Lo primero de todo es disculparme por no actualizar más seguido. Estoy terminando mis prácticas y , además, me fuí al pueblo, preparé dos capítulos (no tengo Intenet allí) y se me rompió el portatil. Hasta que preparé mi nuevo ordenador, le puses los programas, ... Espero que me perdonéis. Intentaré subir más seguido lo prometo.
Bueno, aquí esta el capítul. ¡ Disfrutarlo !
Capitulo 17: El equipo estará formado por...
Fairy tail no me pertenece
POV Tōru Tōru
POV Lucy
Una semana ha pasado desde que el maestro anunció que alguien nos acompañaría, y ese era el plazo que le había dado para elegir los miembros para esta misión. Si hoy no nombraba a los compañeros con los que viajaríamos, Tōru y yo nos iríamos solos. El equipaje estaba preparado, habíamos comprado nuestros billetes hace cinco días y al desconocer el número de miembros totales del equipo, decidimos informale al abuelo la fecha de salida y el lugar de destino para que lo preparara.
El dinero empezó a escasear en nuestro bolsillo y este alquiler resultó ser demasiado para nosotros, incluso con la rebaja que nos hizo la casera al enterarse de que seguía viva. Laxus me había devuelto la mayoría de mis cosas y el resto aún se encontraban en su casa en el bosque al norte de Magnolia. Me sentía mal por usar una de sus habitaciones como almacén pero tenía que encontrar un nuevo hogar y él había insistido, alegando que mis cosas llevaban 6 meses allí, no necesitaba la habitación, y no le molestaba.
Tōru se encontraba caminando de un lado a otro del salón, murmurando cosas en voz tan baja y tan rápido que no lograba entenderle. Esa era su forma para calmarse, le inquietaban quienes iban a acompañarnos y esta era su forma de mostrarlo. La mía era esperar sentada en la respisa de la ventana, alternado la mirada entre el canal del río que se encontraba en frente de la casa y el pequeño reloj situado en la mesa principal de la estancia. Quedaba media hora para que Mirajane abriera el gremio, sobre las siete de la mañana, y el abuelo no solía llegar hasta pasadas las nueve. Decidí continuar la espera en el gremio, si estas horas iban a ser eternas, por lo menos tomaríamos para desayunar algo preparado por Mira.
POV Makarov
Solo tarde cuatro días en sopesar quienes acompañarían a Lucy y Tōru a la misión, pero decidí esperar para preparar todo lo necesario para el viaje (lácrimas de comunicación, los billetes,...).
Hoy era el día y sabía que todos esos mocosos estaban impacientes por saber quienes irían y quienes esperarían el regreso de sus compañeros. Por eso había madrugado, eran las siete y diez y el gremio ya estaba abierto, es más, ya estaban montando escándalo. Quien fuera joven de nuevo para tener esa energía.
Me acerqué a la puerta y con la yema de los dedos aprecié la rugosidad e historia de la madera. La empujé levemente y el silencio se acomodó en la estancia.
POV Lucy
Para sorpresa de todos, el maestro había llegado muy temprano. Muchos habíamos esperado a que Mirajane abriera y el resto había llegado pocos minutos después. El ruido había nacido en segundos y cuando entró el maestro, como si una magia de sonido lo hubiera arrancado de ese hábitat que era el gremio, había desaparecido.
El pequeño anciano fue caminando lentamente mientras las miradas de todos le seguían. Se subió a la barra, cogió aire y comenzó lo que todos esperaban impacientes.
-¿A qué se debe el madrugón mocosos?- preguntó con una sonrisa tonta en el rostro.
-No jodas viejo- gritó Natsu señalándole con el dedo y apoyando uno de los pies en la mesa y el otro en el banco de esta- Dinos quien irá.
Un coro de voces apoyaban lo que Salamander había dicho. Estaban nerviosos y querían saber el resultado de las deliberaciones que había tenido el anciano maestro.
-Bueno, bueno... veo que estáis impacientes... El equipo estará formado por tres magos, quienes acompañarán a Lucy y a Tōru.- Todos escucharon atentos sin hacer ningún ruido, incluido Natsu- estos magos tienen prohibido pelear a no ser que sea requerido, y aún así, tendrán su propia misión. La recompensa será para Lucy y Tōru, a no ser claro, que quieran repartirla. Por ello, podéis negaros a ir. En ese caso, elegiré a otro para el puesto. Además, esta misión es una clase S, nivel puesto por mí. Por supuesto, por el riesgo que supone, también podéis negaros. ¿Lo habéis entendido enanos?- Todos asintieron con caras serias, esto no era ningún juego y lo sabían perfectamente- Pues bien, los magos que irán son...
La pausa de segundos que hizo el maestro para tomar aire nos atormentaba y fueron como si de horas se tratasen, todo por culpa de la tensión generada en el lugar.
-¡Laxus Dreyar!-murmullos recorrieron la estancia. Pequeñas frases como:"Es normal, es de los más fuertes..." o " Era obvio que iría un clase S..." devolvían parte del ruido perdido- Silencio chicos... Bueno, Laxus, tu misión es la de entretener al enemigo hasta que el equipo de apoyo halla huído. Después, realizarás tu propia huída ¿Aceptas la misión?- El maestro tenía un atisbo de sonrisa en los labios y un débil brillo de diversión en los ojos que ocultó tanto como pudo. Me pregunto que era lo que le divertía tanto...
-Acepto- fue lo único que dijo Laxus manteniendo su pose seria de brazos cruzados y tensados para marcar sus músculos. Me quedé mirándole, embobada, observando cada tendón de su cuello, el brillo de su pelo, sintiendo la confianza y fuerza que desprendía... Antes de salir de mi ensueño, el abuelo continuó con el anuncio.
-¡Gajeel Renfox!- algunos mostraron su molestia por la elección pero sabía que el abuelo había elegido bien. Gajeel era uno de los miembros más fuertes, con mucha inteligencia y gran habilidad. Aunque estaban desconformes, no se opusieron. Dirijí la vista a mi mejor amiga la cual mostraba, sin ningún disimulo, una extrema preocupación por su pareja, y eso, me hizo sentir culpable. Si algo le sucedía, nunca podría mirarla otra vez a la cara.- Muchacho, tu misión es la de proteger al equipo de apoyo y llevarles a un lugar seguro mientras esperan a Laxus. No realizarás ningún tipo de lucha contra el enemigo a excepción de protección o fallo de la misión de Laxus. ¿Aceptas?
-¡Por supuesto viejo!-gritó el dragon slayer de hierro con su típica sonrisa de emoción ante la lucha, la cual mostraba todos sus dientes y anunciaba una pelea sangrienta.
-Y el último miembro, y no por eso menos importante será... ¡Wendy Marvell!- ante el último nombre, todos mostraron su negativa y oposición.
-¡Es una niña!- gritaba Mirajane con las manos en el pecho y los ojos lagrimosos
-¿Quieres que la maten viejo?- vociferaba Natsu enfurecido, explotando todos los sentimientos que había guardado desde el inicio del comunicado.
-Maestro, no estoy de acuerdo con esta decisión- manifestaba Erza, intranquila ante la idea de que Wendy corriese tan inmenso y desconocido peligro.
-¡Basta mocosos!- nadie guardo silencio- ¡Qué se calle todo el mundo!- gritó el maestro mientras aumentaba su tamaño. Casi podía tocarel techo y su expresión revelaba algo de enfado porque no le hubieran hecho caso, pero al cabo de unos minutos, redujo su altura hasta la estatura habitual, soltó un largo suspiro y continuó- Wendy, pequeña, si Lucy y Tōru fallan, Laxus entraría en combate para que huyérais, Gajeel se encargaría de poneros a salvo y protegeros pero alguien tendrá que atender las heridas de Lucy y Tōru. No hablo de simples primeros auxilios que cualquiera podría realizar. Me refiero a heridas que atentarán sus vidas y por eso es que te he elegido. Entendería si te negaras, esta misión es extremadamente peligrosa y tu corta edad y tu falta de experiencia...
-¡Acepto!- gritó la joven interrumpiendo al maestro. Su semblante estaba serio, mostraba decisión, comprendiendo que para esa misión, ella era la más indicada. No tenía miedo, y si lo tenía, lo ocultaba.
-Muy bien, pues el equipo esta completo. Os he comprado los billetes , que corren a mi cuenta, para esta tarde. Lucy os informará del resto... Hijos, mucha suerte...y volver.
Con estas últimas palabras, el maestro se bajo de la barra y se acercó a Gajeel, Wendy y Laxus para darles sus billetes. A este último le entregó una lácrima de comunicación de pequeño tamaño. La pequeña esfera llevaba el símbolo del gremio, grabado, por lo que debía conectar unicamente con la lácrima que el maestro tenía en su despacho.
Me levante lentamente del asiento que había ocupado, bastante hambrienta por no haber desayunado aún, me acerqué a mis tres compañeros y con voz firme solté la información mínma. Para el resto teníamos 7 horas de viaje y realmente me encontraba hambrienta.
-Nos reuniremos a las siete de la tarde en la estación de tren. Prepararos para dos días de viaje y otro para realizar la misión. El resto de la información os la daré cuando hayamos abordado el tren. Wendy, ¿podrías preparar medicina contra el mareo? El viaje va a ser largo, y siendo tres dragon slayer...
-Sin problema.
-Muy bien, pues hasta la tarde- Me dirijí hacia la puerta y Tōru se situó en mi hombro con una sonrisa de oreja a oreja, pues ya sabía quienes nos acompañarían y al fin íbamos a desayunar.
