Hola, holota, holita ¿Qué tal están?

Bueno primero que nada una disculpa por tardar tanto en publicar, si las cuentas no me fallan tuve dos semanas atareadísimas, con prácticas para instalar y configurar servidores DNS y DHCP, exposiciones de sistemas operativos, una empresa que nos tuvimos que inventar, un manual de usuario de muchos tipos de servidores, exámenes de la carrera, física y probabilidad, con la cual se armó un señor problemón.

Les cuento-algunas chicas ya saben-mi maestra de prob y est es muy buena maestra sabe de lo que habla, pero también es maestra en una universidad de mi ciudad y nunca se organiza por lo tanto nunca tiene tiempo de nada y como no tiene tiempo nunca encargo tareas o trabajos que valen 40% de la calificación, y les reitero jamás dijo nada de nada, se llegó el dia del examen y saque un 40% de 60% que valía el examen y yo toda contenta hasta que mi maestra literalmente se burló de mi alegría y de la de muchos otros con sus 56% en el examen y dijo no pasan porque el examen vale 100%...jamás nos avisó y de 40 que somos 30 reprobaban incluida yo :C

Entonces como no era justo movimos cielo, mar y tierra por justicia, hablamos con la maestra la cual nos ignoró y nos dijo, "no se apuren el lunes -ósea hoy hay- recuperación" por lo tanto hablamos con nuestra tutora la cual llevo el problema con los directivos y obligaron a la maestra a evaluar con todo lo que teníamos, fue un rollo como de tres días en que se arreglaba y no se arreglaba…según tenía entendido yo debería tener un 8 pero me pasaron con 6 :CCCCC fue un problema enorme de tres días, casi me quedo calva, gracias a dios tengo dos pelucas, por si acaso DX

Pero bueno espero comprendan el porqué de mi ausencia y espero les guste el capítulo.

Sin la venda en los ojos.

Bien dicen que la historia la escriben los ganadores y también dicen que lo que viene en un libro de texto nunca es la verdad absoluta. En mis tiempos libres llegue a leer sobre los samurái y ahí se les describía como personas sumamente frías, sabias y con unos sentidos dignos de un gato experimentado.

Tengo apenas una semana aquí y ya me eh quitado la venda de los ojos, algunos son serios mas no son fríos y calculadores, son sumamente amables, como enishi que es un encanto de persona, esta algo loco, pero es un loco con un corazón del tamaño del mundo. Al día siguiente de estar aquí él ya me aceptaba y saludaba como si tuviera toda la vida aquí.

Sanosuke que es el cabecilla de la facción no es tan listo como debería e incluso es algo soso para hablar, pero hablar con él es muy divertido de alguna manera te saca una sonrisa del tamaño del corazón de enishi.

Y kenshin ni se diga es un encanto de persona, es caballeroso, amable, trabajador y muy dulce, tiene su temperamento pero eso no lo hace una mala persona, incluso podría decir que es algo torpe y distraído. Es torpe por su forma de caminar, camina como si su cadera estuviese inclinada hacia enfrente y con los hombros caídos, algunas veces trastabilla mas no se cae y algunas cosas se le olvidan porque se distrae y ya no sabe qué cosa le dijeron.

Y los demás también tienen cosas así, son gente culta y experimentada pero son humanos y tienen defectos y virtudes que los hacen encantadores.

La mujer que asegure era algo de enishi resulto ser la hija menor de la señora tsubame y sobrina de la señora tsubaki las encargadas del lugar.

Y es mas a enishi no le cae bien, no la tolera, según me dijo es una persona con una actitud muy molesta y con un ego del tamaño de Japón, y lo comprobé.

-madre-había dicho hiromi la hija de tsubame-

-¿Qué sucede?

-la muchacha del otro día… es una nueva sirvienta o es la "compañera nocturna de alguien"

-ninguno de los dos… ella es invitada de keny y como tal has de tratarle

-comprendo

Hiromi se retiró de la vista y oídos de la señora tsubame y se topó con kenshin.

-buenos días K.E.N.Y

-buenos días H.I.R.O.M.I

-oye, no sabía que tenías el valor de conseguir mujer, pensé que al final de todo te rendirías y te irías a revolcar con algún muchacho-dijo con el más amargo veneno que pudo-

-eres muy graciosa hiromi-comento con desagrado-

-es enserio, con la suertecita que te cargas, ya vez que paso con la estúpida de tomoe. Una más y te empezaran a salir patas de araña y ahora sí, serias una viuda negra

-hiromi, no quiero ser descortés, así…-hiromi le interrumpió-

-no me digas, ya te revolcaste con ella. Si se embaraza, no debes preocuparte, mas deshonrada no puede estar. Pero tu bastardo ya sería otra cos…

En un momento de furia kenshin tomo a hiromi del cuello y la acorralo en una pared.

-sabes perfectamente-hablo furico kenshin- lo que pienso de golpear mujeres, pero si sigues faltándole al respeto a tomoe y a Kaoru que no han hecho nada para fastidiarte, voy a olvidarme de que llevas un kimono floreado y te voy a golpear como si tuvieses un hakama y eso si no me "emociono" como dices y te rebano el cuello al punto de que tu jodida cabeza apenas y se sostenga por un mísero pedazo de piel tan putrefacto como tu boca.

Después de la amenaza la soltó y aun así se atrevió a hablar.

-¿y a oyuki la puedo insultar?

-oyuki no es de mi interés, pero aun así, es mujer, te recomiendo no hablar mal de ella, pero si lo haces no te detendré

Kenshin paso hecho una furia junto a mí, logro intimidarme un poco.

Al percatarse del mal humor de kenshin, literalmente le abrieron paso y nadie le dijo absolutamente nada, si hay algo que se, es que alguien a quien molestan, necesita a alguien que le escuche y le apoye.

Tome mis pies y los obligue a caminar en la dirección que seguía kenshin.

El cual entro a la habitación

Antes de poder darle alcance sanosuke me halo del kimono

-¿Qué crees que haces damita?

-voy con el

-eso ya lo sé, pero, te daré un consejo… déjalo en paz, deja que se calme, si vas lo único que harás es que te grite y te eche de la habitación y después él se va a sentir mal por haberte tratado así.

-las cosas no tienen que ser así siempre, si se algo, es que necesita alguien al que tratan mal-me solté de sanosuke y entre a la habitación.-

El porte que kenshin mostraba era muy diferente al de siempre, su aparente torpeza se había esfumado, su cadera estaba donde debía, estaba completamente erguido con los hombros rectos y muy rígidos, se podía adivinar la furia contenida.

Cuando intente tocar su hombro lanzo una patada a los montones de libros y empezó a gruñir cosas con los ojos cerrados.

-grito- ¡maldita! ¡Estoy harto de ella!-lanzaba patadas muy hábiles y puñetazos certeros-

Me quite la venda, el solo fingía su torpeza.

Una vez que descargo toda esa furia en los libros y montones de cosas. lo toque por el hombro, se estremeció

-¿ya estas mejor?-hable calmada-

-¡¿Qué haces aquí?!-seguía molesto-

-tranquilo-lo abrase-

-¡¿Qué estás haciendo?!

-cuando alguien nos lastima, lo mejor que podemos recibir es un abrazo

-¿que?

El enojo paso a algo parecido a la sorpresa y después deje de sentirlo tenso y empecé a hablar con él, pero no le solté.

-no debes dejar que te afecte, yo no sé quién es tomoe ni qué significado tiene para ti y tampoco sé porque te dijo viuda negra ni nada de lo demás, de verdad no lo entiendo, ni me interesa, porque es algo que grito hiromi y esa víbora lo mejor que hace es fabricar ponzoña, así que, ignórala, quédate con lo bueno y deja que todos sus comentarios y ofensas se te resbalen por la piel como gotitas de aguas- le pellizque la mejilla-

- es que, siempre lo hace, y no puedo evitar molestarme, es desesperante y…

-cuando estaba en…cuando era más…cuando vivía con mis padres, había una chica que me molestaba, decía que yo era muy fea y era muy masculina, tanto que nadie se casaría con migo por eso, y, me molestaba mucho que lo dijera, porque se reían, pero, aprendí a que todo eso se me resbalara como gotas de agua y ella se aburrió de mí y ya no me molestaba tanto y yo la ignoraba así que era como si no me molestara.

-para ti es fácil

-claro que no, es difícil, necesitas mucha fuerza de voluntad, pero si se puede, todo se puede si tienes la intención de lograrlo.

-supongo que sí, te voy a creer-sonreía-

Le sonreí de vuelta

-sabes-dijo kenshin- creo que tenías razón, no sirve de nada que me ponga a patear cosas como un niño en pleno berrinche

-lo ves, todos necesitamos que nos escuchen de vez en cuando, así que, ya no frunzas el ceño porque cuando envejezcas tendrás una arruga enorme en la frente.

-y que problema habría con una arruga enorme, ya tengo una cicatriz enorme en la cara

-pero esa se ve bien

-a veces creo que eres demasiado positiva

-solo de vez en cuando y con ciertas cosas. Además eh vivido cosas que me han obligado a ver lo bueno a todo lo que me pase.

Ese día conocí al humano detrás de la torpeza y detrás de una katana.

Tenía sus torpezas e incluso podría decir que sentía repudio por su cicatriz, como si fuera un problema de autoestima. Pero no soy psicóloga así que, no podría asegurarlo.

Desde ese día kenshin y yo nos volvimos buenos amigos.

Era prácticamente imposible no sentir ningún cariño por él y tanto cariño sentí por el que en pleno 20 de junio, su cumpleaños, al ver que todos le felicitaban e incluso recibió unos cuantos presentes de las dueñas de la casa y de sanosuke y megumi e incluso de enishi, me sentí mal por no haberle regalado absolutamente nada.

Con ayuda de la señora tsubame y megumi me escape al mercado.

-hija, pero no hay necesidad

-no, ya estamos 22 de junio y no le eh dado nada, tengo que comprarle algo

-pero si él estuvo muy contento, con lo que le dijiste, eso le basta

¿Cómo sabe que le dije algo?

-hija, kenshin es casi como el varón que nunca tuve, él me dice muchas cosas, que no te sorprenda que lo sepa.

-está bien, pero, cambiando de tema-me sonroje- ¿qué le podría dar?

-bueno, si tantas ganas tienes de darle algo… regálale un libro

-sí, eso no es mala idea-hablo megumi que se había mantenido en silencio todo el tiempo-

-¿un libro? Pero a él no le gusta leer ¿o sí?

-claro que le gusta-dijo megumi con seguridad- se nota lo poco que le conoces

-pero si yo eh hablado con él y me ha dicho que la educación no es el arma de un asesino

-¿y te la creíste? Que ingenua, dime, si no le gusta leer y considera la educación algo absurdo para él, como explicas su dicción tan recatada y su conocimiento de frases "celebres", a él le fascina leer, pero por algún motivo le da vergüenza aceptarlo

-pero no necesariamente le tiene que gus…

-mira, se lo que te digo

-muchachas, las alcanzo después iré a comprar te

-si señora-respondimos ambas y después la señora tsubame se retiró-

-se lo que te digo-continuo megumi- yo le eh regalado libros, los cuales amontona descuidadamente y en momentos de ira patea como si tuvieran la culpa de sus problemas, pero el caso es que sé que los lee, porque yo le regalo libros que yo ya eh leído, y por muy discreto que sea, algunas veces al conversar con él, dice cosas que vienen en los libros que le doy, por eso sé que los lee

-oh, en ese caso, regalarle un libro no es mala idea, pero, el problema es saber qué libro darle

-cualquiera que sea interesante y absorbente

-sonreí con entusiasmo- ¡por una vez en mi vida agradezco que me llamaran biblioteca ambulante!

-¿Qué, de que hablas?

-nada, megumi, ya no es necesario buscar un regalo, solo necesito donde guardarlo

Después de buscar hasta por debajo de las piedras y en el fondo de los arroyos de Kumamoto con megumi corriendo detrás de mí, encontré una sencillísima tela verde pistache en la que envolvería mi regalo.

Corriendo como un demonio y haciendo que la pobre de megumi comiera polvo y rocas que dejaba a mi paso llegue a "casa" implorando que kenshin no estuviese rondando la casa cual fantasma.

Y no, de echo casi no había nadie, bueno, nadie con quien me llevara bien, ni sano, ni enishi o ese chiquillo sotah, así que sin ningún temor a ser descubierta empecé a buscar el regalo desesperadamente, y lo encontré

Un libro que me encanto y me atrapo por semanas "el buscador de cabezas" me gustaban los autores extranjeros.

Con todo el cuidado del mundo lo envolví y baje a esperarlo ansiosa.

Espere junto con megumi y kazumi otra mujer.

Ellas en espera de sus maridos y yo en espera de mi amigo, que extraño es usar esa palabra aquí.

Esperamos durante horas, al punto de que oscureció y todos los que quedaban en casa se fueron a dormir, todos menos nosotras tres que ya estábamos perdiendo la batalla contra el dios del sueño.

Con kenshin

El día avanzaba de lo más tranquilo, al grado de que Kaoru había decidido salir con megumi y la señora tsubame, me ofrecí a acompañarles pero me pusieron cuanto pretexto encontraron por lo tanto, entendí que mi presencia no era agradable para ellas en ese momento así que desistí de intentar hacer de su compañía.

Más tarde sanosuke entro a mi habitación sin siquiera avisar, agitando un papel en la mano, al leerlo era una orden de ejecución y teníamos que ir nosotros tres y otros 4.

Nos preparamos para salir a realizar el mandato de nuestro señor y en cosa de 20 minutos, no habíamos dejado rastro.

Horas más tarde el sujeto a ejecutar apareció en el camino, según la orden de mi señor yo debía liquidarlo, los demás, serian mis espías y guardias en caso de que algo no saliera como era debido.

En la primera oportunidad que encontré lógica empecé mi movida.

El hombre venia en una carreta elegante con su chofer y un solo guardia.

Debía decir que el hombre era muy confiado para mi gusto o que intentaban ponerme una trampa.

Después de analizar lo suficiente y revisar lo más que pude, deduje por fin que no era una trampa si no un hombre que pecaba de confianzudo, pobre ingenuo

Me acerque a la carreta protegido por las sombras nocturnas de los árboles y lo primero de lo que me deshice fue del centinela inútil.

Decir que le corte la cabeza es muy amable, literalmente la partí en dos de manera diagonal.

Lo segundo a terminar era el chofer.

Su cabeza quedo sostenida por un pedazo de carne roja teñida por el borbotón de sangre que le salía.

No los deje gritar.

Detuve la carreta, lance lo que quedo de esos hombres miserables y subí al techo de la misma a esperar.

El confianzudo hombre, por fin salió de la carreta, extrañado, porque esta no se movía.

El hombre vio los cuerpos decapitados en el suelo, carraspee la garganta para llamar su atención, este se giró y miro hacia arriba, un segundo, un solo segundo, y salió corriendo, esperanzado en no terminar como los dos remedos de hombres en el suelo.

Corrió, lo deje correr, era un juego del gato y el ratón, tan aburrido como los demás.

Los demás iban guiándolo a un lugar donde no había salida y al llegar repetí mi acción anterior, bastante cliché diría yo, llame su atención nuevamente desde arriba y apenas me miro y susurro algo que escuche perfectamente pero que no me interesaba

-¿Por qué lo haces? ¿Qué quieres para que me dejes vivir?

Solo lo mire, esto me aburría, era tan común que me intentaran convencer de dejarles ir que me resultaba fastidioso

-¿quieres dinero? Te daré todo el dinero que me pidas, todo, es más te daré dinero y a una de mis hijas, son hermosas y tengo tres podrás escoger la que más te guste, tendrás un título más alto que el de samurái…no… ¡no me mires así, dime que mierda quieres, y te la daré!

-serias capaz de ofrecer la vida y la felicidad de tus hijas con tal de mantener tu jodida cabeza pegada a tu inútil cuerpo…me enfermas…solo quiero una cosa

-¿Qué quieres? Lo que sea ¡te lo daré, te lo juro!

-quiero, que te grabes esto, ¡tenchuu!-salte y le clave la espada en la cabeza de manera vertical. Por la fuerza con la que salte el hombre quedo clavado en mi espada como si fuese un pedazo de carne en un palillo afilado.-

Terminada la acción, los demás salieron.

-decir que eso fue brutal, sería como decir que tu cabello es negro y no rojo-dijo enishi-

-¿quieres decir que…?

-que sería estúpido decirlo, cuando todos lo vimos

-entonces no lo digas, rayos, no pensé que se clavaria tanto en él, creo que necesitare ayuda para sacarla de su cráneo

-tranquilo, te echare una mano

Sanosuke detuvo el cuerpo del hombre por los pies y yo hale la espada, logrando sacarla del hombre y de paso, ducharme en sangre, más de lo que ya estaba

Al pasar un rato más, los demás hombres apilaron los tres cuerpos, después dejamos una nota y nos retiramos como si nada hubiese pasado.

Después de un buen rato llegamos a casa

Al entrar a casa nos encontramos con la sorpresa de ver a tres mujeres recargadas en la pared del recibidor profundamente dormidas.

Sano y sotah fueron a despertar a sus mujeres y a llevarlas a la habitación, yo, no estaba en condiciones de ir con Kaoru y despertarle, no sería una bonita imagen.

Tenía planeado limpiarme y después venir por ella, pero, no es bueno planear en vos alta.

-si quieres la llevo yo-dijo enishi-

-no, pero gracias, solo me iré a quitar esto-dije señalando mis ropas ensangrentadas y mi rostro teñido de carmín- y vendré por ella

-¿seguro?

-si

-como quieras, igual si necesitas algo, llámame

-seguro

Con mi plan ya formulado me propuse a cumplirlo, de no ser porque con el ruido la desperté

-kenshin, ya llegaste-dijo tallándose los ojos y con una voz suave y cansada digna de quien acaba de despertar-

Me quede petrificado, no sabía qué hacer, ¿Cómo reaccionaría ella? … Prefería no saberlo, así que intente escapar, pero ella me detuvo de la manga de mi gi

-¿Qué es esto? ¿Está lloviendo afuera, o porque estas mojado?-dijo ella con una preocupación bastante infantil-

-dudo que este lloviendo-sangre, pensé-

-¿eh?-mire mi mano, y estaba cubierta de sangre.-

Lo volví a tomar de la manga de su gi y la estruje haciendo que de ella escurrieran gotas del líquido carmín.

Lo mire a la cara la cual también tenía manchada del mismo líquido que había en el suelo, de no ser por las manchas rojas, parecería un fantasma de lo pálido que estaba, de más cerca se veía sumamente aterrador.

Intento acercárseme, pero yo grite tan fuerte y con tanto miedo que empecé a escuchar pasos a mí alrededor y de repente nada…

Me había desmayado…

-kaoru hija, despierta, estas bien, no pasa nada, él no te hará daño, creo que esta mas asustado que tu

-no, no puedo

-hija, tranquila, respira y despierta

-mama, ¡mama! ¡Mama!

...

Desperté en la habitación, reconocí el techo, cuando mire a mi alrededor, todos estaban mirándome, todos menos el, él estaba sentado del otro lado de la habitación, cabizbajo y jugueteando con su regalo aun envuelto.

Me levante de la cama a una velocidad que sorprendería a cualquiera que me conociese y fui directamente hacia él.

Lo tome del cuello de su ahora yukata gris

-¿Qué paso? Explícame, ¿qué hiciste?

-no es nada importante

-si lo es, arrebataste una vida, ¿Por qué?

No me contesto y sanosuke me quito de ahí

-damita cálmate, no te asustes, nadie te hará nada

-pe…pero, él estaba

-sí, si lo sé, pero así nos vas a ver a todos

-lo hice porque así tenía que ser-hablo por fin contestando a mi pregunta- lamento haberte asustado, era lo que quería evitar-se levantó y camino hacia mí- podrían, dejarnos solos un rato, por favor

-seguro-contesto sanosuke y ordeno a los demás salir de la habitación-

-lamento esto de verdad

Lo tome del cuello del gi nuevamente, pero esta vez lo abrace y comencé a llorar, le grite y le temí pero aun así, el me consoló.

Sentía miedo pero a la vez no quería que se fuera, era un sentimiento muy extraño.

Llore hasta que me quede dormida, en su cama, él se levantó para irse y dormir en la mía, pero desperté y lo hale de la manga de su gi como si tuviese 5 años.

-no te vayas

-pero, no es decente

-nadie va a saber, no me dejes sola-comencé a llorar nuevamente-

Él se acostó a mi lado, pero no me conforme y me acurruque contra él, después de un rato lo sentí dormir y yo también me quede dormida.

Me sentía temerosa de quien me hacía sentir protegida, dormir a su lado era como un suicidio, pero uno muy tranquilo.

A la mañana siguiente, me desperté temprano porque lo sentí levantarse, lo vi sentarse junto a la ventana meditabundo.

Me levante y el me miro de reojo pero solo eso, tome el regalo y se lo entregue

-kenshin, feliz cumpleaños…atrasado

Lo tomo y dudando mucho lo abrió

-¿un libro?

-si

-es tan fácil deducir que me gusta leer

-no, pero, quise adivinar, tienes muchos y dudo que solo los tengas para patearlos

-bueno, muchas gracias… ¿el buscador de cabezas? Es algo irónico, tomando en cuenta lo que hice anoche

-¿como?

-olvídalo

-bueno…espero que te guste

-lo hará, gracias.

Puso el libro en el tope de uno de los montones que tenía en el cuarto y después bajamos a almorzar.

Más tarde lo vi comenzar a leer… creo que le gusto el libro porque duro mucho tiempo leyéndolo.

Espero que les gustara y no olviden dejar un review, besos.

P.D. le quiero agradecer a Denisse otra vez por que como siempre que puede me echo la mano con un par de escenas con las que tenía problemas, gracias corazón, te quiero y por lo tanto el capítulo es tuyito completito, te lo jurito jaja