Los personajes de Vampire Academy pertenecen a Richelle Mead.

Capitulo 4: ¡Mantén las esperanzas y lucha!


Ellos siguieron hablando pero las palabras de Adrian se clavaron en mi mente... ¿El la ama? ¿De quién habla? No podía ser Dimitri... no se que pensar y se que debería preguntarles, pero no se si estaba lista para la respuesta ¿Y si no era Dimitri? No quiero romperle el corazón a nadie que conozca ¿Y si era Dimitri? No tengo respuesta para esa pregunta, yo lo amo pero en el hipotético caso de que el me amara ¿Estoy dispuesta a perdonar el infierno por el que me hizo pasar?

Salí de la habitación poniendo mi mejor sonrisa como si nada hubiera pasado, Mia y Adrian me miraron sorprendidos como si los hubiera atrapado haciendo algo malo, pero al ver mi sonrisa se relajaron, se por seguro que ellos no querían que los escuchara pero no era como si yo fuera a sacar el tema. "Muero de hambre... ¿Hay algo?" Pregunte.

"Si sobro algo de pizza de anoche." Mia respondió. "¿Cómo te sientes?"

"Muy bien. Gracias por preguntar." Hice mi mejor sonrisa, pero Mia y Adrian se dieron cuenta del truco y ambos levantaron una ceja, yo por mi parte rodé los ojos. "Un momento de debilidad nada mas."

"Creo que deberíamos volver a Nueva York." Dijo Mia.

"Estoy bien Mia, es difícil pero debo enfrentar las cosas. Pasa unos días con tu padre y luego nos iremos de aquí." Ella dudo por unos minutos pero termino asintiendo. Los tres fuimos a comer lo que había sobrado de la noche anterior y comenzamos a planear nuestra salida. Le avisamos a Eddie y a Christian y le dijimos que la invite a Lissa, no es como si quisiera lidiar con ella, pero si no la invitaba probablemente tendría que aguantarla otra vez celosa y enojada y su oscuridad estaba arrasando conmigo. Estando lejos en Nueva York es mas fácil apagar el vinculo, pero al tenerla cerca esta se mentía dentro de mi sin previo aviso y teniendo en cuenta los sentimientos por los que se guía mi vida en este ultimo tiempo la oscuridad del espíritu no era algo fácil de manejar, parte por la que recurro a beber, fumar y autolesionarme... entre otras cosas. Llegamos a un bar que estaba dentro de la corte, Christian nos había avisado que Eddie, el, Lissa y Dimitri llegarían mas tarde porque Lissa aun estaba en reunión con la reina. Mia y yo buscamos una mesa mientras Adrian se encargaba de traer las bebidas, cuando volvió traía tres shots de tequila, un wisky para el y para mi y un vodka para Mia.

"Que comience la fiesta." Mia dijo divertida y los tres brindamos con nuestros shots tomándolos sin mas. Los tres estábamos hablando animadamente y luego mis amigos se pusieron cariñosos, antes me molestaba estas muestras en publico, mas cuando ellos las hacían frente a mi porque me hacia sentir miserable pero con el tiempo me acostumbre y cuando ellos tenias su 'momento' yo solo iba en busca de alguna distracción. Con eso me pare, compre otro trago y me dirigí a una parte del bar donde la gente estaba bailando. Cerré mis ojos dejándome llevar por la música cuando sentí dos manos tomarme por la cintura, no me importo quien era solo seguí bailando, cuando la canción termino voltee y me encontré con un guardián al que nunca había visto en mi vida y a decir verdad era bastante sexy, no tanto como Dimitri claro, no hay nadie como Dimitri... sacudí esos pensamientos y me enfoque en quien tenia enfrente dedicándole una sonrisa devora hombres.

"Lorenzo." Dijo con una voz grave.

"Rose." Respondí y le extendí mi mano de forma coqueta, él entendió lo que hacia, por lo que la tome y la beso. Sonreí pensando en que podría ser el perfecto candidato para distraerme esta noche.

"¿Puedo invitarte algo?" Fue cuando me di cuenta que mi vaso se encontraba vacío.

"Claro que puedes." Nos dirigimos a la barra y me pedí un vodka y el una cerveza.

"Wow! Tragos fuertes, chica dura." Rodé los ojos y reímos. "¿Cómo es posible que no te haya visto antes?"

"Me pregunto lo mismo... hace un año y medio que me fui de la corte ¿Qué hay de ti? No te había visto antes."

"De hecho vine aquí hace un año y medio, necesitaban mas guardianes en la corte y bueno... aquí estoy. ¿Te fuiste con tu cargo? ¿Dónde vives?"

"Si algo así... primero París y ahora Nueva York. Mas que mi cargo es mi amiga. Al igual que su novio que viajo con nosotras desde aquí." Hablar con Lorenzo era fácil y se sentía bien, el no era del tipo que quería ir rápido y eso estaba bien por mi... aunque esto no pasaría de una noche, la máxima relación que puedo llegar a tener con el sería algo así como una amistad.

"Interesante... por lo que supongo ellos están aquí." Asentí. "¿Sería muy mal de mi parte dejar a un Moroi sin su hermosa guardiana?" Hice como que me lo pensaba y el me observaba expectante, sonreí.

"Probablemente sea malo pero no creo que haya problema si aceptas las condiciones." El frunció el ceño y yo continúe. "No mantengo relaciones sentimentales."

"Bien por mi."

"Perfecto. Vamos." Y con esas ultimas palabras salimos del bar, le mande un mensaje a Mia que decía 'Me fui, no molesten.' A lo que Mia respondió. 'jaja, luego me cuentas, cuídate. Los chicos no van a poder venir así que mañana repetiremos la salida.' 'Ok. Si no llego a dormir no se asusten jaja.' Tener sexo con gente que apenas conocía ya no era algo raro para mi y por aunque sea por un rato me hacia sentir algo menos sola y bella, se que no soy fea pero después del rechazo de Dimitri y de mis problemas alimenticios, ciertas veces me siento insegura, aunque son muy pocas pues estoy muy cómoda con mi aspecto físico. El sexo con Lorenzo fue fantástico, tenía un cuerpo esculpido a mano, un cabello negro, ojos marrones, un acento británico muy atractivo y una perfecta sonrisa de chico malo que volvería loca a cualquiera... tal vez podría tener otro encuentro con él si aceptaba que sea algo casual. A la mañana siguiente desperté desnuda en su cama, le sacudí el brazo para avisarle que me iba, no era de esas que huía de la escena del crimen porque no tenía remordimiento alguno por lo que había hecho.

"¿Ya te vas amor?" Dijo con su perfecto acento y una voz mas grave por el estado adormecido.

"Sip. Pero tal vez nos veamos otra vez."

"Cuando quieras." Y con eso me vestí, bese su mejilla y me fui. Al llegar a nuestro cuarto me encontré con ropas esparcidas por todo el lugar, al parecer Mia y Adrian habían aprovechado mi ausencia, no es como si les importara que yo este pero se ponían mas salvajes cuando no me encontraba. Me serví una gran taza de café y al rato ambos aparecieron, Adrian vestía unos jeans y estaba sin camisa la cual Mia traía puesta.

"Buenos días enamorados ¿Buena noche?" Dije haciendo un gesto con la cabeza a la ropa desparramada en el suelo.

"De las mejores." Dijo Mia con una sonrisa picara. "¿Y la tuya?"

"Se podría decir que no estaría mal repetir." Respondí imitando su sonrisa.

"Cuenta." Exigió Adrian divertido. Les conté todo evitando detalles del encuentro intimo y ellos me dijeron que antes de que yo les mandara el mensaje Christian les había avisado que la salida la dejábamos para hoy. El día paso sin mucho para destacar, yo y mis dos amigos nos la pasamos en la habitación mirando televisión, riendo, un día típico para nosotros... vivíamos sin preocupaciones. Mia nos dejos un rato para ir a ver a su padre. Y fue el momento que al parecer Adrian estaba esperando.

"Tenemos que hablar." Esa frase solo traía cosas malas, odio esa frase.

"¿Realmente tenemos?" Pregunte tirándome al sillón luego de ir a buscar una cerveza para mi y una para él. Puse mis pies en su regazo de una manera en la que aun podíamos vernos las caras.

"Si." Respondió, nos quedamos en silencio y yo esperaba a que continuase, cuando se dio cuenta lo hizo. "¿Estas bien Rose?"

"Claro." Dije rápidamente y el levanto una ceja. "Bueno, bueno... ya sabes es duro, tu mas que nadie lo sabes... puedes verlo, así que no entiendo porque lo preguntas." Dije irritándome un poco.

"Puedo verlo, pero no puedo saber exactamente que pasa por tu mente... y ayer tu volviste a..." No termino la frase y no era necesario, sabia exactamente a que se refería.

"Fue un momento de debilidad Adrian, sabes que no tengo deseos de morir y que solo necesitaba sacarlo de mi sistema." El me dedico una mirada triste. "Estoy bien en serio, es difícil de llevar estando cerca de ellos, mas que nada de Lissa, su oscuridad se mete en mi antes de que pueda hacer algo."

"Lo se, lo he visto. Si tienes deseos de 'liberarlo' otra vez, por favor avísame, podemos hablarlo no es necesario que recurras a eso." Asentí. El se preocupaba mucho por mi y eso me ponía triste, Mia y Adrian tenían mucha fe en mi y me cuidaban como nadie, yo les fallé, ellos saben que no puedo protegerlos pero no quisieron guardianes, ahí fue cuando hice lo impensable por tenerlos a salvo y esa es una cruz que cargaré de por vida, sin embargo ellos saben lo que hice y aunque no están de acuerdo lo aceptaron. Hacen todo lo posible por hacerme sentir bien ya sea ir en contra de todo nuestro sistema, ya sea emborracharse conmigo, morderme, aguantar mis silencios o mi bajo apetito de a días, mis llantos, mis ataques de ira o mis compañeros nocturnos. Realmente son muy buenos amigos ¿Y yo? Yo soy alguien que no tiene ganas de luchar pero a la que no le queda de otra, si dejara de luchar les fallaría aun mas y eso no podía permitirlo, no podía aguantarlo. Todos estos pensamientos me estaban haciendo caer en un estado de depresión los cuales suelo tener muy amenudeo. Adrian se dio cuenta y me abrazo.

"Hey Pequeña dhampir, todo esta bien... pronto nos iremos de aquí y pronto sanaras por completo y volverás a ser la de antes, con el tiempo volverás a hacer feliz, te lo prometo, ayudaré en todo este proceso para que eso pase, puedes contar con ello." Mis ojos se pusieron llorosos pero las lagrimas no caían, en eso la puerta se abrió.

"Miren a quienes me encontré para cen..." Dijo Mia sin terminar la frase y en menos de un segundo estaba a mi lado abrazándome. Ella no dijo nada, sabía perfectamente lo que sucedía, los tres estábamos envueltos en un abrazo y Mia acariciaba mi cabello para confortarme. Realmente no se que hice para merecer a estas personas. Sentí a alguien acercarse y apoyar su mano en mi hombro.

"Rose...¿Estas bien?" Nos separamos del abrazo y gire para encontrarme con los ojos azules de Christian. Se por seguro que mi rostro no demostraba cosa alguna y entre en uno de esos momentos donde simplemente las palabras no querían salir por lo que solo nos dedicamos a mirarnos. En su mirada pude ver preocupación y cariño, me resultaba cómico como habían terminado las cosas con Christian, realmente somos muy buenos amigos.

"¿Qué le pasa? ¿Esta bien? ¿Por qué no habla? ¿Roza?" Escuche a Dimitri preguntar desesperado y pude ver por el rabillo de mi ojo como se acercaba, no lo quería cerca en este momento así que solo me pare del sofá y me fui a mi habitación.

Dimitri POV.

"¿Qué le pasa? ¿Esta bien? ¿Por qué no habla? ¿Roza?" Dije necesitando una respuesta y lentamente acercándome a ella, pero mi Roza sin mirar atrás y sin decir una palabra se retiro a su cuarto. Cada vez que la veía mi corazón se rompía en mil pedazos. Cada vez que la veo quiero golpearme por lo estúpido que fui al dejarla ir, por haberla rechazado y haberle mentido aquel día en la capilla. Cuando me enteré que se había ido de la corte algo dentro de mi murió y me hizo dar cuenta del error que cometí. Después de 3 meses de que se fue, supe que estaba en París, tarde 3 meses y medio mas en poder salir de la corte con la excusa de que iba a visitar a mi familia y cuando llegue a París ella ya no estaba allí. La seguí buscando, tenía que decirle lo mucho que la amo y cuan arrepentido estaba y luego de dos meses descubrí que se habían instalado en Nueva York, por lo que ese era mi nuevo destino. Fui a buscarla otra vez y esta vez la encontré, pero lo que vi me hizo desear haber muerto en aquel puente, mi Roza se encontraba en un bar riendo con un muchacho, tocándole el brazo, eso hizo hervir mi sangre de furia dirigida a mi mismo, no quería que ella tocara a nadie que no fuera yo y era mi culpa, cuando de repente mi mundo se vino abajo, ella tomo su camisa y lo acerco de golpe a su cuerpo, estrellando sus labios con aquel muchacho. Supuse que era su pareja y al verla tan feliz y sonreír no fui capas de arrebatarle eso una vez mas. Por lo que deje Nueva York esa misma noche y volví a la corte sintiéndome mas miserable que nunca. Luego volví a encontrármela cuando fuimos con Lissa, Christian y Eddie y la vimos fuera de aquel café, estaba sorprendido porque a pesar de que yo sabía que ella vivía allí ¿Cuántas eran las probabilidades de que nos cruzáramos en aquella gran ciudad? Pero el destino tenía sus propios planes y una vez que la vi, cuando la sorpresa me abandono se abrió paso la tristeza, deseaba sostenerla en mis brazos y besarla, dios la extraño tanto. Cuando le dijo a Lissa que ella vivía en aquella ciudad, no me tomo por sorpresa, lo que si me tomo por sorpresa fue la rabia que sentí al pensar en ella en los brazos de aquel chico. Estaba hermosa como siempre, aunque ahora que la veía mas de cerca y aun conservando sus curvas se veía mas flaca. ¿Qué habrá pasado con ella todo este tiempo? La noche de la fiesta, cuando me encontré con su mirada no pude dejar de admirar lo hermosa que era, ese vestido violeta se ajustaba a su cuerpo a la perfección y la hacia lucir demasiado sexy, recorrí su cuerpo con la mirada deseando cruzar el salón corriendo, tomarla en mis brazos y hacerla mía. Quería que volviera a ser mía y no solo de manera física, si no espiritual, quiero pasar el resto de mi vida con ella, no estoy dispuesto a perderla otra vez y esta vez voy a luchar con todas mis fuerzas para hacer las cosas bien y hacerle saber lo mucho que la amo y que no tenerla cerca me esta destrozando, quiero abrazarla y que todos sus demonios se vayan, podía ver en sus ojos como luchaba contra todo, lo único que hago desde que volví a verla aquí en la corte es ver como se autodestruye, ella lo sabe y aun así lo permite, me siento culpable porque se que es mi culpa... cuando la veo ocultar todo su dolor detrás de esa mascara de diversión y despreocupación solo quiero golpearme. Mia me saco de mis pensamientos cuando respondió a mis preguntas con un mirada de muerte.

"¿Y a ti que te importa?" Adrian la miro y tomo su mano para calmarla, luego sus ojos se encontraron con los míos, el me miraba como si supiera lo que estaba pensando, como si sintiera lastima por mi.

"Ella esta bien, necesita estar sola." ¿Sola? ¿En serio? Mi Roza esta mal y ellos la dejan sola... Urgh muero por ir a verla, ayer cuando logre escabullirme a su habitación la vi tumbada boca abajo durmiendo en ropa interior, no pude evitar recorrer su cuerpo con mi mirada, no de una manera lujuriosa, mas bien admirando su belleza, es increíble que tanta hermosura este caminando por este mundo. Sin darme cuenta estaba sentado a su lado acariciando sus cabellos, y fue allí cuando la realidad me golpeo, ella tenía unas vendas cubriendo sus muñecas, recordé la conversación en el balcón, cuando observe sus brazos, sentí ganas de llorar, me odio tanto por haber provocado esto, le susurré en ruso cuanto la amo y que iba a luchar con todas mis fuerzas por hacer las cosas bien, por hacerla feliz aun si eso significaba desaparecer y que fuera feliz en los brazos de otro, sin poder contenerme le bese el hombre y en ese momento vi que se estaba despertando y rápidamente salí de allí, cuando lo hice me encontré con la mirada de Mia y Adrian y sin esperar a Lissa salí de esa habitación para ir a la mía.

Levante un ceja, pero Adrian no dijo mas nada en cambio fue Eddie quien hablo. "¿Lo de esta noche sigue en pie? Porque podemos irnos y juntarnos otro día."

"No es necesario, en un rato va a salir y vendrá con nosotros, pero no les aseguro que hable mucho." Adrian respondió tratando de ocultar su preocupación.

"¿Qué quieres decir?" Esta fue Lissa. Se que pregunto mas por curiosidad que por preocupación, Lissa cambio mucho en este ultimo tiempo y se volvió una mas de la realeza, a decir verdad me estaba cansando un poco su actitud, en especial con Roza. Pero ¿Qué podía hacer? Es mi cargo. Estoy agradecido con lo que hizo por mi, pero la Lissa que ayudo a Roza a traerme de nuevo se fue el día que decidió la espalda a su mejor amiga por mi, algo que jamás espere y de lo único que no me siento culpable, yo nunca le pedí que haga algo así y en mi vida hubiera imaginado que Lissa tratará así a Roza cuando estaba vulnerable.

"Nada, no importa. Solo no la molesten y listo." Dijo Mia irritada por la presencia de Lissa, y con razones. Todos comenzaron a poner la mesa para que cenemos juntos cuando Adrian se me acerco y me pregunto si podíamos hablar, solo asentí y nos dirigimos al balcón. Allí había unas sillas, así que tomamos asiento, él saco un cigarrillo y lo encendió, maldito hábito y uno que Roza había adquirido, el aclaro su garganta y comenzó a hablar.

"La amas." Espeto y no fue una pregunta, esto me tomo por sorpresa, no esperaba que dijera eso, pensé que querría que me alejara y dejara en paz a Roza, mi mirada se encontraba hacia el paisaje que nos ofrecía la corte.

"Mas de lo que te imaginas."

"También se que quieres recuperarla, pero..."

"Pero ella ahora es feliz con otro y no me necesita en su vida." Dije sin esperanzas.

"Rose esta lejos de ser feliz y si te hace feliz saber su relaciones no pasan de una noche o dos." Eso me hizo feliz y enojar al mismo tiempo, el simple hecho de pensar en otro en la cama con el amor de mi vida me hacia poner rojo de furia, apreté mis puños con fuerza. "Relájate hombre, solo lo hace para sentir algo, otra de sus maneras de ocultar todo lo que le pasa."

"¿Por qué estamos hablando de esto?" Realmente no entiendo porque Adrian quería hablar de Roza conmigo, pensé que me estaría odiando por lo que le hice como yo me odio.

"Porque quiero ayudarte." Giré mi rostro para encontrarme con su mirada, estaba mas sorprendido que antes.

"¿Tu qué? ¿Por qué? Pensé que me odiabas por lo que le hice." Dije dejando caer cualquier intento de ocultar mis verdaderos sentimientos, de todas maneras él podía leer las auras y sabría exactamente lo que estaba sintiendo.

"Por que se que la única manera de que Rose vuelva a ser feliz es contigo, tomará tiempo y mucho esfuerzo de tu parte. No te odio por lo que hiciste porque se que en ese momento tenías tus razones, aunque eso no lo justifica de cierta forma lo entiendo. Rose paso por cosas de las que ni te imaginas, y la mujer que ves hoy no es la misma que conociste, ella esta totalmente perdida y rota por dentro y lo oculta todo dejándose llevar por una vida de vicios, hizo y hace cosas de las que no tienes ni idea y por ello debes saber que no puedes juzgarla..."

"¿Qué... qué cosas?" Pregunte temiendo de la respuesta, algunas las sabia como beber, fumar y los cortes pero... ¿Qué mas?

"No me corresponde contártelas, tal vez las descubras por ti mismo o tal vez ella algún día te diga. Lo único que puedo decirte es que luches Dimitri, debes ser fuerte cuando descubras todo, te sentirás culpable, pero no dejes que eso te detenga." Y con esas palabras tiro su terminado cigarrillo y se dirigió al interior del cuarto. Yo me quede allí absorbiendo todo lo que me había dicho ¿Qué había hecho? ¿Qué mas podría mi Roza hacer para sobrellevar el dolor? Eso no importa, jamás la juzgaría y estoy dispuesto a luchar hasta mi ultimo aliento por llevarme lejos de ella todas las sobras que la acechan y volver a poner una sonrisa genuina en su rostro. No voy a descansar hasta que mi Roza vuelva a ser feliz y sepa lo mucho que la amo.


Hola! Perdón perdón perdón por haber tardado, pero siéndoles sincera me llenaron de trabajos en el instituto y rara vez encuentro tiempo para escribir, es por eso que los caps no son tan largos como quisiera.

Bueno hoy les traje un POV Dimitri, espero que les guste y lo odien un poco menos jaja, como verán Dimitri si la busco y la encontró, no se acerco a ella pensando que Rose era feliz. Y esta dispuesto a luchar. Y si fue real lo que Rose piensa que fue un sueño.

Por otro lado para escribir a Lorenzo me inspire en el personaje de The vampire diaries, Michael Malarkey (Ojos de enamorada).

Próximo cap se viene la salida del grupo entero... ¿Qué pasara? ¿Qué hará Dimitri?

Espero lo hayan disfrutado y déjenme saber que opinan. Como siempre les digo trataré de actualizar pronto pero no prometo nada. Jaja

Besos.