ingeniosas y comentarios sarcásticos.
Sin embargo, en el último baile donde ambos coincidieron, él le había advertido el tipo de persona que realmente era el Señor Darcy; y que temía que ella fuera víctima de las acciones poco honorables de su prometido cuando finalmente se celebrara su matrimonio.
Y al final de aquella velada, todas las declaraciones por parte del Teniente Wickham habían provocado en ella una serie de dudas y cuestiones con respecto al Señor Darcy.
― Yo… no lo sé… ―respondió Lizzie con indecisión, mordiéndose el labio inferior en el proceso― aun no puedo comprender que pudo haber impulsado al Teniente Wickham a decir tales cosas. Es decir, parece todo un caballero, no creo que sea un mentiroso.
Jane asintió levemente, dándose cuenta de que había algo más en los pensamientos de su hermana en estos momentos, aunque no quiso presionarla; por lo que solo le dedico una mirada reconfortante antes de hablar― Estoy segura que el Señor Darcy es un buen hombre, pienso que debes ser sincera con él y preguntarle todas tus dudas.
― Puede ser que tengas razón, pero…―le expreso Lizzie emprendiendo el camino nuevamente, sin embargo, su andar fue interrumpido al chocar estrepitosamente contra el pecho alguien más― oh discúlpeme, no fue mi intensión.
― No tiene por qué disculparse, Elizabeth.
Escuchar aquella voz la sorprendió, provocando que su respiración se detuviera por mi instante. Conocía esa voz, era la misma que producía en ella un cosquilleo por todo su cuerpo al escucharla decir algo tan simple como nombre, dándole un acento y significado diferente.
Elizabeth sabía que su nombre era tan genérico, pero aquella voz siempre lo hacía sonar tan especial para ella.
Finalmente alzo la mirada y sus ojos se toparon con los suyos.
Ahí estaba él, el hombre más apuesto y misterioso que Elizabeth había conocido en su vida. Él estaba regalándole esa linda sonrisa y ella solo sentía que podía ahogarse por completo en aquellos ojos azules.
Percatándose después de unos segundos que su cabello estaba levemente despeinado, mientras que su chaleco y chaqueta se encontraban apenas desacomodadas; y sin embargo, no afectaba su porte seguro e impecable que siempre lo caracterizaba.
No obstante, noto como su rostro mostraba un poco de cansancio e intranquilidad, lo que provoco que más de una pregunta se apoderara de sus pensamientos; "¿Acaso el Señor Darcy también tenía razones por la cuales no podía dormir por las noches?, ¿Qué había pasado entre él y si tía durante su estancia en Kent?", y sobre todo se preguntó si las acusaciones del Teniente Wickham hacia su prometido eran ciertas.
― Señor Darcy, es una alegría tenerlo de vuelta en Hertfordshire ―la dulce voz de Jane finalmente rompió con el silencio entre ellos, provocando que Lizzie se diera cuenta de su evidente embelesamiento hacia él.
― Señorita Bennet, es un placer para mi estar aquí de nuevo ―él la saludo con un movimiento de cabeza, sin apartar la mirada de su prometida, volviendo a sonreír antes de girar hacia atrás― permíteme presentarles a ambas a mi hermana menor, la Señorita Georgiana Darcy.
― ¿Su hermana? ―Lizzie se susurró a sí misma, percatándose de la presencia de la joven que se encontraba detrás de su prometido. Recordando como en más de una ocasión el Señor Darcy le había hablado sobre su hermana menor.
― Es un gusto para mí conocerlas ―la joven Darcy mostro una sonrisa serena durante su presentación, justo antes de que un gesto de timidez invadiera por completo su rostro― mi hermano no para de hablar sobre usted Señorita Elizabeth, él me dijo que era una de las damas más bellas e inteligentes que ha conocido.
Lizzie le dedico a la joven una mirada curiosa al escuchar sus palabras. No sabía que aspecto tendrían las Señoritas de la alta sociedad en el norte del país, sin embargo, no podía imaginarse que ninguna de ellas fuera tan adorable y encantadora como Georgiana. Tenía una cabellera rubia a diferencia de su hermano mayor, pero ambos poseían los mismos ojos azules.
― El gusto es todo mío. Aunque creo que su hermano a sobreestimado mi belleza y mis habilidades en más de una ocasión.
― Pero mi hermano nunca miente ―le refuto Georgiana con cierta consternación, dedicándole una mirada de confusión a su hermano, el cual solo se limitó a moverse incomodo en su lugar.
― Yo nunca implicaría que él lo hiciera ―le declaró Lizzie con toque de diversión en su voz, sintiendo como una nueva sonrisa aparecía en sus labios― creo que su opinión está fuertemente influenciada por otras cuestiones que enturbian la claridad de su visión hacia mí.
Luego de algunos segundos, la expresión en el rostro de Georgiana paso de la incredulidad a una amplia sonrisa cuando finalmente comprendió a lo que Elizabeth se refería.
― El Señor Bingley no nos informó de su llegada, Señor Darcy ―la voz serena de Jane termino nuevamente con el silencio que se había surgido entre ellos.
― Acabamos de llegar a Hertfordshire ―le informo él instantes después, agradeciéndole con una mirada a su futura cuñada por el cambio de conversación― no hemos pasado a Netherfield aun, mi hermana quería comprar un regalo y entregárselo a Elizabeth al conocerla.
― Es muy amable de su parte, pero no es necesario regalarme algo ―le explico Lizzie gratamente sorprendida.
Georgiana se sonrojo un poco y dijo con cierta determinación― Me encantaría hacerlo, ahora que será mi hermana y se unirá a nuestra familia, es lo menos que puedo hacer.
― Entonces yo también estaré encantada en buscar algo para ti ―agrego Lizzie agradecida, ya que al parecer, la Señorita Georgiana sería una hermana maravillosa para ella en el futuro.
― Señorita Darcy, sería un placer para mí mostrarle algunas de las tiendas la plaza de Meryton antes de irnos, así podrá encontrar el regalo que está buscando y yo podría ayudarle a escogerlo ―Jane se dirigió a Georgiana después de unos segundos, sabiendo que su hermana agradecería tener un par de minutos a solas con su prometido antes de volver a Longbourn.
― ¿Puedo ir hermano? ―le cuestiono Georgiana visiblemente entusiasmada por la idea, luego agrego con un poco más de calma― prometo que no tardaremos.
― No veo por qué no.
Una sonrisa fugaz apareció en el rostro de la joven Darcy ante la respuesta de su hermano, girándose hacia Jane para empezar con el pequeño recorrido por el pueblo.
― Sé que un prometido ejemplar le hubiera mandado a su novia al menos una carta durante su ausencia ―le comento finalmente él con una media sonrisa en los labios, girando hacia Elizabeth cuando su hermana se adentró entre la gente junto con la Señorita Jane, agradecido por la intimidad que le proporcionaba el lugar donde ambos se encontraban― y realmente me siento fatal por no haberlo hecho durante estas últimas semanas.
― Sé que es un hombre ocupado, Señor Darcy. Aunque una simple carta con un par de cuartillas en ella hubiera sido suficiente para mí.
Él la observo con una ceja levemente levantada, dedicándole una sonrisa nerviosa mientras se pasaba una mano por el cabello.
― Comprendo que estés molesta conmigo Elizabeth, y te prometo que te lo recompensare. Sin embargo, durante las últimas semanas he tenido miedo… aún tengo miedo de que pudieras cambiar de opinión en cualquier momento ―le soltó finalmente él, provocando que su prometida lo observara confundida– eres la única mujer que me ha conquistado en todos los sentidos ―volvió a hacer una corta pausa, dejando salir un leve bufido de entre los labios, como si se burlara de él mismo por sus anteriores palabras― a lo mejor es que después de haberte conocido no he prestado la atención necesaria a las demás jóvenes a mi alrededor, o quizás es que no son las indicadas para mí. Aunque eso no importa ahora. Soy consciente que solo te quiero a ti. Y eso me aterra, Elizabeth. He pasado en vela varias noches pensando que algún día te echaras atrás, y me solicitaras cancelar nuestro compromiso.
Lizzie tardo un par de segundos en comprender cada una de sus palabras, aun sorprendida por la repentina declaración de su prometido. Descubriendo que, de pronto, todo el tiempo de su ausencia tenían un color distinto para ella.
De cierta forma entendía la sensación que tenía el Señor Darcy; ella sentía que todo lo que le había pasado desde aquel baile público en Meryton era demasiado bueno como para ser verdad. No podía confiar solamente en su buena suerte, ya que sin saberlo, ella misma temía a diario de que todo lo que había pasado no fuera cierto.
― Yo… ―dijo Elizabeth con cierta timidez, sin embargo su voz adquirió un poco de seguridad― no creo que pueda suceder. Al contrario, yo temo que algún día te des cuenta que no soy lo suficientemente buena para ti.
― Debo confesarte, mi querida Elizabeth, que eres perfecta para mí.
Él hizo una pausa, reorganizando sus ideas en su cabeza antes de seguir hablando.
― Quiero que te tomes el tiempo que sea necesario. Que te sientas perfectamente cómoda con lo nuestro. Todo lo que necesites, todos lo que quieras… Tu solo tienes que pedírmelo, y yo haré todo lo que pueda para cumplirlo.
― Eso no es junto, Señor ―le declaro ella, provocando que las cejas de su prometido subieran con curiosidad al escucharla― ¿Y qué hay de mí?, No es justo que yo no le nada a cambio.
Él la miro con un gesto divertido durante unos segundos, fingiendo que se lo pensaba.
― Solo quédate conmigo. Prométeme que siempre serás mía.
Lizzie lo observo dubitativamente por un instante, hasta que su miraba se tornó mucho más risueña. Entendiendo que él la amaba como ella siempre lo habría querido.
― Me pide algo tan sencillo que es imposible no prometérselo. Te lo prometo, te prometo que siempre me quedarme contigo.
Ninguno de los dos dijo nada otra vez, aunque ella pudo sentir como él movió su mano hasta que sus dedos se envolvieron alrededor de la suya y luego sonrió sutilmente.
Elizabeth no sonrió hacia él, no del todo, solo se limitó a aumentar la fuerza de su agarre cerrando aún más su mano contra la suya. Mientras que ambos esperando a que Jane y Georgiana regresaran para emprender el camino hacia Longbourn.
Lizzie no pudo recordar la última vez que se sintió tan relajada en compañía de alguien. Sabía que tenían que hablar tarde o temprano, pero por ahora, solo necesitaba estar a su lado.
Ella simplemente necesitaba amarlo a él.
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Hola, yo otra vez de regreso. Esta vez tengo que reconocer que me tarde en actualizar porque después de salir de vacaciones me puse a leer los libros que tenía pendientes desde el verano, además de que a veces me pierdo en otros Fandoms de esta página (al igual que muchas de por aquí, me encantan leer Fics de mis personajes favoritos); solo espero que este capítulo fuera de su agrado.
Ahora, creo que he estado dejando a un lado a varios personajes de la historia, los cuales estarán apareciendo o reapareciendo durante los siguientes capítulos, entre ellos a nuestro "querido" Teniente Wickham, y a Georgiana Darcy. Así que esperen más de ellos pronto ;)
Y como es mi costumbre, quiero agradecer a los que leen mi historia y la agregan a sus favorite y/o follow: Cassian RenMei, Lilian388, in love with darcy, Juddg, NinaIriSemper y m. ibag861.
Y a las personas que me dedican un poco más de su tiempo y me dejan un review, muchas gracias por su comentario en el capítulo anterior:
Cullen-21-gladys: Muchas gracias por seguir comentando :D. Como vez, una de mis parejas favoritas no oficiales es la de Coronel y Kitty, así que espera algo de ellos en el futuro. Y con respecto a la boda, creo que aún tenemos que esperar un par de capítulos ;). Te mando un fuerte abrazo.
Jgygjh (anónimo): Gracias por animarte a dejar un comentario, aunque sea solo un par de palabras me da gusto saber que hay personas que le gusta la historia. Te mando un fuerte abrazo hasta donde te encuentres.
Imaginandohistorias: Es una alegría tener noticias tuyas nuevamente :D. Y sí, yo también tiendo a perderme durante algún tiempo, sin embargo siempre termino regresando. Y concuerdo contigo, Darcy debió al menos tomarse una taza de té antes de partir de Kent XD. Espero tenerte de vuelta por aquí pronto, te mando un fuerte abrazo.
Molita: No te preocupes tardar en leer los capítulos, ya que no me puedo quejar, debido a que yo tardo en actualizar XD. El Coronel Fitzwilliam es uno de mis personajes favoritos y si puedo introducirlo de vez en cuando en la historia (y darle un pequeño romance con Kitty XD), lo hare. Espero que la historia te sigue gustando como hasta ahora, te mando un fuerte abrazo de oso ;)
Ana Suarez: Gracias a ti por seguir comentando en cada capítulo :). Tal parece que Lady Catherine dejara de interponerse entre Mr. Darcy y Lizzy, aunque no prometo que no vaya aparecer otra vez en la historia XD. Espero que este capítulo fuera de tu agrado, como veras voy a empezar a introducir otros personajes que le darán un giro a la historia. Te mando un fuerte abrazo a ti también :D
Y sin nada más que decir, me despido.
¡Saludos!
Atte. Elizabeth Mustang
