Pronto llego el tiempo de la pelea la cual encendió los corazones de los romanos durante la batalla Espartaco buscaba la mirada de Aine y Mira quienes eran las encargadas de abrir la reja
Mientras Aine atendía a los invitados como una cortesía por ser su último día en la ludus se acercó a Mira
-Ashur le dio una porquería a Crixus él tiene que perder cuando veas que comienza a perder poder será la señal iras a abrir la reja
-domina lo notara
-no lo hará yo haré una escena los distraeré estas lista
Mira asintió nerviosa vieron a Crixus caer y Aine solo le sonrió en eso se hizo con un jarrón y se lo tiro encima a Ilithia
-esclava inútil este era un vestido más costoso que tu vida
-es solo un vestido Ilithia
-eso lo dice la esposa de un lanista sin clase – siseo molesta la romana mientras tiraba del brazo a Aine haciéndole daño a lo cual esta solo se dejó hacer
-Ilithia vas a soltar a mi esclava ahora
-pero es una esclava
-si pero es mía –le reclamo Numerius seguro
Mientras los romanos discutían no notaron a Crixus ayudar a saltar hacía ellos a Espartaco y así comenzó el baño de sangre Aine entre la confusión fue separada de Numerius mejor así no quería tener que matarlo después de todo no a él no lo quería era verdad pero no deseaba su muerte ya no, quería la de Ilithia y la de Lucrecia desenfundo su daga y se dispuso a ayudar a matar romanos a Espartaco se topó con Ashur en primer lugar quien la miró con burla
-interesante plan niñita esta vez no te ayudaran sabrás lo que es la espada de un gladiador-le dijo este que se había hecho con una espada en la confusión mientras huían los invitados
-no necesito ayuda para vencer a un lisiado voy a disfrutar acabándote sirio
Ashur se lanza contra ella pero él estaba fuera de forma y el entrenamiento de Enomau, Crixus Barca y Auctus daba sus frutos en los movimientos de Aine le corto de nuevo en el pecho haciéndolo gritar de dolor
-maldita perra –le grito este desplomándose en el suelo herido-si tanto deseas mi muerte solo hazlo rápido
-o no te equivocas Ashur no quiero tu muerte quiero tu vida como un despojo pobre e inútil incapaz de valerse por sí mismo –le dijo la chica enterrando la daga en la pierna que Crixus le había lastimado en antaño
Ashur la golpeo en el estómago pero la chica se incorporó de inmediato pese al golpe los romanos que quedaban en el balcón no le prestaban atención por pelear contra el tracio
Ashur se incorporó como pudo y miro con odio a Aine
-esto no cambiara nada lo sabes todo lo que he hecho estas paredes las vidas que he arruinado las vidas de tus amigos esos logros le pertenecen al gran Ashur
-exacto y por eso mismo vivirás como un infeliz condenado-dijo esta mientras enterraba su daga con fuerza en el pecho de Ashur atravesándolo de lado a lado y arrojándolo desde el balcón lo vio al caer incorporarse apenas vivo y se sintió satisfecha el tracio la alcanzo en ese momento
-las puertas
-estarán abiertas
-estas lista ave
-más que nunca tracio mátalos a todos
Le dijo Aine quien se había quedado a su lado en el balcón mientras eran rodeados por los guardias romanos
-quédate atrás
-mírame pelear campeón
Espartaco miró con asombro como Aine mataba sin reparo a un guardia haciéndose con su espada y como la batía en contra de sus oponentes con presteza no era un gladiador sin duda pero reconoció en ella una guerrera hábil entrenada sin duda por Crixus y Enomau ya que peleaba parecido a ellos aunque mucho de su éxito se debiera a que los guardias no se esperaban esa ferocidad de una esclava salió de su asombro cuando vio que la espada de uno de ellos la alcazaba en un costado no hiriéndola de gravedad pero si haciéndola sangrar
Escucho el grito de doctore y Segovax cuando la hirieron pero no la vio retroceder ni un poco el dolor parecía encender aún más pasión en ella ya que se movía más rápido
-estas bien
-solo sigue tracio aún quedan muchos romanos vivos –le dijo ella sonriendo
Siguieron avanzando pero se separaron oyeron los gritos de los gladiadores cuando alcanzaron la villa
-está hecho –susurraba feliz la chica mientras seguía matando y dejando a su paso dolor y desolación cada golpe la liberaba más cada golpe la reconfortaba cada golpe era una venganza por todos su muertos por todo su dolor
Alcanzo la villa y los vio en cuanto Crixus la vio corrió hacía ella
-ahora no me arrepiento de haberte entrenado
La chica le sonrió mientras peleaba con ellos como una más de ellos se les unió Segovax quien la cubrió en cada momento mientras luchaban asegurándose que nadie volviese a herirla todo fue un baño de sangre pero solo a Aine le interesaba una presa Lucrecia la vio escabullirse junto con Numerius quien la miraba lleno de dolor
Los siguió cargaría con la muerte del niño en su conciencia de ser necesario
-no detente
-pero Lucrecia
-sabes que no quieres herir al chico ve Crixus
Segovax la detuvo Aine lo miró con resentimiento pero no se lo discutió continuaron masacrando romanos sin reparo terminando el trabajo Aine se rencontró con Crixus
-y Segovax – le pregunto al ver su estado lleno de sangre afortunadamente al parecer no de ella
-se quedó terminando a los soldados donde esta Espartaco y Mira
-de ella no sé nada Espartaco buscaba a dominus
De pronto escucharon un susurro
-Quintus, Quintus
Crixus se aproximó a Lucrecia cerrándole la salida
-tenía razón domina aún quedan asuntos pendientes entre usted y yo donde esta Naevia
-sácame con dominus de la villa y te lo diré
-yo no le creo
-y haces bien no te dirá donde mando a Naevia la ruta que siguió preferiría arrancarse la lengua a decírtelo
-Aine porque, yo te quería
-curiosa muy curiosa forma de demostrar afecto tienen los romanos
-te dimos todo
La chica miro a su domina sonriendo irónicamente mientras la apuntaba con la espada
-Crixus nuestro hijo –se giró suplicante Lucrecia hacía el galo
-prefiero verlo muerto que alimentándose de su pecho –le dijo este mientras le atravesaba el vientre con la espada sin embargo para Aine ese dolor no era suficiente se acercó con la espada en mano al rostro de Lucrecia
-esto es por Naevia –le susurro mientras con la espada atravesaba su rostro de la comisura del ojo al labio
Aine salió y encontró a su paso por toda la villa los destrozos y olor a muerte no se arrepentía pero si lo hizo de lo que vio, encontró a Aurelia matando a Numerius lo vio convulsionar y se acercó a él mientras Espartaco trataba de calmar a la mujer de Barro, tomo al chico en sus brazos y lo acuno en sus últimos momentos este solo la miró con el dolor en sus ojos
-porque –alcanzo a susurrar con su pocas fuerzas
-porque no somos juguetes ni propiedades, ustedes solos escogieron este destino naciste como romano nosotros no nacimos para ser sus esclavos
-yo te
-shhhh descansa Numerius eres la única muerte que lamentare de los romanos este día duerme ahora y alcanza la paz en el sueño eterno –el chico la miró suplicante
-solo un beso tu ultimo regalo para mí, mi ave –dijo el chico tosiendo sangre Aine no tuvo corazón para negárselo sentía la mirada de Enomau y el tracio en ella pero no le importo se inclinó y beso al romano con ternura y este expiro después de eso mientras ella rompía en llanto
-Aine – se acercó a ella Enomau
-estoy bien revisemos a nuestros propios muertos –dijo la chica dejando el cuerpo de Numerius en el piso con cuidado
Siguió a Espartaco a donde estaba Quintus y lo vio luchar con él se colocó junto a Segovax quien estaba bien, herido si pero bien la recibió en un abrazo al verla llorando después de que Espartaco reclamara la vida de Quintus
-he hecho esto porque es lo justo hemos vivido y perdido amigos, hermanos, madres, padres, amantes al capricho de los amos por muchas décadas no permitiré eso no volveré a ver que un hermano muere solamente por mero deporte, no veré un corazón arrancado o el aliento de ninguno de nosotros expirar por mero capricho por ninguna causa sé que no todos estaban de acuerdo con esto pero está hecho sus vidas les pertenecen ahora hagan con ellas lo que quieran huyan vivan o únanse a nosotros y haremos que Roma tiemble
El grito de los gladiadores y algunos esclavos resonó se habían perdido vidas si pero habían sido cobradas otras eran libres y ahora es cuando los verdaderos problemas empezaban
