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-Quédate Conmigo-

Summary: Elizabeth Bennet trata de ayudar a su hermana de escapar de su compromiso con su pretensioso primo. Sin embargo, ¿acaso una mujer sin dinero puede elegir con quien casarse en pleno siglo XIX?... ¿y si durante su plan, consigue la ayuda de un singular cómplice?

Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Prejuicio no me pertenecen, solo hago esta historia con fines de entretenimiento.


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- Capítulo 21. Tan Enamorada -

Finalmente ella despertó, mientras que sus ojos poco a poco se acostumbran a la luz que comenzaba a filtrarse por la habitación.

Por instinto, su mano se movió suavemente a través de las sabanas, buscándolo a tientas, como lo había hecho todas las mañanas desde hace dos meses.

Entre ellos se había creado un agradable ritual desde el día de su matrimonio, despertándose siempre uno al lado del otro; quedándose ambos en la cama hasta tarde entre un constante intercambio de besos, caricias y abrazos.

No obstante, esta vez el otro lado de la cama se encontraba vacío, por lo que ella lentamente retiro su cabeza de la almohada, extrañada de que él no la hubiera despertado con un tierno beso en los labios.

― Fitzwilliam ―Elizabeth lo llamo en voz alta, buscándolo con la mirada por toda la habitación parcialmente iluminada.

Sin embargo, él no estaba ahí, lo que causo que un sentimiento de confusión la invadiera por algunos segundos.

"El duelo," aquellas palabras resonaron en su mente aun adormecida, provocando que los recuerdos de la noche anterior volvieran dolorosamente de nuevo a su memoria; ocasionando que todo se derrumbara dentro de ella por segunda ocasión.

Al instante, el medio y la angustia se apodero por completo de Elizabeth, mientras que buscaba inútilmente algún indicio de él; alguna señal que le constatara que Fitzwilliam estaba a salvo y que se había quedado a su lado como ella se lo había pedido.

Después de algunos minutos, Elizabeth se esforzó para concentrarse y salir finalmente de la cama, colocándose solo un par de zapatillas antes de abandonar la alcoba con rumbo al piso inferior.

Sintiendo como, por cada escalón que descendía, aparecía una nueva ola de nervios en su estómago; manteniendo una pequeña esperanza en su mente de poder escuchar su voz al final de las escaleras.

― Buenos días Lizzie.

Para su decepción, fue la alegre y despreocupada voz de Georgiana quien le dio la bienvenida cuando llego al pasillo principal de la residencia.

― ¿Has visto a Fitzwilliam esta mañana? ―Elizabeth rápidamente le pregunto al verla, tratando de disimular la evidente angustia que delataba su voz al hablar.

No quería alarmar a Georgiana con malas noticias sobre su hermano, no al menos hasta saber lo que realmente había pasado con él.

La joven Darcy la miro extrañada por su pregunta, haciendo una pequeña pausa antes de contestar― No lo he visto esta mañana, pensé que mi hermano seguía contigo en su alcoba. ¿Paso algo anoche de lo cual no me he enterado?

― Necesito encontrarlo antes de que…

Elizabeth se detuvo antes de poder terminar su oración, sin querer imaginar lo que posiblemente le había pasado a su marido si el duelo contra el Teniente Wickham ya hubiera ocurrido.

― ¿Te sientes bien Lizzie?, te vez algo pálida.

― Yo… no lo sé.

Tras su respuesta, inconscientemente sus ojos se llenaron de lágrimas; sin poder contener por más tiempo el desconsuelo y la angustia que se acumulaba adentro de ella.

No obstante, un toque de esperanza surgió en Elizabeth cuando segundos después escucho como la puerta se abría detrás de ella; posando rápidamente su atención en la entrada principal con la ilusión de ver a Fitzwilliam sano y salvo.

Siendo el rostro casado y turbado de Richard lo que distinguió primero, antes de que su mirada finalmente se cruzara con la de su marido.

― No… ―fue el leve susurro que escapo de Elizabeth cuando finalmente pudo verlo.

Fitzwilliam estaba débilmente de piel en el umbral de la puerta ayudado por Richard, mientras que su traje negro estaba manchado con tanta sangre que Elizabeth simplemente no pudo distinguir de donde provenía.

Luego de algunos segundos paralizada por el desconcierto, ella se apresuró hacia la puerta, derrumbándose en los brazos de su marido, aferrándose fuertemente a él; sin importarle que su vestido se impregnara de su sangre al abrazarlo. Pudiendo sentir como el cuerpo de él lentamente iba perdiendo esa calidez que a ella tanto le encantaba.

Darcy la tomo con debilidad, envolviendo sus brazos alrededor de su cuerpo, presionando suavemente su cabeza sobre su pecho.

― Tranquila cariño, ya estoy en casa ―él le murmuro débilmente intentando tranquilizarla, tratando de detener el llanto de ella mientras acariciaba dulcemente su cabello; sin poder ocultar la evidente expresión de dolor en su rostro que delataba la gravedad de su herida.

Elizabeth permaneció a su lado en silencio, olvidándose por algunos instantes de la angustia que sentía mientras que se hundía en sus brazos; evitando pensar en el hecho de que él se encontraba gravemente herido, y que posiblemente estaba muriendo mientras lo abraza.

― ¿Que paso?, ¿Porque Fitzwilliam está herido? ―fue Georgiana quien se atrevió a romper el silencio luego de algunos segundos, mientras que el pánico se apodera de su mirada al observar la delicada condición de su hermano mayor.

― Wickham le disparo ―Richard contesto con una expresión abatida, haciendo una pequeña pausa para reformular su respuesta― ambos salieron gravemente heridos durante el duelo, es un milagro que sigan aún con vida.

― No lo entiendo, ¿porque mi hermano tendría un duelo con el Teniente Wickham?

― No tenemos tiempo para más explicaciones querida prima, hay que llevarlo a su habitación antes de que pierda mas sangre, el medico ya está en camino y no tardará en llegar.

― Iré por la Señora Wilson y por algunas sabanas limpias.

Fueron las últimas palabras de Georgiana antes de desaparecer por el pasillo que conducía a la cocina, mientras que Elizabeth y Richard poco a poco llevaron a Fitzwilliam al segundo piso; acostándolo cuidadosamente en la cama cuando finalmente llegaron a la alcoba principal.

― Te pondrás bien, ―le aseguro Elizabeth cuando ambos se quedaron solos en la habitación, limpiándole el sudor de la frente que se había formado por el esfuerzo de subir las escaleras con una grave herida en el pecho― me quedare contigo todo el tiempo que sea necesario.

Fitzwilliam la miro desorientado por algunos segundos, asintiendo levemente con la cabeza mientras que una expresión de dolor invadía nuevamente su rostro.

― ¿Por qué lo hiciste? Podríamos haber ayudado a mi hermana de otra manera. Cualquier otra cosa era mejor antes de que algo malo te pasara ―ella le cuestiono con lágrimas en los ojos, sintiendo como su preocupación poco a poco se tornaba en frustración al no poder ayudarlo. Apretando suavemente su mano contra la suya para asegurarse de que él estaba aquí, y que no se iría de nuevo de su lado.

Y ante su impotencia, Elizabeth quiso llorar de desesperación por la idea de perderlo, deseando derramar todas sus lágrimas por él. Sin embargo, se esforzó para no hacerlo, sabiendo que tenía que ser fuerte por Fitzwilliam en estos momentos.

― Prometí protegerte y honrarte por el resto de mi vida ―él le respondió dedicándole una débil sonrisa, mientras que su voz se apagaba lentamente con cada palabra que decía.

― Creo que nunca te he dicho lo hermosa que te ves cuando despiertas a mi lado cada mañana, ―le declaro él luego de algunos segundos en silencio, frotando suavemente su mano para sentir el calor de su piel― o la manera en la que tu cautivante mirada me hechizo por completo desde el día en que te conocí. Estoy seguro que nunca me cansaré de decirte lo mucho que estoy enamorado de ti, Elizabeth Darcy.

― ¿Porque me estás diciendo todo esto?

Elizabeth lo miro extrañada, provocando que una tenue sonrisa consiguiera dibujarse en sus labios por sus inesperadas palabras; mientras que sus rizos castaños inapropiadamente invadieron su rostro y las lágrimas inundaron por completo sus ojos, desaliñando su aspecto. Y sin embargo, para él, ella nunca se había visto tan hermosa como hasta ahora.

― Solo quiero que sepas que, para mí, haberme casado contigo fue lo único que hice bien en la vida, ―le confeso él con un ligero susurro― y que haberte conocido es lo mejor que me ha pasado.

Tras escucharlo, Elizabeth sintió como otra tenue sonrisa se apoderará inconscientemente de sus labios. Ella había estado llorando durante todo este tiempo, y no se había dado cuenta de sus lágrimas hasta que él delicadamente limpio una de sus mejillas con su mano.

― Y para mí, haberme enamorado de ti siempre será lo más hermoso que me ha pasado en la vida ―le declaro ella, inclinándose hacia él para depositar un suave beso en su frente.

Elizabeth intuía que no podía explicarle con palabras todo lo que él le hace sentir en estos momentos, pero Fitzwilliam le confirmo con una sola miraba que él lo sabía.

Ella estaba decidida a no dejarlo ir, sin atreverse a mirar hacia otra dirección en caso de que, si lo hacía, él se iría nuevamente de su lado.

Por costumbre, ella deslizo lentamente su mano hacia la de él, rozando con sus dedos la palma fría de su mano, manteniendo el sutil toque entre ambos en todo momento.

Y después de unos instantes, Elizabeth pudo apreciar una de las cosas que tanto amaba de él. Observando como una débil, pero a la vez cautivante sonrisa aparecía en sus labios, mientras que suavemente entrelazo sus dedos alrededor de los de ella, sintiendo como una sensación de calidez invadía poco a poco su cuerpo por la sutil unión entre ambos.

Luego de minutos la puerta detrás de ellos se abrió, mientras que Richard entraba a la habitación acompañado del médico.

― Señora Darcy, necesitamos que abandone la habitación, nosotros nos haremos cargo de su esposo desde ahora.

El miedo invadió nuevamente la mirada de Elizabeth al escuchar las palabras del médico. Sin embargo, ella sabía que tenía que ser fuerte para él, sin importarle lo mucho que le dolía dejarlo solo.

― Te amo ―Elizabeth le declaro con un ligero susurro antes de abandonar la cama, deshaciendo lentamente la unión entre ellos.

Él simplemente la observo alejarse, diciéndole con la mirada que todo iba a estar bien y que también la amaba.

Tan pronto como Elizabeth se instaló a un lado de la puerta, lejos de su marido, la tristeza se apodero por completo de ella.

― Tenemos que salir de la habitación ―Richard le comento en voz baja, presionado su brazo suavemente para obtener su atención.

― No puedo dejarlo solo Richard, él me necesita a su lado ―le aseguro ella, con los ojos llenos de lágrimas. Sintiéndose inútil mientras que lentamente la vida de su marido se esfumaba.

― Lo sé, pero solo estorbaremos si nos quedamos aquí. Además, Georgiana también te necesita en estos momentos.

Fitzwilliam movió levemente su cabeza para contemplarla por ultima vez, ocultado su dolor ante ella con una tenue sonrisa. Y sin que Elizabeth pudiera despegar su mirada de la suya, abandono finalmente la habitación.

Esperando poder tener otra oportunidad de decirle que tan enamorada estaba de él.

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¡Hola a todos!, lamento la demora de este capítulo, tuve unos meses muy ocupados (entre viajes y trabajos de la escuela), además que me paso todo el día haciendo ensayos y escritos en la computadora, lo cual me quita la ganas de escribir. Espero que este capítulo fuera de su agrado, ya saben que el drama no se me da bien (prefiero mil veces más el romance XD).

Y como siempre quiero agradecer a todos aquellos que leen mi historia y la agregan a sus follows y/o favorites: Belsythh, Camila Abreu, Merope89mp, Michiru Ai, Valente R, WaiiytitaPoOp, redeeminglove, PattyQ, sarias 123, maron97, dalx, nuevamente muchas gracias por leer :D

Y todos los que muy amablemente me dedicaron algo de su tiempo y me dejaron un review en el capítulo anterior, muchas gracias por sus palabras, aunque ahora no pude contestar sus comentarios como es debido por falta de tiempo:

: Muchas gracias por tu apoyo, espero que aunque Darcy no llego sano a casa, te gustara este capítulo. Te mando un fuerte abrazo :D

AliasKelly: Thank you for read my story, even when not in your language. I send you a hug.

Molita: Gracias por tu apoyo incondicional, tarde un poco demasiadoen actualizar, así que espero que este capítulo te gustara como los anteriores. Y no se qué es peor, si el calor del trópico o del desierto (donde yo vivo). Te mando un abrazo de oso ;)

Arolin alcanta: Es un gusto para mi volver a leer tus comentarios, ¿y a quien no le encantaría tener hijos con un hombre como él? XD. Te mando un abrazo.

Ga Darcy: Gracias por seguir leyendo :), sé que aún no es final feliz que esperas, pero tal vez pronto lo tendrás. Te mando un fuerte abrazo.

Mariana: Gracias por animarte a comentar, espero que no haya tardado demasiado en actualizar y que la historia te sigua gustando como hasta ahora. Te mando un abrazo :)

JabbitBFR: Me da gusto que esta historia te gustara, puede que a veces me tarde en actualizar, pero tenlo por seguro que siempre estaré por aquí. Te mando un abrazo hasta donde te encuentres :D

Lizzie Darcy Daae: Gracias por seguir comentando, sé que dejar herido a nuestro Mr. Darcy no es lo mejor, pero espero que este capítulo te gustara como los anteriores. Te mando un fuerte abrazo :)

Trini: Gracias por seguir comentando en cada capítulo, la verdad me da curiosidad de lo que dirás cuando llegues a este capítulo. Te mando un abrazo :D

Hadelqui: Muchas gracias por tomarte un poco de tu tiempo para dejarme un review, sé que tardo en actualizar, pero te aseguro que siempre estaré por aquí, espero que este capítulo también fuera de tu agrado. Te mando un fuerte abrazos :)

Sin nada más que decir me despido.

¡Saludos!

Atte. Elizabeth Mustang