…
-0-
-Quédate Conmigo-
Summary: Elizabeth Bennet trata de ayudar a su hermana de escapar de su compromiso con su pretensioso primo. Sin embargo, ¿acaso una mujer sin dinero puede elegir con quien casarse en pleno siglo XIX?... ¿y si durante su plan, consigue la ayuda de un singular cómplice?
Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Prejuicio no me pertenecen, solo hago esta historia con fines de entretenimiento.
-0-
-Capítulo 17. Encendiendo Mis Sentidos-
Una seductora risa se escabullo hasta sus oídos, provocando que sus ojos instintivamente la buscaran por la habitación.
Ahí estaba ella, alzando una de sus provocativas cejas mientras hablaba con alguien más y fingía ignorarlo. Seduciéndolo misteriosamente con aquel brillo que aparecía en sus ojos cada vez que sonreía. Él había permanecido frente de ella todo este tiempo, sintiendo como su piel se erizaba al instante cada vez que escuchaba su risa. Consciente de que, cuando la miraba, tenía que acordarse de respirar, ya que su aliento tenía la tendencia de ser atrapado y retenido por aquellos bellos ojos cafés.
Y ella lo sabía. No importaba que tan descaradamente él intentara esconder sus emociones por su cercanía, podía percibir como se había creado una conexión casi instantánea entre ellos; compartiendo figases miradas y cómplices sonrisas, comunicándose sin palabras mientras que los demás en la habitación lo ignoraban.
― Señor Darcy, ¿se encuentra usted bien? ―una voz masculina lo regreso a la realidad, percatándose de que se había quedado callado en medio de una conversación, permaneciendo inmóvil en su asiento completamente fascinado sin poder decir ni una sola palabra, estudiando cuidadosamente cada uno de sus movimientos mientras ella hablaba con su hermana.
Él volvió a mirarla, observando esta vez como aquellos ojos cafés parpadean con indiferencia al mirarlo, con una expresión llena de sencillez y picardía, mientras que otra sonrisa aparecía en sus labios, burlándose claramente de él.
― Perfectamente ―Darcy respondió con un gesto risueño en su rostro, posando la vista de nuevo en el Señor Bennet, quien se encontraba sentado justo a su lado.
Él y Georgiana habían acompañado a Elizabeth y a su hermana Jane de regreso a Longbourn después de su inesperado encuentro en el pueblo de Meryton. Topándose con la afortunada noticia de que las demás mujeres Bennet se encontraban visitando a la familia Lucas en estos momentos, siendo el Señor Bennet el único presente en la residencia a la hora de su llegada.
Y ahora, los cinco se encontraban tranquilamente tomando el té en la pequeña sala de estar, y aunque Fitzwilliam y Elizabeth habían hablado poco desde su llegada a la finca, ella no había evitado su mirada; lo que provocaba en él una cierta curiosidad por su inusual actitud. Ya que Elizabeth, al contrario de lo que había esperado, no había tratado de atraer su atención durante la última media hora, centrándose por completo en conocer mejor a Georgiana; sin embargo, de vez en cuando ella posaba sus ojos en él con una expresión que Fitzwilliam simplemente no podía interpretar.
― Seguramente estará cansado por el viaje, ha sido un largo camino desde su finca en Derbyshire ―le comento el Señor Bennet luego de un par de segundos, con un claro toque de indagación en voz― quizás usted y la Señorita Darcy quieran llegar lo más pronto posible a Netherfield y descansar un poco.
Ante las palabras del padre de Elizabeth, Darcy observo con duda a su hermana, esperando una respuesta a su silenciosa pregunta.
― No ha sido un viaje tan largo ―replicó Georgiana segundos después, reclamando la atención de todos en la habitación― además, la he pasado muy bien en compañía de las Señoritas Bennet.
― Entonces no será ningún inconveniente que se queden un poco más, Señor Darcy. Al menos hasta que mi madre y mis hermanas regresen ―le solicito Elizabeth atrayendo su atención, provocándolo a mirarla nuevamente, mientras ella le dedicaba esa sonrisa que incitaba por completo cada uno de sus sentidos.
Fitzwilliam le brindo una mirada risueña por sus palabras, sabiendo perfectamente que para él, era muy difícil decirle que no a ella.
― Así es Señorita Elizabeth, no será ningún inconveniente quedarnos unos minutos más ―le confirmo él, atreviéndose a contemplar la cara de su prometida en el proceso, conteniendo el impulso de regresarle la misma radiante sonrisa ante todos en la habitación― además, mi hermana quiere hacerles una invitación a ambas antes de retirarnos.
Georgiana frunció el ceño con cierta exaltación al escucharlo, tomándose unos segundos para controlar su respiración mientras todos se volvían hacia ella para escucharla.
― Es cierto… Señorita Jane, Señorita Elizabeth… ―la joven Darcy espero un momento, buscando en su hermano una mirada de apoyo antes de continuar― Fitzwilliam y yo nos sentiremos muy honrados si ustedes aceptaran viajar con nosotros a Londres la siguiente semana. Seguramente podrán encontrar todo lo necesario para la boda en la capital y nosotros estaremos encantados de recibirnos en nuestra casa.
Su hermana termino de hablar con una mirada esperanzadora, aguardando una respuesta positiva de ambas jóvenes a su invitación.
― El Señor Bingley no me ha dicho nada sobre un viaje a Londres antes de la fecha de boda ―comento Jane con voz cálida, sin poder ocultar el gesto de indecisión que apareció en su rostro.
― Tanto el Señor Bingley como la Señorita Caroline estaban esperando mi regreso para hacerle la misma invitación, así que no tiene nada de qué preocuparse Señorita Bennet ―le explico Darcy al ver la expresión de duda en la cara de la joven, intentando aliviar su preocupación por el tema.
― Lo más seguro es que tu madre este más que complacida por la idea, querida Jane ―dijo el Señor Bennet dirigiéndose a su hija mayor, sacudiendo ligeramente la cabeza antes de continuar― no obstante, será mucho más cómodo para todos que tú y Lizzie se queden con sus tíos durante su estancia en Londres.
― Mi padre tiene razón, sin embargo Señorita Darcy aún podemos viajar hasta la capital y recorrer las tiendas juntas ―Elizabeth le comento a Georgiana con una voz afable, tratando de animarla.
― Eso sería maravilloso Señorita Elizabeth ―exclamo rápidamente la joven ante su idea, con una clara expresión de alegría en su rostro.
Fitzwilliam sonrió levemente al ver a Georgiana tan feliz, pudiendo percibir como la tensión y el nerviosismo de su hermana se iban evaporando a medida que Elizabeth empezaba a demostrar un claro interés y cariño por ella. Al parecer, no se había equivocado en pensar que Elizabeth podría llegar a influir de manera positiva en su hermana. Ahora, solo anhelaba que llegara el día en que las dos mujeres de su vida se encontraran junto a él en Pemberley.
― Bien, creo que es el momento de retirarme. Hay algunos asuntos pendientes que he dejado sin terminar esta mañana ―comento el Señor Bennet luego de observar detenidamente su reloj de bolsillo, dejando su taza sobre la mesa antes de abandonar su asiento y dirigirse hacia sus invitados― se encuentra en su casa Señor Darcy. Señorita Darcy, fue todo un placer conocerla, con su permiso.
Una vez que el Señor Bennet se marchó de la sala de estar, Fitzwilliam miro a Elizabeth con extrañeza, sorprendido de que el anfitrión abandonara de forma tan inusual a sus invitados. Sin embargo, ella solo le dedico una expresión divertida, encogiéndose los hombros desinteresadamente antes de hablar.
― Señor Darcy, espero que la plática entre mujeres no sea de todo aburrida para usted y decida reunirse con nosotras al otro lado de la habitación. A no ser que prefiera tomar su té a solas ―Elizabeth le sonrío abiertamente mirándolo a la cara, provocando que sus hermosos ojos resaltaran por completo ante a él.
― En absoluto, créame que desde pequeño he pasado horas enteras escuchando las entretenidas y deleitantes pláticas de mis tías ―le comento Fitzwilliam con ironía, incitando que otra traviesa sonrisa apareciera en los labios de su prometida.
"!Por Dios!, ¿Acaso ella no está consciente de lo turbado que siempre lo deja aquella sonrisa?" se preguntó él mentalmente, aguardando unos segundos para controlar cada uno de sus sentidos antes de dejar su silla y dirigirse al otro lado de la sala, tomando asiento justo a su lado.
Por suerte para él, no paso mucho tiempo antes de que tuviera la satisfacción de asumir el papel de observador en medio de la plática entre las tres damas, teniendo que asentir en un par de ocasiones ante las preguntas de su hermana. Sin embargo, luego de algunos minutos, sintió como Elizabeth apretó suevamente su mano contra la suya, provocando que Fitzwilliam la observara con curiosidad.
Ella no había dejado la conversación en ningún momento, por lo que su rostro seguía volteado hacia el otro lado, sin mirarlo completamente, mientras que un encantador rubor empezaba a aparecer en sus mejillas.
Ella lo había hecho otra vez, le había robado el aliento de la manera más deleitante posible.
Él podía sentir perfectamente el calor de su cuerpo a través de la zona en la que sus dedos estaban envueltos alrededor de su muñeca. No importaba cuantas capas de ropa pudiera estar usando ella en estos momentos, él era capaz de sentirlo, reconociendo que le encanta la sensación de calor de su piel suave contra la suya.
Luego de unos segundos, todos sus sentidos seguían enfocados en la unión entre ellos, tratando de descifrar que significaba su atrevida acción; hasta que en una intrépida idea surco por su mente, provocando que se inclinara de manera instintiva hacia ella.
― De todas las cosas que he hecho en mi vida… ―le susurro suevamente en el oído, manteniendo una distancia prudente entre ambos antes de continuar― creo que empezar a amarte es lo mejor que hecho hasta ahora.
La reacción de Elizabeth ante su temeraria afirmación fue tal como él lo había deseado. Ella había abierto los ojos con evidente sorpresa, mientras que otro encantador rubor se apoderara de sus mejillas; y él tuvo que admitir que la vista que ahora tenía de ella era mucho más gratificante de lo que había esperado obtener.
No obstante, sus reflexiones fueron bruscamente interrumpidas cuando una voz aguda invadió por completo la habitación.
― ¡Lizzie, Jane, tienen que enterarse de esto! ―desde lo que parecía ser la entrada posterior de la residencia, pudo escuchar la característica voz de la Señora Bennet, acompañada de un par de risitas bulliciosas.
Enarcado significativamente una ceja, Darcy necesito hacer uso de todo su autodominio para reprimir un gesto de aprensión ante la escandalosa llegada de la Señora Bennet y el resto de sus hijas. Observando como en la cara de Elizabeth aparecía una expresión de inquietud mezclada con mortificación, visiblemente avergonzada por el comportamiento poco educado de su madre.
― El regimiento del Coronel Forster ha sido reubicado a Brighton ―luego de unos instantes, la voz de la Señora Bennet procedente del pasillo volvió a invadir el lugar, mientras que varios pasos apresurados se dirigían hacia ellos― todos se han ido ayer por la tarde, hasta el agradable Teniente Wickham y su amigo el oficial Denny han partido ya. Es toda una desgracia, justo cuando en Hertfordshire comenzaba a pasar algo de entretenido…
Darcy miro con cierta irritación a la mujer que acaba de cruzar la entrada, la cual lo vio con un claro gesto de estupefacción al encontrarlo en su salón.
― Oh Señor Darcy, no sabía que había regresado de su viaje.
Toda la habitación se quedó nuevamente en silencio tras la intromisión de la Señora Bennet.
Fitzwilliam volvió a observar a Elizabeth, quien se había quedado inmóvil al igual que él al escuchar el nombre de Wickham. Sintiendo como la sangre empezaba a hervirle de rabia al descubrir que algo había pasado entre ellos dos.
-0-
¡Hola a todos!. Yo de nuevo por aquí. Antes de que se me olvide, quiero desearles un feliz año atrasado a todos lo que leen la historia.
Espero que todavía alguien sigua este Fic, aun y con los largos periodos que tardo en actualizar. Más que inspiración lo que me falta es tiempo para seguir escribiendo, así que espero que este capítulo fuera de su agrado.
Quiero agradecer a todos lo que han puesto esta historia en sus favorite y/o follow desde el capítulo anterior: Lilian388, Traveler of The Time, edna viibritannia, luga, Inkdestiny, lyfm, erika grey y rebeca-cartas: muchas gracias por leer,espero que no se me haya olvidado nadie.
Y a los que muy amablemente se tomaron algunos segundos de su tiempo y me dejaron un comentario, les agradezco el apoyo :D, sus palabras siempre me animan a continuar:
Molita: Gracias por siempre estar pendiente de la historia. Y si, la verdad me dan ganas de incluir un pequeño romance entre el Coronel Fitzwilliam y Kitty, aunque por ahora estoy centrándome solamente en Darcy y Lizzie. Gracias por el caluroso abrazo de oso, ahorita con este frio y la nieve sí que lo necesito, te mando uno a ti también ;).
Cullen-21-gladys: Gracias de nueva cuenta por comentar :D. Como veras ahora es Wickham que viene a traer problemas, aunque creo que la plática entre Darcy y Lizzie sobre este odioso individuo tendrá que ser para el siguiente capítulo. Espero que te sigua gustando la historia, te mando un fuerte abrazo.
Traveler of The Time: ¡Hola!, te agradezco enormemente por dejar tu comentario. Se que hay muchos que leen la historia, pero se siente bien que te digan que es lo que les gusta de ella. Me alegra que te esté gustando la trama y el Mr. Darcy de esta historia. Te mando un fuerte abrazo hasta donde te encuentres :D
Erika grey: ¡Hola Erika!, gracias por tomarte la molestia de comentar, me da gusto saber que disfrutaste leyendo la historia, créeme que a mí me encanta escribirla, aunque a veces no tengo tanto tiempo como quisiera. Espero que este capítulo fuera también de tu agrado, te mando un fuerte abrazo hasta Colombia.
Sin nada más que decir, me despido.
¡Saludos!
Atte. Elizabeth Mustang
