Los personajes de Vampire Academy pertenecen a Richelle Mead

Capítulo 13: Reencuentros esperados y otros no.

-"Bueno… supongo que deben ir a empacar."- Una sonrisa triunfante apareció en el rostro de Vika. Pronto acabaría todo y podría llevarme a mi Roza lejos para unas merecidas vacaciones antes de que nuestro pequeño ángel llegara al mundo. Todo parecía tranquilo, pero en lo profundo de mi mente había un atisbo de que algo malo sucedería… trate de poner esos pensamientos en lo profundo de mi mente y relajarme, tenía a mi hermosa mujer entre mis brazos y una pequeña en camino, no hay nada de qué preocuparse.

Rose POV:

Después de tres largos meses me encontraba en paz entre los brazos del hombre de mi vida, aunque tengo la leve sospecha de que poco va a durar pues nos encontramos en un avión rumbo a la corte. Vika y Christian estaban sentados juntos compartiendo los auriculares mientras veían la película que el avión estaba pasando. Dimitri y yo simplemente estábamos abrazados disfrutando la compañía del otro en silencio. Con él alrededor todo era fácil y no necesitaba de nada para sentirme bien, pero aun así no podía sacudirme la sensación de que algo malo sucedería.

Habrá pasado alrededor de una hora cuando Chris se acercó a nuestros asientos. –"Rose… ¿Puedo hablar contigo?"- Mire a Dimitri, me sonrió y beso su mejilla. –"Vuelvo en un momento."- Se levantó y fue a sentarse con Vika, Christian tomo el lugar de Dimitri. –"¿Qué pasa? Es Lissa, ¿No?"- Él se veía algo incómodo y preocupado. Había comenzado a leer a Christian en estos tres meses que pasamos juntos. Le estaba totalmente agradecida, el día que me llamo fue luego de que me escape de la casa Belikov y me encontraba en el cuarto de un motel sucio totalmente destrozada. Christian noto mi malestar por el tono de mi voz y rápidamente me pregunto dónde estaba, luego de mucho insistir le dije y sin más vino a Rusia. Espere hasta que él llegara para empezar mi misión y juntos fuimos capaces de derrotar al grupo de Strigois que me quería cazar. Me acompaño a las visitas médicas, fue el pilar que impidió que me desmoronara emocionalmente y fue quien me acompaño por los malestares que me daban cada mañana. Él asintió tímidamente, era raro ver a Christian de esta manera, pues él era conocido por su actitud sarcástica y de superado. Tome su mano. –"Hey… Todo saldrá bien, probablemente ni la crucemos y si lo hacemos recuerda que no estás solo."- Él apretó mi mano. –"Lo sé, gracias Rosie. Es solo que… que no quiero que suceda lo de la última vez."- Hice una mueca. Él me había contado que cuando decidió alejarse de Lissa ella enloqueció, comenzó a gritar y arrojar cosas por toda la habitación. Trato de usar coacción en él, por suerte Tasha llego en el momento justo para impedirlo. –"No sucederá otra vez, y si lo intenta ya te dije, no estás solo."- Christian me puso en un abrazo, lo que era extremadamente raro para nosotros. –"Bueno, bueno… ya deja de abrazarme que voy a comenzar a pensar que me quieres."- Chris me soltó, rodo los ojos y me dedico una sonrisa sarcástica. –"Tampoco es para tanto Rosie, apenas si me caes bien."- Ambos reímos, pues a pesar de todo lo que habíamos pasado, de que somos como hermanos y de que realmente nos queremos, jamás, JAMÁS, lo aceptaremos en voz alta. –"¿Y… qué sucede con Viktoria?"- Le pregunte levantando mis cejas sugestivamente. –"¡NADA!"- Ahogué una risa. –"Claro… Si tú lo dices."-

-"Hablo en serio Rose, nada sucede. A penas podemos pasar un minuto sin querer matarnos."-

-"La gente suele decir que los que se pelean en el fondo se am…"- No pude terminar de hablar porque él puso sus manos en mi boca, como no me soltaba saque mi lengua y le lamí la mano. El la quito rápidamente con cara de asco. –"Eres asquerosa ¿Lo sabias?"- Me encogí de hombros. –"Valió la pena… en fin Fireboy tal vez con el tiempo me des la razón aunque no quieras escucharlo ahora."- Rodo sus ojos y se puso de pie. –"¿Sabes? Ya no te soporto."- Giro y se fue a intercambiar lugares con Dimitri otra vez, yo me encontraba riendo silenciosamente cuando mi dios ruso volvió a mi lado. –"Amo verte sonreír… ¿Puedo pregunte el por qué?"-

-"Christian negando que nada sucede entre Viktoria y él y no queriendo escuchar mi opinión sobre sus peleas…"- Ambos reímos.

-"Le pregunte algo parecido a ella pero sucedió algo similar a lo que paso con Christian. Y míralos ahora tratando de no mirarse, ni tocarse, ni nada."-

-"Me recuerdan a ti y a mi cuando comenzamos a sentir algo el uno por el otro en la Academia"- Dimitri me abrazó atrayéndome a su pecho.

-"Fue difícil, más de una vez quería sujetarte fuerte y besarte hasta perder la razón."-

-"Eres un romántico ¿Lo sabias?"- Le dije levantado mi rostro para rozar sus labios.

-"Solo contigo."- Dijo tomando posesión de mis labios en un beso lleno de amor.

Podía sentir unos suaves besos repartirse por mi rostro. –"Despierta Roza, ya aterrizábamos."- Hice una mueca y apreté mis ojos. La realidad comenzaba a golpear y no quería estar aquí en la corte, quería decirle al piloto que dé la vuelta. Dimitri pareció notarlo y me abrazo fuerte. –"Toda estará bien."- Luego de unos minutos más abrí mis ojos y bajamos del avión. Había tres personas esperándonos y no pude evitar la sonrisa que apareció en mi rostro, corrí hacia ellos. Al primero que abrace fue a Eddie, luego a Adrian y por ultimo a Mia. –"Te extrañe tanto amiga, tengo tanto que contarte."- Me dijo Mia sin soltarme. -"¡Y yo a ti! De hecho te tengo una sorpresa."- Acerque mis labios a su oído para susurrarle algo. Ella se alejó bruscamente de mí, tomando mis brazos en sus pequeñas manos. –"¿Hablas en serio Rose?"- Sonreí y asentí. –"¡Por San Vlad! No puedo creerlo Rose, estoy tan feliz por ti, quiero decir ustedes. Felicitaciones"- Dijo mientras volvía a abrazarme.

-"¿Felicitaciones por qué?"- Pregunto Eddie. Esto sería divertido pues él era como un hermano súper celoso desde que Mason no está…

-"Nada… solo que en 6 meses habrá un nuevo integrante en la familia Belikov, la cual cuando sea grande correrá por ahí en busca de su tío Eddie…"- Dije inocentemente. Ed frunció el ceño sin entender a la primera que era lo que estaba diciendo, luego sus ojos se abrieron como platos para después mirar a Dimitri con ellos entrecerrados. –"¿Tu embarazaste a mi hermanita? ¿Cómo siquiera es eso posible?"-

-"¿Hermanita?"- Preguntaron Vika y Dimitri al mismo tiempo, yo reí. –"Oh ¿No te lo dije Camarada? Tu sabes que Eddie es como un hermano, pero olvide decirte que es súper celoso."-

-"Eso explica porque casi me mata cuando te fuiste la primera vez…"- Dijo Dimitri pensativo, recordando lo sucedido cuando abandone la corte.

-"¿La primera vez?"- Adrian pregunto.

-"Luego habrá tiempo para explicaciones… ahora quiero descansar."- Dimitri nos consiguió a nosotros, Christian y Vika un cuarto con 3 habitaciones en el ala de visitas, gracias al nombre de Chris pudimos tener acceso a esa parte de la corte, si no estaríamos en algunos de los dormitorios para guardianes. Con Adrian, Mia y Eddie arreglamos para que vengan luego del almuerzo a ponernos al día. Y ahora nos encontrábamos los siete sentados en la sala de estar del cuarto.

-"Pequeña Dhampir quiero saberlo todo."- Adrian dijo mientras se servía un Whisky. Todos me observaban expectantes y yo no sabía por dónde empezar. Rasque mi nuca y mordí mi labio inferior en señal de nerviosismo, Dimitri, que estaba sentado a mi lado, puso su mano en mi muslo y lo apretó levemente para darme valor. Suspire antes de comenzar a hablar. –"No sé bien que es lo que quieren saber asique empezare desde que nos fuimos de Nueva York."- Y así comencé el relato de los primeros días en Rusia, el problema con la oscuridad, el embarazo, la llamada de Zach, mi misión de cacería con Christian y la vuelta a Rusia. –"Y así fue como ahora estamos aquí."-

-"¿Renunciaran a ser guardianes?"- Pregunto Eddie alarmado. Dimitri y yo nos miramos.

-"Mis prioridades cambiaron hace mucho Ed…"- Contesté.

-"Igual las mías, desde que Roza volvió a mi vida y más ahora con nuestra hija en camino, no podría poner a nadie antes que a ellas."- No lo soporte más y me arroje a sus brazos tomando posesión de sus labios en el camino, venía resistiendo desde que estábamos en el avión, lo que empezó con un beso dulce y tierno rápidamente paso a ser más salvaje. –"Oh por St. Vlad busquen una habitación."- Christian dijo seguido por Viktoria –"Jamás sacaré esta imagen de mi cabeza."- Dimitri y yo nos reímos mientras nos besábamos, él en un rápido movimiento me levanto del sofá, enredando mis piernas en su cadera y sin prestarle atención a nada de lo que nuestros invitados decían me llevo a nuestra habitación. Hoy yo estaría a cargo, por lo que lentamente me solté de sus caderas, cuando mis pies tocaron el suelo me separe lentamente de sus labios y clavando mis ojos en los suyos que ahora se veían negros de lujuria. –"Siéntate."- Ordene mientras lo empujaba con un dedo en su pecho hacia la cama. Una sonrisa divertida apareció en el rostro de Dimitri, una vez sentado estire mi cuerpo y tome mi cabello poniéndolo sobre uno de mis hombros, me acerqué a él y abrí sus piernas posicionándome en el medio, mis manos llegaron a sus hombros y se arrastraron lentamente hasta sus muslos mientras yo me ponía de rodillas. Seguí el camino con mis manos hasta sus zapatos. –"¿Cansado Guardián Belikov?"- Pregunte mientras le quitaba sus zapatos y medias. El asintió. -"¿Muy cansado? Porque podríamos ir a dormir si quieres…"- Dije con una sonrisa juguetona en mi rostro. –"No TAN cansado."- Respondió rápidamente.

-"Okey. Entonces voy a hacer algo para que se relaje."- Lentamente desabotoné su camisa, sin dejar de mirarlo a los ojos. Una vez terminada aquella tarea, la deslice de sus hombros y comencé a besar cada centímetro de su torso. Dimitri tiro su cabeza hacia atrás disfrutando mis besos y caricias. Baje mis manos hasta la hebilla de su cinturón, una vez desabrochado sus jeans, él se levantó un poco así podía quitarlos y con ellos quite su bóxer. Los ojos de Dimitri se cerraron por un momento cuando mis manos hicieron contacto con su miembro, comencé a acariciarlo lentamente subiendo y bajando mi mano, él abrió sus ojos para observarme, con nuestras miradas clavadas en el otro comencé a bajar mi rostro hacia él. Mi boca estaba a centímetros de la punta de su miembro, podía sentir a Dimitri estremecerse anticipadamente, sus ojos suplicantes, desesperados y llenos de adoración. Sin más lo metí a mi boca y comencé a trabajar a la par con mis manos. Con la que tenía libre sujete sus testículos, acariciándoles suavemente y dándoles un leve apretón de vez en cuando. La respiración de Dimitri era forzosa y sabía que lo estaba disfrutando. Luego de unos minutos él estaba cerca del estallido asique roce mis dientes por la longitud de su miembro y cuando llegue a la punta el exploto dentro de mi boca. Trague todo lo que su cuerpo me ofrecía y me separe lentamente poniéndome de pie. –"Eso fue increíble Roza."- Dijo Dimitri aun recuperando el aliento. –"Todavía no termino contigo, aunque creo que necesitas algo de motivación para seguir."- Dije mordiéndome el labio inferior. Me quite la ropa lentamente sin dejar de mirarlo. Cuando me encontraba completamente desnuda frente a él comencé a acariciarme lentamente, empecé por mis pechos, bajando mis manos hasta mi entrepierna donde comencé a acariciarme al principio lento y luego más rápido, soltando algunos gemidos por aquí y por allá. No note que Dimitri había abandonado su asiento en la cama hasta que se encontraba de rodillas frente a mí con sus grandes manos tomando mi trasero haciéndome separar las piernas, alguien quería devolver el favor. Se supone que iba a estar a cargo pero quien podría negarse a esto, Dimitri era un dios en muchas cosas y con su lengua estaba más allá de lo increíble. Comenzó a besarme allí frenéticamente y mis antes leves gemidos ahora eran intensos. Cuando estaba a punto de mi orgasmo Dimitri enterró sus dedos en mis nalgas con fuerza haciéndome llegar al orgasmo rápido y con fuerza. Él se puso de pie y tome mi boca en la suya, ambos gemimos en placer de sentir el sabor del otro en nuestras lenguas. –"¿Lista para mi Roza?"- Dijo rozando sus labios con los míos. –"Para ti, siempre."- Puse sus manos detrás de mis piernas y les dio un leve apretón, salte de mi lugar enredándolas en su cintura, rápidamente mi espalda toco las colchas de la cama, sus labios estaban en todos lados desde mi boca hasta mi ombligo, de ida y vuelta. En un rápido movimiento nos hice girar, quedando yo a horcajadas de su cintura, aleje mis labios de los suyos sentándome completamente. Deslice mis dedos por su pecho siguiendo el trazo invisible con mi mirada. –"Tan hermoso."- Susurre. El tomo mis manos en las suyas y beso las puntas de mis dedos. –"Te amo."- Dijo, libere una de mis manos y la deslice entre nuestros cuerpos, tome su miembro y guie su punta hacia el lugar en donde mi cuerpo más lo desea. –"Yo te amo a ti."- Respondí antes de guiar mis caderas para que me penetrara. Con mis manos en su pecho y las suyas en mi cadera, comenzamos con un ritmo lento, nuestras miradas clavadas en el otro pasándose mensajes silenciosos. Hacerlo tan lento hacia el momento más íntimo. Dimitri que estaba acostado se sentó, ahora nuestros labios estaban a centímetros de distancia. No nos besábamos, solo se rozaban y podíamos sentir los jadeos del otro a medida que la velocidad aumentaba. Posicione mis manos detrás de su cuello, enterrando mis dedos en su cabello, él se abrazó a mi cintura, el ritmo antes lento ahora era frenético pero aún conservaba esa gran intimidad dada por nuestras miradas, parecíamos estar viendo el alma del otro mientras hacíamos el amor. Luego de un tiempo más podía sentir mi orgasmo construirse en mi interior y sabía que Dimitri también estaba cerca. Abrace su cintura con mis piernas haciéndolo entrar más profundo y en segundos los dos estallamos en maravilloso orgasmo. Nos quedamos abrazados en esa posición por unos momentos más, hasta que Dimitri se recostó conmigo sobre él. Cuando nuestras respiraciones se normalizaron, levante mi cabeza para poder observar a mi amado. Mi cabello caía sobre un lado, formando una especia de cortina, pase mis dedos por su rostro admirando lo hermoso que era. Sus marrones y profundos ojos, su suave piel, la firmeza de la línea de su mandíbula, sus labios, oh sus dulces labios. Él era realmente un dios, mi dios, mi todo, mi religión. Sin poder contenerme bese sus labios, cerrando mis ojos y dejándome llevar por mis emociones. Me sentía en una nube, eso fue hasta que unos golpes en la puerta resonaron en toda la habitación. Gruñí en descontento y Dimitri río. –"¿Qué?"- Dije de forma malhumorada. –"Rosie… tenemos visitas."- Christian dijo. No pude evitar preocuparme ¿Y si era Lissa? Dimitri pareció entender el hilo de mis pensamientos, rápidamente nos pusimos de pie, me puse mi ropa interior y lo primero que encontré que resulto ser camisa de Dimitri, llegaba casi hasta mis rodillas asique técnicamente podría ser un vestido… grande y con un delicioso olor a aftershave pero un vestido al fin. Dimitri solo se colocó sus jeans, sin ropa interior… mmm esto podría ser beneficioso para dentro de un rato, me quede mirándolo tontamente pensando en lo que le haría. Podía ver una leve sonrisa en el rostro de mi amado, él sabía que lo estaba observando. 'Enfócate Rose.' Me regañe a mí misma. Abrí lentamente la puerta, Dimitri se encontraba detrás de mí. La persona que se encontraba frente a nosotros no era a quien yo esperaba. Corrí a sus brazos, estrujándola con fuerza. Algunas lágrimas se escaparon por las esquinas de mis ojos, malditas hormonas. –"Te extrañe Hathaway."- Dijo abrazándome más fuerte. –"Yo a ti Alberta."- Alberta siempre fue y será como mi madre. Luego de ser abandonada en la academia por Janine, Al se ganó ese puesto en mi corazón. Era ella quien me daba regalos de cumpleaños y navidad, quien me curaba esos raspones que me hacía trepando arboles con Mason, quien secaba mis lágrimas cuando los monstros no me dejaban dormir. Alberta era una de las guardianes más letales que conozco pero al mismo tiempo es una persona dulce y amorosa. Me separe de ella y volví a los brazos abiertos de Dimitri que me estaban esperando. Él coloco su rostro sobre mi cabeza. –"¿Qué te trae por aquí?"- Pregunte con una sonrisa en mí rostro, Alberta nos observó con dulzura. –"Solo para pedir formalmente más dinero para nuevos equipos en la academia, los que tenemos ya tienen años de uso y están bastante estropeados."- Eso era cierto, incluso antes de que huyamos de la academia con Lissa esos equipos tenían años de viejos. –"¿Y ustedes, qué hacen aquí? Me alegra mucho verlos juntos."- tomamos asiento en los sofás, Christian y Viktoria habían salido por la puerta, no sabían cómo mirarnos a la cara, supongo Dimitri y yo no habíamos sido del todo silenciosos; por lo que creo Christian llevo a Vika a conocer la corte. Observe incomoda a Dimitri, sentía que de alguna manera lo que veníamos a hacer decepcionaría a Alberta. Él lo comprendió, pues me conocía más que nada y con una mirada sabia en que está pensando, coloco un brazo en mi cintura y me atrajo más hacia su cuerpo. –"Vinimos a dimitir."- Respondió Dimitri tranquilo. Alberta pareció sorprendía pero rápidamente se recuperó poniendo su máscara de guardiana. –"Les molestaría si pregunto por las razones."- Jugué con mis dedos un momento, evitando encontrarme con sus ojos. –"Hace algún tiempo que deje mi trabajo como guardiana, estoy fuera de forma y esta esté otro pequeño gran detalle."- Dije esto último colocando mis manos en mi vientre y mirando a Dimitri. –"¿Ese es…?"- Pregunto Al intrigada. Dimitri me sonrió y beso mi frente. –"Seremos padres."- Respondimos al unísono. El rostro de Alberta no tenía precio, la máscara que siempre utilizaba para ocultar todo, esa que muchos guardianes aprendimos a hacer, había abandonado el edificio. Su rostro reflejaba pura sorpresa y en sus ojos se podía ver como intentaba resolver lo que acabábamos de decirle, es decir, como era posible. Me adelante antes de que preguntara. –"Es por el espíritu en Dimitri…o en ambos, aun no estoy segura"-

-"¿El espíritu? No entiendo Rose…"-

-"Mi ADN contiene espíritu porque soy una shadow kiss, sin embargo yo no puedo quedar embarazada de cualquier Dhampir… solo sucedió con Dimitri quien también tiene espíritu en su ADN de cuando fue restaurado."- Dimitri se movió incomodo ante la mención de 'cualquier otro Dhampir' y me acerco más a su cuerpo. Él no lo demostraba pero yo sabía que mis acciones pasadas le dolían y lo hacían morir de celos.

-"Bien…"- Respondió Al, se quedó en silencio por varios minutos, nosotros no dijimos nada y la dejamos procesar la información. Se encontró con nuestras miradas antes de continuar. –"¡Enhorabuena!"- Se puso de pie y nos abrazó. –"Sabes siempre dije que serías una gran guardiana, y lo eres."- Baje mi mirada al suelo, sentí que la estaba decepcionando, ella tomo mi barbilla y levanto mi rostro. –"Pero creo que serán una mejor madre. Eres fuerte, leal y das todo por quienes amas, tu pequeña/o será muy afortunado de tenerte."- No pude evitar sonreír y que una pequeña lagrima rodara por mi mejilla, ella la quito. –"Es niña… Vas a… vas a ser abuela."- Si bien Al era como mi madre y ella lo sabía nunca lo habíamos hablado. Y decirle que sería como la abuela de mi niña era un gran paso, espero no se lo tome a mal. Ella se quedó en silencio unos segundos, pude ver sus ojos ponerse cristalinos. –"¿Hablas en serio Rose?"-

-"Claro. Tu siempre fuiste una madre para mí."- Ella me abrazo.

-"Y tu una hija para mí, gracias Rose."- Me quede en su abrazo por largo rato, Dimitri nos dio espacio y se fue a duchar. Alberta y yo hablamos de cosas sin importancia, chismes de la Academia, mi embarazo, etc.

-"Creo que es hora de irme, el deber llama."- Dijo poniéndose de pie. –"Déjale mis saludos a Dimitri."- Luego de despedirnos fui en busca de Dimitri, se estaba tardando mucho y el suele ducharse rápido. –"Dimitri ¿Estas bien? Te estas tardando mucho."- Dije entrando al cuarto de baño. Él saco un brazo y tomo el mío jalándome hacia la ducha. –"Te estaba esperando."- Dijo mientras besaba mi cuello. Luego de una larga y apasionada ducha, salimos de allí y nos vestimos. Viktoria y Christian no habían regresado, fui a buscar mi teléfono para llamarlos cuando vi un mensaje de Christian que decía que estaban en una cafetería. Fuimos para allí, nos sentamos con ellos y nos pedimos algo de comer. El tiempo se pasó rápido y ya era hora de regresar, estábamos a la vuelta del edificio donde se encontraba nuestro cuarto cuando nos topamos con Lissa y sus guardianes, uno de ellos era mi madre. Los cuatro nos detuvimos en seco, Christian me dirigió un mirada y Dimitri tomo mi mano, Christian y Dimitri intercambiaron una mirada y asintieron. Chris puso un brazo por los hombros de Vika y comenzamos a dar la vuelta. Viktoria intento zafarse pero con una mirada de Dimitri siguió el juego. Pero no fuimos los suficientemente rápidos y los forcejeos de Viktoria nos atrasaron, tanto así que la Princesa nos alcanzó. –"Miren a quien tenemos aquí."- Respire profundo y gire sobre mis talones, poniendo las más falsa sonrisa en mi rostro. –"Princesa, guardianes."- Asentí.


Hola! Como siempre pido disculpas por tardar tanto en actualizar, no es un capitulo muy largo pero es lo mejor que pude hacer :) Me esforcé mucho en darles un poco de todo en este capitulo, espero lo hayan disfrutado.

No tuve mucho tiempo de revisarlo porque lo quería subir YA!

Espero hayan tenido una linda navidad y tengan un gran año nuevo! :)

Déjenme saber que opinan y si quieren leer algo en particular, lo tendré en cuenta.

Besos!