Aquella pequeña visita a la sastrería fue suficiente para que Viktor confirmara lo que quería, Chris estaba nuevamente bromeando con los guardias novatos, cuando se acerco hasta ellos hicieron una reverencia y se retiraron con una orden.
—Vaya, si que me arruinas la diversión —Se quejo Chris.
—Aunque me haya acercado con buenas intenciones se espantan —Suspiro el peliplata, cuando aun era un príncipe al cual nadie tomaba muy en serio era mas fácil, podía hacer lo que se le apetecía sin que sus consejeros lo regañen por sus acciones infantil.
—Y bueno, te veo con una expresión algo tenebrosa, supongo que tienes algo en mente.
—Quiero que busques a alguien y le des esto —Le extendió una carta y Chris rió sorprendido.
—¿Acaso eso de enviarse cartas de amor no esta muy pasado? —no pudo evitar caer en carcajada, ver a su amigo haciendo tan penosas no era cosa que sucedía todos los días.
—Solo dásela al chico del que te hable, por lo que recuerdo la chica de la sastrería lo llamo Yuri.
—Puedo encontrarlo, sabes que nada es imposible para mi —Aseguro Chris, no estaba muy bien con la idea de que Yuri haya elegido a Viktor como su victima, pero tampoco podía interponerse en el camino de el, lo conocía desde hace demasiado tiempo y eso seria un error.
—Espera, Yuri —Seung Gil intento safarse de Yuri pero sabia que era mas fuerte el.
—Dijiste que querías esto, es tu recompensa ¿no? —Ya se encontraba sobre el, lo miraba divertido, Yuri sabia que no llegaría demasiado lejos con el pero al menos debería aprovechar el burlarse un poco.
—El punto es que yo no seria el de abajo.
—Solo acepta tu destino, te aseguro que se siente bien, no dejare que duela —Lamió el lóbulo de su oreja, ya lo tenia en el bolsillo.
—Yuri, te dije que no juegues con el pobre —Entro Chris a la habitación.
—Arruinaste la mejor parte —Se quejo Yuri, se quito del lado se Seung y se acerco a Chris— Algo me dice que traes buenas noticias.
—Viktor me pidió que te entregue esta carta, al parecer se puso sentimental, solo léela y dale el gusto.
—Bieeen —Dijo saliendo de la habitación— Seung, continuaremos con esto la próxima.
—Nunca —Grito este. Al llegar hasta su habitación se recostó en la cómoda y abrió la carta.
