Los personajes de Vampire Academy pertenecen a Richelle Mead.


Capitulo 6: Siempre tuya.

"Roza yo..." Puse un dedo en su boca para callarlo, no quería escucharlo, no quería que esto acabara, no quería que diga algo que no quería oír... sabia que diría, que se disculparía, que el beso era un error... simplemente no quiero aceptar eso en este momento así que volví a besarlo, puse mis pies en el suelo y tome su mano... "Salgamos de aquí." Dije y con eso salimos del bar por una puerta de emergencia para que nuestros amigos no nos vean sin darle oportunidad de que se negara.

Creo que acá debo poner que empieza la escena M o algo asi :P

Salimos de allí sin decir una palabra, aun tomados de la mano, no se que pasaba por su cabeza, no me atrevía a mirarlo si lo hacia me arrepentiría de lo que estaba haciendo, pero lo deseaba tanto, necesito estar con él aunque sea una noche, aunque mañana el dolor me consuma de dentro a hacia afuera, no me importa, hace mucho tiempo que me rendí y si tengo la oportunidad de tenerlo por solo unos minutos lo voy a tomar. Esto es una despedida y con esto podía terminar todo, alejaría el dolor para siempre sin mirar atrás. Llegamos a su apartamento, él abrió la puerta, entro y yo entre detrás, cerré la puerta y como antes volví a tomarlo de la camisa y atraje sus labios a los míos. El beso ya no era dulce, estaba lleno de pasión, lujuria y deseo. Sus manos recorrían toda mi espalda al igual que las mías la suya, comencé lentamente a desabotonar su camisa, apreciando con mis dedos cada centímetro de su piel que iba dejando expuesta, el besaba mi cuello y no me sentía tan viva hace mucho tiempo. El aturdimiento que alcohol solía provocar en mi en momentos como este había desaparecido y todos mis sentidos estaban enfocados en Dimitri, mi dios ruso. Sus manos alcanzaron el borde de mi camiseta y rápidamente me la quito sin romper el beso que estábamos compartiendo, se separo un segundo de mi para observarme y pude ver sus ojos oscurecer ante la vista que mi cuerpo le ofrecía. "Eres tan hermosa Roza." Murmuro entre mis labios, lo bese con mas intensidad, me di cuenta que nos habíamos estado moviendo por todo el apartamento cuando mi espalda choco contra el colchón de su cama. Me puse encima de él y me apresure a quitarle sus jeans, de una manera desesperada, lo quería y deseaba con tanta fuerza, necesitaba ser suya una vez mas. Lentamente deje un camino de besos por su pecho hasta llegar al borde de sus boxers, hoy después de tanto tiempo lo tenía de nuevo para mi y pensaba hacer todo lo imaginable con él, no estaba dispuesta a dejar pasar esta oportunidad porque se que no volvería a tener otra. Posicione mis manos junto a los costados de su cadera, besando lentamente su estomago mientras quitaba sus boxers, me tome mi tiempo y lo mire a los ojos, su ropa interior toco el suelo y toda su masculinidad quedo a la vista. Cuando lo tome en mis manos y mi boca hizo contacto con su miembro el dejo salir un gemido de placer. Dimitri repetía mi nombre como una plegaría entre respiraciones entrecortadas, cuando termine mi 'trabajo' el descargo todo dentro de mi boca, lo que con gusto recibí y antes de que pudiera hacer algo mas me tomo por los brazos, llevando mi rostro al suyo y estrellando sus los labios con los míos, con rapidez el estaba sobre mi, comenzó a besar mi cuello mientras sus manos deslizaban hacia abajo los breteles de mi sostén, siguió sus besos hasta mis hombros, metió sus manos bajo mi espalda y desabrocho mi sujetador, dejando mi pecho expuesto, como hacia cada vez que me quitaba una prenda se tomo su tiempo para obsérvame y esta vez vi pura admiración en su mirada, lo que me hizo desearlo aun mas, él pareció leer mi mente y llevo una de sus manos a uno de mis pechos imitando los movimientos con su boca en el otro, no pude evitar dejar salir un gemido, esto se sentía demasiado bien y aunque había una voz en el fondo de mi que decía que me detuviera, lo viva, amada y deseada que me sentía en este momento acallaba todos aquellos pensamientos de pánico. Soltó su mano de mi pecho aunque mantenía su boca en el otro y comenzó a acariciarme lentamente el vientre, pronto llego a mi cadera, pensé que me quitaría las leggins en un segundo pero no, deslizo su mano y la posiciono en mi trasero apretándolo, lo que me hizo gemir otra vez, su mano siguió su camino por mi pierna de ida y vuelta, mientras estaba llegando son sus dedos al borde de mi leggins comenzó a trazar un camino de besos hasta llegar a mi estomago así como yo hice con el, quito mis leggins junto a mi ropa interior y sus besos continuaron hasta llegar a mi parte intima, pero antes de comenzar con esto tomo mis piernas subiéndolas a sus hombros, empezó repartiendo besos en mis muslos y cuando llego a mi punto mi mundo estallo en mil pedazos, el placer que sentía mientras el hacia eso era inexplicable, los gemidos no dejaban de salir y pronto me encontré suplicando por mas, mis dedos se enredaron en sus cabellos con fuerza y antes de darme cuenta estaba gritando su nombre ante el fantástico orgasmo que había proporcionado este hombre tan increíble. Trate de recuperar mi respiración mientras el hacia su camino de vuelta a mi boca y besando cada centímetro de mi piel hasta llegar a mis labios. Me abrace a su cuello con mis brazos y a su cintura con mis piernas, su frente estaba pegada a la mía, nuestros ojos clavados en los del otro y ambos estábamos recuperando la respiración para lo que sería el gran momento. Una lagrima se escapo de uno de mis ojos y una sonrisa se dibujaba en mis labios, no podía creer que esto este pasando, mis emociones eran una montaña rusa en mi interior, el hombre que amo y con el que soñé tantas veces estaba a punto de hacerme el amor una vez más, pronto me iría de la corte y esta es la ultima vez que lo veré ¿Por qué no sacar todo lo que tengo guardado dentro? Cerré mis ojos y antes de que me diera cuenta las palabras salieron de mi boca como un susurro "Te amo" abrí mis ojos para observar su reacción, estaba sorprendido y sin palabras, vi como trago y comenzó a parpadear como saliendo de un trance y antes de que pudiera decir algo lo bese, lo bese porque tenía miedo de lo que dijera y porque no quería que esto terminara acá, quiero seguir con esto hasta que tome mi ultimo aliento y salir de este inferno con el recuerdo del hombre que me amo y no del que rompió mi corazón y mi espíritu. Dimitri me abrazo fuerte, se posiciono entre mis piernas y sin romper el beso ambos abrimos los ojos al mismo tiempo como si tuviéramos una conexión, y en esa mirada, en ese abrazo, en ese beso me marco como suya, siempre seria suya, siempre amaría a Dimitri Belikov y nunca podría olvidarme de él, mejor aceptarlo que pasar una vida negándolo. Ajuste mi agarre a su cuerpo haciéndole saber que estaba lista y antes de que pudiera pensar otra cosa el estaba dentro de mi, nuestros ojos nunca dejaron los del otro, los jadeos de él se mezclaban con los míos, lo que estaba sintiendo en este momento era inexplicable, no tenía palabras para describir lo que era ser tomada por este dios ruso. Sentí construirse un orgasmo dentro de mi y pronto me encontré dejándome llevar por el éxtasis de esta situación, antes de que pudiera darme cuenta su nombre escapó de mis labios en un grito ahogado y el mío escapo de los suyos, me beso una vez mas y salió de mi. Se recostó sobre su espalda y extendió un brazo para que yo me acurrucara junto a él, pero en vez de eso puse mi pecho contra el suyo para poder mirar a sus hermosos ojos por ultima vez, me encontré perdida en su mirada no se cuanto tiempo estuvimos así y pronto me quede dormida entre los brazos del hombre que mas feliz y mas infeliz me hizo y con el que acababa de tener el mejor sexo de mi vida.

Fin de la escena M

Desperté a la mañana siguiente con la tristeza y la felicidad luchando en mi interior, lentamente y sin despertar a Dimitri me senté en su cama, admire la belleza que el hombre de mi vida poseía y la paz con la que dormía. Comencé a vestirme, quería irme antes de que despertara y dijera algo que rompiera mi corazón aun más, si es que eso era posible. Me debatí unos instantes sobre si dejar una nota o no pero al final lo hice. La deje junto al él y salí de allí sin mirar atrás.

Dimitri POV

Desperté y no pude evitar sonreír antes de abrir los ojos, había tenido la noche mas increíble de mi vida, sin duda lo mejor de todo fue escuchar de sus labios decir que me amaba, no pude decirle que yo también lo hacia porque no me dio la oportunidad. Comencé a buscarla con mi mano y al darme cuenta de que no estaba allí abrí mis ojos alarmado, su ropa ya no estaba, se había ido, había huido de mi... me levante para vestirse y salir a buscarla pero antes de hacerlo vi una nota sobre la almohada. La abrí con temor y comencé a leerla.

Dimitri:

Gracias por una noche inolvidable. Fue la mejor despedida y el mejor cierre para darle al amor que alguna vez compartimos. Nunca te voy a olvidar y jamás dejaré de amarte.

Siempre tuya, Roza.

No, no podía ser ¿Cierre a nuestro amor? No, esto no podía ser el cierre, este tenía que ser un nuevo comienzo. Sin perder mas tiempo me vestí rápidamente y corrí a su habitación, golpee con tanta fuerza la puerta que mis nudillos dolían. Adrian abrió algo dormido pero al ver mi expresión su rostro se alarmo.

"¿Dónde esta?" Pregunte y me abrí paso, comencé a buscarla por la sala pero no había rastro de ella. "Adrian, por favor dime donde esta."

"No lo se, no la veo desde anoche, debe estar durmiendo con alguien o en su cuarto."

"¿Qué sucede?" Dijo Mia apareciendo en la sala, refregándose los ojos.

"Es imposible, ella paso la noche conmigo y cuando desperté ya no estaba." Los ojos de Adrian y Mia se abrieron con sorpresa y antes de que alguien pudiera decir algo mas los tres salimos corriendo a la habitación de Rose que estaba... vacía. Sus cosas ya no estaban y lo único que había era otra carta. Esta vez estaba dirigida a Mia y Adrian, ellos rápidamente la abrieron y comenzaron a leerla, pude ver como se ponían cada vez mas pálidos al llegar al final, cuando terminaron se sentaron en la cama como si no pudieran creer lo que sucedía. "¿Qué... qué sucede?" Pregunte con miedo, ellos no reaccionaban asique le quite la carta de las manos y comencé a leerla.

Amigos: siento mucho irme de esta forma. Gracias por todo lo que hicieron por mi pero es hora de que dejen de cuidarme y piensen en ustedes. Quédense en la corte, cuiden del padre de Mia, sean felices y estén en un ambiente protegido, yo ya no puedo protegerlos pero aun así haré todo lo posible por si deciden volver a Nueva York estén seguros aunque yo no este allí. Les fallé de tantas maneras que ya no sería justo seguir arrastrándolos conmigo. Los libero y les deseo lo mejor del mundo.

Los ama, Rose.

Estaba sin palabras, mi mundo estaba dando vueltas y estaba a punto de correr a buscarla cuando Mia interrumpió mis pensamientos.

"Adrian ¿Tu no creerás que ella se esta 'despidiendo', verdad?" El miedo cruzó el rostro por el rostro del muchacho.

"¿A qué te refieres?" Pregunte esforzándome para que las palabras dejaran mis labios.

"Debemos ir a buscarla, ella no puede cuidarse sola, recuerda lo que sucedió la ultima vez. Debemos irnos YA antes de que sea tarde." Ellos se vistieron en menos de un minuto y sin empacar nada salimos de allí, mil preguntas estaban rondando mi mente en este momento.

"¿Qué sucedió la ultima vez?" Pregunte con pánico y sin reparar en ocultar mis emociones, estábamos corriendo a donde se encontraban los aviones privados. Mia estaba a punto de responderme cuando topamos con alguien.

"Hola chicos ¿Qué hacen?" Pregunto Christian quien se encontraba con Eddie.

"Irnos." Dijimos los tres al mismo tiempo apresurando el paso, ellos nos siguieron el ritmo.

"¿Cómo que irse?" Dijo Castille.

"Rose se fue."

"¿Se fue?" Volvió a hablar Eddie.

"Si huyo, necesitamos encontrarla antes de que sea tarde." Respondió Adrian. Todavía no sabia tarde para que pero mis pensamientos estaban dirigidos a lo peor. llegamos a donde se encontraba el Jet y lo abordamos, para mi sorpresa Christian y Eddie se unieron al viaje. Mientras Adrian le decía al piloto nuestro destino, Christian le avisaba a Lissa, por el rostro de mi amigo se podía ver que la princesa estaba realmente enojada y pude escuchar que el le sugería que se uniera a ellos en el próximo vuelo.

"¿Dónde vamos? ¿Sabes donde puede estar?" Pregunte desesperado cuando Adrian volvió y el Jet estaba despegando.

"Nueva York."

"¿Crees que va a volver al lugar mas obvio al que iríamos a buscarla?" Pregunte con sarcasmo en mi voz. Roza no era estúpida y ella no iría devuelta a su hogar si no quería ser encontrada.

"Si. Se lo que piensas pero ella tiene 'algo' en Nueva York que estoy seguro va a querer arreglar antes de irse a otro lado, obviamente no va a quedarse en nuestro apartamento, Nueva York es grande, pero tengo algunas ideas de como funciona su mente y se exactamente lo que hará." No respondí y pensaba quedarme callado el resto del viaje pero la pregunta que antes había hecho volvió a mi mente.

"¿Qué es lo que sucedió la ultima vez?"

"Ella quiso acabar con su vida Dimitri. Y no solo para apagar el dolor, esa vez fue de verdad, por poco y no llegamos a tiempo. Temo que estaba vez lo vaya a hacer, se despidió de ti, de nosotros." No, esto es mucho peor de lo que imaginaba, no estoy dispuesto a perderla no otra vez, mi vida sin ella es... simplemente no es vida. No dije mas nada y me senté hasta que el viaje terminara perdido en mis pensamientos, miles de escenarios se cruzaban en mi cabeza y déjenme decirles ninguno era lindo.

Cuando llegamos nos apresuramos a ir al lugar donde Mia, Adrian y Roza vivían pero no había señales de que ella había estado allí. Adrian se dirigió a la habitación donde Rose dormía y verifico que sus documentos estén allí, estaban asique ella no podía dejar el país. Mia comenzó a hacer llamados a todas las personas que conocían en Nueva York para saber si habían visto a Roza y que si la veían que por favor avisaran.

"¿Qué hacemos ahora?" Pregunto Christian, fue la primera vez que hablo desde que habíamos aterrizado.

"Esperar." Dijo Adrian dejándose caer en el sofá. "Voy a ver si puedo encontrarla en un sueño." Mia se sentó junto a él y acaricio su cabello.

"La encontraremos, siempre lo hacemos." Ella le dedico una sonrisa confortadora y beso sus labios suavemente. Las horas pasaban y no había resultados, nada. Había estado paseándome de un lado a otro que creo que en cualquier momento podría hacerle un agujero al piso. Ya era de noche y me estaba desesperando al punto de que pronto comenzaría a arrancarme cada cabello, cuando sin previo aviso el teléfono de Mia sonó.

"Hola. Si soy yo. ¿Estas seguro? ¿Hace cuanto de esto? ¿Por qué no me avisaste antes? Ok adiós." Para el final de la conversación estaba molesta, se puso de pie. "Vamos se donde puede estar."

"¿Dónde? ¿Quién era?" Pregunto Adrian mientras todos salíamos del apartamento y subíamos a el auto de los chicos.

"Era Derek, Rose estuvo en el bar hace una hora y media atrás el muy infeliz recién tuvo tiempo ahora de avisarnos. Dice que la vio con Adam y Chad. Ya te imaginas a donde irán ¿Verdad?"

"Si." Respondió Adrian enojado y dándole un golpe al volante del auto.

"¿Quién demonios son Adam y Chad y a donde vamos?" Pregunte frustrado de que no fueran mas específicos, es del amor de mi vida de quien estamos hablando.

"Son dos Morois, eran amigos de Adrian en la academia, ricos de la realeza que les gusta joder con las chicas Dhampirs. Rose solo esta alrededor de ellos para divertirse un rato pero por lo que dijo Derek, el dueño de uno de los bares que frecuentamos, ella estaba algo muy ebria, imagino que esos cerdos la están llevando a una disco exclusiva de Morois y Dhampirs muy particular." Mia respondió con odio. Eso no sonaba nada bien, si esos dos le hacían algo a mi Roza juro que les arrancaré la cabeza.

"¿Con particular te refieres a que..." Eddie comenzó a preguntar.

"Es un lugar a donde van Morois y Dhampirs, donde hay alimentadores y donde también hay habitaciones para los que quieren... ya sabes ¿Otra pregunta estúpida que quieran hacer?" Fue Adrian quien respondió, estaba bastante alterado y era entendible no solo se estaba imaginando lo peor si no que había usado mucho espíritu tratando de localizar a Roza en un sueño.

"Oye todos estamos preocupados por Rose, no te creas el único." Dijo Christian algo enojado.

"Pues hubieran estado allí para ella cuando mas los necesitaba." Respondió Ivashkov con veneno.

"Si ella no hubiera dicho algo o ustedes nos hubieran aviso tal vez esto no estaría pasando." Adrian le estaba por responder a Christian pero no tuvo tiempo.

"Ya cállense. Todos queremos encontrar a Rose pero peleándonos entre nosotros no vamos a hacer nada." Dije y todos se quedaron en silencio. Al llegar al lugar se podía notar que era bastante lujoso, las luces eran tenues, la música estaba alta y todo estaba decorado por unas alfombras rojas y detalles en dorado y negro. Comenzamos la búsqueda pero al paso de unos minutos no encontramos nada.

"No esta por ningún lado." Dijo Eddie.

"Espera." Dijo Mia. "Ahí están Adam y Chad." Nos dirigimos a donde estaban estos dos individuos que estaban tratando de ganarse a dos Dhampirs muy borrachas y con ropa muy vulgar. "¿Dónde esta Rose?" Pregunto Mia sin siquiera saludarlos, ellos voltearon a verla con una sonrisa burlona en el rostro.

"Mira a quien tenemos aquí Chad... tu amiguita no quiso divertirse y salió de aquí hace unos minutos." Y antes de que pudieran decir algo mas salimos de allí rápidamente y comenzamos a buscarla. A menos de una cuadra vimos un callejón oscuro y unos susurros venían de allí. Eddie y yo sacamos nuestras estacas y nos acercamos sigilosamente con los Moroi detrás de nosotros y pudimos escuchar a una de las voces decir

"El trato esta renovado, tus amigos se acercan debo irme." No llegamos al callejón que un Strigoi salió y nos dedico una sonrisa macabra. "Mia, Adrian." Dijo haciendo un gesto con su cabeza y antes de que pudiera hacer algo desapareció.

"Zach." Se escapó en un susurró de los labios de Mia, pero no reparé a preguntar que diablos sucedía, corrí al callejón y vi a mi Roza tirada en el suelo al borde de la inconciencia, tenía dos marcas en su cuello. Ese maldito strigoi se había alimentado de ella, lo que no entiendo es por que no se defendió, aunque si estaba tan borracha como ese tipo Derek dijo sería algo difícil pero... ¿Por qué ese Strigoi no la mato? Sacudí esos pensamientos de mi mente y me apresure a donde ella estaba, la tome en mis brazos. "Roza, Roza." Ella levanto su mano débilmente hasta mi mejilla pero antes de que pudiera alcanzarla esta cayo y ella cerro sus ojos dejándose llevar por la inconciencia.

"Vamos debemos llevarla a apartamento." Se apresuró Adrian.

"¡No!" Gritó Eddie. "Debemos llevarla a un hospital a que le den sangre."

"Ya he pasado por esto debemos llevarla a casa. No se preocupen." Respondió, Adrian se veía tranquilo pero hablaba rápido para que nos apresuráramos. En unos minutos ya estábamos en el apartamento y Adrian me dijo que la acostara en su cama, Mia llego con una bolsa de sangre y una aguja. Dejamos a Rose descansar aunque debieron insistirme mucho para que saliera de su habitación, ahora todos nos encontrábamos en la sala de estar, excepto Adrian y Mia que estaban preparando café mientras se susurraban cosas. Me acerque a ellos, necesito saber la verdad.

"Quiero saber que sucede y quiero saberlo ahora."

"¿Y tu quien te cre..." Mia comenzó a decirme pero con una mirada de Adrian se calló.

"Cuando llegamos a Nueva York Rose no era capas de protegernos, e hizo algo impensable... algo que podría ser tomado por traición." El vio la confusión en mi rostro por lo que siguió hablando. "Rose hizo un trato con un Strigoi, Zach. Ella no se metería en su camino si ellos nos dejaban en paz y si alguna vez interrumpíamos su 'alimentación' ella ofrecería su sangre voluntariamente." Sentí mi corazón romperse, esto no podía ser verdad... Todo esto me trajo memorias de cuando yo era Strigoi y solía usar a Roza como mi alimento, el mundo a mi alrededor comenzó a dar vueltas ¿Cómo había sido capas de dañar tanto a la persona que mas amo en este mundo? "Dimitri te dije que cuando supieras cosas te sentirías culpable pero esto no es tu culpa, Rose tomó esa decisión. No es momento de que te dejes llevar por la culpa, ella te necesita." Asentí y sin decir una palabra me dirigí a la habitación donde se encontraba Roza. Acerque una silla a su cama, me senté, tome su mano y deje todos mis sentimientos salir, lloré, lloré como nunca antes. "Perdóname por favor, haré todo lo posible para que vuelvas a ser feliz. Te amo Roza." Bese suavemente sus labios y volví a mi posición la observe por no se cuanto tiempo hasta quedarme dormido.


Hola, bueno no es muuuuy largo pero me costo muchisimo, no se si se considera M lo que escribe pero por las dudas lo puse, trate de ser lo mas detallista posible, de verdad me esforcé jaja Trataré de actualizar pronto.

Espero no me maten y lo hayan disfrutado. Déjenme saber que opinan :D

Besos.