Hola! Les traigo otro capítulo y a decir verdad no tengo nada que contar… excepto lo siguiente "en ayotzinapa fueron 43, en ciudad Juárez "dicen" que fueron 700 mujeres, pero nadie lo sabe realmente. "Porque en Juárez nadie hace nada, porque a nadie le importa" y en todo chihuahua, no vale la pena intentar contar cadáveres, porque sería lo mismo que intentar contar las estrellas del cielo"

#fueraEPNyelmalgobierno

-por favor lean lo del final-

Hasta ese día.

Como todas las mañanas fui a trabajar. Era un buen local por lo tanto vendía mucho y en consecuencia, en cuestión de meses, uno o dos empecé a vivir de una manera que estaba de acuerdo con los derechos humanos, los cuales por cierto aun no existen.

Para el final del día sentía que era uno de esos juguetes desarmables y que en cualquier momento Se me caerían "las piezas" sentía que estaba en la escuela y ansiaba salir de ella o que estaba en uno de esos turnos sumamente pesados de la cafetería donde trabajaba.

A salir de mi turno muy, muy tarde, por la noche seguramente o cercana dicha hora, camine hasta casa, la cual me quedaba bastante lejos.

Al paso de unos 20 minutos de camino el cielo se cerró, había nubes anteriormente, pero, de repente se nublo y comenzó a tronar, me apresure para que la lluvia no me atrapara en el camino, desafortunadamente lo hiso.

Llovía tan intensamente que no podía ver más lejos de mi propia nariz, pero, aun así, me atreví a correr confiando en mi intuición.

La cual fallo rotundamente, al ir corriendo en tan pésimas condiciones, termine topando con algo que término siendo alguien, y por la fuerza del impacto logre moverlo al punto de hacerlo trastabillar y finalmente caer por el borde del camino el cual estaba desnivelado. la persona a la que hice caer se fue rodando por ahí.

Al levantarme y escuchar los pequeños gemidos de dolor, fui en su búsqueda con el mayor cuidado que pude tener en ese momento.

Me caí, bueno de hecho me resbale con el fango, al volver a levantarme y seguir el sonido me tope nuevamente con la persona que al final resultó ser un hombre.

-kami, derribe a un hombre

-no, mejor dicho me empujaste y me tropecé, no me derribaste

-entonces… no quieres que me disculpe

-¡es enserio!, me empujaste, hiciste que me rodara por el lodo

-está bien, discúlpame, no fue mi intención hacerte tropezar, déjame ayudarte a levantar.

-gracias

Ayude a levantarse al chico y como pudo me ayudo a no caer en el fango nuevamente, una vez arriba, en el camino, me disculpe nuevamente y finalmente me despedí y continúe con mi camino.

El cielo estaba tan falto de luz y la lluvia era tan intensa que no pude apreciar su rostro.

Nunca pregunte el nombre del sujeto y por muy cruel o grosero que pueda escucharse no me interesaba saber su nombre y por lo que veo a él tampoco le interesaba saber el mío, así que simplemente tropezamos y ya.

Los días pasaron y el asunto lo olvide completamente.

Televisión:

-quiero que sepan que esta va a ser la primera y última entrevista que vamos a dar tanto como familia como individualmente

-¿Por qué esa decisión tan drástica?

-simplemente por respeto a la memoria de mi hija

-¿entonces al decir que lo hacen por respeto a la memoria de su hija, usted asegura que la misma, está muerta?

-no, nosotros no podemos asegurar que esté muerta, pero tampoco podemos creer que un ente del que jamás habíamos escuchado o el cual nunca hemos visto se la haya llevado.

-¿y cómo explican los hechos paranormales?

-no creo en lo paranormal y además, no quiero decir que las cosas fueron así, pero, tampoco puedo negarlo. Ustedes como me aseguran que esas lluvias de cerezos y ese árbol que apareció de la noche a la mañana, no son más que simples estrategias de marketing para conseguir más turismo, como periodistas, ustedes han notado, incluso han escrito del aumento del turismo a raíz de estos hechos supuestamente "paranormales"

-¿entonces usted dice que todo lo ya demostrado es falso?

-no puedo aceptarlo

-¿entonces si lo consideran como falso?

-como les dije simplemente no puedo aceptarlo.

-¿tienen alguna teoría del paradero de su hija?

-no, y si la tuviéramos o empezáramos a hacerla terminaríamos locos

-¿entonces no les interesa el paradero de su hija?

-jamás dije eso

-si no creen en la dama de invierno ¿Por qué realizan las marchas y porque permitieron que la calle fuera renombrada en honor a su hija?

-si me deja comentarlo…esas son las dos preguntas más inteligentes que han hecho. Y con gusto se las contesto.

-Primeramente-continuo su padre- las marchas jamás fueron con la intensión de honrar o hacer feliz a dicho ente, les aseguro que ni siquiera eran marchas, lo único que queríamos hacer como familia y amigos. era buscar algún indicio de su paradero, pero al final mucha gente se acercó y termino distorsionándose en una "marcha dedicada a la dama de invierno" en cuanto a la dichosa calle, precisamente esta en la que nos encontramos, jamás recibimos notificación alguna de que sería renombrada en honor a mi hija, nunca otorgamos un permiso y nunca aceptamos dicha patraña, porque no es más que eso, díganme de que sirve tener una calle con el nombre de un ser querido, si lo que tú quieres es a tu ser querido, quieren imaginar lo siguiente si son tan amables…en promedio cuantas personas desaparecen en estas calles cada año, imaginen la cantidad de calles necesarias para honrar la memoria de aquellos desaparecidos, simplemente no alcanzan y simplemente a las familias no nos sirve de nada.

Con aquel comentario los voraces periodistas guardaron silencio, en aquel momento la entrevista finalizo, entrevista que jamás se transmitió en televisión.

Jamás vio la luz del día

…...

Después de dos días de arduo trabajo en el local, el dueño del mismo me otorgo un día de descanso.

Aprovechando dicho día, lave mis contados kimonos, limpie mi casa y revise que tanto tenia ahorrado.

Como mis ropas femeninas estaban empapadas- extrañaba la secadora- tenía que usar las ropas de varón, una vez vestida y con un dinero que sobraba para mi presupuesto, Salí al mercado a darme un gusto, que desde que llegue no había hecho.

En el local donde trabajaba vendían frutas en conserva y desde que empecé a trabajar ahí deseaba comprar un frasco de cerezas dulces y unas cuantas manzanas para hacer un postre, así que, fui a comprarlas.

-hey, Kaoru te di el día libre, ¿Qué haces aquí?

-buenos días, y solo vengo a comprar

-oh, entiendo en ese caso ¿Qué puedo darte?

-un frasco de cerezas dulces y-conté mi dinero- tres manzanas por favor

-claro…oh disculpa llego más gente, no te molestaría que mi hijo te atendiera

-claro que no me molesta

-muy bien

El dueño del local se retiró a atender a las demás personas y su hijo vino a atenderme a mí, tome el frasco con cerezas y las tres manzanas, page y me retire.

Antes de siquiera salir de la calle el dueño del local salió corriendo y gritando hecho una fiera, me gritaba a mí, "maldita ladrona" gritaba como si quisiera que sus palabras me cayeran en la espalda y me impidieron seguir avanzando.

Aquel hombre amable que me ofreció una mano cuando más la necesite, ahora me perseguía como si fuera una bruja y el un cazador.

Trate de explicarle que era un error, que yo había pagado, pero no escucho, me tomo del brazo y me lanzo al suelo, me apunto con el dedo y me insulto de tantas maneras y con palabras tan hirientes que mencionarlas seria sentir la puñalada nuevamente, antes de poder levantarme completamente y protestar por sus acciones me tomo del cabello y me lanzo cual muñeca de trapo.

Logro darme un puñetazo en el rostro.

Se preguntaran porque no me defendí…ese día no lleve mi katana con migo, de echo tenía tiempo sin cargarla, a decir verdad me atreví a pecar de confianzuda y lo pague caro.

Corrí lo más rápido que pude con un hombre furibundo pisándome los talones, el señor haruma me enseño a ser una experta en el arte de la espada pero… en combate cuerpo a cuerpo soy tan buena como un saco de alfalfa.

Nadie me ayudaba, ya sea porque creían que de verdad había hecho lo que el hombre gritaba convertido en un energúmeno por toda la calle o porque simplemente no les interesaba y su mejor opción era hacerse de la vista gorda.

Al final de una calle vi mi última esperanza para creer que existían los buenos corazones en esta ciudad.

Tres samurái salían de un local hablando animosamente, dos eran muy altos, pero los tres se notaban muy fuertes, y sus rostros parecían ser los de personas amables, corrí hacia ellos pidiendo ayuda.

Corrí y me aferre a las ropas del más delgado y pequeño de los tres-por favor señor samurái ayúdeme, ese, ese hombre me intenta matar, me golpeo y me acusa de haberle robado, le juro que no hice nada, por favor ayúdeme se lo ruego.

El pequeño hombre no me contesto en un principio simplemente me retiro las manos de sus ropas, avanzo un poco y ahora sí, hablo-muchacho no deberías saber defenderte tu solo

-oye, que cosas dices soy una mujer

-si claro-contesto otro más alto de cabellos extrañamente blancos-

-¡lo soy, se los estoy jurando, que no escuchan mi voz, que no ven mi cara de mujer!

-yo no noto la diferencia-dijo el otro hombre alto y de cabellos castaños-

-pero…soy una mujer, ¿que nunca han visto una?

-si-contestaron al unísono los tres hombres-

-precisamente por eso te aseguro que tú no eres una-contesto el más pequeño de cabellos rojizos (no sabía que había pelirrojos en esta época, y, sobre todo pelirrojos NATURALEZ, siempre son peli teñidos) –

-¡oye tu maldita ladrona de mierda, ven aquí para partirte la cara, cobarde!-grito el dueño del local-

-y si les demuestro, que soy una chica, me van a ayudar ¿eh?

-claro-dijeron los tres hombres-

El dueño del local se acercaba con mirada asesina y entre en pánico, tenía que demostrar que era una chica, así que, tome las manos del chico pelirrojo y las puse en mis senos y lo obligue a presionarlos como si fueran un par de pelotas anti estrés.

El chico me miraba extraño y lo mal interprete como que no me creía, arrastre sus manos por mi cintura y las hice redondear mi cadera, las detuve ahí.

-ok, definitivamente… si es una chica-dijo coloreando sus mejillas apiñonadas de rojo-

-les dije que sí lo era.-asegure-

Antes de poder decir otra cosa, la bestia que me perseguía me tomo del cabello y con toda su furia me arrastro como un saco lleno de basura, solo atine a gritar-¡ayúdenme, lo prometieron!

Ante mi estridente grito los dos más altos detuvieron al hombre y el pelirrojo se ocupó de ponerme tras su espalda y asegurar mis manos en su vientre como queriendo transmitirme un poco de su calma, de su infinita calma.

-¿pero qué mierda le pasa, porque la golpea así?-dijo el castaño-

-me robo, es una ladrona y ustedes la están defendiendo, ¿Qué acaso no están para proteger al pueblo de los maleantes?

-tiene razón, pero dígame tiene pruebas de que la señorita le robo-respondió el albino-

-tengo de prueba la palabra de mi hijo

-no me diga-dijo el pelirrojo- quiere por favor decirme las palabras exactas de su hijo y describirme las acciones que tomo después

El hombre le explico al pelirrojo que aún me mantenía aferrada a su vientre, me sentía más calmada y menos temerosa.

-mi hijo se quedó atendiéndola y luego la veo salir e incluso la muy descarada se despide de mí, en eso mi hijo corrió con migo y me dijo que nos había robado.

-¿y el que hiso?

-se quedó en el negocio cuidando en lo que yo venía por esta ladrona

-¿solo eso?

-sí, pues que más quiere que haga

El pelirrojo se quedó pensando mientras los más altos lo observaban casi como si esperaran un diagnostico medico importante.

-su hijo es el ladrón-aseguro-

-¡cómo se atreve a acusar de esa manera a mi hijo!

-me atrevo de la misma manera, en la que usted, acusa a la señorita…-se giró hacia mí-¿Cómo te llamas?-kaoru-le respondí-… en la manera en la que usted acusa a la señorita Kaoru

-¡imbécil!

El hombre alto y castaño lo tomo por el brazo

-mientras son peras o son manzanas vamos a su negocio y resolvamos esto.

El castaño iba enfrente junto con el hombre del negocio, atrás de ellos íbamos el pelirrojo y yo y al final el chico albino de gafas haciendo de guardia.

Al llegar al negocio del hombre, revisaron todo, todo incluía a su hijo el cual efectivamente tenia no solo mi dinero, si no otro tanto más, escondido entre sus ropas.

Aquel hombre se vio obligado a disculparse conmigo y dejarme ir como si nada.

Al salir del local les agradecí a los samurái y me propuse a avanzar cuando entre los dos más altos me tomaron de los brazos y me llevaron a una calle más o menos lejana.

Minutos después el pelirrojo llego

-no nos han seguido-aseguro el pelirrojo-

-¿estás seguro? -dijo el albino-

-tan seguro como que tu nombre es enishi-dijo el pelirrojo-

-ya, basta de juegos, ¿Qué hacemos con la damita?-hablo el castaño preocupado-

-pues que más, piensas dejarla sola, con tremenda paliza que le pusieron-dijo el albino, extrañamente paternal-

-¿de qué hablan?-dije confundida-

-yo te explico-dijo el pelirrojo- veras ese hombre es un comerciante importante aquí, tiene mucho dinero y contactos, te lo digo por si no lo sabias, ¿lo sabias?-pregunto-

Negué con la cabeza

-lo supuse-continuo el pelirrojo- pues tu prácticamente humillaste a ese hombre y lo peor del caso es que siempre tuviste razón, y por tu causa tendrá que pasar la vergüenza de tener un hijo ladrón, por lo tanto, si se nos ocurre dejarte ir a tu casa como si nada, mañana vamos a tener que ir a levantar los pedacitos que queden de tu menuda figura, por lo tanto, vienes con nosotros.

Me negué a ir pero el chico castaño me cargo cual saco de papas en su hombro y me llevaron a una posada muy bonita.

-bueno, Kaoru, primero que nada me presento, soy yukishiro enishi, mucho gusto

-yo soy sagara sanosuke y este enano de aquí es himura kenshin

-enano tu madre

-calma-dijo el albino- no estamos aquí para peleas

Entramos a la casa y el castaño llamo a una mujer de labios carmín y cabello negro, debo admitirlo, era preciosa

-megumi, ¿puedes llamar a la señora tsubaki? Tenemos una emergencia-dijo señalándome-

-claro sano, ya vuelvo

La coqueta mujer desapareció por un pasillo de la casa y tardo varios minutos en reaparecer con una mujer adulta a su lado

-bueno primero que nada, se las presento, ella es Kaoru no sé qué porque no se su apellido, Kaoru, ella es megumi, mi esposa y ella es la señora tsubaki, la dueña de esta casa.

-sanosuke ¿qué pasa, que hicieron ahora?-dijo la señora tsubaki sumamente seria-

Una vez explicada mi situación a la mujer de platinados cabellos, esta hablo.

-muy bien, entiendo, se puede quedar aquí, siempre y cuando, se quede a cargo de uno de ustedes y como sanosuke está casado y tiene muchas responsabilidades como cabecilla de esta facción, la chica se queda con yukishiro o con himura.

-¿Cómo que quedarme, ahora de que hablan?-pregunte-

-veras-dijo la mujer mayor- te puedes quedar aquí, pero esta casa es una facción, es un equipo, es una casa de samuráis y las habitaciones están contadas, y pues, no tengo ninguna para ti y la mayoría de los hombres… están casados, duermen con sus mujeres y pues, no puedo ponerte con un completo extraño, así que, te quedas en la habitación de enishi o de himura

-en la mía no-dijo enishi rápidamente-

-ni modo kenshin, la damita se queda contigo-

-¡¿que?!-dijo kenshin rápidamente-

-bien asunto arreglado, la chica se queda con himura-dijo la señora tsubaki-

Llegamos a la habitación del pelirrojo, parecía ordenada, pero si prestabas atención podías notar un desorden abismal, las cosas aunque se veían limpias, estaban apiladas por todos lados.

-oye-lo llame-¿Cuándo me dejaran irme?

-ve haciéndote a la idea, te podrás ir el día que ese hombre, su hijo y toda su descendencia se mueran

-pero…

-son gente orgullosa no lo dejaran pasar, oye dirás que es raro pero tu voz me parece muy familiar ¿de dónde vienes?

-soy, soy de Kumamoto, pero, vivo en las afueras

-¿de casualidad no vives por el camino del zorro?

-de echo si ¿porque?

-hace dos días aproximadamente, no te tropezaste con alguien durante la lluvia

-si ¿eras tú?

Con cuidado se levantó un poco el hakama dejando ver un enorme raspón en su pierna

-¿tú que piensas?

-¡kami, perdóname!

-se corre la puerta dejando entrar al castaño-

-oye kensh…in-se quedó mirándonos, yo inclinada, tocando su pierna y el con el hakama dejando verla-

Solté la pierna como si me quemara su contacto y él se acomodó el hakama en un movimiento

-no es lo que crees-dijo kenshin-

-solo venía a decirte, que, no fueras a manosearla como hace rato, pero creo que, debería decirle eso a la damita, damita, no lo manosees tanto.

Salió del cuarto

No pude evitarlo me dio un ataque de risa, que termine contagiándoselo a kenshin.

-bueno damita-dijo kenshin- si te parece vayamos a tu casa por tus cosas, antes de que el hombre las queme

-está bien.

Salí a mi casa acompañada de alrededor de 5 hombres y dos mujeres, una de ellas la esposa de sanosuke y la otra una chica que no sé quién era, supuse que era algo de enishi.

Al llegar entramos a la casa, sacamos todo y lo acarreamos a "nuestra" habitación.

Ese mismo día, ya casi por la noche, por aquel rumbo se podía apreciar una columna de fuego y humo muy alta, tiempo después me entere de que era mi casa, ahí había quedado mi pedacito de cielo terrenal.

Cenamos y nos fuimos a dormir, el cuarto estaba diseñado para una persona, nuestros futones quedaban demasiado cerca el uno del otro, era como tener una cama King size sin poder dormir de lleno en ella.

Ambos estábamos increíblemente incomodos, pero aun así hable.

-chico

-me llamo kenshin

-kenshin, quiero agradecerte por meter las manos al fuego por una completa extraña, y, también te agradezco esto, infinitamente

-no hace falta, lo hago con gusto, pero, es mejor intentar dormir, esta va a ser una noche muy larga

-sí, es verdad, pero, igualmente, muchas gracias

-no hay de que

Después de mucho rato él se quedó dormido, lo note por su respiración, y, porque hablaba dormido, bueno solo balbuceaba cosas sin sentido, extrañamente me pareció tierno.

Con todo y su balbuceo infinito me tranquilice y finalmente me quede dormida en el cuarto de un completo extraño y rodeada de samuráis… ¿Qué más me podría pasar?

Les seré sincera ayotzinapa es como un dolor en un pedacito del alma y personalmente me afecta bastante porque como ya sabrán eran normalistas ósea futuros maestros y como algunos ya saben planeo ser docente y no tengo la certeza de que esto no se va a repetir en otras escuelas, en otras universidades o en cualquier otro lugar.

No sé si el siguiente ataque arbitrario ocurra en la normal de mi ciudad y no sé si una de las cabezas cortadas sea la mía… y no es drama, es lo que pienso sinceramente y sé que FF no es para poner esto pero…me molesta enormemente.

Otra cosa la entrevista con el padre de Kaoru, lo de las calles y todo eso, no es más que mi pequeño recordatorio de cd Juárez, si les interesa búsquenlo "las muertas de ciudad Juárez" es sinceramente atroz… y ahí dice que esto ya se terminó que está solucionado… no se lo crean porque no es verdad, una cosa es que no salga en televisión y otra muy diferente es que no pase.

Les puedo jurar que no soy la única que lo dice… estamos a tres pelos de gato de una nueva revolución.

En fin espero que lo hayan leído, les gustara la historia que les pongo con mucho cariño y que aunque sea con poquito sentimiento nos apoyen tanto a los normalistas, como a las mujeres de Juárez y a todo México… necesitamos poquito cariño.

Saludos y hasta la próxima semana