"Capítulo 8 Que inicie la guerra parte l "
Pov Karin.
"Habían pasado dos días de que fue aquel suceso y varios hollows han comenzado a llegar al mundo humano, como si estuvieran buscando me por alguna extraña razon. Higitsune no se aparecido durante estos días, pero espero que venga a verme para que me diga cada detalle de esta lucha siento miedo pero a la vez valentía ya que es mi deber proteger a esta tierra de todo mal, solo que será necesario que muchas vidas sean sacrificadas para que este mundo sea salvado?" Pensaba un poco mientras miraba por la ventana y miraba el bello atardecer.
derrepente la luna comenzó a salir junto con el sol, mis ojos se agrandaron y camine hacia la ventana. Un eclipse solar a estas horas? Como podía ser cierto eso!.
— Vaya así que aquí está la princesita esa— mis ojos se posaron sobre dónde venía la vos y hay estaba una mujer parada sobre el tejado de una casa mirando me, ella era hermosa pero vestia con una armadura negra como la noche, sus cabellos eran morados y sus ojos azules, tenía un formidable cuerpo como el de un hombre.
La mujer no dejaba de sonreír — Sabes algo, muy pronto este mundo le pertenera al señor de las sombras, al señor " Lucifer"—
Mis ojos se agrandaron y mire nuevamente el eclipse que apenas estaba por comenzar y respondí — claro que no! Estas tierras le pertenecen a los seres humanos y a nadie más, ya que este es su hogar y su vida—
la mujer salto hacia el tejado de mi hogar y also una ceja.— si no recuerdo, estas tierras están llenas de dolor y sufrimiento a causa de ellos, los seres humanos ,esta tierra es el mismo infierno ya que aquí ocurren demaciadas cosas, así que mi maestro decidió qu sería buena idea tener los en su hogar el infierno a todos de una buena vez—
las palabras de aquella mujer era ciertas!.Pero aún así en un valle de muerte aún existe la esperanza!. Apreté los puños y cambie mi mirada por una seria y fría.
— esta muy equivocado tu señor Lucifer! Estas tierras estarán llenas de dolor pero aún perdura la esperanza en los corazones de los seres humanos.—
— Pero que necia eres princesita, será mejor que acabe contigo de una buena vez— la mujer also su puño en mi contra así que yo lo alzaría en contra de su señor, sentía en ese momento tan crítico que ella hiba a matar me pero al querer golpear me sentí como una fuerza me impulsó a parar su golpe tan solo con dos dedos.
Los ojos azules de la mujer sé abrieron de golpe y lanzó un segundo golpe al cual nuevamente detuve con mis dedos las manos del demonio comenzaron a incendiar se a causa de mi furia.
— MALDITA COMO TE ATREVES!— gritaba de dolor, mi compostura se volvió firme. La mujer estaba nuevamente apunto de atacar me otra vez! Pero Higitsune llegó a tiempo y con sus alas doradas desvío el ataque.
— Basta Avarus, demonio de la avaricia. Deja de decir que este mundo es un infierno ya que no lo es! Ustedes los 7 demonios de Lucifer hacen que este mundo sea así como lo es ahora— grito mi amigo y Avarus solo sostuvo sus manos.
— Malditos! Todos ustedes morirán y estas tierras serán gobernadas por el señor Lucifer! Esta guerra acomenzado— después de esas palabras el demonio de la avaricia desapareció.
Senti un poco de miedo pero sostuve mi cuerpo en la compostura de firmeza.
Higitsune que estaba enfrente de mí se dio la vuelta y al ver me abrió la boca de sorpresa poniendo sus dedos sobre mis párpados.
— Señorita Amaterasu sus ojos— dijo en un tono de sorpresa — Que tienen— dije y el sonrío cálidamente.
— Sus pupilas están Rojas como las llamas del sol y hay unas pequeñas rayillas como los rayos de este—
Yo me extremeci y corri rapidamente a un espejo y al verme era verdad mis pupilas eran diferentes, pero como!.
— Al paracer la diosa del sol a comenzando a despertar sus poderes otra vez como hace más de mil años— Higitsune estiró su mano y cálidamente me dijo.
— Es hora de regresar a su palacio, mi querida reina—
— Pero Yuzu y los demás.
— No se preocupe ellos estarán bien, Dante vendrá a cuidar de ellos— me di la vuelta y asistí con la cabeza, tome la mano de mi guardián y salimos por la ventana, aún tomando mi mano el abrió sus alas doradas y salimos del mundo humano en forma de una luz disparada hacia el sol.Y la luna apenas y quería encontrar se con el sol pero este desapareció dejando a la profunda noche, solo que algo andaba mal la trayectoria de la luna estaba por el lado donde se ocultaba el sol y se volvería a encontrar con este cuando amaneciera esto los llevaría a un eclipse.
Fin del Pov.
en la sociedad de almas~
Todos los capitanes se encontraba muy sorprendidos al saber que Toshiro y Siegfried eran medios hermanos pero ahora eso no importaba, lo único que pasaba por sus mentes era la Guerra.
Siegfried se la había pasado haciendo estrategias de batalla al lado de su hermano, incluso se dio el tiempo de enseñar le un poco sobre el cero absoluto.
Kenpachi seguía en la enfermería pero muy pronto se recuperaría por el ataque de Sidarta.
Ichigo ahora estaba mirando como poco a poco salían las estrellas y pensaba en la última guerra que tuvo. Estaba cansado y muerto por dentro sentía que sus esperanzas eran arrebatadas por el viento, Rukia que lo estaba observando sentía tanta pena por el.
— Que pasa Ruki— el peli-naranja se percato de que ella estaba hay y se dio la vuelta para dar le una calida sonrisa como si nada le pasara, Rukia camino lentamente hacía él y lo abrazo fuertemente.
— Nada, solo que tú... No lo sé ,te siento con miedo, Ichigo tienes miedo verdad— Decía la pequeña azabache acurrucada en su pecho, la fresa beso la cabeza de Rukia y susurro lentamente.
— Un poco, ya que tengo miedo a perder te y a morir me— fueron sus únicas palabras y la apretó fuermente, se quedaron así unos minutos y alguien que los vigilada desde cerca sonrío al ver los.
En el palacio del sol~
Karin y Higitsune habían llegado al templo, la azabache se sorprendió mucho cuando se dio cuenta que el templo era un lugar como la tierra pero en lugar de un cielo azul, había un cielo rojo cubierto por un río de lava y no hacia tanto calor como ella se lo imagino.
El suelo era de piedra y llerva verde con unas flores rojas, había muchas ruinas de pilares cubiertos por flores o enredaderas.
Karin estaba muy sorprendida era realmente hermoso y había mucha luz, era como el paraíso. Higitsune la tomo de la mano y la llevo a unos enormes templos con un pilar de piedra gigantescos.
Pasaron por el primer templo donde su primer guardián era una hermosa dama con antifaz en forma de mariposa color dorado, los cabellos de la mujer eran rosados con un leve tono rojo en las puntas, su piel era morena y sus ojos eran azules como el cielo.
— Higitsune— sonrio de alegría la mujer y al notar la presencia de Karin, rapidamente se arrodilló sin quitar esa sonrisa. Karin sonrío y tomó el hombro de la chica.
— Ponte de pie Guardiana del primer pico del sol— la chica se puso de pie y sus ojos se cristalizaron.
— usted... Usted es Amaterasu-Sama no es así— dijo la chica temblando, la azabache asistío con la cabeza.
— es un gusto conocer te Shinobi-san— los ojos azules de la chica se agrandaron y Higitsune y Kurosaki continuaron con su camino. Al pasar por el primer templo llegaron a un lugar enorme donde había muchos jóvenes entrenando, unos cargaban los enormes pilares ocupando los como armas y otros como escudos.
Karin no dejaba de sorprender se más y más en cada templo que pasaba, al llegar al salon del patriarca la joven azabache fue recibida por el.
El patriarca era un hombre de alta edad pero se veía como un hombre de 40 años, vestia con un kimono rojo y naranja, portando una cinta dorada a su cintura.
— Es bueno tener la de vuelta querida diosa Amatersu, no sabe cuánto la hemos buscado y es un honor tener la con nosotros otra vez, Higitsune buen trabajo es hora de ir te a descansar— el patriarca hizo una señal con la mano y el peli-rojo salió del lugar haciendo una referencia.
— Muchas gracias gran patriarca, para mí es un honor conocer los— Karin se inclinó haciendo una referencia y comenzaron a caminar.
— Querida diosa disculpe por interrumpir la pero esa ropa es muy rara— decía señalando al vestuario de la azabache y esta muy avergonzada sonrío.
— Je je disculpe—
— descuide, les diré a las sirvientas que lleven un vestido a su templo su gusta puede dar se una ducha. No se preocupe por su familia ellos estarán bien, mandaré a uno de nuestros mejores caballeros a que los cuide— el patriarca hizo una referencia elegante y se fue a su trono.
Karin suspiro y se fue a su templo. Al llegar se dio una ducha rápida y se puso un hermoso vestido color naranja de escote V dejando ver un poco de su pechos y su espalda al descubierto,se colocó unas zapatillas blancas y su cabello largo se lo peino en una trenza baja dejando sus dos mechones gruesos en cada lado de su rostro.
Salio al valcon y poco a poco el cielo comenzó a tornarse negro con estrellas, en realidad se parecía mucho ese lugar a la tierra, suspiro suavemente mientras pensaba en Toshiro y el mundo humano.
Continuará...
