Vine a actualizar.


Capítulo 4. Cuéntame tu historia.

Al día siguiente tocaban a la puerta…

S. Y ahora quién diablos será?

La latina abrió la puerta.

Q. Traje café. (enorme sonrisa)
S. Otra vez tú? Qué haces aquí?
Q. Bueno... Sé que todos los días por la mañana te encanta tomar un delicioso café, y como sé que jamás despreciarías uno de estos, te lo traje.
S. Ayer hiciste lo mismo.
Q. Lo sé, y tal vez lo siga haciendo diario… Claro si tú me lo permites.
S. Qué no tienes que dar clases en la universidad?
Q. Más tarde.
S. Mmmm.
Q. Puedo pasar?
S. Trajiste de esos bollos?
Q. Por supuesto.
S. Ok, pasa.

Las chicas fueron directamente hasta la cocina ahí se sentaron en la isla.

Q. Así que… Hoy trabajas?
S. No, hasta mañana.
Q. Me preguntaba si te gustaría que te acompañara.
S. A trabajar?
Q. Claro.
S. Y para qué quieres acompañarme? No me digas que te encantaría trabajar en lo mismo que yo.
Q. Obviamente no, sabes muy bien que ni siquiera me gusta que tú estés trabajando ahí, y te quiero acompañar para asegurarme de que no corres ningún peligro.
S. Ah eso, Quinn tengo casi 26 años, se cómo cuidarme perfectamente bien, no necesito de una niñera y mucho menos que ésa niñera sea mi ex esposa...
Q
. Pues sí pero…
S. Pero nada, además ahí me cuidan muy bien aunque no lo creas.
Q. Quedaste en pensar sobre volver a ser mi amiga, también quiero acompañarte para eso, para que tú y yo tengamos tiempo para charlar sobre cosas y reavivemos nuestra amistad.
S. No sabía que me presionarías con eso.
Q. No, por supuesto que no te quiero presionar… Pero quiero estar cerca de ti de manera amistosa, ya te lo dije.
S. Mira, ya no estoy tan segura sobre eso de pensar en volver a ser tu amiga, porque si vas a empezar a acosarme como siento que lo estás haciendo ahorita, esto no va a terminar nada bien.
Q. No te estoy acosando, está bien… Esperaré hasta que estés lista para volver a ser mi amiga, me voy, espero volverte a ver pronto.
S. Mmmm.

La rubia se dirigió hacia la puerta para salir, deseaba con todas sus ganas que Santana la detuviera y le dijera que terminara su café con ella, pero eso jamás sucedió y tuvo que salir del departamento de la mujer que amaba.

Q. Y yo que pensé que ya había avanzado un paso, acabo de retroceder tres, maldita sea. (soltando el aire)

Mientras tanto la morena pensaba…

S. Si crees que con traerme el café todos los días conseguirás mi perdón, estás muy equivocada Fabray, lo que me hiciste no se olvida con un par de bollos.

Esta tarde la latina salió a hacer algunas compras en el supermercado.

Hola tú...

S. Ay por Dios, ahora si no tengo ni una maldita duda sobre que me estás siguiendo, aléjate de mí degenerado.
Se. Relájate, ya te dije que no te estoy siguiendo ni acosando, vine aquí a comprar algo de comida para mi despensa y es una enorme casualidad el que te haya encontrado en el mismo lugar donde siempre suelo hacer mis compras.
S. Pues que eso te lo crea la más vieja de tu casa, porque sé perfectamente que no es verdad.
Se. Santana, qué te hizo ser tan paranoica? No te creas el centro del universo por Dios (rodando los ojos)
S. Pues desde hace días parece que lo soy para ti, ya hasta te veo en la sopa!
Se. Me ves hasta en la sopa? Oh por Dios eso es muy interesante, quiere decir que piensas en mí. (alzando rápido las cejas)
S. Que, qué? Soy lesbiana, idiota.
Se. Lo había olvidado.
S. Pues que no se te vuelva a olvidar.
Se. Bien, bien… Me vas a dejar pasar? Tu carrito me estorba.
S. Pásale.
Se. Para ser stripper comes cosas poco saludables.
S. Y a ti qué demonios te importa lo que como o no?
Se. Puedes ponerte gorda y dejar de ser la estrella del club nocturno.
S. Eso no va a pasar y para mi fortuna heredé el magnífico metabolismo de los López, podemos comer lo que se nos antoje sin subir un solo gramo.
Se. López? Conque eres Santana López?
S. Me lleva qué idiota soy (susurrando)
Se. Bueno, ya sé cuál es tu nombre real, eso es muy, pero muy bueno para mi historia, sólo falta que me quieras dar la entrevista. (enorme sonrisa)
S. Eso jamás, escúchalo bien, jamás pasará.
Se. Sí ya lo sé, tu historia no es nada interesante.
S. Mmmm.
Se. O lo es? (entrecerrando los ojos)
S. Adiós Sebastian.
Se. Hey, no se te olvide que sigue en pie mi invitación para ir a tomar un café o comer.
S. En tus sueños.
Se. Siempre pasa.
S. Qué?
Se. Nada, bueno dijiste que lo ibas a pensar.
S. Exacto lo voy a pensar, apenas ha pasado un puto día.
Se. Oops... Que tengas buena tarde López.
S. Igual.

Ese día para Santana ya estaba arruinado, el tener que lidiar con las dos personas que más la sacaban de quicio había sido demasiado para ella.

Esa misma tarde se reunió a comer con Rachel.

R. Y cómo te sientes con Quinn en la ciudad?
S. No lo sé, sinceramente no comprendo a Quinn y su bipolaridad, de un día para otro dejó de quererme a tal grado que me mandó al diablo y ahora resulta que porque las cosas no le salieron como deseaba quiere recuperarme, hazme el favor.
R. Yo tampoco comprendo a Quinn, de hecho ni si quiera comprendí el por qué te pidió matrimonio.
S. Qué?
R. Pues sí Santana, se trata de Quinn Fabray, la chica que...
S. Engañó a medio mundo en la preparatoria.
R. Así es, además es superficial.
S. Sí.
R. Egocéntrica.
S. Claro.
R. Caprichosa.
S. Mucho.
R. Soberbia.
S. Ufff.
R. Vengativa.
S. Exacto.
R. Cruel.
S. Cierto.
R. Despiadada.
S. Vaya que sí.
R. Igualita que tú.
S. Demonios!
R. Siento decírtelo pero es la verdad.
S. Lo sé, lo sé… Entonces por qué no me dijiste nada para evitar que me casara con ella?
R. Porque estabas completamente enamorada y eras muy feliz, quién era yo para arruinar tu felicidad?
S. Quinn fue quien se encargó de hacerlo. (mueca)
R. Ahora que ella está aquí, crees que puedas perdonarla?
S. Y volver con ella?
R. Ajá...
S. No lo creo, ya no confío en Quinn, además ahora mi vida es distinta...
R. Sí, te encueras para un montón de vejetes. (arrugando la nariz)
S. Mmmm... Pero me gusta mi trabajo, así que no le veo nada de malo.
R. Yo sí.
S. No te pedí tu opinión en eso.
R. Ay Santana...
S. Ella me pidió ser de nuevo su amiga.
R. Pues así comenzaron las cosas entre ustedes, estás dispuesta a empezar con ella de nuevo desde cero?
S. No sé, ya no sé nada, a qué venía Quinn a la ciudad? Por qué no se quedó en New Heaven? Por qué precisamente ahora? Maldita, maldita sea!
R. Otro de sus ataques de bipolaridad.
S. Es justo lo que yo creo, en cuanto se aburra de nuestra amistad si es que se la doy, otra vez me mandará al diablo, estoy muy segura de eso.
R. Y si ya cambió?
S. Quinn Fabray jamás cambiará.
R. Tú lo hiciste... De alguna manera pero lo hiciste.
S. Me ablandé y eso fue mi perdición, pero ya no.
R. No has pensando en salir con alguna chica? Me imagino que tus compañeras son muy sexys.
S. La mayoría son hermosas pero...
R. No son Quinn.
S. No es eso, más bien no estoy lista para empezar una relación.
R. Al menos dale alegría a tu cuerpo... Si yo tuviera tu figura definitivamente lo haría sin dudarlo.
S. Jajaja eres todo un caso Rach.
R. Sólo trato de hacerte sentir mejor.
S. Muchas gracias, lo estás logrando, créemelo.
R. Deberías de hacer alguna actividad extra que te ayude a distraerte.
S. Mmmm.

Entonces Santana sacó de su chaqueta una tarjeta.

R. Y eso?
S. Son los datos de un reportero que va muy seguido al club nocturno, resulta que está muy interesado en hacerme una entrevista y que le cuente mi historia, pero a veces pienso que me está siguiendo, lo veo en todos lados.
R. Será policía?
S. Es reportero ya te lo dije.
R. Bueno sí pero...
S. Yo más bien creo que es un acosador y que quiere violarme.
R. Ay no, aléjate de él.
S. Pues si ni siquiera soy yo quien me le acerco.
R. Bueno, entonces habla con los guardias de seguridad del club, que lo saquen o lo alejen de ti.
S. Sí, eso haré.
R. O podrías hacer otra cosa.
S. Qué cosa?
R. Ir hasta el periódico donde supuestamente trabaja e investigar si realmente es reportero o no.
S. Mmm esa es muy buena idea, quién lo dijera, la diva que tienes por novio no te ha secado todas las neuronas como lo pensaba.
R. Que simpática.
S. Bueno, ya que aún es temprano, me acompañas a averiguar si ése tal Sebastian es reportero?
R. Síiiii me encanta hacerle al detective (aplaudiendo)
S. Por dios (rodando los ojos)

En las oficinas del periódico.

R. Vaya... Sí que es un lugar grande, ahh recuerdo que una vez alguien me entrevistó para este periódico, fue genial, era de mis primeras entrevistas.
S. Qué emocionante (rodando los ojos)
R. Preguntémosle a ésa chica.
S. Ok.

Se acercaron a una mujer que estaba muy entretenida en su computadora.

R. Hola buenas tardes, buscamos al reportero...
S. Sebastian Smythe.
R. Sí, él.
X. Sebastian?... (frunciendo el ceño)
S. Sabía, sabía que era un mentiroso! (susurrándole a su amiga)
X. Ahhh ya sé quién, disculpen señoritas, soy nueva aquí y aún no conozco a todos mis compañeros, esperen un momento.
R. Ok.

La chica se alejó.

S. Esto no me huele nada bien.
R. La verdad? Ni a mí.

Luego de algunos minutos la chica regresó.

X. Perdón, mi jefe aprovechó y me empezó a dar un montón de indicaciones, Sebastian no se encuentra, está cubriendo un evento cultural, pero ya le avisaron y viene para acá, si gustan vayan a la sala de espera, dijo que no tardaba.
R. Gracias.

Las PezBerry fueron a sentarse.

R. Al parecer sí es reportero.
S. Pues sí...
R. Deberías de considerar darle la entrevista, total no pierdes nada.
S. Rachel mi vida es una bazofia, nadie se interesaría en conocerla.
R. Quién sabe, tal vez muchos se vean reflejados en ti.
S. Serían un montón de perdedores como yo.
R. Ay Santana.

Minutos después Sebastian apareció muy apurado acomodándose su chaqueta.

Se. López, sabía que eras tú quien me buscaba (enorme sonrisa)
S. No me digas (cruzando sus brazos)
Se. Pues sí, nadie desconfía de mí tanto como tú.
S. Mmmm.
R. Hola soy Rachel Berry, la mejor amiga de Santana, tal vez te parezca conocida, soy actriz de Broadway.
Se. Emmmm lo siento jejeje no soy gente de teatro y esas cosas, pero mucho gusto Rachel.
R. Que no me conoces? (muy indignada)
S. Relájate Berry, ya te dijo que él no sabe de esas cosas.
R. Ok, ok.
Se. Así que viniste a asegurarte de que no te mentía.
S. Algo así.
Se. Como te lo dije, no te mentí, y aprovechando que estás aquí, me imagino que ya pensaste en darme la entrevista.
S. No tienes tanta suerte.
Se. Entonces?
R. Solamente estábamos averiguando si decías la verdad o no.
Se. Ya veo... Bien, ya que están aquí, qué les parece si las invito a tomar una copa, hay un bar muy cerca de aquí.
S. No yo tengo que...
Se. Hoy no trabajas López.
R. Ok vamos.
S. Rachel!
R. Tu amigo nos está invitando una copa, no debemos de ser maleducadas.
S. No es mi amigo.
Se. Vamos?
S. Pues ya que...

En el bar.

R. Así que eres de New Jersey…
Se. Sip, de Trenton.
R. Y toda tu vida viviste ahí?
Se. Sí.
R. Dónde estudiaste?
Se. Jajaja en serio? Se supone que soy yo quien quiere hacer una entrevista y no ser el entrevistado.
R. Contesta!
Se. Ok, ok… Estudié ahí mismo en Trenton, en la universidad de New Jersey, estudié comunicaciones.
R. Y por qué viniste a Nueva York?
Se. Jejeje pues a lo que vienen todos, a buscar el éxito, quiero ser un gran periodista en un futuro.
R. Pues si quieres llegar a ser un gran periodista, debes de conocer de todos los temas así que dudo mucho que lo llegues a ser porque ni siquiera sabes de mí y de mi carrera.
Se. Emmm.
S. Basta Rachel.
R. Gané el Tony como revelación! (gritando)
S. Ya va a empezar a nombrar todos sus premios (negando con la cabeza)
Se. Jejeje en serio?
S. Sí. (puchero)
R. También gané el...

Mientras Rachel seguía enumerando la cantidad de premios que había ganado, Sebastian miraba a Santana con una sonrisa pícara.

S. Qué?
Se. Es sólo que... Jajaja no puedo creer que realmente hayas tenido que constatar que no te mentía.
S. En estos tiempos no puedes confiar en absolutamente nadie.
Se. Tienes razón...
S. Pediré otra copa, porque después de hablar de sus premios, mi amiga comenzará a hablar de sus planes a futuro.
Se. Cielos...

Minutos después.

R. Y eso es lo que pienso llegar a ser.
Se. Pues... Si te esfuerzas tanto en conseguirlo como en platicarlo, seguro que lo harás.
R. Lo haré.
Se. Espero algún día poder tener alguna entrevista tuya cuando seas muy famosa.
R. Claro, si eso te ayuda para ganar credibilidad, con gusto lo haré.
Se. Jejejeje.
S. Rachel?
R. Qué?
S. Termina tu copa y cierra el pico por 5 segundos.
R. Mmmm.
Se. Tienen una amistad muy peculiar ustedes dos.
S. Ya lo creo, para empezar ni siquiera sé cómo ésta loca se convirtió en mi mejor amiga.
R. Fue cuando tú llegaste al departamento que compartía con Kurt y te metiste como la humedad sin siquiera ser invitada.
Se. En serio eso pasó?
S. Algo así.
R. Literalmente así fue.
Se. Woooow y dijiste que tu historia no era interesante.
S. Pues en ese entonces sí que lo era, pero después todo cambió…
Se. Y por qué cambió?
S. Porque meses después cometí la estupidez de enamorarme otra vez.
Se. Vaya...
S. Y... Ya estoy hablando demasiado porque definitivamente estoy un poco ebria, así que mi amiga la parlanchina y yo nos vamos.
Se. Noooo, la noche apenas comienza, quédense un rato más.
S. Para qué? Para que en un descuido mientras vayamos al baño tú nos viertas alguna pastilla en la bebida que por supuesto nos dormirá y así luego puedas hacer con nosotras lo que se te dé la gana?
Se. Y yo que pensé que ya empezabas a confiar en mí.
S. Yo no confío en nadie Sebastian, a veces ni en Rachel.
R. Escuché eso.
Se. Yo soy muy persistente López, y sé que tarde o temprano me ganaré tu confianza y me darás la entrevista que tanto quiero.
S. Ya te dije, lo pensaré.
Se. Perfecto... Yo seguiré esperando tu respuesta.
S. Levanta tu trasero de ahí Rachel, es hora de irnos.
R. El piso se mueve?
S. Algo así, nos vemos Sebastian, gracias por los tragos.
Se. Cuando gustes lo podemos repetir otra vez.
S. Ya lo dije…
Se. Lo pensarás.
S. Así es... Bye.
Se. Bye Santana.

Mientras caminaban al auto de Rachel.

R. Él es lindo.
S. Sebastian?
R. Claro y le gustas.
S. Cállate Rachel, tu embriaguez no te hace pensar con claridad.
R. Jajajaja estoy ebria pero no tonta.
S. No comparto tu opinión.

Esa noche Rachel se quedó en el departamento de Santana, resulta que la chica estaba bastante pasada de copas como para conducir hasta su propio departamento.

Al día siguiente...

R. Santana mmmmm... Tocan.
S. Abre la puerta.
R. Yo? Es tu casa.
S. Estás más cerca de la puerta.
R. Ash.

De muy mala gana la chica se levantó a abrir la puerta.

Q. Volví a traer café… Sé que me dijiste que no querías que te acosara y te juro que no es mi intención, pero quiero hablar contigo.
R. Quinn?
Q. Hey... Rachel... Mmm vengo a hablar con Santana.
R. Ya veo... Santana!
S. Qué?!
R. Te buscan!
S. Quién?!
R. Quinn!

No hubo respuesta, pero minutos después latina salió a la sala.

S. Y ahora qué haces aquí Fabray? En serio vas a molestarme todos los días?
Q. Dijiste que podía venir.
S. Yo no dije eso.
Q. Mmmm… Discúlpame Santana, como te lo dije ayer no quiero que pienses que te estoy acosando pero necesito hablar contigo.
S. Trajiste café?
Q. Sabes que sí.
S. Dámelo y escupe lo que tengas que decir.
Q. Aquí? (mirando a Rachel)
S. Claro, hey Rach quieres café?
R. Sí por favor.
S. Ven aquí.

Santana le quitó su café a Quinn y se lo dio a Rachel.

R. Mmmm delicioso...
S. Habla Fabray.
Q. Es sobre la venta del departamento.
S. Por dios ya habíamos hablado de eso.
Q. Lo sé, pero insisto en que quiero darte tu parte.
S. Ya te dije, no la quiero.
Q. Pero las dos nos esforzamos muchísimo en comprarlo, además Kurt me dijo que este departamento lo rentas, bien te podría ayudar el dinero para que des una parte y puedas comprar uno en la ciudad.
S. Que parte del NO, no entendiste?
Q. Santana...
R. Tengo hambre.
S. Busca algo en el refrigerador, ayer compré cosas.
R. Esto es pura chatarra.
S. Claro que no, hay huevos, jamón, tocino y...
Q. Tocino?
S. Sí, tocino... Ya desayunaste?
Q. No.
S. Bueno... Si quieres, puedes preparar algo para que desayunes y le puedes preparar algo al hobbit y ya de pasada algo para mí.
Q. Ok (sonriendo)
R. No olvides que soy vegana.
Q. No lo haré.

La rubia se esforzó demasiado para preparar el desayuno, para su fortuna había aprendido a cocinar mejor desde que se separó de Santana.

R. Estuvo bueno, muy bueno.
S. Sí, no estaba nada mal Q, gracias.
Q. Qué bien que les gustó.
R. Y no tienes que dar clases?
Q. Demonios, es verdad ya voy retrasada.
R. Oops.
Q. Santana podemos discutir lo del dinero?
S. No hay nada qué hablar sobre eso.
Q. Vamos a comer más tarde, sí?
S. No.
Q. Santana...
S. Recuerda que esta noche trabajo y la verdad es que no me gusta salir antes de irme a trabajar…
Q. Entonces mañana?
S. Ok...
Q. Bien, paso por ti.
S. Está bien.
Q. Bye, nos vemos Rachel.
R. Adiós.

Con una gran sonrisa en su rostro, la chica de ojos verdes salió del departamento.

R. Pensé que no querías ningún acercamiento con ella.
S. Tuve que decirle que sí para que se largara de una buena vez.
R. Ajá, claro.
S. Hoy se veía muy linda...
R. Diablos Santana, sigues muriéndote por ella.
S. Claro que no.
R. En fin, pensaste en darle la entrevista al chico de ayer?
S. Qué me aconsejas?
R. Mira Santana, sinceramente yo no creo que toda tu vida la pases sobre un tubo, tú tienes demasiado talento para hacer algo mucho más productivo y que te lleve a un verdadero éxito, luego de meditarlo muy bien, te diré que esta entrevista es un arma de dos filos, puede ser que a nadie le importe un carajo lo que tengas que decir más que al reporterillo ése o puede ser que cuando seas una gran estrella alguien escudriñe entre los archivos de ese periódico y descubran que eres tú la chica de dicha historia y entonces nadie, absolutamente nadie te salvará de un escándalo horrible.
S. Sabes? Tú deberías de ser actriz de telenovelas y no de teatro, definitivamente te equivocaste de camino.
R. Por Dios... Entonces qué harás?
S. No lo sé.

Esa noche en el club nocturno la latina fue a su segundo show privado, se trataba de Sebastian.

S. En serio tu sueldo de reportero te da para pagar tantos privados?
Se. Hola López... Y no, obviamente mi sueldo no me da para eso, pero los patrocina el periódico.
S. Y si no te doy la entrevista, entonces tendrás que pagar tú ese dinero?
Se. No... No tendré que hacerlo porque sé que tú me darás la entrevista.
S. No me digas.
Se. Lo digo.
S. Bueno, pues esta noche no tendrás suerte, quieres el privado sí o no?
Se. Ya pagué por el, para qué desperdiciarlo? (enorme sonrisa)
S. Hombre tenías que ser... (rodando los ojos)
Se. Acaso te hubiera gustado que fuera una chica?
S. Dices puras estupideces...

En ese momento Santana comenzó a bailar sensualmente y a despojarse de cada una de sus prendas ante el asombro del chico.

Se. Lo dicho... Eres más que perfecta.
S. No me digas que te gusto?
Se. Estaría loco si no me gustaras.
S. Ya lo estás.
Se. Tal vez por ti.
S. No me eches la culpa de tu loquera. (moliendo contra él)
Se. Dios... (cerrando los ojos)
S. No, no, no... Sin tocar, esas son las reglas.
Se. Lo sé, pero mis manos tomaron vida propia.
S. Ajá… Creo que tu amigo también se volvió loco.
Se. Lo siento.
S. Jajaja que casualidad, yo también lo estoy sintiendo, tarado.
Se. Me vas a dar la entrevista?
S. Sigues con lo mismo?
Se. Tengo que concentrarme en otra cosa para que esto se baje.
S. Ya veo...
Se. Me la vas a dar?
S. Eres tan terco.
Se. Entonces?
S. El tiempo se terminó.

Santana tomó su bata y cubrió su cuerpo

Se. Te espero a la salida y vamos a la cafetería del otro día.
S. Si quieres espérame... Tal vez me den ganas de darte la entrevista, no te prometo nada.
Se. Al menos es una posibilidad.
S. Lo es, muy leve, pero lo es.
Se. Bien.

Luego de un turno bastante pesado de trabajo, la latina estaba más que agotada.

Se. Hey.
S. Mmm ya no me acordaba de ti.
Se. Yo por el contrario siempre pienso en ti.
S. No me digas.
Se. Claro que sí, siempre pienso en que me vas a dar por fin la entrevista.
S. Ok vamos a la cafetería, pero rápido que me muero de sueño.
Se. Genial, vamos.

En la cafetería.

Se. Empezamos?
S. Ok.

Sebastian prendió su grabadora.

S. Por qué sigues usando un aparato tan viejo como ese? Sebastian en esta época todo es digital.
Se. Emmm bueno yo mmm, me gusta lo vintage.
S. Eres tan raro (arrugando la nariz)
Se. Qué tiene de raro que me guste lo vintage, a ti no te gusta?
S. Algunas cosas.
Se. Lo ves?
S. Mmmm.
Se. Lista?
S. Ok...
Se. Muy bien Rosario Cruz, cuéntame tu historia.
S. Ok... Nací en Lima Ohio, estuve ahí hasta que me gradué de la preparatoria, luego fui algunos meses a la Universidad de Lousville y cuando me di cuenta de que eso no era para mí decidí venirme a vivir a New York con Kurt y Rachel.
Se. Bien, pero vamos por pasos, cómo era tu vida en la preparatoria y cómo Rachel se convirtió en tu mejor amiga?
S. Mi vida en la preparatoria era excelente, al menos los primeros años, yo junto con otras dos chicas éramos las más populares de la preparatoria, éramos porristas y nuestra vida cambió cuando nos integramos al club Glee de la preparatoria, ahí fue donde conocí a Rachel y a Kurt, eran tan insoportables que ni siquiera sé por qué me convertí en su amiga.
Se. Así que eras animadora, ahora comprendo el por qué tienes bastante habilidad para las piruetas y esas cosas.
S. Sí, ganamos varios campeonatos nacionales, de hecho cuando comencé a asistir a la universidad lo hice a través de una beca deportiva, precisamente también era animadora ahí.
Se. Y cuándo te diste cuenta de que estar en esa universidad no era opción para ti?
S. Cuando mi ex novia me rompió el corazón al elegir a un maldito boca de trucha en vez de a mí.
Se. Boca de qué?
S. Trucha.
Se. Extraño mmm… Y fue entonces cuando decidiste venir a New York?
S. Así es... Eso fue digamos lo que me empujó a venirme para acá y cambiar mi vida por completo.
Se. Y vaya que lo hizo... Me imagino que desde entonces eres bailarina exótica.
S. No, eso apenas tiene unos meses.
Se. A qué te dedicabas entonces?
S. A estudiar en la universidad.
Se. No entiendo, retomaste tus estudios?
S. Así es.
Se. A qué universidad asistías?
S. A la de New Heaven.
Se. Sigo sin entender.
S. Me mudé para allá luego de tomar la peor decisión de mi vida.
Se. La peor decisión de tu vida? Y cuál fue?
S. Casarme.
Se. Casarte? Eres casada?
S. Ya es tarde, estoy realmente muy cansada y se me están cerrando los ojos, otro día terminamos la entrevista.
Se. Qué? Nooo, no puedes irte en la mejor parte.
S. Mejor parte? No Sebastian, créeme es la peor parte.
Se. Y decías que tu vida para nada era interesante… Yo no lo creo así.
S. Pensamos muy distinto, buenas noches, gracias por el café.
Se. Cuídate López...

La verdad es que Santana no estaba preparada para hablar sobre su fracaso matrimonial con un extraño, además quería descansar lo más que pudiera para enfrentarse al día siguiente a su ex esposa y asistir a la comida a la que la había invitado.

Quinn se presentó muy puntual al siguiente día frente al departamento de Santana.

Q. Hola.
S. Hey Q.
Q. Estás lista? El taxi nos está esperando.
S. Sí, sólo tomo mi bolso.
Q. Ok.

Mientras iban de camino al restaurante...

Q. Y cómo te fue en el trabajo?
S. Muy bien, para mí fortuna aún sigo siendo la estrella del lugar.
Q. Mmmm ya veo.

Finalmente llegaron a su destino, las chicas bajaron del taxi, Quinn le pagó al chofer, caminaron unos cuantos pasos y Santana se dio cuenta donde estaban.

S. Pero qué demonios Fabray?
Q. Santana...
S. Precisamente tenías que traerme a comer a este lugar? Eres increíble, me largo.
Q. No San, no te vayas por favor (tomándole la muñeca)

En ese momento una descarga de electricidad corrió a través de Santana.

Q. Sabes que no conozco mucho de restaurantes buenos en la ciudad y este fue el primero que se vino a mi mente porque aquí me invitaste a...
S. Nuestra primera cita.
Q. Sí... Anda San, acompáñame por favor.
S. Ok.

La rubia ya tenía una reservación así que las llevaron precisamente a la misma mesa donde habían estado en aquella primera cita.

S. No me digas que tampoco sabías cuál mesa era la mejor y precisamente escogiste esta?
Q. No, lo hice porque esa cena aquí fue maravillosa.
S. Ay Fabray. (negando con la cabeza)

El mesero les llevó la carta con el menú.

Q. Esa noche fue perfecta, la recuerdas?
S. No mucho.

Santana mentía, por supuesto que la recordaba a la perfección.

Flashback.

S. Espero te guste el lugar Quinnie, sé lo exigente que eres.
Q. No exageres San, cualquier lugar donde estés tú, es perfecto.
S. Vamos a entrar.
Q. Ok.

Mientras comían.

S. Las gemelas Olsen han de estar felices por tenernos fuera del departamento por algunas horas.
Q. Jajajaja cuántas veces nos han sorprendido en situaciones comprometedoras?
S. Ya perdí la cuenta jajajaj.
Q. Siguen tan incrédulos cada que nos ven besándonos.
S. Jamás lo creyeron de ti Quinn, eras la chica más recta de la preparatoria.
Q. Eso fue antes de estar entre tus brazos Santana, contigo digamos que me liberé.
S. Mmm es bueno saberlo (picoteando sus labios)
Q. Quieres probar de mi platillo?
S. Jejeje ok.

La rubia le dio a probar.

S. Es muy delicioso.
Q. Casi como tus labios.
S. Ah sí?
Q. Sí...

Quinn se acercó a besar delicadamente a Santana.

S. Me gustas Quinn y me gustas mucho.
Q. Tú también a mí.
S. Sabes? Me gustaría que esta cena la consideráramos como nuestra primer cita.
Q. Cita?
S. Emmm bueno no es necesario, no creas que...
Q. Fabuloso, nuestra primer cita, de muchas (sonriendo)
S. Claro, de muchas.

Fin del flashback.

Q. Espero que la comida siga siendo muy buena.
S. Ojalá, aunque las cosas siempre cambian.
Q. Claro... Y has pensando en retomar tus estudios universitarios?
S. No.
Q. No?
S. No, ni si quiera me gusta lo que estaba estudiando.
Q. Claro que te gusta, siempre estabas muy emocionada por aprender cosas y decías que tu meta era trabajar en el hotel más importante de New York.
S. Ya te dije, las cosas cambian y eso para mí ya no es una meta.
Q. Entonces? No me digas que piensas ser stripper toda tu vida?
S. Claro que no, sé que mi juventud no es eterna.
Q. Y entonces?
S. Aún no lo sé, tal vez abra mi propio centro nocturno con bailarinas exóticas.
Q. Qué buena broma.
S. Y quién dijo que era una broma?
Q. Mmmm.
S. Y tú, piensas quedarte mucho tiempo en la ciudad?
Q. Espero que sí, todo depende de conseguir más horas en la universidad.
S. Ah ya veo... Y qué tal las alumnas? Ya le echaste el ojo a una?
Q. Santana eso no es gracioso.
S. Antes lo era, o no?
Q. Jamás me lo vas a perdonar, verdad?
S. Tú me lo perdonarías?

No hubo respuesta.

S. Lo ves?
Q. Te amo.
S. Si vas a empezar con lo mismo mejor me largo.
Q. No, quédate, aún no nos sirven lo que ordenamos.
S. Entonces es mejor que no vuelvas a decirme esas dos palabras.
Q. Ok... Ya pensaste en ser mi amiga otra vez?
S. No.
Q. Tengo alguna esperanza?
S. Tal vez.
Q. Está bien.

El resto de la tarde estuvo bastante tensa, la rubia no sabía cómo sacarle plática a su ex esposa.

Q. Te gustó el postre?
S. Sí, estuvo rico.
Q. Quieres ir a caminar por ahí luego de salir de aquí?
S. Está bien.
Q. Sí (sonriendo)

Quinn llevó a Santana específicamente al mismo lugar donde la latina le pidió ser su novia.

S. Eres increíble Fabray... (cruzando los brazos)
Q. Sólo quiero que recuerdes los momentos especiales que vivimos aquí juntas cuando todo era perfecto.
S. Y yo te recuerdo que esa perfección la echaste a perder por andar de...
Q. Y nunca me voy a cansar de pedirte perdón.
S. Es mejor que me vaya.
Q. Te acompaño.
S. No hace falta.
Q. Gracias por aceptar salir conmigo.
S. Fue sólo una comida, no te emociones.
Q. Claro... Puedo llevarte mañana el café?
S. Sí, si puedes, nos vemos Fabray.
S. Descansa bebé.

La última palabra fue casi un susurro de la rubia.

Estando ahí sola, la chica de ojos verdes comenzó a recordar cuando Santana le pidió ser su novia.

Flashback.

Q. Jajaja estoy un poquito ebria.
S. Igual yo, estas identificaciones falsas son buenísimas.
Q. Jejeje cierto Rosario.
S. Me fascinas Emily (tomándola de la cintura)
Q. Demuéstramelo.
S. Jejejeje.

Santana besó apasionadamente a la chica de ojos verdes, ésta rodeó el cuello de la latina para acercarse más a ella.

Cuando el aire hizo falta...

Q. Vaya que te gusto. (sonriendo)
S. Mucho... Quinn estas últimas semanas han sido muy buenas, ya sabes.
Q. Lo sé (mordiéndose el labio inferior)
S. Y podrían ser mejor...
Q. Ah sí?
S. Sip... Sé que las relaciones a larga distancia no siempre funcionan, pero por alguna razón esto que tenemos ha funcionado muy bien, demasiado bien y... Quinn quieres ser mi novia?
Q. Qué?
S. Pues que si...
Q. Lo escuché, es sólo que estoy nerviosa.
S. Nerviosa?
Q. Sí, hace mucho que nadie me pedía eso.
S. Oh... Y?
Q. Claro que acepto Santana, acepto ser tu novia.
S. Jejeje te adoro Quinnie.
Q. Y yo a ti bebé.

Las chicas se besaron una vez más bajo la luz de la luna.

Fin del flashback.

Q. Fue tan especial... Sigues siendo tan especial Santana... En qué momento pasé por alto eso? Fui una total estúpida, me arrepiento tanto de mis decisiones… Espero que algún día me perdones y regreses conmigo mi amor, no me voy a rendir, no lo haré.

Continuará…


Ojalá les haya gustado el capítulo.

Sugerencias?

No olviden comentar, algo pasó con "Somos un corazón" al parecer las personas que me comentaban ya no les gusta la historia, aun así gracias a las 4 que se tomaron su tiempo en escribirme algo sobre el capítulo anterior.

Prox. Actualización para "Mi Hermana Adoptiva"

Gracias por leer y perdón por los errores.