— ¿En verdad quieres oírlo?— pregunto la deidad mirando con frialdad y seriedad a la ayakashi que estaba a unos metros de distancia de él. Hasta hacia poco su actitud era la de siempre, pero ahora había vuelto a ser el Yato gélido y distante que surgió después de aquella confesión.
Hiyori paso saliva y miro con toda su voluntad reunida a Yato, sintiendo dolor al ver esos ojos y escuchar esa voz que no denotaban ninguna clase de amabilidad.
"¿En verdad quieres oírlo?"
Claro, de no ser así no habría preguntado... Pero, ¿En verdad quería saberlo?
De repente le invadió un miedo que superaba su timidez y tristeza, el presentimiento de que su corazón terminaría por romperse más si Yato le contestaba.
¿Qué era lo peor que podía pasar? ¿Qué era lo peor que podía decir? No lo sabía, y tenía miedo de saberlo. Quizás Yato podría ser realmente cruel al ser honesto, quizás escucharía lo que más temía oír…
Bajó la mirada, dudando de su propia voluntad mientras sus delgados hombros comenzaban a temblar por el esfuerzo de contener sus emociones.
El dios de la calamidad se mantuvo solo mirándola, conteniéndose de igual forma, soportando el impulso de a ir a tranquilizarla y consolarla... Porque sabía que no debía, que tenía que ser firme. Por el bien de todo, él debía ser firme.
Sin decir nada al no haber escuchado respuesta, simplemente dio media vuelta y metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón empezó a caminar moviendo con poco ánimo las dos piernas. Avanzó con la mirada baja y el flequillo negro cubriéndole los ojos mientras apretaba los labios, dispuesto a dejarla atrás.
Lo sabía, que hablar con ella aun no era lo adecuado. Aun había tanta tensión entre ambos que resultaba hiriente ¿Cómo poder volver a los días de antes? ¿Cómo retomar la actitud de siempre? Incluso para él era difícil…
Cuando volvió al hogar de Kofuku ya había anochecido, sus pensamientos le tenían tan sumido que vagamente presto atención a la hora que era. Simplemente llego y se tumbó en el futon para evitar cuestiones. Hacía ya bastantes días que Hiyori no se había parado en ese lugar, y sabía que la principal causa era él. Suspiro y se giró de manera que quedo frente a la pared de la habitación, permaneciendo con los ojos abiertos se mantuvo mirándola. Incluso Yukine se estaba viendo afectado por la situación… ¿Qué podía hacer?
Se sentía atormentado, culpable, dolido… Esos sentimientos quizás le causaban más sufrimiento que ser contaminado.
— ¿Por qué las cosas no pueden ser fáciles?— Masculló en voz baja reflejando su frustración en el tono de su voz.
— Eso es porque tú no lo quieres— Contestó Yukine consiguiendo que su maestro se sorprendiera.
— Estas aquí…— Pronunció el dios moviendo la cabeza para verle, el shinki estaba recargado en la pared mirando a su dueño con una expresión seria.
— Entre poco después de ti. Estas tan concentrado en tus pensamientos que no lo notaste…— Respondió el adolescente suspirando y cerrando los ojos.
Yato no dijo nada después de aquellas palabras, simplemente regreso sus ojos a la pared frente a él y nuevamente intento regresar a sus pensamientos.
— Hiyori…— Volvió a hablar la regalía obteniendo la atención de la deidad solo con pronunciar el nombre de aquella chica— Ella ya me había hablado de lo que sucedió entre ustedes dos—completo aun con la expresión seria.
— Ya veo, si ya lo sabias ¿Para qué me preguntabas tanto?— Cuestionó el pelinegro aun sin mirarlo, denotando cansancio en su pronunciación.
— Yo… Yo quería que tú me lo dijeras— Contestó el contrario con una ligera melancolía reflejada en sus palabras.
—… Lo siento.
El dios suspiro y cerró los ojos con pesar, sabiendo que esa disculpa no funcionaría para arreglar el daño que le había hecho a su regalía al hacerlo pensar que no le tenía confianza.
—No— negó el chico mostrando una ligera sonrisa—Creo que solo intentabas cubrir a Hiyori.
Nuevamente la deidad calló.
En realidad no había mucho que decir tras aquello, no tenía ánimos ni deseos de hacerlo. Pero sabía que Yukine estaba también preocupado por ella, porque él le había hecho daño. Quizás sus únicas intenciones eran ayudar a Hiyori, y eso estaba bien, pero… ¿Cómo poder hacerlo?
— Yato, en realidad solo quiero saber la razón— Dijo el rubio inclinando las cejas al ver al otro hombre que estaba en esa habitación compartida— Sé que no tengo que ver y que es muy entrometido de mi parte, pero… Pero Hiyori…
El aludido tomo una bocanada de aire y cerro las manos en puño.
— Es por su bien— dijo casi a fuerzas, sabiendo que el menor no lo entendería a simple vista. Pero ya no tenía intenciones de causar más daño.
El shinki se mantuvo en silencio por un breve momento.
— ¿Por el de ella?— Cuestiono al final.
Notando que la conversación tardaría en terminarse, Yaboku se sentó sobre el futon de manera que podía ver a Yukine más fácil.
— Sí. Supongo que no es tan fácil de entender— Respondió suspirando luego— Ella… Ella es una humana después de todo.
La expresión de la regalía se contrajo al escuchar las últimas palabras pronunciadas por aquel.
"¿No crees que es natural? Yo soy una humana después de todo" Había dicho Hiyori con calma pero aun triste cuando ella recién le había dicho que estaba enamorada de Yato. A lo que él había respondido "Eso no tiene que ver, Yato no es de los tipos que se preocupan por eso" seguro de la personalidad del dios de la calamidad.
— ¿Y eso que tiene de malo?— mascullo bajando el rostro mientras una sombra cubría sus ojos, sintiendo una repentina ira hacia su dueño. ¿En verdad le importaba la especie? ¿Es que se le habían subido los humos desde que se volvió un dios oficial?
— ¿Es que no lo ves?— Yato también hablo con enojo— ¡Ella no debería convivir con nosotros! Es una humana, debería vivir únicamente con los humanos… Entre más tiempo pasa con nosotros, más se pierde de su vida normal— Poco a poco su voz comenzó a opacarse—El viejo Tenshin me lo dijo… "si quieres que esa humana sea normal, aléjate de ella"…Pero ahora, ahora ella dice que le gusto.
La expresión de la regalía bendita regreso a la normalidad después de escuchar aquello. En verdad…
— Hiyori… Dudo que a ella le importe perder una forma de vida normal— Dijo mirando atentamente al mayor.
—Ella aún es muy joven como para ver las consecuencias— El pelinegro suspiro y alzo al rostro de manera que miraba el techo— Es muy joven… Decir que tiene esa clase de sentimientos hacia mí solo es una ilusión— Yukine abrió más los ojos al escuchar aquello, sin entenderle. Por lo que Yato tuvo que terminar la explicación— Una ilusión creada por sus hormonas, ella está en esa edad. La edad en la que los humanos prestan interés en las demás personas… Parece que quien más llama su atención soy yo, es por eso que…— El dios suspiró de nuevo y dejo caer los hombros mientras bajaba el rostro.
—Pero… Tú también la quieres ¿no es verdad?— Musito el menor acomodándose sobre su futon de manera que miraba bien al maestro que cuidaba de él.
— Para ella solo es pasajero, para mí será eterno— El dios hizo una pausa y mostro una sonrisa lastimera— Dime ¿En verdad crees que está bien que irresponsablemente la acepte? Por el bien de ambos… Debo esperar a que sus sentimientos se dispersen y fije sus ojos en un chico humano.
Yukine hizo una expresión triste. Hasta ahora lo entendía, que Yato estaba sufriendo mucho más que Hiyori. Había sido fácil juzgarlo y recriminarle, sin saber bien lo duros que eran los pensamientos ajenos. Sentía culpa y pena por todo lo que la deidad estaba pasando ahora.
Claro, Yato era el que más sufría en la mayoría de las situaciones difíciles, era quien siempre era el más consciente de los problemas que todo trae, era el más negativo y realista en esa clase de momentos.
—Pero… ¿si eso sucede no te dolerá mucho más?— El shinki miraba también al suelo, pensando en Hiyori dejándolos a ambos de lado por un chico humano que ni siquiera podría verlos.
— Es natural que eso suceda. Que Hiyori salga con chicos de su edad, de su especie. Que se case, que tenga hijos… Que envejezca…— Yato giro el rostro para ver a su regalía— Es lo que debe ocurrir si no irrumpimos en su flujo natural. Y yo debo estar de acuerdo con ello, estoy dispuesto a aceptarlo… Porque yo solo quiero que ella sea feliz.
Sin darse cuenta, los ojos de Yukine empezaron a humedecerse.
— Pero… Pero… Si eso ocurre, entonces… Entonces Hiyori… Tú…
— Seremos amigos, nuestra amistad no debe suponer ningún inconveniente— Dijo Yato interrumpiendo al menor y suspirando luego.
— ¿Estas bien con eso?
— Debo estarlo. De esa manera ella será más feliz…— El ojiazul esbozo una sonrisa a medias que demostraba su dolida voluntad.
— ¿Es por eso que simplemente no le corresponderás?— Pregunto aun triste el adolescente de cabello rubio.
— Así es. Así ella no tendrá que sentirse responsable de botarme cuando sus sentimientos hacia mí se acaben…— Contesto él serio dejando salir un último suspiro— Y así evitare hacerme daño también— casi murmuró la última parte.
— Yato…— Dijo el shinki pasándose las mangas de las manos por los ojos para secarlos—… Pienso que lo más correcto es que hables con Hiyori.
— ¿Para decirle que?— Yaboku inclino una ceja— ¿Para decirle que sus sentimientos son una ilusión? Eso la hará enojar y la pondrá más triste. Pensara que soy más cretino de lo que cree ahora.
Yukine movió la cabeza negando.
—Ella cree que te causo molestias. Piensa que sus sentimientos son tan incorrectos por ser una humana que te hizo enojar… — Los ojos del dios se ampliaron al escuchar aquello— Es por eso que, para acabar con esos sentimientos de culpabilidad que ella tiene, creo que deberías ir a hablar y explicarle… Siendo ella, de seguro entenderá.
KU-Pyon: 7u7 Esta vez actualice más pronto :3 Bueno, ya se me quito una presión de encima (Presente un proyecto que valia el 50% de la calificación) y vengo a celebrarlo poniendo este capítulo nwn
Espero les haya gustado, finalmente explique la actitud de Yato. Agradezco mucho a Zorro Junior por darme esta descripción de Yaboku, gracias a esa descripción me inspire para hacer este capítulo. Un saludo para Shadowsakura :D Gracias por estar comentando en cada capítulo que subo non ¡En verdad muchas gracias!
En fin, espero les haya gustado y tengo la esperanza de que pronto nos leeremos :D
