" capitulo 10 que inicie la guerra parte lll"

— Que— decía Toshiro con la boca abierta de sorpresa. Siegfried se puso de pie y tomo un libro grueso, sacando de este una carta imperial ,se la dio a Toshiro para que la leyera.

— Toma hermano, esta carta fue hecha por el patriarca para anunciar el nombre de la reencarnación de nuestra diosa en la sociedad de almas—

Toshiro abrirlo la carta y comenzó a leer la decía lo siguiente.

Queridos hermanos shinigamis, a ustedes me dirijo en representación de la diosa Amaterasu dando la orden de protección a los seres humanos y sobre todo la protección de nuestra querida señora Kurosaki Karin la reencarnación de la diosa del sol. Es un verdadero honor luchar al lado de ustedes queridos hermanos!.

Att: el patriarca Merac Delta.

Los bellos ojos aguamarina de Toshiro se agrandaron y puso la carta en la mesa, bajo el rostro y sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.

— Quien más sabe que Karin es la reencarnación de la diosa?— pregunto, el peli-azul sonrío débilmente.

— Solo tú y el viejo capitán Yamamoto! De hay ningún shinigami sabe más, mañana a las 6:30 am se dará la noticia así que a descansar— Siegfried le dio una palmadita en el hombro y se fue a su habitación.

Toshiro igual se fue a su habitación pero no podía dormir solo de pensar que la persona que más quería estaria presente en esa guerra sangrienta y llena de dolor, sintió miedo pero después de unos minutos se quedó profundamente dormido.


6:30 am ( Sociedad de Almas)

Todos los capitanes , tenientes y tropas estaban en el gran salón de batallas esperando las órdenes del capitán General Yamamoto.

Sidarta y Siegfried estaban a un lado del trono del capitán comandante. Cada capitán estaba con su correspondiente escuadrón tomando orden. En unos segundos salió el capitán Yamamoto y se quedó parado inmedio de su trono e inicio a hablar.

— Buenos días queridos capitanes, tenientes y tropas de la sociedad de almas. Hoy es otro día por luchar por las vidas de los seres que habitan la tierra, seres queridos, amigos entre otros, además de luchar por nuestra querida diosa del sol Amatersu!. Eh de decir les que muchos de nosotros sacrificaremos nuestras vidas para dar les oportunidad a otras nuevas, no me queda decir otras palabras así que sedo mi lugar a la divina reencarnación de nuestra diosa del sol Kurosaki Karin—

Tras la ultima palabra Ichigo y Rukia se quedaron muy sorprendidos, pero esto fue algo malo para la fresa, no quería involucrar a su familia en esto! No quería perder a otra persona importante en su vida! No quería perder a nadie, ni a su hermana, ni a Rukia.

Karin entro a la lugar y todos se quedaron mirando la envabucados, muchos murmuraban que ella era muy bonita, y otros que tenía un cálido riatsu como el sol. Ella llevaba puesto el mismo vestido naranja, solo que esta vez su pelo estaba suelto y la hacía ver muy bonita.

— K-Karin— susurro lentamente Ichigo mientras miraba a su hermana, apretó los puños y sentía como el riatsu de su hermana los rodeaba cálidamente como el sol, haciendo que todos esos miedos se perdieran en el pasado.

Ella sonrió y inico hablar.

— es un placer conocer los, queridos Shinigamis!. Hoy inicia nuestra lucha hacia el camino de la salvación de nuestros mundos, sé que muchos tiene miedo a perder la vida en esta guerra o perder a un amigo,pero crean me no hay nada de que temer! Yo estaré siempre con ustedes les aseguró que todo saldrá bien— hizo una breve pausa y continuó.

— es ese nuestro deber, proteger a este mundo pase lo que pase. El escuadrón 5, escuadrón 11 y escuadrón 13 tiene la orden de ir al mundo humano y esperar mis señales para la batalla, los demás escuadrón pueden ir a entrenar o a planificar tácticas de batalla. Dispérsense—

Cada uno tomó su camino para sus estaciones, Ichigo tenía ganas de hablar con Karin pero tenía una orden de su superior y no las podía romper así que se fue de vuelta al mundo humano, con Rukia y el capitán Kenpachi.

Toshiro estaba apunto de salir del lugar pero Karin lo detuvo.

— E-espere Toshiro-kun, tengo una misión para usted— El albino de dio la vuelta y comenzó a caminar en dirección a la peli-negra, se arrodilló y espero sus órdenes. Por su lado Karin se sentía extraña que se le arrodillaran y que esperarán sus órdenes.

— De pie Toshiro-kun— el albino asedió a su orden y la miro fijamente.

— veras Toshiro-kun hace más de mil años habían 4 criaturas que simbolizan las estaciones del año unclusibe eran dioses de estas, protegían un territorio determinado en el lado sur está Suzaku en el templo de fuego, después está Seiryū en lado Este en el templo Ryū, Byakko Oeste en el templo Black y al final está Genbu norte en él templo Terra. En cada templo hay un Oricalco con una piedra preciosa, dentro de estas se encuentran las bestias sagradas durmiendo en sus sueños eternos pero estas bestias son capaces de acabar con la vida misma de la tierra y si no me equivoco Lucifer estará detrás de ellas por ello pido que las traigan a mi para proteger las, Siegfried te acompañará y también Kuro lo hará—

Los dos Hitsugaya asistiero y comenzaron a caminar hacia las puertas del lugar pero alguien los interrumpió.

— Espérenme porfavor— detrás de ellos venía un pequeño niño de 13 años corriendo a todo lo que daba. El pequeño era de un pelo marrón claro y ojos como los de un león, piel blanca y llevaba puesta una armadura dorada con una capa arrastrado la.

— Bien creo que ya estamos completos es hora de ir nos— decía Siegfried mientras tomo al pequeño de la muñeca junto con su hermano y comenzó a arrastrar los mientras se cerraban las puertas del salón.

— Buena suerte— susurro Karin mientras miraba como esas puertas se cerraban lentamente.

— diga me Amaterasu-sama usted se quedara aqui o volverá a su templo?— pregunto el anciano Yamamoto que se encontraba al lado de ella.

— me quedaré aquí a proteger la sociedad de almas y si es necesario iré a mundo humano, el templo del sol estará a las órdenes del patriarca y la sacerdotisa Kirasuki. No hay nada que temer—

— Bien siendo así le hemos preparado un pequeño templo, porfavor siga me— iniciaron a caminar hacia el lugar.


Todos los capitanes mandados por Karin llegaron al mundo humano a la primera base que era la ciudad de Karakura, al llegar percataron que el sol iniciaba a salir, de lado contrario venía la luna apenas saliendo, no era una luna blanca y hermosa si no una luna obscura y aterradora.

la base estaba en la colina más alta de Karakura hay ya hacían 3 guardianes del sol esperando los con unas tropas, armamento, municiones y comida. La base tenía un escudo hecho por los guardianes.

Toshiro, Siegfried y Kuro tomaron camino hacia el primer templo antes que llegaran los demonios de lucifer primero.

Ichigo, Rukia y Kenpachi habían llegado a la colina.

— vaya presiento que nuestro enemigo está apunto por atacar— decía Kenpachi mientras veía al cielo donde venia la luna saliendo, Ichigo se sentó en una enorme roca pensando en su familia, al viejo Isshin no le tomaba mucha importancia ya que él era un shinigami pero Yuzu y Karin!, sentía más preocupación por Karin ya que Yuzu se había quedado con Urahara y los demás en su casa y ellos eran muy fuertes.

— Ichigo— Rukia tomó la mano del peli-naranja y le dio un beso en la mejilla, esos dos no perdían el tiempo enamorados pero tenían miedo de que los pudieran ocupar como puntos débiles por ello no expresaban mucho lo que sentían.

— tranquilo Ichigo todo estará bien— decía ella mientras acariciaba el pelo naranja de la fresa, este sonrío y beso la mano de la pequeña azabache.

— tienes razon! Todo lo estará—miraron al cielo azul.


~ Infierno~

Lucifer comenzó a dar las órdenes para atacar al mundo humano, a la sociedad de almas y al templo del sol.

— Bien mis queridos capitanes Minos, Iracundus y Cretos ustedes tiene la orden de atacar al mundo humano, mientras que los demás pueden tomar sus caminos y atacar la sociedad de almas y el templo de la diosa Amaterasu entendido—

las tropas obscuras asistieron y salieron de hay lo mas pronto posible. Solo Avarus y Luxus esperaron a sus ordenes. Lucifer se sentó en su trono, recargo su codo en el trono y sonrío.

— Avarus, Luxus y sus tropas ustedes deberán conseguir me los Oricalcos de las 4 vestías sagradas ,adelante pueden retirarse— las mujeres y su tropa de demonios desaparecieron.

Lucifer al ver que ya no había nadie más en la habitación saco un collar en formó de óvalo que colgaba de su cuello, lo abrió ya que este se podía abrir y dentro de la foto estaban dos pre-adolescentes de 14 años uno era el solo que tenía una calida sonrisa en su rostro y no esa sonrisa de sicopata de ahora. Y junto a él estaba una niña de cabello negro en una coleta con un lindo kimono azul.

Lucifer acaricio la foto y sintio sus ojos aguardar se, rápido maldijo.

— malditos sentimientos humanos, se supone que yo soy el rey del infierno no! Entonces no tengo porque llorar por una ridiculez— se secó rápido los ojos con las mangas de su kimono negro, apretó la mandíbula y exclamó.

— ya no soy ese tonto niño al que ellos le hacían como quisieran, ya no soy el débil soy el fuerte ahora, ya no soy... Ya no soy Eric! Soy Lucifer el rey de los demonios y del sufrimiento eterno— se jaló el collar de oro del cuello y lo asoto contra el suelo.

El azabache salio rápido al valcon a calmarse un poco, al llegar al valcon sintió triste, siempre a donde hiba había muerte, siempre donde estaba había crueldad porque el mundo era asi! Le habían arravatado lo que más quería en este mundo ,a las personas más importantes de su vida se las habían quitado a todas!

Se tiro al suelo y asoto sus puños contra este, llorando de rabia y dolor en su pecho.


Por otro lado Karin sintio un pequeño dolor en su pecho y miro al cielo.

" pero que es este pequeño remordimiento que me invade, es como si alguien estuviera llamándome a gritos desperadamente"

— pasa algo señorita?— pregunto el teniente de la primera división, Karin miro al anciano y sonrío.

— Nada en particular— comenzaron nuevamente a caminar hacia el templo.


Toshiro, Siegfried y Kuro llegaron al primer templo, no había nadie al parecer. Entraron astutamente pero al llegar más a fondo del lugar había mucha sangre por todas partes. Pero que rayos había pasado ahí.

Continuará...