Sentía la respiración del mas alto en su cuello, dejaba besos húmedos a su paso mientras se acercaba a sus labios atrapándolo en un intenso beso, los dedos de Yuuri se escurrieron por su cabello y tiro del el con suavidad haciendo que este soltara un gemido mientras mordía suavemente los labios del otro, sus lenguas comenzaban jugueteaban mientras que las mano de Viktor lo sujeto por las caderas y Yuuri se subió en el rodeándolo con sus piernas mientras salían del baño, Yuuri seguía mojado por el baño que había tomado, pero eso a Viktor no le importo y lo dejo en su cama para sacarse su ahora incómoda camisa, el pelinegro miraba con admiración el cuerpo del otro mientras se lamia los labios, Viktor no dejo de observarlo, la mirada de aquel chico lo ponía caliente.
Yuuri estiro su mano y Viktor la tomo, lo acerco hacia el en la cama lentamente mientras el rey se posicionaba entre sus piernas, su mano recorrió un largo camino entre su pelvis hasta sus pezones jugueteando con ellos, a medida que los dulces gemidos del pequeño llegaban hasta sus oído el acercó su boca hasta sus pezones, empezó a lamer y a succionar hasta dejarlos hinchados.
—Viktor…—Lo llamo, jadeando— Por favor… —Lo miraba avergonzado, estaba hecho un desastre y eso que apenas habían empezado, el rey sonrió complacido con la sumisión del chico. Llevo los dedos hasta la boca del chico.
—Lame —Ordenó y el otro obedeció, el interior de su boca era caliente y húmeda, Yuuri siguió hasta que fue suficiente, coloco los dedos húmedos en su entrada, podía sentir como el pelinegro temblaba— Descuida —Beso su frente— Seré bueno contigo —y si mas coloco uno de ellos en su interior haciendo que Yuuri soltara un grito ahogado, comenzó a molerlo poco a poco hasta que pudiera entrar otro mas, mientras lo hacia coloco la mano desocupada en su miembro, masajeando lentamente mientras le daba doble placer.
—Ah…Viktor, ahí —Jadeo, podía sentir como otro dedo ocupaba su interior, quería mas, podía ver como el miembro de Viktor seguía ansioso bajo sus pantalones, estiro el brazo y los desabrocho.
—¿Yuuri? —Dijo sorprendido, el chico había tomado el palpitante miembro del rey en su mano e hizo lo mismo que Viktor.
—S..solo sigue.. —Ambos juntaron sus miembros y los frotaban mientras Viktor se encargaba de la entrada del chico, la cual ya se había dilatado.
—Alza las caderas —susurró en su oído, el pelinegro lo hizo, podía sentir como Viktor entraba en el, llenándolo lentamente, Yuuri se sujeto de su cuello mientras lo penetraban, los gritos y jadeos llenaron la estancia, cuando por fin Viktor llego al punto comenzó a moverse, empujando una y otra vez en el interior del otro mientras lo apretaba. Comenzó a mover sus caderas mientras lo embestida, saboreando cada segundo, sentía las uñas del pelinegro clavadas en sus hombros mientras gemía con mas fuerza, sus embestidas se aceleraban y el cuerpo de Yuuri se tensaba cada vez mas, ambos llegan a su punto, jadeantes e inmóviles.
Al abrir los ojos Yuuri miro a su alrededor, tardo un momento en recordar donde estaba, vio a su lado al peliplata, dormía como un ángel, ambos seguían desnudos bajos las tersas sabanas, se levanto pero se quedo quiero un segundo, sintió el liquido blanco escurriendo de el.
—Ahh.. —Soltó un gemido— al menos me hubieras ayudado a limpiar —Dijo al rey dormido «Bueno, ya es hora de que me encargue de mis asuntos» agarró una bata que tenia cerca y se la coloco, salio de la habitación sin hacer ningún ruido, era sigiloso por naturaleza, al menos cuando queria, camino por los pasillos, Chris tenia razón, el lugar estaba vació durante las noches, al parecer a Viktor le desagradaba tener a sus guardias todo el tiempo incluso cuando dormía, por eso les ordenaba irse a cierta hora a vigilar los exteriores, la sirvientas deberían estar durmiendo, recordó las indicaciones que se le dieron, bajo las largas escaleras, piso por piso, cruzando el salón del trono.
—Es mas fácil de lo que creí —Se dijo a si mismo en voz baja. Al parecer por simple consideración habían llevado a la princesa hasta una habitación, casi con los mismos lujos que las demás, pero aun así con la seguridad de un calabozo, al llegar al estrecho pasillo vio a cuatro hombres uniformados.
—¡Hey! —Grito uno de ellos— No debes estar aquí.
—Lo siento, me perdí —Dijo dulcemente mientras ellos se acercaban.
—Espera ¿no es el chico que acompañaba al rey? —Hablo el mas joven de ellos, mientras los otros tres le prestaban atención, Yuuri los hizo dormir, un golpe sordo lleno el lugar, tomo las llaves que tenia el mas gordo en su cinturón y con ellas abrió la puerta, al entrar vio a Sarah, su rostro abatido ocultaba su natural belleza, cuando ella alzo la cabeza sus ojos verdes se iluminaron, se levanto rápidamente y corrió hará Yuuri, abrazándolo fuertemente.
—Sabia que vendrías por mi —Dijo entre sollozos «Pobrecita» se dijo a si mismo mientras la veía con lastima.
—Nunca podría olvidarme de ti —La princesa lo veía admirada, había caído completamente perdida en el, en ocasiones le daba pena la fe que tenían las personas en el, aunque era su deber hacerlo, su almas debían pertenecerle, mientras mas valor tenían esas persona los demonios adquirían mas poder, debía vivir de eso.
—Debemos irnos rápido, el rey quiere ejecutarme, si seguimos aquí lo harán contigo —Estaba tan emocionada que apenas se daba cuenta en la posición en la que se encontraba, Yuuri apenas llevaba una bata y ni siquiera se había percatado, se le rompería el corazón de saber que paso la noche con su ex prometido.
—Tranquila, solo duerme —La abrazo, cuando ella dejo de moverse el la soltó sin cuidado dejándola caer en el piso— Vaya que me causaste algunos problemas —Hablo al cuerpo de la chica, al haber extraído sus memorias ella se debilito, haciendo que se desmayara— Fórema mou —Dijo, haciendo que su traje negro lo envolviera, aquella era como su segunda piel, estaba mas cómodo con ello o desnudo.
—Yu…¿Yuuri? —Escucho una voz y se giro, vio a Viktor, estaba como una estatua mientras veía el cuerpo inerte de la chica, sintió la mirada penetrante del demonio sobre el haciendo que se estremeciera, ese ya no era el inocente chico al que había llevado a la cama, conocía aquella mirada, casi como despreciandolo, Yuuri sonrió en son de burla y se acerco a el pasándolo de largo, para cuando Viktor reacciono, salio del lugar para seguirlo, pero ya no encontró nada.
