Hola de nuevo… vengo a fastidiarles el alma jaja, no es verdad…
Primero que nada advertencia… esto es un AU muy extraño y es la primer vez que escribo algo así, ¡piedad!
Verán desde hace casi un año y medio tengo esta historia atorada en la cabeza, pensándola y re pensándola creo que ya está perfecta según mis consideraciones, solo imaginen año y medio con lo mismo. Dios. Necesita salir de mi sistema.
Tenía planeado publicar otra que tiene que ver con invasión y con oro con kenji solo, pero al final el invierno me trajo el valor de sacar esto de mi cabeza… en fin
Los que han hablado con migo ya sea de frente o por medio de fb sabrán que no me agrada el invierno y pues tal vez noten algunas similitudes con cosas que les eh contado o que les contare o incluso que ustedes me contaron o contaran pero, así es, bien dicen que la inspiración llega de lo cotidiano… pero bueno, espero publicar lo más pronto posible, nos vemos y no olviden dejar su opinión en un review, besos -3-
Invierno:
Mi nombre es Kaoru kamiya tengo 17 recién cumplidos y la verdad la vida de una chica de mi edad es bastante burda… la gente te trata como una más del montón, no importa como seas, todo se convierte en un "oye tienes 17 por lo tanto eres una chica estúpida ¿porque? pues porque tienes 17 y con esa edad lo único que puedes hacer es sentirte de 25 actuar como si los tuvieras tomar decisiones arbitrarias y ser una fanática empedernida de cualquier idiotez".
Lástima, soy una chica culta y bastante madura, tanto así que prácticamente me mantengo yo sola, mis padres trabajan mucho por la situación económica general del país y yo también trabajo para darme mis gustos sin necesidad de afectar al presupuesto familiar, estudio mucho y soy una fanática empedernida de la música instrumental y de la lectura, no es que la moda y todo eso no me guste y tampoco es que sea una completa amargada, pero no encuentra tan atractivo o fabuloso toda esa moda. En fin.
El asunto es que recién cumplidos los diecisiete pienso en mi futuro y me estreso un bastante así que como actividad recreativa decidí ir al centro de la ciudad y comprarme un libro.
En la librería había un chico muy simpático y bastante atento. Se le notaba a kilómetros que era universitario, ya me saludaba con mucha confianza lo veía seguido, no porque fuera a comprar libros todos los días, sino porque trabajaba en un local cercano a la librería donde el chico tomaba su almuerzo todos los días
-hey, ya sabía que eras tú ese aroma no lo tiene cualquiera
-hola-salude amablemente con la mano- ¿y que aroma?
-ese aroma tan peculiar tuyo, hueles como ah, maja y café
-jajá bueno maja porque eso uso y café pues trabajo en una cafetería así que…
-si ya lo sé, oye llevaras algún libro o solo vienes a curiosear
-no, hoy tengo presupuesto así que, comprare algo
-o eso es fabuloso, bueno chica maja y café si necesitas algo solo dime
-claro.
Compre mi libro, irónicamente llevaba dinero pero termine comprando uno económico por gusto. un autor extranjero que trataba un asunto de mi país…bastante extraño ¿no? Salí y aunque estaba helando compre un frappe la sensación de frio que te da un frappe en invierno hace que el frio ya no sea tal.
Llegue a una plaza y con mi frio frappe y mi libro nuevo me perdí casi una hora hasta que mi celular empezó a sonar. Era mi madre pidiéndome que regresara un frente frio iba a entrar en cosa de horas, exagera, llevaba mi abrigo, un suéter, una blusa de manga larga, bufanda y un gorro…aunque tal vez su apuro era por mis piernas apenas cubiertas por unas medias tattoo y unos botines al estilo militar y mis caderas cubiertas por una simpática falda en corte plato color azul obscuro. Así que ese debe ser su motivo principal, tal vez debería apresurarme.
Caminar una simple calle, nada complicado, una calle que por el intenso frio estaba sola, solo resguardada por las celosas cámaras de los circuitos cerrados de los negocios ubicados ahí, al ir caminando el frio se intensifico, ni mi abrigo fue capaz de mantenerme cálida, es como si la temperatura bajase a unos 20 grados bajo cero de un segundo a otro, el frio calaba en los huesos, la necesidad de llegar a la estación de autobuses era enorme, el invierno no me gustaba y ahora mucho menos.
Al ir caminando por aquella calle una especie de movimiento brusco se sintió en el suelo, no puedo decir que era un terremoto porque la gente dentro de los locales se veía de los más tranquila, incluso se reían de mí, claro que ver a una chica tambalearse como recién nacido hasta caer de cara y sin meter las manos por la calle ha de ser muy divertido.
El pequeño temblor personal paso, hasta que nuevamente comenzó. Pero el temblor ya no era personal, la gente salía de sus cálidos locales, otros se escondían, gritos, alarmas de autos, frio, un intenso frio, de, de, demasiado frio y mucha luz, me asuste y comencé a correr asustada más por el frio y la intensa luz que por el temblor.
Y después de correr unos cuantos metros todo se escuchaba hueco, lejano como si me estuviera aferrando a la conciencia, sentí un golpe seco, vi luz, era el cielo, el suelo se había abierto y yo caí ahí adentro.
Antes de poder ponerme de pie, o de siquiera intentarlo el suelo bajo mi espalda crujió de forma espantosa y se rompió y de ahí todo en negro.
…
Desperté por el frio que tenía en las piernas, nada me pareció extraño seguía viendo el cielo, supuse que estaba en ese agujero, hasta que mi vista se enfocó debidamente y pude ver…
-arboles… ¿Por qué hay árboles aquí? Y nieve ¿hay nieve? Pero… ¿Dónde estoy?
Árboles, nieve, y frio, no tan intenso como el que experimente minutos antes…u horas, me senté en la nieve sujetando mi cabeza por las sien
Me levante porque tenía las piernas moradas por el frio y el contacto con la nieve y comencé a caminar sin rumbo alguno parecía una especie de bosque sin salida, tenía miedo no pude evitar comenzar a llorar.
Cuando por fin logre salir del bosque me encontré con un camino…un camino rural, una carretilla y una mujer en kimono invernal, que me miraba extrañada y con miedo.
Quise pedirle ayuda, pero la mujer me tenía miedo y gritaba ¡demonio!, hasta que entendí que el demonio era yo…
Llegue a una cueva, como pude encendí una fogata y me quede dormida esperando despertar en un hospital con férulas en cada triste parte de mi cuerpo, suero y mi madre con cara de angustia a mi lado…
…
Pero no, desperté un día, seguido de otro y otro y otro y así sucesivamente… y aunque los desperté, jamás los desperté en casa.
Pasaron semanas y empecé a resignarme y creer que jamás regresaría, alguna vez llegue a pensar que estaba en coma y esto era un sueño pero era demasiado real para ser un sueño.
El frio era real, el hambre, el sueño, el desconcierto, el miedo y el deseo de morir eran muy reales.
Yo estaba aquí y tenía que buscar una de tres…
Como sobrevivir aquí
Como morir de una vez
O como regresar a casa.
Así de simple.
¿Qué les pareció? Recuerden es un experimento, así que ustedes dicen ¿lo continuo? O ¿ahí le dejo?
