Los personajes de Vampire Academy pertenecen a Richelle Mead

Capitulo 11: Regalos y sorpresas.


"Dimitri estoy por..." No fui capaz de terminar la frase porque él aumento su paso haciéndome llegar al mejor orgasmo que tuve en la vida. Una, dos, tres veces más y el se vino dentro de mi. Nuestras respiraciones agitadas llenaban la habitación del hotel, su cuerpo presionaba al mío contra la pared y mi rostro descansaba en su hombro, ambos estábamos recuperando el aliento, pues tenía la leve sospecha de que la noche recién empezaba...

Pequeñas caricias me despertaron esta mañana en contra de mi voluntad, pues estaba muy cansada por los acontecimientos de la noche anterior, Dimitri y yo hicimos el amor tres veces más de manera salvaje antes de que el cansancio tomara nuestros cuerpos y nos hiciera quedar dormidos uno en los brazos del otro. Sentí que me acariciaba la piel debajo de mi pecho izquierdo, me dispuse a disfrutar de sus caricias cuando me di cuenta porque deslizaba sus dedos por ese lugar en particular. "Descubriste mi pequeño secreto." Dije con la voz ronca de recién levantada. "Ayer no me di cuenta de esto, y eso que bese y acaricie cada centímetro de tu cuerpo." Sus palabras me hicieron estremecer ante el recuerdo, reí. "Bueno es que era una sorpresa. ¿Te gusta?" Pregunte insegura, el día que nos fuimos a tatuar con Vika me tatué su nombre en aquel lugar de mi cuerpo, era delicado en letras cursivas. "Lo amo, creo que debería hacerme uno para combinar." Dijo mirándome a los ojos. "Aunque debes saber que de todas formas tu nombre esta tatuado a fuego en mi corazón." Eso era extremadamente cursi, pero en sus ojos se reflejaba tanto amor que mi vista se nublo de lagrimas de emoción, él lo noto y con preocupación acaricio mi rostro. "¿Qué ocurre Roza?" Sacudí mi cabeza y parpadee para alejar las lagrimas. "Sabes que te amo ¿Verdad Camarada?" Me dio un dulce beso. "Y yo a ti." El salió de la cama sin decir nada y me quedé allí admirando su espalda esculpida por los dioses y su hermoso trasero mientras el se dirigía al baño, escuche que abría la llave de agua y me levante para ir a buscarlo, el estaba dentro de la bañadera y cuando me vio entrar estiro una mano hacia mi, la tome sin pensar y me senté allí con él. Mi espalda apoyada en su pecho mientras sus manos rodeaban mi cintura y él plantaba delicados besos en mi cuello. "¿Qué tienes ganas de hacer hoy hermosa?" Pensé por un momento. "¿Podemos quedarnos así para siempre?" Pregunte disfrutando este momento y deseando que jamás acabara. "Mmm... no se si para siempre, pero si hasta la hora de la cena, recuerda que le dijiste a mi madre que iríamos." Asentí lentamente recordando. Estuvimos por silencio mucho tiempo disfrutando de la tranquilidad que nos traía estar en los brazos del otro, cuando el agua comenzó a enfriarse salimos de allí, cada uno ayudo al otro a secarse. Estaba en ropa interior sentada en la cama esperando a Dimitri que fue a abrirle la puerta al chico de servicio a la habitación. Cuando volvió con una bandeja llena de comida vistiendo solo unos pantalones pijama me di cuenta que quiero ver esto todas las mañanas de mi vida. Desayunamos en la cama uno sentado frente al otro en silencio, eso era algo bueno entre nosotros, no eran necesarias las palabras, solo disfrutábamos de estar allí juntos. Luego de eso el puso la bandeja en el suelo junto a la cama y se sentó con su espalda apoyada en la cabecera y yo me senté entre sus piernas, sus brazos sobre mi vientre y mis manos sobre las suyas. "¿En que piensas Camarada?" Pregunte luego de un rato, gire mi rostro para poder ver el suyo. "En que quiero tenerte entre mis brazos el resto de mi vida..." Solté una de sus manos solo para acercar su rostro a mi y darle un dulce beso. "Sabes cuando termine la semana podríamos irnos a algún lugar, donde solo estamos nosotros dos." Eso me tomo por sorpresa pero no pude evitar sonreír. "Me gusta la idea pero..." Fruncí el ceño. "¿Pero que Roza?"

"¿Qué pasa con tu deber de guardián? Tu sabes que yo no era una verdeara guardiana para Adrian y Mia pero tu si lo eres, y se que ser guardián es importante para ti." El me miro por un minuto con pura adoración. "Tu eres lo mas importante para mi." Dijo y antes de que pudiera decir algo mas estrello sus labios con los míos. Luego de un rato de besarnos él se levanto y comenzó a vestirse. "¿Qué haces Dimitri?" El se acerco a mi y picoteo mis labios. "Iré por algo de comer." No me había dando cuenta que ya era la hora de almorzar, wow el tiempo pasa rápido cuando lo disfrutas en compañía de quien amas. Sonreí y asentí mientras él se iba.

Dimitri POV

Salí de la habitación con una sonrisa en el rostro, era increíble como esta mujer me hacia sentir tan feliz. Caminé hasta un pequeño restaurant que se que hacen comida para llevar y mientras esperaba allí a que me den mi pedido comencé a pensar a donde podría llevarla... París, Roma, Grecia, Disney, Egipto, muchos lugares pasaron por mi cabeza, todos eran hermosos pero a su vez extravagantes y quería algo más simple, como una cabaña en la playa o en el bosque, algo donde solo estuviéramos nosotros, tal vez era una parte egoísta pero perdí mucho tiempo y en estos momentos la quería solo para mi. Quería demostrarle que podía confiar en mi, se que lo hace pero también se que una parte de ella aun tiene miedo de que la deje otra vez. Quiero que su corazón sane, que sea feliz, eso es lo que mas deseo en el mundo. Antes de que pudiera seguir con mis pensamientos el pedido estaba listo, agradecí, pagué y salí de allí, mire mi reloj y vi que había pasado una hora desde que había dejado el hotel, con una sonrisa en el rostro me apresuré, de alguna manera mi cuerpo extrañaba el suyo y ansiaba por el calor de sus caricias. Cuando llegue la habitación estaba en completo silencio lo que me pareció extraño, tal vez se había quedado dormida esperándome, esos fueron mis pensamientos hasta que un sollozo rompió el silencio y todos mis sentidos se pusieron en alarma, deje la comida sobre una mesa a la pasada y corrí para llegar a la habitación, lo que fue un segundo ya que el cuarto de hotel no era muy grande, cuando abrí la puerta, la habitación estaba revuelta, las sábanas desparramadas por el suelo, el colchón estaba parado a un costado de la cama, una de las mesas de noche tirada en el suelo y Roza estaba sentada contra un rincón, aun en ropa interior abrazada a su cuerpo sollozando, pude sentir mi corazón romperse con cada lagrima que caia por su rostro, me acerque a ella en tres pasos, tirándome al suelo y abrazándola. "Shh... Todo va estar bien Roza ¿Qué ocurrió?" Ella seguía llorando, al cabo de un rato se tranquilizo un poco como para hablar. "Oscuridad." Con esa sola palabra todas las piezas cayeron en su lugar, la solté y busque una de mis camisetas, se la puse pues le llegaría casi a las rodillas y ella no se encontraba bien como para vestirse, tome un par de zapatillas en mis manos y la levante estilo novia. Salí del hotel y le dije al recepcionista que me pida un taxi, él me miro horrorizado por el estado en que se encontraba Roza pero no hizo preguntas, el taxi estuvo allí al instante, por suerte, me subí y le indique la dirección. Cuando llegue Rose se había calmado pero tenía la mirada perdida como si no supiera que sucedía a su alrededor, la abrace contra mi cuerpo y ella caminaba por inercia, golpee la puerta para encontrarme con un rostro familiar que hacia mucho, mucho tiempo que no veía. "Necesito ver a Oksana, dime por favor que esta aquí." Mark me miro preocupado y asustado a la vez, se hizo a un lado y fue por su esposa, me senté en el sofá de la sala y senté a Rose a mi lado haciéndola descansar su cabeza en mi regazo, acariciando su cabello con mi mano. "Dimitri ¿Qué sucede?" Dijo Oksana mirándome a mi pero cuando sus ojos se encontraron con el cuerpo de Roza estos se abrieron como platos. "Oh no." Ella se dirigió a uno de los muebles de la casa y comenzó a buscar algo por los cajones, vi que sostenía un objeto entre sus manos y cerraba sus ojos. Se acercó a nosotros y se arrodillo, tomo las manos de Roza y coloco el objeto allí. "Sostenle las manos, que no lo suelte." Esa orden fue para mi y rápidamente obedecí. "Duerme." Dijo mirando a Rose a los ojos, supuse que estaba usando coacción y eso me alarmo un poco. "Tranquilo despertara en un rato, lo necesita... Iré a buscar algo de beber." Asentí y le di una sonrisa agradecido, no tengo ni idea de lo que hizo pero si ayudaba a Rose no me importaba. Observe como mi ángel dormía sobre mi regazo, se veía tan hermosa y tranquila pero los rastros ya secos de sus lagrimas me hacían recordar que hace un momento ella no estaba tranquila, algo había pasado. "Me alegro que estés devuelta." La voz de Mark me saco del estado hipnótico en el que entraba cuando observaba a Rose. Le dedique una leve sonrisa, pues no tenía nada que decir. "Dimitri ¿Qué es lo que sucedió?" Dijo Oksana entrando a la sala con una bandeja con tres tazas de te y unos bocadillos. Ella y Mark tomaron asiento en el sofá de enfrente. "Yo no lo se, todo estaba bien esta mañana, luego fui por algo para comer y cuando volví la habitación del hotel estaba destrozada y ella estaba llorando en el suelo... lo único que pudo decir fue 'oscuridad'."

"Si lo se, lo pude ver en su aura cuando la observe, demasiada oscuridad Dimitri. Rose estaba consumida por ella, debe controlarla o tal vez algún día no vuelva." Sus palabras me dieron escalofríos, desde que lo supe odie que Roza tuviera que lidiar con la oscuridad, tenía miedo de perderla y ahora las palabras de Oksana confirmando que puede ser posible me aterraban. "Ella esta en un estado de depresión y la oscuridad produce depresión e ira, si la absorbe de golpe podría irse y no volver." Cerré mis ojos para contener las lagrimas dentro de mi, si la pierdo otra vez moriré. Abrí mis ojos para encontrarme con su mirada "Dime que hay algo que hacer... por favor." Rogué. "Lo que le di es un pedazo de una pulsera rota de plata, funcionara por un día, necesitaría otro objeto de plata, algo mas grande que pueda encantar para que ella use, eso alejará la oscuridad por un tiempo." Asentí. "¿Ella esta en contacto con su compañero de vinculo?" Baje mi mirada y observe el rostro de una tranquila Roza. "No, ellas... ellas no están en un buen momento y fuera de algún que otro encuentro hace casi dos años mas o menos que no se ven." Pude verla asentir lentamente, pero mi mirada aun se encontraba en el rostro de Roza. "Eso no es bueno, su usuario de espirito de alguna manera esta ejerciendo mucho su poder, y puedo darme cuenta que Rose lleva tiempo bloqueando el vinculo, así que cuando su compañero tiene sentimientos extremos como furia, amor, tristeza... o si Rose deja caer sus barreras, toda la oscuridad que no estuvo absorbiendo se mete dentro de ella antes de que pueda detenerla." Me quede en silencio por un momento. "¿Hay... hay algo que se pueda hacer para destruir el vinculo?" Pregunté tímidamente. "La muerte." Respondió Mark. Desvié mi mirada pues no quería pensar en eso, la idea de Vasilisa muerta me asustaba pero Rose, ¿Rose muerta? Eso no puedo tolerarlo, si Rose muere yo muero con ella. Luego de media hora Rose aun no despertaba. Me pare y puse un almohadón debajo de su cabeza. "Iré a comprar algún objeto de plata y vuelvo... si despierta antes ¿Me avisas?" Dije y Oksana se acercó a mi, puso una mano en mi mejilla y me dedico una sonrisa maternal. "Me alegra que hayas vuelto y que estés aquí para ella. Ve." Le sonreí y salí de allí, fui a una joyería y después de ver varios objetos compre encontré lo que necesitaba. Oksana no me había llamado, supongo que Rose aun no había despertado. Cuando llegue pude escuchar unas risas desde afuera y eso puso una sonrisa en mi rostro, abrí la puerta lentamente para ver a Rose, Oksana y Mark riendo. Sus ojos brillaron cuando se encontraron con los mios y su hermosa sonrisa se intensifico, se levanto de un salto y corrió hacia mi abrazándome "Camarada." Y antes de que pudiera responder me beso. "Veo que alguien se despertó de buen humor." Dije besando su frente. Ella tomo mi mano y me arrastro hasta el sofá. "Si, Oksana me estaba contando que una vez un pequeño niño tomo una toalla roja recién lavada y corría por el jardín gritando que era Superman." Sentí un calor llegar a mis mejillas y me agarre el puente de la nariz sacudiendo la cabeza. "Oh no tienes de que avergonzarte, es muy tierno imaginarme un mini Dimitri corriendo por ahí." Un pequeño brillo de tristeza cruzo su mirada cuando sus palabras salieron de su boca, me apresure a su lado y la abrece. "Esta bien Roza." Dije mientras ella enterraba su rostro en mi cuello, ella sabía de mi deseo de tener una familia y estando con ella eso no era posible pero a mi no me importaba, hace mucho tiempo me hice a la idea de no tener hijos con tal de tenerla a mi Roza conmigo. "Te traje un regalo." Dije para cambiar el animo, ella se soltó de mi abrazo y me miro a los ojos como una niña pequeña a punto de recibir sus regalos de navidad. "Pero tal vez deba esperar a dártelo después." Apreté mis labios formando una línea para no soltar la risa ante su rostro, Rose tomo mi brazo y comenzó a sacudirlo. "No ahora... Por favor!" Me hizo ojos de perrito y no pude contener más la risa y estalle en carcajadas, tome su rostro en mis manos besándola con fervor. "Eres tan hermosa que a veces es difícil creer que realmente existes." Ni bien termine de decir esa frase sus labios estaban de nuevo conectados con los míos, mientras ella me besaba meti una mano en mi bolsillo sacando el colgante que le había comprado, corrí su cabello sobre uno de sus hombros, le coloque el colgante sin que se diera cuenta pero ni bien termine de prenderlo ella tomo mis manos que se encontraban detrás de su cuello percatándose de la nueva pieza de joyería que colgaba de este. Nuestro beso termino y Rose se separo un poco tomando el dije que colgaba de su cuello entre sus manos, estuvo varios minutos observándolo sin emitir ningún sonido y me estaba poniendo nervioso. "¿No te gusta?" Sus ojos se encontraron con los míos en el segundo que la pregunta salió de mis labios. Estaba a punto de llorar y no pude evitar pensar que tal vez había elegido mal. "Lo siento Roza, puedes cambiarlo si quieres." Dije bajando mi mirada avergonzado, por entre mis pestañas pude observar que ella comenzó a sacudir la cabeza. "Te amo." Dijo poniendo un dedo bajo mi barbilla para que me encuentre con su hermoso rostro. "Es completamente hermoso... Gracias Camarada." Le dedique una sonrisa completa y la bese una vez más, me apoye contra el respaldo del sofá pasando un brazo por su cintura para acercarla a mi pecho, ella descanso su cabeza allí mientras observaba cada detalle de su nuevo regalo.

Rose POV

A veces me costaba entender como tanto amor podía caber en una persona, me costaba entender como cada segundo que pasa lo amo un poco más y no solo lo digo porque me hizo este hermoso regalo, el más mínimo detalle me enamora cada vez más, una simple sonrisa, una caricia, sus besos, su voz, sus miradas, su esencia, simplemente él. Cuando era niña cada vez que Lissa me obligaba a ver esas películas cursis de amor me parecían tan irreales ¿Cómo era posible que esa clase de amor existiera? Sigue siendo un misterio para mi pero a diferencia de antes, ahora puedo sentirlo con tanta intensidad. Mis dedos trazan cada línea del dije que ahora colgaba de mi cuello, era una simple forma ovalada de plata con las letra entrelazadas, era simplemente hermoso y era un señal de nuestra unión.

Pasaron varios días desde aquel pequeño incidente con la oscuridad, ahora llevaba orgullosa mi colgante regalado por Dimitri y encantado por Oksana para mantener a la oscuridad lejos de mi. Dimitri y yo seguíamos durmiendo en el hotel y las cosas en la casa de las Belikovs estaban mas tranquilas, evitaba cualquier encuentro con Yeva. Luego de una sesión de besos y caricias proporcionadas por mi dios ruso me encontraba plácidamente durmiendo entre sus brazos. Una bello jardín lleno de flores comenzó a materializarse en mi sueño y rápidamente me di cuenta de que era un sueño creado por un usuario de espíritu. Llevaba puesto un jean ajustado y una simple camiseta de tirantes, lo que era raro porque a Adrian le gustaba molestarme poniéndome atuendos reveladores, si bien el ahora estaba con Mia siempre le gustaban mis comentarios sarcásticos respecto a sus elecciones de atuendo. "¿Adrian?" Pregunte mientras giraba mi cabeza por todo el lugar buscándolo, pero a quien me encontré no era quien yo esperaba... "¿Robert?" "Hola niña." Robert Doru, el medio hermano de Victor Dashkov, lamentablemente tuve que sacarlo de la cárcel para obtener ayuda en la restauración de Dimitri. El se veía frágil, no le tenia ningún tipo de rencor a Robert. Los había visto una vez en Nueva York y fueron los hermanos quienes me ayudaron a obtener el contacto con Zach, el Strigoi con quien hice un trato. "¿A qué se debe esta visita Robert?" Pregunte sentándome en un banco que se materializo en el frente de la casa. "Venia a ver como estabas..." Pude notar que esa no era exactamente la verdadera razón. "Bien, ya sabes... mejor." Le respondí sinceramente, de alguna extraña manera sentía que podía confiar en él. "¿Tu como te encuentras? ¿Victor?" Pregunte esto ultimo con un deje amargo en mi voz, que sienta ligera empatía por Robert no quiere decir que me sienta de la misma manera hacia su hermano. "Estamos bien... ¿Qué hay de la oscuridad, como la llevas?" Ahí estaba la trampa, ahora la pregunta es... "¿Por qué preguntas?" Le dedique una mirada dura pero pareció no tener efecto en él ya que permanecía tranquilo, sus ojos no se encontraban con los míos estaban enfocados en la nada misma como si su mente estuviera en otra parte, siempre que estaba con él tenia esa sensación de que podía estar en dos lugares a la vez, conmigo y quien sabe en donde más. "Me he enterado de que la Princesa ha estado utilizando mucho de su magia." "¿Cómo? ¿Por qué? ¿Qué sabes?" Me apresure a decir, cuando tome la oscuridad de Lissa no pude ver realmente que era lo que sucedía o en que estaba usando el espíritu y luego no quise indagar en su mente por miedo a que sucediera otra vez. "No es mi lugar decirte pero deberias llamar a tu amiguito... no recuerdo su nombre, creo que es un Ozera." "Christian..." Dije en un susurro. El asintió lentamente y nos quedamos en silencio por un rato. "¿Hay algo más? Porque me gustaría volver a mis sueños." Espere unos segundos que parecian eternos, al parecer si había algo más, el suspiro y volvió a verme. "Quiero ayudarte a romper el enlace si es lo que quieres." ¿ROMPER EL ENLACE? Lo mire desconcertada, este hombre esta mas loco de lo que pensaba, lo único que puede romper el enlace es la muerte. "Puedo ver como la oscuridad te esta consumiendo, como luchas contra ella, pero algún día no será suficiente Rosemarie... quiero ayudarte porque a pesar de todo y de que tuviste la oportunidad de entregar a mi hermano no lo hiciste, lo devolviste a mi y por esto te voy a estar eternamente agradecido." El amor incondicional de Robert por su hermano era mas grande de lo que podía imaginar... "Pero eso es imposible Robert, la única manera de romperlo es la muerte." "Lo se." Dijo con toda tranquilidad. "¿Esa es tu solución? ¿Matarme? Pues no gracias." Dije poniéndome de pie y paseando de un lado a otro. "Las cosas al fin están saliendo un bien en mi vida excepto por ese pequeño detalle... yo no-yo no quiero morir ahora." Dije esto ultimo en un susurró, era la primera vez desde que me fui de la corte que le temia a la muerte, pues antes de tener a Dimitri devuelta conmigo realmente no me importaba vivir. Volví a sentarme, el peso de la realidad cayendo sobre mi, una sonrisa comenzó a dibujarse en mi rostro, ya no deseaba morir y toda gracias a ese maravilloso hombre que estaba durmiendo junto a mi en este momento. "Para que el enlace se rompa debes morir y volver a la vida con la ayuda de nadie." Robert irrumpio mis pensamientos, gire mi cabeza para verlo, iba a decir algo pero el levanto una mano para callarme. "Solo se necesita que mueras aunque sea un minuto y traerte de vuelta con un desfibrilador." Lo mire por varios segundos tratando de absorber su absurda idea, hasta que en algún punto dejo de ser absurda y en mi cabeza tenia mucho sentido, si esto funcionaba podría ser libre. "¿Estas seguro de que funcionara?" "A un cien por ciento, pero... debemos esperar." Fruncí el ceño. "¿Esperar? ¿Por qué? No quiero esperar." "Esto podría hacerle daño..." ¿Hacerle daño? ¿De que habla? "¿A quien?"

Dimitri POV

Abrí mis ojos repentinamente por el brusco movimiento a mi lado, era Roza, que se había despertado y se encontraba sentada en la cama y allí fue cuando note que estaba respirando pesadamente, rápidamente me incorpore, la abrace por detrás y acaricie su cabello. "¿Roza que sucede? ¿Te encuentras bien?" Ella volteo a verme, lo primero que note fueron sus ojos vidriosos y algunas lagrimas saliendo de ellos pero mientras seguía el recorrido de aquellas gotas que rodaban por sus mejillas note que estaba sonriendo. Fruncí el ceño pues no entendía que estaba ocurriendo, antes de que pudiera volver a repetir mis preguntas, ella me estaba abrazando. Pronto se separo de mi, tomo mi rostro entre sus delicadas manos y comenzó a besarlo, no pude evitar soltar una profunda risa, se la veía tan feliz y aunque no sabia el motivo en este momento no me importaba, lo único que importaba era la hermosa sonrisa que se encontraba plasmada en su rostro que alcanzaba sus ojos, algo que no veía en mucho tiempo, haciéndola más hermosa y generando que mi amor por ella crezca cada vez más. Cuando paro, aun sin soltar mi rostro se dedico a mirarme a los ojos con pura felicidad, amor y excitación, se estaba mordiendo su labio inferior pero aun sin quitar la sonrisa de su rostro. "¿Roza qué sucede?" Pregunte imitando su sonrisa. Acerco sus labios a mi oído y susurró las palabras que jamás espere escuchar, la mire a los ojos buscando alguna señal de que me mentía pero no encontré nada más que felicidad absoluta y amor. Estar sorprendido se le quedaba corto a lo que estaba sintiendo, en mi cuerpo pude descifrar varios sentimientos a la vez, sorpresa, felicidad, nervios, excitación y por sobre todo amor, amor por esta mujer que se encontraba frente a mi. Salí de mi estupor y la bese con tal intensidad que era incapaz de controlar. "Te amo tanto Roza, no te das una idea, es difícil poner en palabras lo que siento por ti." Dije una vez que me separe de sus labios ya que ambos necesitábamos aire. "Yo también te amo Dimitri, mucho." Nos volvimos a besar, de repente ella se separo de mi. "Debo llamar a Christian." Dijo con el ceño fruncido, la mire con preocupación. "Creo que algo sucedió" dijo y se levanto para tomar su teléfono. Yo me quede acostado en la cama asimilando lo que el amor de mi vida me había dicho minutos atrás y no pude evitar la sonrisa estúpida que apareció en mi rostro. Antes de que me diera cuenta ella se encontraba de nuevo a mi lado. "¿Qué sucedió con Christian?" "El y Lissa tuvieron una gran pelea y terminaron, ella trato de usar coacción para que él no la dejara... fue Tasha quien ayudo a Christian a darse cuenta de lo que Lissa estaba haciendo, es esa la razón por la oscuridad que se instalo en mi esos días atrás." La mire con entendimiento... "El se va a quedar con Adrian y Mia unos días, dijo que esta bien." La abracé fuerte pues sabia cuanto se preocupaba por sus amigos y tenía que admitir que también estaba preocupado, en este tiempo lejos de Roza Christian y yo habíamos desarrollado una buena amistad. "El estará bien, Christian es fuerte." Dije con seguridad, de verdad creo que Christian estará mejor lejos de Vasilisa, ella no es la misma y pude notar lo miserable que él se sentía. "Tienes razón...Ahora es momento de pensamientos felices." Dijo Roza encontrándose con mi mirada una vez mas antes de que nos dejáramos llevar por nuestros sentimientos. Esa noche mientras le hacia el amor no pude evitar que las palabras susurradas a mi oído hicieran eco en mi interior. "Tendremos un bebe."


Hola! Perdón otra vez por tardar tanto en actualizar... de verdad no tengo tiempo entre clases y esas cosas. Espero que hayan disfrutado este cap y se hayan sorprendido, ni yo me esperaba lo que escribí pues fue surgiendo a medida que lo hacia.

En fin... Sorpresa! jaja Rose esta embarazada :)

Les mando besos y otra vez perdón!