Los personajes de Vampire Academy pertenecen a Richelle Mead

Capítulo 14: Y luego... Oscuridad

Pero no fuimos los suficientemente rápidos y los forcejeos de Viktoria nos atrasaron, tanto así que la Princesa nos alcanzó.

–"Miren a quien tenemos aquí."- Respire profundo y gire sobre mis talones, poniendo las más falsa sonrisa en mi rostro. –"Princesa, guardianes."- Asentí.


Lissa rodó sus ojos y mi madre me miraba con asco. –"Vaya pero si al fin a la prostituta de sangre lograron dejarla embarazada, no me sorprende…"- Dijo riendo maliciosamente.

–"Lo que me sorprende es como eres tan estúpido Belikov de seguir con ella…A puesto a que el bastardo es de Ozera."-

Si las miradas mataran Christian estaría 20 metros bajo tierra. Puede notar algo de sorpresa brillar en los ojos de mi madre, pero rápidamente se convirtió en enojo, la vi tensar su mandíbula pero se mantuvo en silencio, pues estaba trabajando. En este momento estaba agradecida de su profesionalismo.

Dimitri apretó mi mano y suspire antes de contestar. –"Creo que eso no es asunto suyo Princesa."- Sabía que hablarle con respeto y utilizar su título la harían enojar, lo cual me resultaba divertido, tengo que admitir que me gustaba jugar con fuego. Podía sentir el enojo irradiar de ella, antes de que pudiera decir algo continúe.

–"Con su permiso, ya es tarde y debemos irnos."- Jale de la mano de Dimitri y pasamos a su lado, Lissa estaba por decir algo cuando mi madre toco su hombro. –"Déjelos Princesa, no vale la pena."- Gire mis ojos, pero no nos detuvimos. –"Esto no ha terminado."- Gritó Lissa con enojo, mientras todos la ignoramos y nos dirigimos al apartamento en silencio.

Cuando ya no estábamos en su campo de visión Viktoria se soltó rápidamente del brazo de Christian. –"¿Quién demonios era esa engreída?"- Nadie le respondió, cuando llegamos Christian se desplomó en el sillón y puso su rostro en sus manos, me senté junto a él y pasé un brazo por sus hombros. Le di una mirada a Dimitri que entendió rápidamente y se llevó a Viktoria a la cocina. –"Hey ¿Estas bien?"- Pregunte.

-"Si…"- Se quedó pensando un momento. –"Solo no entiendo como pasó de ser una persona dulce a… esto."- Le dedique una leve sonrisa.

-"Yo no lo sé Chris. Supongo que la gente cambia aunque esto es demasiado… Me cuesta aún entenderla, fui su mejor amiga desde los 4 años pero a veces las personas simplemente cambian, tal vez solo es su verdadera naturaleza o quizás el espíritu. Si bien me duele que ya no seamos amigas he hecho las paces con eso."-

-"Si lo sé, yo también, es solo que… No lo sé, yo ya no la amo pero nunca creí que las cosas terminaran de esta manera, las cosas no estaban bien al final pero le deseo felicidad, le tengo aprecio, de verdad que si…"- Acaricié su espalda.

-"Yo lo sé, te entiendo."- Nos quedamos en silencio un rato, mi cabeza apoyada en su hombro.

De repente sentí algo extraño y no pude evitar sonreír, él me miró frunciendo el ceño.

–"Estoy sintiendo a mi bebe."- Sus ojos se abrieron como platos y rápidamente puso sus manos en mi barriga. –"Tu no podrás sentirlo, aún es muy pequeño."- Reí y él lucía decepcionado.

En eso Dimitri y Vika aparecieron con una bandeja llena de sándwiches. –"¿Qué está pasando?"- Preguntó mi hombre viendo las manos de Christian en mi vientre.

-"Rose está sintiendo al bebé pero…-"Antes de que pudiera continuar Dimitri empujo a un lado a Christian y puso sus manos y rostro en mi vientre.

-"¿Ya se dejó de mover?"- Pregunto Dimitri alejando su rostro y mirándome a los ojos. Negué con la cabeza.

-"No. Aun es pequeño para que tú también los sientas."-

-"Oh."- Hizo una mueca de tristeza, acaricie su mejilla. –"¿Qué se siente?"- Preguntó.

-"Mmm… no sé cómo explicarlo."- Pensé por un momento. –"Como cosquillas."- Él asintió y beso mis labios dulcemente.

Vika y Dimitri se sentaron conmigo y Chris, pusimos una película mientras comimos. Me encontraba en los brazos de mi dios ruso y debía admitir que estaba muy cansada por los eventos del día. Podía sentir mis párpados cerrarse.

Desperté al otro día muy temprano, la naturaleza llama. Note que estaba en el cuarto, al parecer mi maravilloso hombre me había cargado hasta aquí. Dimitri se encontraba abrazado a mi cintura y llevaba puesto sólo su boxer, tuve que juntar fuerza para salir de la cama después de ver su maravilloso cuerpo. Lentamente me deshice de su agarre y me dirigí al baño. Una vez que termine volví a la habitación y me senté en la cama, de frente a Dimitri.

Lo observe por largo tiempo, grabando en mi memoria cada detalle, se veía tranquilo y pacífico cuando dormía, y por St. Vlad es increíblemente hermoso, aun me costaba entender por qué me había elegido. Acerque mis dedos lentamente a su mejilla, necesitaba tocarlo, estaba a milímetros de hacerlo…

-"Es rudo quedarse mirando."- Su voz resonó en la habitación. Sin abrir los ojos una sonrisa apareció lentamente en su rostro.

–"Es difícil no quedarse mirando cuando alguien tan hermoso como tú duerme en mí cama."- Sus ojos se abrieron y me quedé hipnotizada por su profundo color chocolate.

–"Te entiendo Roza, me sucede cada vez que estas cerca."- Apoye mi frente sobre la suya, pasando silenciosos mensajes con nuestras miradas. –"Te amo Camarada."- Dije besando sus labios. –"Amo cada detalle de ti."-

Él abrazó mi cintura y en un rápido movimiento me sentó sobre su estómago.

–"¿En serio?"- Pregunto y podía ver un brillo de diversión y lujuria en sus ojos. Asentí lentamente y acerque mis labios a su oído. –"¿Necesitas una demostración?"- Me aleje y él parecía estar pensando en la respuesta. Alce mis cejas. –"Creo que es una buena idea."- Tome su rostro entre mis manos, bese sus ojos, su nariz, sus mejillas, su boca, bajando lentamente por la línea de su mandíbula hasta detrás de su oreja.

Allí me tomé más tiempo, besando y mordisqueando su lóbulo. Continúe mi camino por su cuello y su pecho mientras acariciaba con mis manos sus brazos. Cuando llegue a su ombligo levante mi mirada hacia él, sus ojos estaban cerrados y se estaba mordiendo el labio inferior, ni bien separe mis labios de su piel sus ojos se abrieron. –"¿Es suficiente?"- Él hizo como que lo pensaba un momento.

-"Creo que no, necesito que me lo demuestres un poco más."- Me dedicó una sonrisa ladeada, totalmente seductora, la cual correspondí. Me deshice de su bóxer muy lentamente, Dimitri gruñía por la tardanza y yo sonreía divertida.

Acaricie sus piernas mientras esparcía besos por ellas. –"Mm Alguien está feliz de verme."- Dimitri gimió y yo lamí mis labios. Tome su miembro en mis manos y sin despegar mis ojos de los suyos pase lentamente mi lengua por la punta antes de meterlo en mi boca. Mi lengua recorría toda la longitud de su pene a la vez que entraba y salía de mi boca, mi mano se encontraba sujetando lo que en mi boca no entraba, acompañando sus movimientos. –"Roza más rápido..."- Dijo con voz grave y ronca. Obedecí.

Una de las manos de Dimitri se enredó en mi cabello, acompañando los movimientos de mi cabeza pero sin guiarla. Sentí como se ponía más duro y supe que estaba cerca, aumente mi ritmo, preparándome para tragar todo lo que su cuerpo me ofrecía y tras unos minutos más así fue. Lo quite de mi boca lentamente. Él me tomó de los brazos para sentarme sobre su cuerpo. –"Creo que tienes mucha ropa."-

Dimitri me había cambiado en la noche y ahora vestía un corto camisón, no llevaba sostén pero cuando hice mi visita al baño también quite la única pieza de ropa interior que llevaba. –"¿Y qué harás al respecto?"- Pregunte con mi voz más seductora. Dimitri se sentó de repente, su rostro quedando a la altura del mío. Comenzó a besar mi cuello y la línea de mi clavícula, deslizando el bretel de mi camisón a su paso, no pude evitar suspirar y morder mi labio inferior, la sensación de sus labios sobre mi piel me hacía desear saltar sobre él y no dejarlo salir de la habitación.

–"Mm, creo que me desharé de esto."- Dijo tocando la tela suave del camisón y en un rápido movimiento tomó el borde de este, levantándolo hasta que ya no estaba en contacto con mi cuerpo. Cuando notó que estaba completamente desnuda sus ojos se pusieron negros de lujuria. –"Eres tan hermosa."- Dijo acariciando mis pechos lentamente, su boca fue directo a unos de mis pezones y gemí de placer. –"Tan jodidamente hermosa."- Se hizo cargo de ambos de mis pechos, dándole igual atención.

Podía sentir mi deseo crecer hasta que no lo soporte más. –"Tómame ahora."- Demande. Él posiciono sus manos en mis caderas, elevándome un poco y deslizando su pene dentro de mí. Cada vez que teníamos sexo era como si esa pieza que me faltaba ya no estuviera pérdida. Encajábamos tan bien juntos.

Puse mis manos en sus hombros y juntos logramos un ritmo, encontrándonos en cada movimiento. Sus manos abandonaron mis caderas, apretó mi trasero y continuó con su recorrido por mis muslos, hasta detrás de mis rodillas, con sus manos allí, elevo mis piernas hasta posicionarlas sobre sus hombros. Rápidamente me abrace a su cuello y él volvió a abrazar mi cintura. Nos besamos con tanta pasión y desesperación mientras nuestro paso aumentaba buscando la liberación. Después de unos minutos más, donde podía sentirlo cada vez más profundo, note esta increíble sensación en mi estómago, estaba tan cerca y Dimitri lo sabía.

Tras algunas estocadas más, grite su nombre entre gemidos, él continúo entrando y saliendo de mi cuerpo hasta encontrar su orgasmo liberando sus semillas dentro de mí. Baje mis piernas de sus hombros y continuamos abrazados hasta que nuestras respiraciones se regularizaron.

Luego de un largo rato de estar enredados juntos, decidimos dejar la cama y tomar una ducha, no fue nada sexual pero se sintió muy bien, como Dimitri cuidaba cada parte de mi cuerpo, en especial el cabello y mi estómago.

Tomamos el desayuno junto a Vika y Christian en silencio, pues hoy teníamos que ir a hacer los trámites de nuestra renuncia. Fue un trámite fácil, pero tendríamos que quedarnos unos días más para que la Reina Tatiana firmara los papeles.

Estábamos de vuelta cuando escuchamos los gritos enojados de Viktoria, Dimitri y yo nos miramos un momento y corrimos al lugar de donde provenía la voz. Una vez allí, pudimos ver a Lissa de un lado con sus guardianes.

Viktoria estaba en medio gritándole a Lissa y Christian detrás de ella. –"¿Qué demonios está sucediendo aquí?"- La voz de Dimitri callo a Vika e hizo que todos se voltearan para vernos. –"Christian me estaba mostrando la corte cuando está loca apareció y se puso a gritarnos e insultarnos."-

-"Lissa ¿Qué demonios? Ya para con todo esto."- No pude quedarme más con la boca cerrada, me sentía frustrada con la actitud de Lissa. Si tanto nos odia debería evitarnos y ya.

-"¿Creerás a esta zorra antes que a mí?"- Preguntó enojada.

-"Por supuesto, después de lo que dijiste ayer por supuesto que le creo, y no es ninguna zorra, es la hermana de Dimitri."- Eso la tomó por sorpresa pero se le pasó rápidamente y volvió a su enojo.

-"Eso no importa, hoy arreglaré las cosas y todo volverá a ser como antes."- Logré entender a qué se refería, esto hizo que me enojara, la oscuridad en ella era tanta que estaba logrando infiltrarse dentro de mí, no importa cuán fuerte fuera el encantamiento que Oksana puso en mi colgante, la oscuridad era más poderosa.

-"Ni lo pienses Princesa."- Dije con una voz que no reconocí, estaba llena de veneno.

-"Dimitri ven aquí."- Lissa estaba usando coacción y tomó a Dimitri desprevenido haciéndolo caer en ella. Él se alejó de mí, aunque encontró mi mirada con la suya, mostrándome tristeza y enojo.

-"Deja a mi hombre lejos de esto."- Grité interponiéndome entre ellos. Rompí el contacto visual y él logró escapar del control de Lissa.

-"Él era mi guardián primero."- Parecía niña caprichosa queriendo su juguete de nuevo ¿Pues adivina Princesa? Este no es un juguete, es mi hombre y el padre de mi bebe y no pretendo perderlo en un futuro cercano, pensé.

-"Pues noticia de último momento, él ya no lo es ¿Qué demonios está mal contigo Lissa? Tu no eras así."-

-"Todo esto es tu culpa, tú me hiciste así. Tú me quitaste todo lo que era mío, mi familia, mi guardián, mi novio, mis amigos. Todo es sobre ti y estoy harta, no dejare que me quites nada más."- Ella seguía hablando y murmurando cosas sin sentido, no pude evitar sentir algo de temor, temor de lo que pudiera hacer, no por mí pero por mi bebe.

Esta ya no era Lissa, esta persona frente a mi estaba consumida en oscuridad, había perdido la cordura. Me sentía algo mareada y no registraba lo que me estaba diciendo, ella se encontraba frente a mí gritando. De un momento a otro un grito de dolor se abrió paso en el lugar. Al principio no lo note, pero ese grito de agonía era mío. Sentí como si me estuviera arrancando la piel del cuerpo, mi cabeza explotaba, nunca en la vida había sentido tanto dolor como ahora, era insoportable.

Podía ver una multitud de gente acercarse, aunque no reconocía a nadie, solo a Dimitri estaba arrodillado en el suelo frente a mí, Christian y Vika paralizados y varios guardianes sostenían a Lissa que se retorcía y gritaba. Cuando me encontré con los ojos de ella un grito desgarrador salió de la boca de ambas y luego oscuridad.

Dimitri POV

Corrimos siguiendo los gritos de Viktoria, ella estaba discutiendo con Lissa, esto había ido demasiado lejos. No tengo idea que ocurría en la cabeza de la Princesa pero ella no era la adolescente que había traído de vuelta a la Academia, la persona que se preocupaba por sus amigos, que haría cualquier cosa por ayudarlos, así sea ir en una misión suicida y estacar a un Strigoi, ella no era la persona que había ayudado a mi Roza a traerme de vuelta; esta persona frente a mi estaba descontrolada, envuelta en una locura incomprendida para mí.

No necesitaba tener el vínculo, como el de Roza, para sentir la oscuridad que salía de su cuerpo. -"¿Qué demonios está sucediendo aquí?"- Dije con autoridad.

Mi voz hizo que todos los presentes se callasen y voltearan a verme. Mi hermana se veía muy molesta. -"Christian me estaba mostrando la corte cuando está loca apareció y se puso a gritarnos e insultarnos."- Antes de que Vasilisa pudiera decir algo, debido a la explicación de Viktoria, Rose se adelantó. -"Lissa ¿Qué demonios? Ya para con todo esto."- Se notaba a millas la frustración de Roza.

-"¿Creerás a esta zorra antes que a mí?"- Pregunto algo ofendida y enojada, estaba temiendo el giro que estaba tomando su ira, pues parecía estar dirigiéndose ahora a mi Roza. -"Por supuesto."- Dijo muy convencida.

-"Después de lo que dijiste ayer por supuesto que le creo, y no es ninguna zorra, es la hermana de Dimitri."- Un sentimiento de dicha hizo su aparición dentro de mí al ver como mi amada defendía a mi familia.

Me concentré en Lissa y pude observar su sorpresa convertirse rápidamente en enojo... Esto no sería bueno. -"Eso no importa, hoy arreglare las cosas y todo volverá a ser como antes."- Tenía un brillo en sus ojos que delataba locura, estaba planeando algo, un escalofrío recorrió mi columna, algo malo se avecinaba.

Sentí a Roza tensarse a mi lado y apreté su mano para tratar de disipar su enojo. -"Ni lo pienses Princesa."- Gruñó, su voz era irreconocible, tan fría y venenosa.

-"Dimitri ven aquí."- Lissa captó mi atención con una dulce voz, mi cuerpo se movía involuntariamente, dentro de mí solo sentía rabia y tristeza por no poder ser más fuerte. Logré encontrarme con la mirada de Rose y en un momento ella estaba frente a mí sacándome de mi estupor. -"Deja a mi hombre fuera de esto."- Gritó.

-"Él era mi guardián primero."- ¿Qué clase de estúpida respuesta era esa? ¿Acaso está en la primaria? Hice girar mis ojos, quise hablar pero sabía que Rose se haría cargo de esto, así que la deje ser. -"Pues noticia de último momento, él ya no lo es ¿Qué demonios está mal contigo Lissa? Tu no eras así."- Pude percibir una ligera angustia en la voz de Rose al final.

Su respuesta pareció provocar algo en Lissa, quien comenzó a temblar un poco apretando los puños. -"Todo esto es tu culpa, tú me hiciste así. Tú me quitaste todo lo que era mío, mi familia, mi guardián, mi novio, mis amigos. Todo es sobre ti y estoy harta, no dejare que me quites nada más."- El odio en su voz era demasiado palpable, y no pude evitar sentir miedo, miedo de lo que pudiera hacer.

Recuerdo a Rmose contarme de aquella vez que golpeo a Jesse, como la oscuridad de Lissa había causado un dolor inimaginable al muchacho. Lissa continuaba murmurando incoherencias, pero mi atención ya no se encontraba en ella si no en Rose. Un grito cortó el aire que me rodeaba y sentí todo a mi alrededor desaparecer, todo en lo que podía enfocarme ahora era en ella, mi Roza, que se encontraba de rodillas en el suelo, con su rostro entre sus delicadas manos gritando en agonía. Perdí noción del tiempo y de la gente que nos rodeaba mientras me arrodillaba frente a ella, puse mis manos sobre las suyas, tratando de que su mirada se enfocara en la mía.

-"¡Roza, Roza! Dime como ayudarte… Mierda. Tu puedes luchar contra esto, yo sé que puedes, tu eres fuerte."- Traté de darle aliento pues sabía que lo que sé que esté pasando con ella era producto de la oscuridad. A pesar de todos mis intentos nada parecía funcionar, su mirada observaba desesperada su entorno y pude ver como se clavaba en algo detrás de mí, supe rápidamente de quién se trataba pues en ese instante el grito de ambas fue intenso y desgarrador.

Roza se desmayó en mis brazos y eso hizo que me pusiera en acción. La cargue en mis brazos y fui directo a la enfermería, nada importaba ya más que ella, ni siquiera sé qué había sucedido con los demás. Corrí lo más rápido que pude cuidando de no estrujar demasiado a Rose contra mi pecho.

Una vez allí grité desesperado que alguien me ayudara y explique como pude lo que había sucedido. Rápidamente actuaron y se la llevaron, quise ir con ella pero no tuve éxito. Me encontraba fuera de su puerta, caminando de un lado a otro, esperando que alguien salga y me diga que todo estaba bien con mi Roza y mí bebe. Nada sucedía y el reloj parecía haberse congelado. Una mano tomó mi hombro y gire en menos de un segundo creyendo que eran los médicos, solo era Christian.

–"¿Qué sucedió? ¿Cómo está?"- Se podía notar la aflicción en su rostro. Aclare mi garganta e hice lo posible por poder hablar. –"No lo sé, nadie me dice nada. Ha estado allí desde que la traje y no me han dejado entrar."- Puse mis manos en mi rostro y me deslice por la pared hasta encontrarme con el suelo.

Christian se sentó junto a mí y Vika, a quien no había notado, tomó lugar al otro lado descansando su cabeza en mi hombro. –"Todo saldrá bien. Tiene que… Rose es fuerte."- Pude notar en la voz de Christian culpa, quise decirle que no tenía nada que ver con él, pero no lograba hacer que las palabras salieran de mi boca, no era porque lo culpaba pero estaba tan atrapado en el momento y la preocupación, había tantas preguntas que rondaban mi mente.

¿Qué había sucedido? ¿Roza está bien? ¿Y mi bebe? No puedo perderlas, si algo les sucediera yo... yo no sé qué haría. Cerré mis ojos y le pedí a quien quiera que sea que no se lleven a mi Roza y a mi hija. La puerta de la habitación de Rose se abrió y yo estaba sobre mis pies en un salto.

–"Doctor dígame por favor que está bien ¿Qué hay de mi hija? ¿Qué sucede?"- Él médico hice una media sonrisa compasiva antes de hablar. –"Calma muchacho. Está en observación, no tenemos certezas de que es lo que sucede. Por lo que nos has dicho tiene algo que ver con ser una shadowkiss y lamento decir que hay muy, muy pocos conocimientos de eso. Por ahora no ha despertado asi que la estamos monitoreando de cerca. En cuanto al bebe de ella se encuentra totalmente bien."- Note que no dijo mi bebe, aunque lo entendía no pude evitar que eso me molestara, pero no era momento de darle segundos pensamientos a ese asunto.

Lo único que quería era que Roza despertara y nos largáramos cuantos antes de aquí. Movimientos se podían escuchar desde fuera de la habitación de Roza, cuando una enfermera salió rápidamente de allí llamando por el doctor. Lo seguí, ya no importaba nada, quería saber qué diablos estaba pasando. Cuando entre lo que vi me horrorizó, Rose estaba conectada a varias máquinas, rodeada de gente que trabajaba rápidamente, no sabía lo que sucedía hasta que mis ojos se centraron en el monitor que controlaba el latido de su corazón, el cual tenía una línea recta. Y fué entonces cuando todo en mi mundo se paralizó.


Hola, tarde pero seguro! Le quiero dar mil gracias a Vaana, mi Beta a partir de ahora. Gracias por la buena onda!

Esta historia esta llegando a su fin pero pronto habrá un nuevo Oneshot bastante largo que espero disfruten!

Espero les haya gustado el capítulo y prometo que actualizare pronto! Déjenme saber que opinan en los comentarios!

Besos :)