Después de leer la carta quedo satisfecho con lo que hizo hasta el momento, al parecer había valido la pena.
—Se que eres curioso Chris pero no tienes por que esconderte —Llamo al rubio quien abrió la puerta entrando a la habitación— De todas formas necesito que le envíes un mensaje a Viktor, acepto cenar con el, pero tu me llevaras hasta el lugar, no creo que su carruaje pueda llegar hasta este lugar.
—Ya lo tengo pensado, usa algo lindo, es un tipo que se luce, tal vez te lleve al restaurante mas lujoso de la ciudad, no pases vergüenza cariño —Aconsejo, Yuri soltó un bufido.
—¿Por quien me tomas? Tal vez encuentre algo, aunque es apresurado, no creía que me invitaría para mañana, no me da tiempo.
—¿Desde cuando lo necesita? —Yuri encogió los hombros.
Estaba anocheciendo y Yuri intentaba acostumbrarse a aquella camisa blanca que llevaba, aquel día iría simplemente con eso y unos pantalones negros que se ajustaban a el. A medida que se adentraban a la ciudad se le hacia mas difícil seguir el paso de Chris, las luces de la ciudad relucían, era fin de semana y la gente tenia los negocios llenos, Chris se detuvo frente a una fachada elegante, dos guardias resguardaban la puerta pero al ver a Chris se apartaron, una mujer se acerco a ambos y los saludo, al parecer ya estaba informada sobre la cena e inmediatamente guió a Yuri hacia su mesa, el lugar estaba vacío y una única mesa estaba ocupada por el rey quien al ver a Yuri se levanto y sonrió.
—Lamento llegar tan tarde —Dijo Yuri preocupado, su voz tímida había vuelto y Viktor negó con la cabeza.
—No tienes de que preocuparte, siéntate —Le indico dulcemente y el pequeño katsudon obedeció— Pensaba esperar un poco mas para invitarte a cenar pero pensé que debía aprovechar la oportunidad, lamento se tan apresurado —Hasta el rey se sorprendió de sus palabras, en ocasiones soltaba cosas cursis para atraer a ciertas mujeres pero disculparse, rara vez, aunque desde que conoció a este chico se convirtió en algo normal, eso lo hizo darse cuenta que a pesar de suposición al parecer no había madurado ni un poco.
—Por otro lado, me siento muy alagado al ser invitado a cenar por usted, realmente no sabia que hacer, ademas, nunca había estado en un lugar como este —En parte era verdad, nunca espero que reservara todo el lugar para esa noche. Viktor ordeno por Yuri quien apenas pudo digerirla, era deliciosa, pero demasiado para el, no estaba acostumbrado a comer tanto, era lo normal para el, su cuerpo no funciona igual que los humanos. Durante la velada comenzó a darse cuenta del esfuerzo que había echo Viktor para conseguir tiempo, se quejaba como un niño por todo el trabajo que tenia en el castillo, Yuri apenas pudo contar algo de el, no había mucho que decir, ni siquiera su pasatiempo el cual era engañar a tipos como el, rió con ese pensamiento.
—¿Dije algo gracioso? —Pregunto Viktor curioso y Yuri intento dejar de sonreír y negó con la cabeza.
—No es nada, simplemente he recordado algo, tal vez algún día se lo comente.
—Espero que sea bueno —Dijo sin dejar de mirarlo.
—Bueno, seria cuestión de como lo vea usted —Concluyo Yuri con una sonrisa mientras bebía su vino. Al salir había olvidado la hora que era, el viento de la noche soplaba fuertemente, sintió algo cubriéndolo, el rey se había despojado de su abrigo y ahora podía ver a la perfección su elegante traje.
—Este, no se preocupe por mi, no me molesta el viento —Dijo Yuri intentando darle de vuelta el abrigo.
—Déjalo asi, te llevare a casa —Yuri estaba apunto de negarse y Viktor suspiro y asintió, sabia que Yuri rechazaría la oferta.
—Lo siento…—Dijo en voz baja, Viktor intento disimular una mueca, no estaba feliz de que lo rechazara tantas veces, no entendía el motivo por el cual no le dejaba hacerse cargo de el. Una brisa los envolvió y Yuri camino hacia el peliplata y lo beso, esto tomo por sorpresa a Viktor pero en ningún momento lo interrumpió, es mas profundizo el beso deleitándose con la suavidad y delicadeza de los labios del chico a quien atrajo mas a el agarrándolo de la cintura. Yuri se separo de el con la respiración agitada y las mejillas sonrojadas, Viktor estuvo apunto de ir a por el de nuevo pero se contuvo.
—Espero verlo de nuevo —Dijo sonriendo tímidamente y camino lejos de el por la acera junto a las brillantes luces de la ciudad a media noche, al parecer ya se había acostumbrado a verlo irse lejos de el.
