Los personajes de Vampire Academy pertenecen a Richelle Mead.
Capitulo 7: ¿Amigos?
Acerque una silla a su cama, me senté, tome su mano y deje todos mis sentimientos salir, lloré, lloré como nunca antes. "Perdóname por favor, haré todo lo posible para que vuelvas a ser feliz. Te amo Roza." Bese suavemente sus labios y volví a mi posición la observe por no se cuanto tiempo hasta quedarme dormido.
Dimitri POV:
Un día paso y mi Roza aun no despertaba, Lissa había llegado a Nueva York y se la podía notar irritada de tener que estar allí como si la vida de Rose ya no fuera importante para ella, en un momento creo haberla oído murmurar algo como 'Siempre tratando de llamar la atención' tuve que contenerme con todas mis fuerzas para no decirle algunas cosas algo crueles pero ciertas. Ya era el segundo día y Mia salió de la habitación de Roza con una sonrisa en sus labios, ella ya no me miraba tan mal como antes pero aun se muestra reacia hacia mi.
"¿Qué sucede? ¿Despertó?" Pregunte sin dejarla llegar al centro de la sala.
"Si." Antes de que pudiera decir algo más ya me estaba encaminando a la habitación de Roza cuando Mia levanto su mano para detenerme. "Ella esta durmiendo aun."
"¿Entonces como sabes que despertó?" Pregunto Christian.
"Porque la bandeja que le deje con comida ayer en la noche esta vacía."
"Ves Christian, te dije que Rose estaba bien, ya podemos volver a la corte." Se apresuro a decir Lissa, todos giramos a verla con el ceño fruncido ¿Qué diablos había pasado con la dulce Lissa siempre preocupada por su mejor amiga Rose? Tal vez la corte realmente le lavo el cerebro.
"No estarás hablando en serio ¿Verdad?" Le dijo Christian incrédulo ante la actitud de su novia.
"Claro que hablo en serio, ya esta bien, listo no hay nada mas que hacer aquí. debemos volver a la corte hay banquetes a los que asistir, sabes que tengo que conservar una imagen allí." Y con eso se inicio otra pelea de la parejita, de verdad creo que si Lissa sigue comportándose así Christian la va a dejar en cualquier momento, lo que no estaría mal al muchacho se lo ve bastante desmejorado e infeliz. Mientras ellos discutan y mi cerebro se apagaba para no escuchar sus gritos hubo uno que llamo mi atención y puso todos mis sentidos alertas. Era Roza. Nadie pareció percatarse por lo que rápidamente salí de allí hasta la habitación de Rose. cuando entre vi que ella se había sacado la intravenosa, se podían ver varios objetos tirados por la habitación y cuando entre frente a mis ojos paso volando una almohada, mis ojos buscaron a Roza que estaba arrasando con todo lo que se encontraba a su paso, me apresure a donde ella se encontraba y la abrace por atrás deteniendo todos sus movimientos, pero ella luchaba contra mi agarre. "¡Haz que pare! Sácala de aquí." Me pedía Roza una y otra vez. No sabia de que estaba hablando hasta que me di cuenta que todo esto era bastante parecido al día en que Roza tomo la oscuridad de Lissa y golpeo tanto a Jesse Zeklos que tuve que detenerla, no que me molestara que golpeara al niño ese pero estuvo a punto de matarlo. Ese día en el que mi vida cambio por completo, fue la primera vez que le dije a Roza lo mucho que la amo, el día que hicimos el amor por primera vez y el día que todo nuestro mundo se vino abajo. Antes de que pudiera sumergirme mas en los recuerdos Adrian entro corriendo a la habitación pero sin dejarlo decir una palabra le indique que sacara a Lissa y se la llevara lo mas lejos posible.
Desde que Rose había vuelto a la corte pude notar como la oscuridad de Lissa se metía dentro de ella sin que lo note. Recuerdo aquel día en la terraza cuando ella se tomo casi una botella de vodka de un trago tan solo por apagar la oscuridad. Ella aun seguía luchando contra mi agarre por lo que comencé a decirle cosas en ruso para tranquilizarla, eso siempre funcionaba y esta vez no era la excepción. Poco a poco su cuerpo comenzó a relajarse y yo ajuste mi agarre a ella nos quedamos parados allí respirando la esencia del otro, hasta que me di cuenta que ella estaba débil asique la lleve hasta la cama y la acosté, ella no puso resistencia, no hablo y su mirada se encontraba en blanco como si estuviera perdida en pensamientos, creo que entro en ese estado en el que se encierra en ella misma. Cuando termine de taparla me senté en el borde de la cama y la observe, ella no me miraba a mi, sus ojos estaban puestos al frente con la mirada perdida. Acaricie su mejilla, no pude evitarlo y ella rápidamente cerro sus ojos, frunció el ceño y una muy leve sonrisa se dibujo en sus labios, como si el contacto conmigo la estuviera lastimando y haciendo feliz al mismo tiempo. Odiaba hacerle daño. "Roza..." Susurré y ella se encontró con mi mirada algo confundida y con ¿Miedo? "Roza todo estará bien, Vasilisa ya se fue. ¿Quieres que te traiga algo de comer o beber?" Ella asintió levemente pero dudando como si esto fuera una especie de trampa. No le di importancia, sabia que me tenia que ganar su confianza otra vez, pasos pequeños Dimitri, pasos pequeños. Me dirigí a la cocina, no había nadie lo que me pareció extraño hasta que vi una nota pegada en el refrigerador.
Dimitri: nos fuimos para que Rose este tranquila. Haz las cosas bien, es tu oportunidad no la desperdicies. Adrian.
Vaya nunca pensé decir esto pero Adrian cada vez me cae mejor. Le preparé un rica comida a Roza y se la lleve a la habitación, ella aun no hablaba pero cuando me vio se sentó en la cama deposite la bandeja sobre sus piernas, di vuelta a la cama y me senté a su lado. Ella ni me miro y comenzó a devorar la comida. cuando termino quito la bandeja y se quedo sentada allí por unos minutos que parecían eternos mirando al frente hasta que de pronto hablo.
"¿Qué sucedió?" Dijo en una voz tan baja que era apenas audible.
"¿Qué es lo ultimo que recuerdas?" Pregunte en vez de responder a su pregunta. Ella pensó por un momento.
"Emm... Recuerdo estar en el bar de Derek y allí me encontré a alguien." Hizo una pausa. "Adam y Chad." Dijo haciendo un gesto de asco pero pronto su mirada se lleno de preocupación por lo que pudo haber pasado con esos dos idiotas de primera.
"Así es." Estaba vez nos estábamos mirando a los ojos. "Luego te fuiste con ellos." Por su mirada cruzo el miedo. "Estabas muy ebria y esos...Dos." Dije con desprecio. "Te llevaron a esa disco exclusiva o mas bien antro de lujo."
"¿Qué... qué paso entonces? ¿Como me encontraron?" La pregunta era mas bien en que estado o que estaba haciendo ella cuando la encontramos no como.
"Cuando llegamos allí tu no estábamos con ellos, los habías dejado..." El dolor se hizo evidente en mi voz cuando continúe. "Estaban en un callejón cerca de allí, estabas con Zach y el había bebido de ti como parte del nuevo trato." El miedo esta vez se hizo paso en todo su hermoso rostro.
"¿Tu sabes de eso?" En su voz no solo había miedo si no también vergüenza.
"Si. No tienes que sentir vergüenza Roza, entiendo tus razones." Me apresuré a decir para que sepa que la apoyaba no importaba que.
"¿En serio?" Añadíamos confusión.
"Si. Hiciste lo que tenias que hacer para proteger a tus amigos y eso es mas que respetable."
"No lo creo." Se apresuro a decir llevando sus rodillas a su pecho y abrazándolas.
"Pues créelo, tal vez no fue la decisión mas sabia del mundo, pero te encontrabas vulnerable y aun así encontraste la manera de cuidar de ellos, aun si eso significaba sacrificar tu sangre por su protección. Asique como dije, no tienes de que avergonzarte, no conmigo. Yo jamás voy a juzgarte."
"No lo entiendo." Murmuro pero mas para ella que para mi, y se veía como si tratara de armar un cubo rubik en su cabeza.
"¿Qué cosa?" Se quedo en silencio unos minutos y se encontró otra vez con mi mirada.
"No entiendo. No entiendo que haces aquí, que quieres, que buscas... yo no entiendo de verdad."
"Quiero cuidarte, hacerte feliz porque yo..."
"No. Ya es tarde para eso... tu-tu no puedes estar hablando en serio." Ella seguía murmurando cosas para si misma pero esta vez era imposible para mi entenderlas, este era el momento, gire mi cuerpo para arrodillarme arriba de la cama haciéndole frente a ella, tome su rostro en mis manos para que me mirara y de pronto se callo, pude ver como estaba conteniendo la respiración.
"Hablo muy en serio Roza. Yo " Otra vez me iba a interrumpir pero no la deje. "No, déjame hablar, yo te amo, siempre lo hice, siempre lo haré, cuando tu te fuiste mi mundo se vino a bajo, fui a buscarte creí que eras feliz por eso no me acerqué a ti. Y no fue hasta ahora que me di cuenta de cuando daño te hice, nunca fue mi intención Roza y haré todo lo posible para vuelvas a ser feliz, sea a mi lado o no. Pero quiero que sepas que estoy aquí para ti, déjame por favor estar aquí para ti, aunque sea como amigos. No puedo estar lejos de ti, no otra vez." Ella estaba sin palabras y lentamente me acerque apoyando mi frente en la suya, moría por besarla pero quería que procesara todo y que sepa que no tomaría ventajas, que si ella decidía que solo seriamos amigos eso iba a estar bien para mi, porque la necesito en mi vida sea como sea. Ella acarició mi mejilla y se alejo para ver a mis ojos.
"No se si puedo Dimitri. Y por mas que lo quisiera no puedo estar cerca de ti." Dijo ella en una voz suave, eso me desconcertó.
"¿Qué? ¿Por qué?" Pregunte alarmado.
"Porque no pienso volver a la corte, ese no es mi lugar pero si es el tuyo. Además tu eres el guardián de Lissa y yo no puedo estar cerca de ella, su oscuridad me esta consumiendo y mientras mas lejos este menor es el efecto. Y... Tampoco se si te quiero cerca." Dijo esto ultimo evadiendo mi mirada. El dolor se apodero de mi totalmente.
"Mi lugar es donde tu estés, si no quieres volver a la corte pues yo tampoco, si no quieres a Lissa entonces dejare de ser guardián, no descansaré hasta que vuelvas a ser feliz. pero si tu crees que tu felicidad esta lejos de mi entonces me iré... pero por favor piénsalo ¿Si? Prométeme que lo pensaras." Rogué, no era de los que hacia eso pero a este punto estaba desesperado no quiero dejarla, no puedo dejarla. se que lo que le dije la tomo por sorpresa, estaba escrita en todo su rostro, dejo salir un suspiro.
Rose POV.
Suspire y dije. "Esta bien. Lo pensaré." Antes de que pudiera darme cuenta los brazos de Dimitri estaban alrededor de mi cuerpo.
"Gracias, Gracias Roza." Esto ya había sobrepasado los limites de lo extraño.
"¿De nada?... Dimitri me estas ahogando." El me soltó y se veía avergonzado, no pude evitar dejar salir una pequeña risita. El iba a decirme algo pero escuchamos como la puerta del apartamento se abría y en menos de un minuto los chicos estaban dentro de mi habitación, todos menos Lissa y Christian.
"Hey Little dhampir ¿Cómo te sientes?"
"Cansada... ¿Cuánto tiempo estuve fuera?" Había olvidado preguntarle eso a Dimitri... no fue como si hubiera tenido tiempo para pensar en eso con todo lo que me dijo y aunque me gustaría pasar tiempo con mis amigos tengo mucho en que pensar.
"Dos días. Nos diste un susto de muerte Rosie." Dijo Eddie acercándose a mi y abrazándome.
"Ya estoy bien, tranquilo." Mire a Dimitri que ahora se encontraba parado junto a la puerta metido en sus pensamientos, luego observe a Mia y Adrian que parecieron entender lo que sucedía.
"Vamos a comer algo chicos dejemos que Rose se bañe y este tranquila un rato." Dijo Mia.
"Pero..." Dijo Eddie que no llego a decir mas ya que mi amiga se encargo de dedicarle una mirada que decía que se callara y con eso todos me dejaron sola. Decidí darme una ducha, me dirigí al baño, me quite toda la ropa, deje al agua recorrer mi cuerpo y relajar mis músculos. Comencé a pensar en Dimitri, el... el me ama. No puedo creerlo, espere tanto tiempo para escucharlo decir eso pero ahora que lo hice estoy totalmente confundida, no puedo dejarlo entrar tan rápido ¿Qué pasa si me vuelve a dejar? No podría soportar que mi corazón se rompa otra vez, además mi corazón aun esta roto y primero debo recoger las piezas, poner mi vida en orden para poder volver a estar lista para una relación, si es que alguna vez logro eso tal vez si le de una oportunidad... pero ¿Amigos? Dimitri y yo fuimos mentor y aprendiz, guardianes, amantes pero nunca amigos ¿Qué tan extraño puede ser? El quiere que yo vuelva a feliz, quiere ayudarme pero no se si sea bueno para mi tenerlo cerca... El me hace feliz en maneras en las que nadie puede hacerlo pero verlo también me lastima. ¿Debería intentarlo? Muchos dicen que estar lejos de esa persona ayuda y que el tiempo cura todas las heridas pero ya había pasado un año y medio y yo seguía rota, tal vez tenerlo cerca no sea tan malo después de todo, después de verlo estos días realmente no se que haría sin él en mi vida asique tome una decisión. Salí de la ducha, me puse ropa interior, un jean ajustado, una remera de tirantes negra y una camisa a cuadros en tonos rojos arriba, deje mi pelo suelto para que se secara al natural y me aplique un poco de mascara. Salí de mi habitación otra vez estaba hambrienta y había un delicioso olor a pizza en el aire. Mis amigos estaban comiendo una mientras miraban televisión o hablaban de algo, aun quedaba otra caja asique me acerque y tome un pedazo.
"Rose ya esta de vuelta." Dijo Mia haciendo un lugar en el sillón para que me sentara junto a ella.
"Si." Y le sonreí.
"¿Qué quiere hacer hoy la reina del lugar?" Preguntó Adrian con una sonrisa juguetona, pude observar a Dimitri tensarse ante los constantes coqueteos inocentes de Adrian, lo que me hizo sonreír.
"No estoy con ánimos de salir... pero podríamos ver una película."
"¿Rosemarie Hathaway no quiere ir de fiesta? Debo estar volviéndome loco." Dijo poniendose una mano en el corazón, fingiendo estar herido. Le dedique una mirada de odio a Adrian por haber usado mi nombre completo.
"Oh ya cállate." Todos reímos. Comimos un poco mas aun tenia que hablar con Dimitri pero no sabia como asique tome un cigarro y salí al balcón para tratar de descifrar esto.
"¿De verdad debes hacer eso?" Estaba muy inmersa en mis pensamientos que no note cuando alguien se paro a mi lado, di un salto del susto. Gire para encontrarme sus ojos.
"Me asustaste."
"Lo siento. Si quieres puedo irme."
"No." Me apresure a decir, alguna parte de mi quería tenerlo cerca en este momento y de todas formas tenía que hablar con él. "Puedes quedarte." Nos quedamos en silencio, ambos teníamos apoyados nuestros brazos en la baranda del balcón y estos se rozaban. Se sentía tan bien estar aquí con el. Los minutos pasaban pero ninguno de los dos decía nada.
"Roza..."
"No espera, déjame decirte algo." Lo interrumpí y el me miro intrigado. "Lo pensé... Y si tu quieres ayudarme pues esta bien, ya he intentado todo asique no tengo nada que perder, pero no podemos estar juntos." 'No aun' pensé. "Amigos." El no pudo evitar sonreír plenamente, una de esas sonrisas que te sacan el aliento.
"Gracias Roza... tengo algunas ideas para ayudarte y que vuelvas a encontrarte." De pronto sentí miedo, me sentí vulnerable y al mismo tiempo aliviada, segura. Hace tanto tiempo que no me siento yo misma que sería bueno volver a saber quien soy, aun tengo dudas, miedo de que vuelva a dejarme...
"¿Dimitri?"
"¿Si Roza?"
"¿Me abrazas?" Pregunte tímidamente, el tardo un segundo en entender lo que le estaba pidiendo pero ni bien termino de procesar la idea sus cálidos brazos rodearon mi cuerpo, mi rostro descansaba en su pecho e inhale su esencia, extrañaba tanto estar en sus brazos, hace demasiado que no me siento tan en paz y segura como en este momento. Nos quedamos allí por lo que pareció una eternidad, sabia que debíamos entrar o alguien saldría a buscarnos y no tengo ganas de andar dando explicaciones, asique lentamente me separe de el pero aun estábamos abrazados, mis ojos encontraron los suyos y olvide por completo lo que estaba haciendo cuando me perdí en los profundos mares chocolates de su mirada, él acaricio mi mejilla y comenzó a acercarse lentamente a mi, me preparé para que me besara pero en cambio solo acercó mi otra mejilla a su boca y la beso. Cuando se separo de mi me miro confundido.
"¿Qué pasa Roza?" Estaba sorprendida, decepcionada y enojada de que no me besara aunque pensándolo bien era estúpido yo le había dicho que quería que fuéramos amigos pero de verdad me moría por besarlo. ¿Lo beso o no? "Entremos, hace frío." Me quede mirándolo por otros segundos incrédula.
"Si claro, lo siento." Entramos y los chicos ya habían preparado todo para ver la película, haríamos maratón de 'El señor de los anillos' al parecer Dimitri, Adrian y Mia nunca las habían visto ¿Raro verdad? Ni bien comenzó la película Eddie trato de explicarles todo ya que él y yo ya la habíamos visto y Edd era un apasionado de estas películas. Iban a mitad de la primera cuando Adrian y Dimitri lo callaron y le dieron una mirada de muerte que no le quedo de otra que quedarse callado el resto de las películas. La mitad de la segunda había pasado y todos ya estaban dormidos cuando alguien golpeo la puerta, me pareció extraño ya que nadie vendría a estas horas y sobre todo porque estaba diluviando afuera. Cuando la abrí me tomo por sorpresa lo que vi o mas bien a quien. Allí se encontraba Christian todo mojado, lo hice pasar a mi cuarto para no despertar a los demás le di unas toallas y le traje algo de ropa de Adrian.
"Chris ¿Por qué estas aquí y mojado? Pensé que habías vuelto a la corte.
"Nos iremos mañana... vine a despedirme y porque..." El se veía nervioso y cansado. "De verdad necesito hablar con alguien ahora." Me senté en la cama y golpee el espacio vacío a mi lado para que se siente junto a mi y así lo hizo.
"¿Qué sucede?" Pregunte preocupada, realmente se veía mal.
"No se que hacer Rose." Se llevo las manos al rostro, lo abrecé con un brazo y con mi otra mano le acaricie la espalda para confortarlo. Al cabo de un rato nos soltamos y el comenzó a hablar. "La amo Rose, de verdad lo hago pero ella a cambiado tanto, ya no es la persona de la que me enamore... y-y no se que hacer no quiero dejarla pero no se si puedo soportar mucho mas esto."
"Te entiendo Chris... tal vez se deberían dar un tiempo fuera." Vi el pánico apoderarse de su rostro. "O podrían hacer un viaje... dile lo que te pasa, dile que necesitan reconectar de nuevo, alejarse un tiempo de la corte y estar solo ustedes dos... algo así como una escapada romántica."
"¿Y si dice que no? ¿Qué hago entonces?"
"Pues convéncela tonto, tu puedes con eso. Conozco a Lissa y si bien ahora no es la misma de antes muy en el fondo lo sigue siendo y se que ella te ama." El sonrió.
"Gracias Rose, eres la mejor." Dijo y me abrazó.
"Lo se, lo se. No creí que alguna vez llegará a escucharlo de tus labios pero bueno al fin te das cuenta de lo maravillosa que soy."
"Ja ja. Que no se te suba a la cabeza." Ambos nos reímos.
"¿Quieres que hagamos algo juntos antes de que te vayas?" Dije poniendo una sonrisa maliciosa.
"¿Qué tienes en mente?" Dijo imitándome... esto sería divertido.
Estábamos en la sala con Chris riéndonos a carcajadas y aunque tratamos de mantenernos en silencio la vista de nuestros cuatro amigos hacia imposible callar las risas.
"¿Qué-qué pasa?" Pregunto Mia aun algo dormida, todos estaban despertando y Christian y yo seguíamos riendo como locos. Ellos nos miraban confundidos.
"¿De que tanto se ríen?" Pregunto Dimitri, lo que nos hizo reír aun más fuerte, les entregue mi celular para que vean una fotografía, sus rostros cambiaron rápidamente y comenzaron a verse unos a otros.
"Oh Rose esa foto vale oro." Dijo Christian aun riendo.
"Es una suerte que todos tengan el sueño pesado ¿Verdad?" Dije y comenzamos a reír de nuevo. Les habíamos hecho una pequeña broma a nuestros amigos... en el sillón estaban Eddie a su lado Dimitri, Adrian y por ultimo Mia. Le habíamos abierto la camisa a Adrian y habíamos puesto la mano de Dimitri en su pecho, a Mia la habíamos vestido como hombre y le habíamos pintado unos bigotes, a Eddie le pusimos labial, sombra y un corpiño, tomamos una foto para capturar el momento y de verdad era graciosa."De Mia y Adrian lo esperaba pero para ser guardianes ustedes dos se durmieron bastante profundo." Los cuatro tenían una mirada que mataba dirigida a nosotros pero luego estallaron en risas. Nos quedamos un rato mas así hasta que Christian y Eddie se fueron ya que ellos viajarían a la corte mañana y aunque le insistí a Dimitri que vaya el dijo que ya no era necesario que el volviera y que de todas formas no quería porque se quedaría conmigo. Mia y Adrian se despidieron dejándonos a mi y a Dimitri solos en la sala, nos sentamos en el sofá, gire para verlo.
"Dimitri no puedo dejar que renuncies a ser guardián." Dije sin dar vueltas.
"No renuncie..."
"Pero entonces ¿Por qué no vuelves?" Pregunte confundida.
"Ya te dije, no quiero estar lejos de ti... hable con Adrian, soy su guardián ahora... fue fácil beneficios de ser el sobrino favorito de la reina." Bueno eso si que tenía lógica... bostecé sin darme cuenta.
"Deberías ir a dormir Roza."
"¿Y tu que harás?"
"Yo dormiré aquí en el sofá... de todas formas hace dos días que lo hago, tengo las mantas y todo lo necesario, no te preocupes por mi. Ve a descansar." Dude antes de irme pero sabia que él no dejaría que me quedara despierta, asique me puse de pie pero antes de que pudiera comenzar a caminar.
"Roza..." Dijo, tomo mi mano, se puse de pie y me miro intensamente, su mirada era cálida y llena de amor. "Descansa." Dijo y beso mi mejilla. Puede notar que no era lo que realmente me quería decir pero lo deje pasar y sonreí.
"Igual tu." Fui a mi cuarto y me puse el pijama, me acosté mirando el techo pensando en todo lo que había sucedido desde que volví a la corte, tratando de poner en orden mis sentimientos. Por alguna razón no podía dormir, sentía que algo me faltaba, me sentía vacía y sola. No se cuanto tiempo había pasado, mire la hora y ya era de madrugada, hacia tres horas que me había acostado y aun no podía dormirme a pesar de todo el cansancio físico y emocional que se apoderaba de mi. Me levante y fui a buscar un vaso de agua, tal vez eso ayude pero cuando lo hice lo vi, estaba dormido en el sillón, era gracioso porque sus pies sobresalían por el apoyabrazos del sofá, eso me hizo sonreír, olvide el agua y me acerque a él sentándome en el suelo al lado de su rostro. Me encontraba perdida en él, acariciando su cabello y su mejilla, es tan hermoso.
"¿Roza?" Su voz interrumpió mis pensamientos y lo mire como si me hubiera atrapado haciendo algo indebido.
"Lo siento no pretendía despertarte. Me iré." Estaba por pararme pero el tomo mi mano.
"¿Qué sucede? ¿Qué haces despierta?"
"No podía dormirme y vine por un vaso de agua." Respondí... aunque claramente me olvide del agua cuando vi al hermoso hombre durmiendo en mi sala, no que vaya a decirlo en voz alta.
"¿Por qué? ¿Te sientes bien? ¿Te duele algo? ¿Necesitas hablar?" Pregunto el preocupado apoyando su peso sobre uno de sus brazos para poder mirarme.
"Tranquilo cowboy. Estoy...bien."
"¿Segura?"
"Si... yo solo, no se, nada. Lo siento." Quise irme pero de nuevo él no me dejo.
"Dime." Suspiré.
"Yo em... No podía dormir, mi cabeza no para de dar vueltas con todo lo que ha pasado. Y me sentía... sola." Dije esto ultimo en un susurró y puse mi mirada en el suelo con algo de vergüenza por mostrarme tan débil ante él.
"Oh Roza no..." Dijo y levanto mi mentón con su mano. "Ya te dije que estoy aquí para ti."
"Gracias."
"No tienes que agradecerme nada Roza." Nos quedamos mirandas no se por cuantos minutos.
"¿Dormirías conmigo?" Le pregunte, por favor que diga que si, por favor que no me rechace.
"Claro." Y con eso se destapo y se puso de pie. Solo llevaba puesto un boxer y no pude evitar recorrer su increíble cuerpo con la mirada. Cuando mis ojos se encontraron con los suyos me sonroje un poco y giré para dirigirme a la habitación y evitar que él viera mis rosadas mejillas. Nos metimos a la cama y dudando me acerque a su cuerpo, Dimitri rápidamente me abrazó y me acerco mas a él. Esto se sentía como estar en el cielo, me estaba quedando dormida cuando..."Te amo Roza." El dijo pensando que yo ya estaba dormida, asique no dije nada y caí profundamente dormida con una sonrisa en los labios.
Hola les dejo un nuevo cap... Dimitri ahora va a ser una constante en la vida de Rose ¿Podrá ayudarla a ser ella misma otra vez? Ya lo veremos.
Espero que les haya gustado, déjenme saber que opinan.
Besos.
