El capitulo anterior ha sido editado para mejorar y avanzar un poco mas la trama. Espero que las partes que agregue so sean absolutamente necesarias leer para entender este capitulo. Las ultimas escenas que escribi fueron las de las vidas pasadas asi que espero que tengan sentido.

Bueno, aqui esta la actualizacion que tanto les debia.

¡Disfruten!

Noches de Arabia

Estaba en mi gran salón con una copa de vino en mi mano. Rashid se había llevado a la Egipcia y Fakhir se había ido a jugar a la casita con su nuevo obsequio. ¿Y yo? El gran Sultán, soberano de todo Arabia y dueño de Egipto, estaba bebiendo hasta que un hoyo sin fondo en mi pecho se llenara. Ese hoyo sin fondo que había creado mi esclava de bella danza desde el primer día que había llegado a mi vida.

Maldita esclava… debí asesinar a su quería Egipcia cuando tuve la oportunidad, debí decirle a aquella chica con fuego en sus ojos que no me interesaba el intercambio, que no tomaría su vida como esclava para pagar la deuda de la Egipcia. Pero deje que el fuego de sus ojos me tentaran a jugar y ahora me había quemado con un fuego que no se apagaba.

"Yo no lo amo..."

Con esas solo cuatro palabras había renovado mi rabia contra ella, con cuatro palabras me había herido con peor magnitud que cualquier espada o flecha, con cuatro palabras me había quitado las ganas de salir de mis aposentos… con cuatro palabras me había amargado la vida.

-Mi Señor…- la voz de Khadija me había sacado de mis pensamientos.- No debería tomar tanto vino tan tarde…-

-Tú sabías que la Egipcia entraba a los aposentos de mi esclava.- no era una pregunta ya que Khadija sabía todo lo que pasaba en este palacio y nada sucedía en los aposentos de los esclavos sin que ella se enterara, por eso ella era mis ojos y odios.- ¿Cuánto tiempo lleva esa inmunda entrando a mi palacio?-

-Desde la tercera noche que su señorita pasó aquí.- Contestó ella con voz sería y sin negar mi acusación.

Lancé la copa que tenía en mi mano lleno de rabia, causando que el oro y el mármol chocarán,- ¿Y por qué apenas me estoy enterando de esto?-

-Porque si yo le hubiera dicho, mi Señor, usted le hubiera prohibido a la Egipcia que volviera, y es por ella que su esclava no ha muerto del cansancio.- Khadija jamás me había levantado la voz ni me había hablado de la manera en la que me estaba hablando ahora, lo que me hizo arder más.- ¿Cómo espera que ella lo ame si usted es tan cruel con ella?-

Sentí como si una cubeta de agua helada hubiera sido vaciada sobre mí mientras me abofeteaba con su mirada. Sentí como el odio y el enojo se apoderaba de cada centímetro de mi ser y como mis manos se volvían puños. Le quería hacer daño, o al menos causarle el daño que ella me había causado con sus palabras. Khadija me miraba con decepción mientras levantaba su barbilla esperando que la golpeara como alguna vez lo hizo mi padre. Pero ella sabía que yo nunca haría tal barbaridad, aunque en estos momentos estaba más que dispuesto si volvía a abrir su boca para usar sus palabras en mi contra.

Fue entonces que escuche la puerta del salón abrirse y ambas de nuestras miradas fueron desviadas a la persona responsable.

-Disculpe, mi Señor,- la cara de Rashid estaba sería y tal vez un poco molesta ¿abra escuchado mi conversación con Khadija?- he traído a la Egipcia para que tenga su audiencia con ella.-

Sentí mi cuerpo tensar ya que me había olvidado por completo de la dichosa audiencia y no estaba en condición para lidiar con ella.- Hazla pasar.-

Rashid asintió y dio un paso hacia un lado para permitir la entrada de la chica. Había algo extraño en ella, tenía un extraño brillo en su rostro que no podía descifrar la razón. Ella dio una pequeña reverencia a mi dirección para después esconder su mirada en el piso.

-Pueden retirarse,- ordene a Rashid y a Khadija quienes dieron una reverencia, mis ojos se posaron en la mujer que consideraba como una segunda madre y ella me regresó la mirada llena de decepción.

Tomé asiento en mi trono mientras observaba a la Egipcia que había traído el desagrado de Alá a mi casa con su sola presencia. Noté que se sobresaltó un poco al escuchar la puerta cerrarse indicando que estábamos solos ella y yo sin ningún protector que le salvara la vida. Pero su vida no corría peligro ya que mi esclava quedándose a mi lado dependía de eso.

-Trae mi copa.- Le ordene cortante y después de parpadear confundida asintió y recogió la copa de oro que estaba en el mármol con suma delicadeza. Tomando un trapo, limpio la copa y la dejo en la mesa junto a mí para después pararse frente a mí con su mirada pegada en el piso una vez más.- Tú has sido esclava toda tu vida.-

-Así es, mi Señor,- contestó ella en voz baja,- pero eso usted ya lo sabia.-

-Tus rostro no lo muestra,- dije tomando la copa y llenándola de vino una vez más, observando la leve sorpresa que brillaba en sus ojos,- y tus manos solo muestran el trabajo de muy poco tiempo. No como las manos de otros que son esclavos todas sus vidas ¿cómo explicas eso?-

-Yo fui bendecida, mi Señor,- sonrío amargamente mirando sus manos que se frotaban con nerviosismo.- Mi padre fue esclavo de un hombre bueno y justo, de un soberano que lo veía más que como solo su pertenencia sino como otro hombre igual a él. Aquel hombre que me padre sirvió tenía una esposa dulce y gentil con una voz angelical que hasta las mismas aves paraban su canto para oírla cantar. Aquella mujer dio a luz a una hermosa niña que heredó todas las cualidades de sus padres.- Pare esto un sollozo había escapado sus labios,- Aquella niña era buena y justa, dulce y gentil, también era valiente y algo irracional o al menos lo suficiente para salvar la vida de una persona tan insignificante como yo.-

Sentí un extraño sentimiento en la boca de mi estómago, algo que solo sentía cuando se trataba de mi esclava, ¿acaso esto es lo que llaman culpabilidad?- Eso no contesta mi pregunta,-

-Cuando yo nací, el padre de mi señorita hizo todos los preparativos para que mi señorita y yo creciéramos juntas.- Ella continuó limpiando sus mejillas.- Él quería que yo fuera más su compañera que su esclava ya que su querida esposa había perdido la habilidad de tener hijos y no podrían darle un hermano o una hermana a mi señorita. Por eso es que mis manos no muestrar el trabajar que otros esclavos muestran, ya que mi servicio para mi señorita era distinto.-

-Así que tus padres se aprovecharon de la situación para asegurar tú futuro,- sentí enojo correr por mis venas,- típico de gente oportunista como los Egipcios.-

-Mi madre no quería tenerme,- ella dijo con una seriedad y sequedad que me tomaron por sorpresa,- y mi padre, al descubrir que yo no era varón decidió que lo mejor sería venderme al mejor costo. Y eso hizo. Por eso tuve el privilegio de crecer junto a mi señorita, porque su padre me compro.- Sus ojos encontraron los míos por primera vez.- Usted puede decir lo que quiera de mi pueblo pero no permitiré que ponga en duda la bondad y el buen corazón de los padres de mi señorita.-

La observe por unos instantes divertido con su reacción, creo que debería dejar de beber por la noche.- Cuéntame de Kaliq.-

-Él está enamorado de mi señorita,- ella contestó cortante probablemente sabiendo que su respuesta me había molestado.- Lo ha estado desde que los hombres del Sultán tomaron posesión de la casa de mi señorita tomando todo para pagar los nuevos y altos impuestos causados por la guerra. Aunque el joven Kaliq está comprometido con una Egipcia, eso no lo detuvo en cortejar a mi señorita.-

-Su compromiso fue anulado hace varios años,- dije intentando sobrepasar el tema donde mis hombres le habían causado dolor a mi esclava de bella danza. Encogí mis hombros al ver sus enormes ojos mirándome con confusión,- mi padre hizo una ley que prohibía el matrimonio entre Árabes y Egipcios, desde entonces todos esos compromisos fueron anulados sin importar quiénes eran afectados, aunque fuera un futuro varón de Arabia.- Puse la copa en la mesa para evitar beber más y terminar de sacarle la información que necesitaba a esta Egipcia.- mi última pregunta es ¿Por qué es que ella ama a Kaliq?-

Sus ojos se llenaron de una extraña confusión,- Ella no ama al joven Kaliq.- dijo la Egipcia confundida causando que mi corazón latiera con rapidez.- Ella quiere a Kaliq, pero lo quiere como una quiere a un hermano o a un amigo, más lo que ella siente por el no es amor. Es gratitud por pagar parte de su deuda que permitió que me pudiera quedar con ella, más no es amor que se tiene por un hombre.-

-¿Ella le debe mucho a Kaliq?- pregunté retomando la copa y llevándola a mis labios tratando de ignorar la alegría que me causaba saber que ella no lo amaba.

-Demasiado,- ella contestó, su voz envolviéndose con tristeza y amargura una vez más.- La guerra causó que el padre de mi Señorita se quedará sin trabajo y eso causó que tuviera que ir muy lejos para encontrar trabajo para pagar los impuestos. Cuando carta llego de que su padre había fallecido, mi señorita nos dio nuestra libertad para que nos fuéramos antes de que vinieran los hombres del Sultán a cobrar su deuda y vendernos. Solo yo me quede con ella.- Limpio sus lagrimas una vez más,- El joven Kaliq fue uno de los presentes el día de la subasta, y comopró varios objectos, a mi incluida, pero él no se llevó nada. Otros presentes se llevaron muebles, pergaminos, piedras preciosas y artefactos que el padre de mi señorita había coleccionado a travez de los años, y otras cosas más que le quitaron la felicidad a mi señorita.-

Deje salir un suspiro que no sabía llevaba dentro. Ella había sufrido tanto por mi culpa, por mis leyes, por mi odio… ¿cómo era posible que le hubiera hecho tanto daño a alguien sin siquiera conocerla?

Tal vez es por eso que no me ama...


Abri mis ojos con pereza sin sentir aquel vomito que antes amenazaba con salir de lo mas profundo de mi estomago por causa del sentimiento de culpa que estos sueños antes me causaban. Tal vez mi cuerpo ya se había acostumbrado a la sensacion, o tal vez había aprendido a controlarlo mejor, pero al final el resultado era el mismo. Tenía que encontrar la manera de deshacerme de estos estupidos sueños, y Zaid no era ninguna ayuda. Solo se la pasaba balbuceando de su familia lejana sin volver a mencionar a su Tío loco que pensaba que era Sultán.

Un incomodo dolor se apoderó de mi cuerpo y con cansada molestia me dí cuenta que me había quedado dormido en mi escritorio estudiando los planos subterraneos de la ciudad. Tenía que encontrar una manera de hacer que los Villanos de Saltadilla regresaran sin ser detectados, sin embargo, juzgando por los planes, las alcantarillas eran como un laberinto.

Fue entonces que sentí una presencia en mi habitacion.

-¿Que descubriste, hermano?- pregunté estirando mis brazos haciendo mis huesos crugir.

-Lo que dijo Butch es cierto,- sus ojos azules brillaron en la obscuridad de mi habitacion. Estaba comenzando a pensar que su facilidad para entrar a lugares sin ser visto tenía que ser algun tipo de don.- Bur... Mi contraparte se lo confirmó a mi alter ego.-

-Entiendo.- Fue la unica palabra que pudo salir de mi boca al sentir my ya pesimo humor empeorando con esta nueva informacion.

-¿Que vas a hacer ahora?- preguntó Boomer con cautela. Sabia que se estaba metiendo en terrenos peligrosos con este tema y tambien sabia que no era una muy buena idea hacerme enojar.

-¿Que se supone que haga?- le contesté observandolo de reojo, yo estaba mas que enterado que aun tenia sentimientos no bienvenidos por aquella rubia molestia, y sabia que trataria de usar esta informacion a su favor.

-Que ejecutemos el plan,- el dijo y a pesar de que su voz era calmada y su rostro era serio, el brillo de sus ojos lo traicionaban.- Solo queria asegurarme de que la ejecucion del plan fuera el mismo o si lo ibas a alterar conforme a esta nueva informacion. Como sea, yo hare lo que tu me ordenes.-

Observé a mi hermano y poniendome de pie para mirarlo mejor a los ojos, comencé a hablar.- Ella te traicionó...-

-Ya lo se,- quisó interrumpir pero no lo deje.

-No a mi, o a Butch, sino a ti,- continue sabiendo el dolor que le estaba causando.- Tu confiaste en ella, confiaste que sus sentimientos eran correspondidos con sinceridad, y sin embargo fueron los chocolates que te obsequió, envenenados con Antidoto X, que casi causa nuestra muerte. No solo la mia y la de Butch, sino la tuya tambien.- Pude notar como sus manos se cerraban en puños de la rabia.- A ella no le importaste, Boomer... ¿Por que piensas que le importas ahora?-

-Yo...- desvió su mirada mientras su voz parecia quebrantarze con la duda.- Me voy a la cama... ha sido un dia muy largo.-

-Muy bien,- le conteste arqueando una ceja por su respuesta,- buenas noches, hermano.-

Mi hermano de cabello rubio no me contesto nada, solo asintio su cabeza y salio de mi habitacion sin hacer nirgun ruido y fue solo hasta que escuche el cerrar de una puerta que estuve seguro de que ya habia entrado a su habitacion.

-No deberias ser tan cruel con el,- Butch dijo desde mi ventana.-es verdad que te debe la vida, pero Él esta decidido a ponernos en tu contra y se va a tomar de lo que sea para lograr su cometido. Piensalo, tu eres lo unico que tenemos... pero Boomer tiene mas que ganar lejos de tus planes...-

Antes de que le pudiera contestar algo, Butch emprendio el vuelo seguido por su rayo de luz verde para mantener guardia en casa de... ella. Solo deje salir un pesado suspiro que no sabia que habia estado guardado en mi pecho y me avente sobre mi cama para intentar descansar lo que quedaba de la noche.


Desperté del mismo o peor humor con el que me había recostado anoche. Las ultimas palabras de Butch no me habían dejado descansar ni tampoco me habían permitirme concertarme en la primera mitad de mis clases. Las palabras de mi moreno hermano habían causado que dudara un poco de la lealtad de ambos, no porque no pudiera confiar en ellos, sino porque Él podía ofrecerles mucho mas que yo.

-¡Burbuja!- como si preparado por el destino, la voz de Boomer hizo eco en mis oídos, claro que para todos los demás y para ella, el no era mas que...

-¡Caleb!- dijo ella con entusiasmo al pesar de que su rostro mostraba cansancio.

-Me da mucho gusto verte,-le dijo mi hermano a la rubia con demasiada sinceridad y demasiada alegría.

Boomer no quería llevar a cabo su venganza contra Burbuja y eso era obvio hasta para Butch, y me temía que por primera vez en mi vida no sabia que hacer. ¿Que se suponía que debía hacer con la confesión de Bombón? Parte de mi plan había sido hacer que su noviecito genio la descubriera engañando lo conmigo o me viera robándole un beso para que la odiara y no le volviera a dirigir la palabra. Pero siempre que había intentado como Ulrick ella se me había negado, y la información descubierta por Butch y confirmada por Boomer era una posible explicación. Tal vez tenía que hacerlo como... ¡No! No podía arriesgar el plan de esa manera.

Fue entonces que vi a Boomer darle un beso en la frente a su contraparte y sentí mi sangre helar. Apreté mis puños y mordí mi lengua para no cometer una estupidez y revelar nuestras identidades por culpa de la impertinencia de mi hermano. El deber de Boomer era pretender que su contraparte le gustaba, más no actuar en los sentimientos que tenía hacia ella. Mi hermano se despidió de ella y se dio la vuelta para ir a lo que yo supongo era su siguiente clase. Decidido a hacer lo mismo, yo también di una media vuelta y comencé a caminar…

-¡Ulrick!- una voz muy chillona y muy familiar me llamó de la misma dirección donde había visto a la rubia parada.

Poniendo una sonrisa falsa en mi rostro, di la vuelta para enfrentarla,- eres Burbuja ¿verdad?-

-Que malo eres Ulrick ¿tan pronto te olvidas de mi?- ella preguntó haciendo un puchero que cualquier otro idiota, incluyendo a mi hermano, hubiera considerado como adorable. Su rostro pronto fue adornado por una picardía que me confundió,- Te perdono solo porque estoy segura que no te olvidas del nombre de mi hermana.-

Dejé una leve risa ya que no me esperaba lo que había escuchado,- hablando de… ¿dónde está Bombón?-

-¿Y cómo sabes que no estaba hablando de mi hermana Bellota?- fue su turno de reír cuando sinceramente no supe cómo contestar.- Ella está en la oficina del Director con el Súper Intendente y su amigo Dexter exponiendo un proyecto de un no sé qué de energía o algo así que se les fue asignado al principio del año.-

Sentí mi ceja arquearse al mencionar del idiota ese,- ¿Si pudieron terminarlo?-

-Al parecer si,- dijo con una sonrisa en su rostro.- Desde que nos fuimos a nuestra misión secreta, Bombón se la ha pasado en el vídeochat con Dexter para completar su experimentillo ese.-

No pude evitar sentir un poco de enojo ya que esperaba que fallara y que lo pudiera usar en su contra.- Pues felicidades a ambos.-

-¿Podría molestarte con un favor?- preguntó ella después de que dejó salir otra risita.- Bombón me pidió que recogiera libros para sus tareas y como tú estás en la mayoría de sus clases esperaba que me pudieras ayudar con esto, ¿qué dices?-

-Claro,- conteste fingiendo entusiasmo e interés ya que no quería más que no verla a la cara, pero también no quería ir a clase. Pero más importante… tenía que confirmar lo que ella y Bellota…

Caminamos a la biblioteca escolar juntos y en cuanto entramos, me dediqué a buscar lo que ocupaba ya que no quería pasar demasiado tiempo con esta molestia rubia. Con facilidad encontré los libros que buscaba y mentiría si dijera que no se me ocurrió que podría darle los libros equivocados a propósito para que no pudiera completar sus tareas mi contraparte, pero si se podía comunicar a través de vídeochat con el nerdete ese, fácilmente encontraría la información que ocupaba. Además que ahora no era el momento de causarle dolor como Ulrick, aún no de todos modos.

-¿Cómo has estado?- pregunté fuera de la nada después de entregarle el último libro.- Se han escuchado rumores sobre su súper misión secreta y… no parece que vaya a ser sencilla…-

-Con tres seres tan poderosos buscando venganza nunca pensamos que lo sería,- su voz sonaba sorprendentemente calmada para las palabras que acababan de salir de sus labios.- Pero estoy bien, o al menos mejor que Bellota,- dijo ella dejando salir una pequeña risa envuelta en resignación,- La vida te las cobra todas y una vez que entiendes que la vida te está pagando con lo te mereces las cosas toman otro sentido, o al menos entiendes porque están pasando las cosas y eso ayuda un poco.-

-Eso no suena muy alentador,- dije con tono sombrío más por no saber en cómo responder a su comentario. ¿Se estaba rindiendo? A menos que Boomer… no, mi hermano no haría eso.

-No… no lo es,- respondió dejando salir un leve suspiro,- pero no pretender que todo está bien tampoco es muy inteligente… o al menos eso es lo que dice Bombón…-

-Y tú hermana... ¿Cómo está Bombón?- pregunté fingiendo preocupación ya que no me importaba un comino como se encontrara esa molestia.

-Ella se encuentra bien,- contestó la rubia dejando salir un largo suspiro.- Tiene más remordimiento que miedo, pero está mejor ahora.-

-¿Remordimiento?- mi voz sonó más molesta de lo que deseaba, y desafortunadamente ella lo noto.- Hay rumores de que a ella... de que ella... ¿Le gusta alguien a tu hermana?-

Los ojos azules de Burbuja de dilataron de sorpresa y su cara se llenó de entendimiento al interpretar mi enojo por un ataque de celos,-Los rumores son verdad,- ella dijo en un murmuró.- Bombón se enamoro de uno de ellos y eso la empujó a hacer lo que hizo.-

Utilicé cada gramo de mi control para no romperle el cuello por tomar su casi asesinato de nosotros tan ligero,- ¿Y si él era tan malo como para merecer… la muerte… por qué tu hermana se enamoró de él?-

-Mi hermana... peca de arrogante...- ella contestó con un ligero tono de rosa coloreando sus mejillas.- Para ella no existe digna competencia para su inteligencia en un radio de cien mil millas.- La mueca que hizo la rubia me intrigó, al parecer hasta la mas dulce de las tres no era tan dulce con su lider.- Por eso, cuando fueron creados... los chicos... mi hermana tomó la creación de su contraparte mas como un reto que como un enemigo.-

-Al fin tenía digna competencia para su inteligencia...- las palabras salieron de mi boca sin darme cuenta.

-Exacto,- continuó la rubia.- Pero en un momento que ninguna de nosotras nos dimos cuenta, ella comenzó a pensar mas en el que como un solo enemigo y rival, y creo que ni Bombón en su gran inteligencia supó como detenerlo.- La voz de Burbuja comenzó a sonar lejana, como si estuviera perdida en el pasado.- De pronto... ella no paraba de mencionar su nombre... "Brick hizo esto..." o "Brick hizo aquello..." siempre mencionaba a Brick. Llegó el punto en el que ella no podia esperar enfrentarse contra él pero... creo que solo era una excusa para interactuar con él ya que no habia otra manera en la que ella se le pudiera acercar sin levantar sospechas sobre sus verdaderos sentimientos...-

-Todo esto parece muy personal,- dije observando el rostro de la rubia por alguna señal de que estaba mintiendo.- ¿Por qué le confiarías esta informacion a un extraño?-

-Porque tu no eres un extraño, Ulrick,- el rostro de Burbuja se iluminó de una manera extraña manera que me hizo sospechar aun mas de ella.

-¿A que te refieres? No han pasado mas de unas semanas de que llegué a Saltadilla,- Le dije sin poder esconder mi confusión. Si era cierto lo que ella me contaba, entonces Bombón tambien pecaba de ingenua y de confiada, algo que se me hacía dificíl de creer.

-Los estuve observando en la playa, Ulrick,- ella me contestó dejando salir una leve risita de sus labios,- y para serte completamente honesta, hacía mucho tiempo que no veía a Bombón sonreir tanto,- su rostro mostró un poco de amargura,- desde que pasó lo de... los villanos de Saltadilla... ella se alejó de la gente y no se ha permitido tener un amigo, mucho menos algo mas que eso, y es bueno verla que después de tantos años ella al fin se esta perdonando por lo que pasó.-

-¿Entonces el nerdato ese... Dexter... no le importa a ella?- pregunté sintiendo mi odio creecer por aquella ultima confesión. Pues si ella se estaba comenzando a perdonar por lo que hizo, yo jamas lo iba a hacer.

-Claro que le importa,- ella continuó al parecer sin notar mi enojo,- Pero Dexter se convirtió en amigo de mi hermana porque jamas se separó de ella desde que llegó. Creo que mas bien Bombón se acostumbró a su presencia y ya no hizo por alejarlo. Pero contigo es diferente.-

-¿Por qué dices eso?- senti un extraño calor inundar mi estomago.

-Ulrick,- su voz se volvió mas un poco mas picara,- creo... creo que tu le gustas a mi hermana.-

Fue entonces que un gran temblor sacudió el colegio causando que el edificio en el que estabamos se estremeciera llenando de panico a los demas presentes en la biblioteca escolar. Alarmada, Burbuja miró por la ventana y descubrió que el cemento de las canchas de basketból se encontraba fisurado mientras humo negro salía sin parar. A pesar de que estabamos dentro del edificio y que las ventanas estaban cerradas, un fuerte olor a azufre inundo mi olfato y al juzgar por todos cubriendose la nariz y haciendo sonidos de asco, los demas presentes lo olian tambien. De repente, un monstruos salió de la fisura en el suelo chillando y rugiendo con tal fuerza que las ventanas explotaron por las ondas sonicas.

La bestia era como un Euoplocephalus con piel azul y coraza verde brillante con varios picos que parecia estar cubierta por un extraño liquido, que al juzgar por su color, consistencia y el leve olor que alcanzaba a recoger que super olfato era algun tipo de acido biscoso. Su cola como mazo estaba tambien cubierta por picos pero el color azul era mas dominante. La bestia azotó su fuerte cola contra el concreto no solo causando otro estremecedor temblor sino que tambien causó que el radio del golpe se congelara.

-Ulrick...- la voz de la rubia era temblorosa mientras salía por la ventana para defender la escuela, pero apenas y la pude escuchar. Mi cerebro estaba muy ocupado evaluando el peligro.- Voy a necesitar que evacues a todos... ahora...-

Entonces una segunda bestia salió de la fisura que el primer monstruo había creado en el suelo. Esta era como un buitre al triple del tamaño de un ave normal. Su pico era largo y sus dientes eran largos y afinados, como los de un león o un tigre, sus plumas eran un color rojo brillante como la lava pero sus alas parecian mas bien tener algun tipo de metal y no plumas. Su cuerpo estaba cubierto de pequeños trozos de piedra, como de lava seca, y fue que entendí que si esta criatura era como la otra, tendría cierto control sobre el fuego.

-Maldición...- dije entre dientes al ver que el ave había puesto sus ojos sobre nuestro edificio.

La bestia tomó un respiro profundo, inflando su pecho de oxigeno que, de acuerdo a todo mi conocimiento sobre la quimica, alimenta el fuego haciendolo mas grande, y lo dejó salir con fuerza. Mi hipótesis fue confirmada al no ser enfrentados con una fuerte ventisca de aire como la que la bestia consumió, sino con una gran llamarada que poseía el poder de volver el edificio en cenizas. Si quería sobrevivir, tendría que revelar mi identidad y salir de aqui con mi super velocidad, pero...

Se escucharon los llantos y gritos de mis compañeros, pero en ves de recibir un impacto, fuimos rodeados por una pesada neblina, el aire era caliente como un sauna y entendi que era vapor. Con mi super vision pude distinguir una larga cabellera roja flotando en frente de nuestro edificio mientras el ave la observaba con confusión y frustración al ver que su ataque no habia hecho impacto. Cuendo el pesado aire se disipo, pude tener una mejor vision de mi contraparte, las mangas de su camisa escolar blanca estaban dobladas en sus antebrazos y su falda rosa que le llegaba un poco arriba de sus rodillas estaba arrugada. Giró su cabeza de reojo, y al juzgar por el rapido movimiento de sus ojos, hizo un escaneo fugaz para asegurarse de que todos los presentes estuvieramos bien. Hasta que sus ojos rosas se encontraron con los mios y sentí como si el tiempo se detuviera, y juzgando por como se dilataron sus pupilas, ella tambien sintió lo mismo.

Pronto su rostro se llenó de terror,- ¿Que estan haciendo? ¡Evacuen ahora!-

La bestia de fuego solto un fuerte chillido y el panico inundo a todos a mi alrededor quienes comenzaron a correr por sus vidas. Yo me quedé como pegado en mi lugar, observando a mi contraparte tomando un respiro profundo y dejando salir una ventisca de hielo que chocó contra la llamarada del ave de fuego una vez mas. Aproveché que el vapor una vez mas me rodeaba y usando mi super-velocidad, huí del lugar sin ser descubierto, pero sin antes permitir que mis ojos se posaran sobre el ave roja una ultima vez.

Llegue a una colina a las afueras de la ciudad donde podia observar los eventos que se estaban llevando a cabo sin ser detectado. La rubia estaba atacando al Euoplocephalus con sus rayos opticos ya que el ave de fuego parecia haberse encaprichado con Bombón, tal vez por su poder de hielo.

-Esos monstruos parecen ser muy poderosos,- la voz del mas menor de mis hermanos me sacó de mis pensamientos dandome cuenta que estaba parado a unos pies detras de mi.- ¿Crees que sobrevivan?-

-Claro que sobreviviran,- la voz de Butch estaba llena de mofa sarcastica mientras se recostaba en la rama de un arbol.- son "Las Chicas Superpoderosas" angeles de la justicia y el amor que fueron paridas por la bondad misma, que ellas pierdan es el equivalente a que el Sol se congele o que el cerebro de Boomer funcione por primera vez en su vida.-

-¡Oye!-

Sintiendo como mi rostro se torcia en una mueca de molestia, me limité a solo observar la escena frente de mi. El ave lanzó sus plumas, que probaron ser afilados chuchillos cuando cortaron dos autos y un poste de luz a la mitad, despues de que Bombón los esquivó. A Burbuja no la estaba pasando mejor, ya que la bestia azul podia usas sus picos como misiles que no solo atravesaban edificios y autos, sino que tambien estaban bañados en el acido verde, desintegrando cualquier cosa que tocaban. Entonces, el Euoplocephalus utilizó su cola, que era como un mazo, y golpeó a la rubia haciendo que se estrellara contra el asfalto.

La chica pareció quedar inconsiente ya que no se movia a pesar de que la criatura se estaba preparando para atacarla con su mazo una ves mas y aplastarla en el asfalto de una vez por todas. El grito lleno de desesperacion de mi contraparte hizo que algo dentro de mi se estremeciera y no pude evitar aguantar la respiracion esperando el impacto... pero no llego. Una luz verde envolvió a la menor de las tres y detuvó el impacto del mazo creando una onda sónica que sacudió la ciudad entera.

-Nadie lastima a mi hermana...- dijo la morena entre dientes, que mis hermanos y yo pudimos escuchar gracias a nuestro super oido. La ojiverde golpeó el mazo con su puño haciendo que la bestia diera unos pasos para atras, aturdido.

-¡Bellota no deberias estar aqui!- la vóz de Bombón estaba ahora aun mas preocupada que antes, aterrizando junto a sus hermanas.- Aun estas herida... ¡solo te vas a lastimar mas!-

-Si no hubiera llegado, Burbuja hubiera sido lastimada,- contestó ella, parecia estar molesta con la mayor,- ¿Acaso es eso lo que quieres? Solo dame las gracias la proxima vez...-

-Claro que no... pero...- la voz de mi contraparte se escuchó vulnerable por primera vez en mi vida. Los ojos rosas de la mayor inspeccionaron a su hermana y su rostro delataba sus dudas de que pudiera pelear Bellota. Sin embargo, apesar de que su braso y su cuello estaban cubiertos en vendajes y que sus unicas ropas eran una camiseta negra con las mangas cortadas y unos shorts verdes, Bellota parecia estar en mejor condicion para pelear que las otras dos.

-Chicas...- la voz de Burbuja no solo sacó a sus dos hermanas de su conversación, sino tambien me sacó de mis pensamientos,- creo que este no es el momento para esta conversacion...-

Las dos criaturas chillaron su frustracion por ser ignorados y resumieron sus ataques contra nuestras contrapartes y enemigas. El ave lanzó sus cuchillas y la lagartija gigante lanzó sus picos llenos de veneno, el cual las chicas pudieron esquivar de suerte, ya que su numerito de amor de hermanas habia causado que bajaran la guardia y se volvieran blancos faciles. Si hubieran estado peleando contra nosotros, no hubieran terminado su conversacion ya que las hubieramos destruido en un instante por su descuido.

-¿Cual es el plan, ó gran super genio lider?- A pesar de que las palabras de Bellota eran sarcasticas y llenas de mofa, su voz era traicionada por un leve temblor que mostraba su preocupacion.

-¡Tenemos que alejarlos de la ciudad!- dijo mi contraparte esquivando otro ataque.

-¿¡Ese es tu plan!?- La voz de Bellota mostraba sorpresa y un poco de enojo esquivando otro ataque.

-¡Si terminamos esta batalla aqui lo destruiran todo!- dijo Bombón desesperada y como si hubiera sido planeado, un edificio colapsó después de recivir un impacto de la lagartija super desarollada.- Bellota, tu y Burbuja encarguense del monstruo con picos y yo me encargaré del intento de fenix en frente de mi-

-Pero Bombón... esa cosa es muy fuerte...- la voz chillona de Burbuja solo empeoró mi mal humor.- tu no vas a poder sola contra ella...-

-Por eso necesito que se apuren, entre mas pronto terminen contra su mounstro mas pronto me podran a ayudar,- contestó la mayor con una sonrisa y guiñendo un ojo rosado.- Y entonces no sera ninguna amenaza contra las Chicas Super Poderosas.-

-Creo que voy a vomitar...- la voz de Boomer estaba llena de odio y de fastidio.

Las dos hermanas asintieron y lanzando ataques contra el Euoplocephalus, solo causando que se enojara, y salieron volando con dirección a la playa, sus rayos de luz azul y verde detras de ellas, con el mounstro siguiendolas. Bombón, al notar que el ave tambien queria volar en dirección de sus hermanas, lanzó su ataque de hielo y congeló parte del cuerpo del mounstro, tambien solo causando que se enojara. Mi contraparte le sacó la lendua de una manera muy infantil y salió volando con dirección a las montañas con el ave siguiendola de muy cerca.

-¿Cual es el plan, ó gran super genio lider?- la voz de Butch estaba llena de mofa y sarcasmo y su sonrisa lo estaba aun mas. Sentí su mirada sobre mi durante toda la batalla y había algo en sus ojos que no me estaba gustando.

-Siganlas,- contesté sin quitar mi mirada de la direccion por donde había ido mi contraparte al juzgar por el rayo de luz rosa en el cielo.- Y solo intervengan si estan a punto de ser asesinadas. No permitan que mueran a manos de esas cosas. Ellas no tendran una muerte tan veloz y misericordiosa. Nos toca hacerlas sufrir. Boomer, ve tu primero, necesito hablar con Butch.-

Nuestro hermano menor asintió y salió volando con su rayo azul obscuro siguiendo su camino mientras que mi hermano de ojos verdes me observaba con confusion en su rostro. Sabía que Él quería poner a Butch en mi contra, y a pesar de que confío completamente en mi hermano, no podía confíar en los trucos sucios de nuestro resurrector.

-¿Que sucede, Brick?- parecía que mi hermano había notado la seriedad de mi rostro y había optado por tomar la situacion con seriedad.

-Tengo entendido de que Él te vino a visitar la otra noche.- Fui directo al grano porque necesitaba aclarar mis dudas.- ¿Hay algo que quieras hablar conmigo, hermano?-

-Ah... ¿eso?- la cara de Butch mostro alivio causando que me llenara de confusion.- Pensé que se trataba de algo mas serio, como darme otro castigo por casi revelar mi identidad al cuerpo estudiantil hoy por accidente.- Dejo salir una leve risa y mejor decidi no presionar en el asunto, necesitaba asegurarme de su lealtad y quitarle sus poderes otra vez podria ser contraproducente.- Si es verdad, nuestro segundo padre me vino a visitar pero no me dijo nada que no te haya contado antes. No tienes nada de que preocuparte, hermano, y aunque te odiara a ti no traicionaria a Boomer y el... el te debe la vida... por intentar salvar la mia...-

Hubo un silencio pesado entre nosotros y mi odio contra las chicas regreso con mas intensidad. Cuando el volcan se activo, la casa de Mojo comenzo a sacudirse destrozando la estructura del lugar al punto de que el techo comenzo a colapsar. Un pesado trozo de cemento se separo y callo y de no haber sido porque Boomer empujo a Butch de donde estaba parado, hubiera caido sobre la cabeza de Butch. Sin embargo, Boomer quedo atrapado de la cintura para abajo y al no tener nuestros poderes, el estuvo a punto de morir.

-¿Ya me puedo ir?- la voz de fastidio y aburrimiento de Butch me saco de mis pensamientos,- me estoy perdiendo del show y no quiero que Boomer se quede con toda la diversion.-

Asenti, tambien preparandome para alcanzar a mi contraparte,- Usa todo tu poder contra esa bestia,- le dije sobre mi hombro,- ¿Y Butch?- ojos verdes se encontraron con los mios,- no muestres piedad.-

Escuché la risa de Butch, -Como ordene, mi Señor,-

Las palabras de mi hermano causaron que mi cabeza comenzara a girar, senti mi vision volverse obscura y mis parpados pesados... no... este no es el momento para eso. Sin embargo, por mas que luche contra la obscuridad que se apoderaba de mi vision y del cansancio, mi cuerpo se rindio y cai en un pesado sueño


-Como ordene, mi Señor- Fakhir dio una leve reverencia sin poder esconder el fastidio que sentia. Habiamos crecido juntos, casi como hermanos, y para mi el era como un libro abierto.- Me ire de su palacio de inmediato...-

-No es un castigo, Fakhir,- le dije tratando de aliviar el aire pesado que se habia formado entre nosotros.- Tomalo como... tomalo como una disculpa...-

-Una... ¿que?- la voz de mi mano derecha sonaba mas que sorprendida. Yo tenia muy presente que era un caprichudo y en mi realidad como Sultán me merecia todo lo habido y por haber... pero...

-Cuando vi a la Egipcia perdi la razon,- le dije sin mirarlo para esconder la vergüenza que me daba tener que disculparme,- y quiero pensar que soy lo suficientemente sabio para entender cuando me he equivocado. No debi amenazarte como lo hice. Tu obsequio es tuyo y se te fue dado para demostrarte que estaba agradecido con Alá de que hubieras regresado a salvo. Quitartelo seria como decir lo contrario. Por eso te estoy mandando de vacaciones para que... disfrutes tu obsequio hasta artarte.-

-Mi Señor, no piense que no estoy agradecido por… su disculpa… pero no entiendo…- su voz parecía confundida y la verdad no lo culpaba, yo nunca pido disculpas.- Mis hombres no hicieron su trabajo… ellos no se dieron cuenta que la Egipcia estaba entrando al palacio… no debería porque… disculparse…-

Deje salir una risa que nos tomó a ambos por sorpresa,- Tu eres como mi hermano, Fakhir, eres mi mano derecha, la persona en la que puedo contar. Perder tu lealtad no sólo no es una opción estratégica, si no que no vale la pena crear un muro entre nosotros por una Egipcia. Y quiero que sepas que aprecio tu esfuerzo.-

-Si así es como se siente, mi Señor, yo no soy nadie para discutir con usted,- contestó Fakhir sacudiendo su cabeza confundido.- Me iré al alba.-

Dio una pequeña reverencia y dándose la vuelta se fue a sus aposentos. La verdad era de que me habían llegado rumores de que una rebelión se estaba formando en mi contra y no podía permitir crear separación entre el general de mi ejército y yo. Di una media vuelta y mis ojos se encontraron con mi esclava de bella danza dandole un abrazo a su Egipcia mientras Rashid observaba la escena con rostro serio. Aun no podia identificar lo que habia cambiado en el rostro de la Egipcia, pero la rigidez de los rasgos faciales de Rashid tenian algo que ver en eso.

Despues de que mi esclava dio una leve reverencia a Rashid, el y la Egipcia se dieron la vuelta para salir del palacio e ir al hogar de Rashid, ya que hablaba en serio cuando decia que ella no era bienvenida en mi palacio sin su presencia. Mi esclava de bella danza los observaba con una mirada maternal que no les quito de encima hasta que habian desaparecido del pasillo, mis ojos se quedaron pegados en ella escuchando los latidos de mi corazon haciendo eco en mis oidos. Entonces ella se dio la vuelta y nuestros ojos se encontraron causando que mi corazon se detuviera por unos instantes al ser encontrado con una enorme sonrisa en el rostro un poco sonrojado de mi hermosa esclava.

-Mi señor,- se acercó a mí y solo se detuvo hasta estar frente a mi, su voz fue suficiente para hacer que mi pulso se acelerará,- ¿Me permitiría una audiencia con usted?-

Sentí una sonrisa apoderarse de mis labios por su petición,- ¿Por qué querrías tu una audiencia conmigo?-

-Bueno… es que… mi Señor…- sus mejillas se pintaron con un adorable tono rosa,- yo quería…-

La tome del brazo con una mano y abrí la puerta detrás de mí con la otra jalándola a la habitación. Era el lugar donde mi padre guardaba sus pergaminos que yo jamás había tenido el interés de tocar después de que el falleció, recorde con amargura todas las veces que se me fue obligado estar aqui estudiando en lugar de pasar tiempo con mi madre en su jardin.

-Ahora dime, ¿para qué querías una audiencia conmigo?- repetí dando un paso hacia atrás para poner distancia entre nosotros ya que mi otro brazo la había atraído a mi pecho cuando la jale al interior de la habitación.

Asintió y dejando salir un suspiro su rostro se volvió un poco serio, como si se estuviera armando de valor.- Gracias.-

-¿Gracias?- pregunté confundido ya que después de hablar con Khadija y su esclava al parecer no había razón para que ella me diera las gracias.- ¿Por qué me das las gracias? ¿Acaso te burlas de mí?-

-Claro que no, mi Señor,- ella dijo con una pequeña sonrisa,- Khadija me informó que usted le dio permiso a mi querida Mandisa de que viniera a visitarme con la condición de que viniera acompañada del joven Rashid. El joven Rashid está en su palacio todos los días lo que significa que puedo ver a mi querida Mandisa todos los días. Por eso le doy las gracias.-

-Ah es eso,- encogí los hombros ignorando que la manera en la que sus labios se movían cuando hablaba me estaba invitando a pecar,- no lo hice por ti. Tenía ganas de asesinarla pero si lo hacía hubiera tenido que darte tu libertad y no quería hacer eso.-

-Bueno eso no cambia que quiera agradecerle,- ella contestó su sonrisa aún presente pero escondiendo decepción en su rostro.- De todos modos mi corazón le agradece que permita que la vea. Ella significa mucho para mí y no sabría qué haría si la perdiera.-

-¿Por eso amas a Kaliq?- las palabras salieron de mi boca sin que pudiera detenerlas. Su esclava me había confesado que ella no amaba al imbecil engreído de Kaliq, pero tenía que escucharlo de sus labios.- Porque el evito que se te fuera arrebatada por mi culpa.-

Su cara se lleno de sorpresa mientras un leve tono rojizo empapaba sus mejillas,- Yo…-

-La razón por la que no bailas para mí como bailas para él es porque no me amas,- si un paso hacia ella cerrando el espacio que había entre nosotros una vez más,- entonces eso significa que lo amas a él, ¿no es así?-

-Yo…- su rostro se sonrojó aún más mientras que las palabras parecían fallarle,- yo no… no amo a…- aclaro su garganta y sus pequeñas y fragiles manos se volvieron puños.- Yo no pienso que fuera su culpa...- senti una gran sorpresa cuando senti alegria invadir mi pecho de que ella no me culpara,- Su padre actuo segado con el odio pero aun mas con el dolor de haber perdido a la mujer que amaba. Usted solo esta haciendo lo que su padre le enseño era lo correcto... y mi padre siempre se aseguro que yo supiera eso. Mi padre no queria que hubiera odio en mi corazon y menos causado por odio ajeno...- Vi sus ojos brillar lagrimas que amenazaban salir de sus ojos,- por eso me dijo que sin importar lo que pasara, tenia que tomar la vida como un presente sin permitirle al odio que me robara de esos instantes tan preciosos que no eran mas que pasajeros.-

"Es verdad que ella no ama a Kaliq… pero ella piensa que si lo rechaza estaría manchando la memoria de su padre y aunque no siente nada por él piensa que está obligada a corresponderle de una manera ya que él salvó el honor de su padre y no hay nada que ella agradezca mas…"

Las palabras de su esclava resonaban en mi cabeza causando que cierta determinación se formara en la boca de mi estómago. Tome su barbilla entre mis dedos y levantado su rostro pose mis labios sobre los de ella, decidió a disfrutar el contacto de nuestros labios antes de recibir otra bofetada. Pero esa bofetada nunca llegó, sino todo lo contrario, sus labios comenzaron a moverse con los míos. Sentí mi cuerpo estremecerse al contacto de sus manos sobre mis brazos mientras mis manos se posaban en sus caderas jalandola hacia a mi. Sus manos dejaron mis brazos para enredarlos en mi cabello haciendo que un sonido gutural escapara mis labios.

Una imagen invadio mis pensamientos, una imagen que habia tratado de olvidar, una imagen que me atormentaba todas las noches y habia convertido mis sueños en pesadillas. Aquella vez que accidentalmente entre a sus aposentos cuando se estaba bañando desperto los mas bajos deseos dentro de mi y tuve que utilizar todo mi fuerza de voluntad para no estirar mi brazo y arrancar ese pedazo de tela que envolvia su cuerpo que no dejaba mucho a la imaginacion. El agua habia causado que la tela se pegara a cada centimetro de su tostada piel, envolviendo cada curva de una manera muy tentadora mientras que un fuerte sonrojo se apoderaba de su rostro.

Esa imagen me habia atormentado desde entonces y ahora habia causado que mi sangre hirviera mas haciendo que una de mis manos le quitaran el velo que cubria su cabeza, dejando que largos caireles cafes bailaran en libertad. Mis labios dejaron los de ella y decidieron explorar otra muy tentadora parte de su piel que me invitaba a pecar, su cuello. Mis labios dejaron leves marcas mostrando su camino hasta llegar a la zona donde su pulso se sentia con mas fuerza y decidi enterrar mis dientes en ese lugar. Un pequeño pero delicioso gemido escapo sus labios haciendo eco en mis oidos causando que ardiera aun mas. Sin embargo, su extraño comportamiento me causaba confusion y no podia evitar atribuirselo a que le habia permitido que su esclava la visitara. Y fue entonces que senti como si una cubetada de agua fria se me hubiera hechado encima causando que la soltara y diera un paso para atras.

Sus ojos me miraron con confusión y su rostro fue adornado con vergüenza,- Por favor disculpe mi insolencia…-

-Vete,- le ordene causando que su rostro se llenará de confusión. Ella no me amabra... solo estaba agradecida y pensaba que esta era la manera de demostrarlo.- Necesito que te vayas… o no me haré responsable de mis acciones.-

Ella asintió tomando su velo del suelo acomodandolo sobre su cabeza de una manera desordenada y salió de la habitación con lágrimas amenazando salir de sus ojos.

¿Por qué era que siempre que cruzaba su camino, siempre la hacía llorar?


Mis ojos se abrieron de repente y me puse de pie con rapidez, emprendiendo el vuelo para encontrar a mi contraparte para evitar que mi cerebro se pusiera a analizar lo que habia pasado y lo que estaba sintiendo. No sabia por cuanto tiempo habia estado dormido y podria ser que la bestia ya la hubiera asesinado mientras tenia ese sueño que me habia llenado de culpa y confusion por aquella chica que tanto se parecia a Bombón. Mientras ocurria la batalla en el colegio pude analizar al ave y fue facil darme cuenta que se estaba volviendo mas fuerte con cada ataque. Su pecho brillaba con mas fuerza con cada ataque, lo que me hacia sospechar que su poder aun estaba dormido, como un volcan, cuando comenzo su ataque contra la molestia rosada.

En menos de un minuto ya habia alcanzado a mi contraparte y mis sospechas fueron confirmadas cuando pude observar que la bestia estaba rodeada por un leve brillo. Sin mirar en la condicion que se encontraba Bombón, ataqué a la bestia dandole una patada por su costado haciendo que se estrellara contra el pie de la montaña haciendo que esta se colapsara y que rocas cayeran sobre el ave. Apesar de estar siendo aplastada y casi estar completamente cubierta de pesadas rocas, se estaba preparando para usar su ataque de fuego contra mi. Sin pensarlo dos veces, forme una bola de energia en mi mano y la lanze a la boca de la criatura haciendo que la tragara y causando que se desintegrara al instante.

Una vez ya no sentí la presencia de aquel monstruo, lo cual significaba que la bestia había muerto, me di la vuelta para enfrentar a mi contraparte. Mis ojos mostraron no emoción a pesar de que me encontraba bastante sorprendido por la condición en la que ella se encontraba. Su uniforme escolar estaba arruinado con cortaduras, quemaduras, manchas de tierra y un poco de sangre. A su camisa blanca le faltaban partes de tela que mostraban un poco de su piel que estaba cubierta de quemaduras y golpes. Su rostro mostraba cansancio y temor a lo que yo quiero suponer es a causa de mi presencia, su labio inferior tenía una cortada que había causado que su boca se manchara de sangre y su cabello normalmente bien amarrado estaba alborotado.

Se veía que le habían puesto una tremenda paliza. Y yo no pude evitar sonreír.

-¡Brick!- sus ojos se dilataron de la sorpresa y su rostro se puso pálido.

-Ese es mi nombre muñeca, no lo gastes- dije sarcásticamente disfrutando de su sorpresa y temor.

Ella había visto que mi poder sobrepasaba el suyo y que nuestras batallas ya no serían tan empatadas, y eso era mas que suficiente para inflamar mi ego. Deje salir una leve risa y me di la vuelta para salir de ahí.

-¡Espera!- su voz me detuvo he hizo que le dedicara una mirada sobre mi hombro.- Tengo que... confesarte algo...-

Por una extraña razón, mi corazón comenzó a latir con gran velocidad a causa de la expectativa de su dichosa confesión. Sus ojos rosas mostraban el temor que le hacia sentir y nada me llenaba mas de satisfacción. Tragó saliva y llevó su mano a su bolsillo sacando un pequeño frasco con un contenido obscuro.

¡Antídoto X! Seguramente planeaba usarlo en mi contra cuando bajara la guardia con su supuesta confesión. Yo sabía que sus supuestos sentimientos no podían ser mas que una mentira para que yo...

Mis pensamientos llenos de ira y rencor fueron detenidos bruscamente cuando Bombón llevó el frasco a sus labios y tomo el contenido de un solo trago.

-¿¡Que estas haciendo!?- la observé incrédulo a lo que había hecho.

-Yo...- un quejido escapó sus labios y parecía que se iba a desmayar. Sus heridas eran demasiado recientes y su cuerpo aun estaba experimentando demasiado dolor de la batalla como para que su habilidad de recuperación fuera interrumpida de esa manera.

Pero aun mas importante no podía entender... -¿¡Por que hiciste eso!?-

-Porque es lo justo.- me contestó con una pequeña sonrisa en su rostro, a pesar se que era obvio que estaba experimentando inmenso dolor.- Cuando… hice lo que hice… les quite sus poderes a ti y a tus hermanos… dejándolos a su suerte y a merced… de la muerte,- ella tosió y sangre empapó la mano que utilizó para tapar su boca.- Es solo justo que cuando… me destruyas… y lleves a cabo tu venganza… yo este en la misma situación.-

-¡Si tu piensas que me vas a dar lastima con tu numerito estas muy equivocada!- grité molesto cerrando la distancia entre nosotros y sosteniéndola ya que su cuerpo se había colapsado del cansancio o del dolor o de ambos.

-Rayos...- dijo ella y una sensación húmeda invadió mi costado y pude descubrir que su blusa blanca estaba manchada de un liquido rojo. Era sangre.- Creo que… debí dejar que esto… sanara primero…-

-¡Eres una…!- no había palabra en el diccionario de la lengua Española para describir el nivel de estupidez de esta mujer.

-Es lo justo,- ella repitió y me convencí de que si yo no la estuviera deteniendo ella ya no estaría de pie.

Podía ver como su rostro perdía color y como sus ojos perdían brillo. Sin pensarlo dos veces, mordí mi labio inferior por dentro de mi boca hasta hacerlo sangrar, y comencé el proceso para separar el Químico X de mi sangre, uno de mis poderes especiales. Una vez que el único liquido saliendo de mi boca era Químico X, tomé su mentón entre mis dedos y coloque mi boca sobre la de ella. Evité enfocar mis pensamientos en que no se había opuesto al beso y decidí atribuirlo a que no tenía energía ni para eso. Mi mano se posó sobre la herida en su costado haciendo que un leve quejido escapara sus labios, causando que abriera su boca y me diera completo acceso.

Sentí una de sus manos enredarse en mi cabello causando que algo muy dentro de mi la besara con aun mas intensidad, mas de lo que era necesaria para cumplir mi cometido. Cuando mis hermanos y yo fuimos abandonados en el volcán de Mojo sin poderes y sin manera de salir del peligro, mi cuerpo tuvo que aprender a regenerar el Químico X por su propia cuenta. Y lo hizo justo a tiempo para que pudiera sacar a mis hermanos de ese lugar. Sentí el cambie en mis venas y descubrí que podía separar el Químico X de mi sangre, pero solo de mi sangre, ya que mi saliva no contenía lo suficiente para ser separado. Mis hermanos tuvieron que beber el Químico X de mi muñeca para no morir a causa de sus heridas.

Ella fue la que terminó el beso, sus ojos rosas mirándome con enorme confusión- mis heridas… el dolor… ya no están… ¿Cómo?-

-Necesitas un poco mas…-fue todo lo que salió de mi boca antes de que regresara a la de ella.

Una vez mas no mostró enojo o molestia por mi atrevimiento. Ella se encontraba en mejor condición ya que puso su mano libre sobre mi hombro y se puso en las puntas de sus pies para presionar nuestros labios aun mas. Una vez que sentí que la herida de su costado había sanado completamente, aleje mis labios permitiendo que comenzaran el proceso de recuperación.

-Me transferiste de tu Químico X…-ella dijo sin separar el cuerpo del mío. El hecho de que no era una pregunta mostraba su inteligencia.

-¿Como crees que salvé la vida de mis hermanos después de lo que tú hiciste?- quise sonar rudo, quise sonar cruel, pero mi voz casual traicionaba mis ganas de no discutir para besarla una vez mas.- Claro que a ellos no los… No importa. Si te salvé la vida fue solo porque esta muerte es demasiado pacifica para lo que te mereces.-

Sin embargo, sus manos no se movieron de su lugar y… ¿Cuando fue que mis manos se posaron en su cintura?

-Gracias…- Bombón dijo en un murmuro, poniéndose de puntas una vez mas haciendo que nuestros labios se tocaran de de nuevo.

Mis ojos se cerraron y mis labios tomaron vida propia moviéndose a ritmo con los de ella. Un extraño deseo se apoderó de mi, era un deseo que no era mío, pero que se apoderaba de cada centímetro de mi ser. Un deseo tan poderoso que parecía haber superado las barreras del tiempo y ese único deseo era que ella estuviera a salvo y feliz con migo.

Rompí el beso una vez mas y con una sonrisa picara le pregunté,-Entonces... ¿Que era lo que querías confesarme?-

Su mano se posó sobre mi rostro y con su pulgar acaricio mi labio inferior haciendo que algo my dentro de mi ardiera.-Yo…-

-¿¡Que significa esto!?- ambos desviamos nuestras miradas hacia el dueño que aquella molesta voz.

-¡Dexter!- gritó Bombón alejando su cuerpo de mi causando que un extraño frío invadiera mi piel. Su amiguito nos había encontrado usando una mochila con propulsores, alguna invención suya seguramente.

-¿¡Por que… por que lo estabas besando Bombón!?- preguntó el nerdete causando que mi contraparte se sonrojara tal vez de vergüenza pero yo sospechaba que era de culpa.- ¡Él es tu… nuestro enemigo!-

-¿No escuchaste niño genio? Ella esta enamorada de mi.-sentí el veneno escurrir de cada palabra que salía de mi boca torcida en una sonrisa sardónica. ¿Que era… este extraño sentimiento lleno de rabia en la boca de mi estomago? ¡Que extraña sensación!

Los ojos rosados de mi contraparte se abrieron como platos de la sorpresa- ¿Como lo descubris…?-

-¡No es verdad!- gritó el escondiendo sus ojos cristalinos detrás de sus gafas.- ¡Dile que no es cierto! ¿¡Que estas esperando para decírselo Bombón!?-

Ella desvío su mirada al suelo y mantuvo su silencio hasta que ese imbécil al fin entendió y salió huyendo como la nena que en realidad era.

-¡Dexter espera por favor!- Bombón salió volando detrás de su amigo completamente olvidando mi presencia,- yo… yo te lo puedo explicar… ¡Solo dame una oportunidad!-

Fue lo ultimo que escuché antes de que su famoso rayo de luz color rosa desapareciera del cielo. Lleve mi dedo indice y mi dedo medio a mis labio creando una leve presión sobre ellos. Aun podía sentir su boca sobre la mía. ¿Que rayos me había llevado a hacer eso? ¿Por que había sentido la necesidad de salvarla? Y lo peor… ¿De besarla? Mejor debí de haberla dejado morir.

Un leve quejido escapo mis labios al sentir un fuerte dolor en mi corazón.

"No le harás mas daño..." una voz dijo dentro de mi cabeza… una voz muy antigua… una voz muy familiar… "ya le hemos hecho mucho daño y causado demasiado sufrimiento…"

-Y ¿Quien eres tú para decirme que puedo o no puedo hacer?- dije en voz alta con rabia al sentirme tan débil frente a esta extraña presencia dentro de mi.

"Soy el Sultán… soberano de todo Arabia y dueño de Egipto…"

Continuará...

Espero que les haya gustado y que no fuera muy confuso. Una de las razones por las cuales me tardo mucho en actualizar es porque cada capitulo tiene una escena principal. Una escena que es el centro del capitulo la cual una vez escrita, el resto del capitulo consiste en crear escenas y momentos que lleven a ese punto. Pero luego pienso en otras escenas que me gustan mas, y tengo que re-escribir parte del capitulo para meter esa escena. Ha habido ocaciones donde tengo que re-escribir el capitulo entero ya que la nueva escena es completamente distinta a la escena principal original.

Una vez muchas gracias por sus reviews, son extremandamente agradecidos ya que despues de siglos de no actualizar no espero que sean tan amables como para dejar uno, pero cualquier idea o critica constructiva son mas que bienvenidas!