Los personajes de Vampire Academy pertenecen a Richelle Mead

Capítulo 15: Despierta

Cuando entre lo que vi me horrorizó, Rose estaba conectada a varias máquinas, rodeada de gente que trabajaba rápidamente, no sabía lo que sucedía hasta que mis ojos se centraron en el monitor que controlaba el latido de su corazón, el cual tenía una línea recta. Y fué entonces cuando todo en mi mundo se paralizó.


Dimitri POV

Seis tortuosos meses habían pasado, cinco meses donde la dueña de mi corazón me había abandonado por un sueño profundo. Me encontraba dividido, la mujer que amo está en coma, no me he separado de su lado ni un segundo hasta que fui obligado a hacerlo, pues un mes antes de la fecha tuvieron que traer al mundo a mi pequeña niña. Verla me trae una felicidad inimaginable pero al mismo tiempo, cada vez que veo sus ojos el dolor se extiende por mi cuerpo, el dolor de saber que la madre de mi hija no está despierta para compartir estos primeros momentos con ella, dolor porque mi bebe es la exacta réplica de mi Roza.

Mi madre había viajado a la corte el primer mes para estar junto a nosotros y ayudarme a lidiar con la idea de ser padre. Cada vez que quiso hablar de cómo me sentía con la situación de Roza la evadía, estaba seguro que si esa conversación surgía no podría aguantar las lágrimas y necesito estar fuerte para mi pequeña… Pero resulta tan difícil. Había momentos donde solo quería dejar todo, dormir profundamente por un largo tiempo y despertar teniendo a mí Roza entre mis brazos, la extraño tanto. El llanto de nuestra pequeña sonó por el monitor de bebes, camine hasta mi cuarto, solo había comprado lo necesario, se sentía mal hacer las cosas sin Rose y yo sentía en lo profundo de mi corazón que ella despertaría, tenía que. -"Hola pequeña de papá."- Dije en una suave voz mientras me acercaba a la cuna donde su pequeño cuerpo yacía. El día paso y en los momentos donde no me encontraba atendiendo a nuestra hija me arrastraba por la habitación como un zombi, varias personas vinieron a decirme que vaya a dar una vuelta, que me despejara, que ellos cuidarían de mi bebe pero por alguna razón sentí que hoy no debía alejarme de ella.

Tome el bolso con sus cosas y me dirigí al hospital así ambos podíamos pasar el día con Roza, una extraña fuerza arrastraba mi cuerpo al suyo. Una vez allí me sorprendí al encontrarme con Adrian. –"Adrian, hola ¿Qué haces aquí? Pensé que habías vuelto a Nueva York ayer."- En su mirada encontré algo extraño. –"¿Qué sucede?"- Pregunté mientras dejaba a mi bebé en su carriola.

-"Estaba por irme, cuando se me ocurrió buscar a Rose de nuevo en un sueño…"-

-"¿Te contactaste con ella?"- Interrumpí ilusionado, en este tiempo que pasó él no podía encontrar la mente de Roza. Negó con su cabeza.

-"No pero la sentí, no pude tener acceso, era como si algo la tuviera aislada. Creo que necesitamos algo fuerte para poder sacarla de allí, es la razón por la que vine."-

-"¿A qué te refieres Adrian?"- No estaba entendiendo nada de lo que sucedía, pero haría cualquier cosa por conectar con Rose.

-"Cuando Rose estaba en Rusia recuerdo que Oksana conectó su mente con la de Vasilisa, logrando que Rose se pueda comunicar y advertirle de Avery… Quiero intentar eso contigo, ustedes tienen una conexión difícil de explicar."-

-"Claro dime que hago."- Conteste rápido, desesperado por conectar con mi amada."-

-"Dimitri…"- Adrian dijo en tono de advertencia. –"No te ilusiones demasiado, no sé si va a funcionar."- Asentí ante su preocupación. Adrian me indico que me ponga lo más cerca de ella posible, así que de alguna manera logré acostarme a su lado, tocando su cuerpo de pies a cabeza. Adrian tomó nuestras manos y cerró sus ojos, yo hice lo mismo y espere. Los minutos pasaban pero nada sucedía, Adrian suspiro en frustración y fue cuando una idea vino a mi mente. –"Espera Adrian quiero intentar algo más."- Tome a nuestra bebé en brazos con cuidado, ya que estaba durmiendo, volví a mi posición anterior abrazando el cuerpo de Roza, solo que esta vez puse a nuestra hija sobre su pecho y uní las manos de los tres. Adrian posiciono ambas manos en las nuestras y volvimos a cerrar los ojos. –"Concéntrate en ella Dimitri, busca su mente, su alma."- Comencé a pensar en su oscuro cabello, lo suave que se sentía cuando pasa mis dedos por ellos, el hermoso color avellana de su piel y la calidez que esta traía a mi cuerpo cada vez que hacíamos contacto, sus rosados y hermosos labios que moría por besar y que me devuelvan aquel beso, su nariz, sus ojos oscuros que reflejaban cada una de mis emociones cuando me miraban, me concentré en su espíritu guerrero, en su desinteresada naturaleza y en todo el amor que su sola presencia causaba en mi ser. Repetía su nombre en mi cabeza llamándola sin darme cuenta. De pronto comencé a sentir un intenso calor esparcirse por todo mi cuerpo, era insoportable, jamás había sentido tanto dolor en mi vida, comencé a gritar su nombre y mis ojos se encontraron con una espesa oscuridad, era como estar dentro de un mar de brea. –"Rozaaa."- Grité entre dolor y desespero y de repente silencio, el dolor desapareció y la oscuridad comenzó a aclararse. –"Roza."- No podía verla pero sabía que estaba ahí, podía sentirla en lo profundo de mis huesos. –"Roza, mi amor, por favor lucha. Necesito que despiertes, nuestra hija te necesita. Por favor Roza necesito que vuelvas, no puedo vivir sin ti. No soporto un minuto sin tu presencia, estos últimos meses fueron una tortura. Intento disfrutar cada segundo que estoy con nuestra hija pero es difícil porque cada vez que la veo te veo a ti. Tiene tus ojos ¿Sabes? Y es tan hermosa Roza, por favor vuelve, te amo…"- No pude continuar porque me rompí en llanto, llore como nunca, como niño pequeño, espero que Adrian no estuviera viendo esto. A mi alrededor un fuerte viento comenzó a soplar, envolviéndome en lo que parecía un fuerte tornado. –"Dimitri tengo que sacarte de allí."- Escuche la voz de Adrian. –"No Adrian, ella está aquí. Puedo sentirla."-

-"Dimitri coopera, tienes que volver, no puedes luchar esta batalla por ella. Tu hija te necesita aquí. Necesito que cooperes. Tienes que dejar a Rose hacer lo suyo."- Cerré mis ojos para reunir fuerza y salir, dejarla otra vez, pero Adrian tiene razón, nuestra hija me necesita. –"Lucha Roza, aquí te estamos esperando. Te amamos."- Y cuando volví a abrir mis ojos me encontraba de nuevo en la habitación del hospital. Me quedé allí abrazando a ambas, enviándole fuerzas a Roza. Cuando mis ojos se encontraron con los de Adrian vi una mirada de compasión, negué con mi cabeza y volví mi mirada a Roza. Luego de un rato sentí la puerta abrirse y cerrarse y supe que Adrian nos había dejado solos. Luego de alimentar y cambiar a nuestra bebe, la deje en su carriola para que descansara y yo volví junto a Roza. Me quede dormido y desperté con el llanto de nuestra pequeña. Me puse de pie rápidamente pero con cuidado, la tomé en mis brazos, prepare su leche y comencé a alimentarla mientras caminaba por la habitación tarareando una canción de cuna que mi madre me cantaba de pequeño. En unos minutos había terminado su botella. –"Me parece que a parte de tu belleza también heredaste el apetito de mamá ¿Verdad pequeña?"- Dije mientras alejaba la botella. –"Te amo tanto princesa y tu mami también."- Levanté mi vista para darle una mirada a Rose. La botella que tenía en mi mano se estrelló contra el piso, porque cuando observe a Rose sus ojos me observaban devuelta. En ellos podía ver una mezcla de sentimientos, felicidad, amor, tristeza, anhelo… -"Roza, oh por dios Roza…"- Dije apresurándome a su lado, acaricie su rostro y deposite un suave beso en sus labios con cuidado de no aplastar a nuestra hija pero me aleje extrañado porque ella no me devolvió el beso. –"¿Roza?"- Ella quería decirme algo con su mirada pero no lograba entenderla, sabía que cuando alguien volvía de un coma no se despertaban como si nada hubiera pasado, el cuerpo pasaba factura, pero tenía la esperanza de que fuera como en las películas. –"Roza… ¿Puedes hablar?"- La vi abrir muy lentamente su boca y volver a cerrarse en la misma velocidad. Pude ver desesperación en su mirada. –"Necesito que estés tranquila Roza. Pestañea una vez si me entiendes y dos si no. ¿Okey?"- Pestañó. –"Voy a llamar al médico ahora…"- Ella pestañeó dos veces rápidamente y yo fruncí el ceño pero vi su mirada dirigirse a la pequeña niña que miraba a su madre curiosa, no pude evitar que una sonrisa invadiese mi rostro. –"Ella es nuestra bebe Roza… tuvieron que traerla al mundo un poquito antes pero es una niña muy saludable."- Me quedé en silencio unos segundos mientras las mujeres de mi vida se observaban mutuamente. –"¿Quieres que la acerque a ti?"- Sus ojos rápidamente se encontrar con los míos y pestaño una vez. Acerque a nuestra pequeña a su pecho y ella encontró con sus manitos el rostro de su madre. Vi a Rose cerrar sus ojos y disfrutar de las caricias de nuestra pequeña, una pequeña lágrima se escapó por la esquina de su ojos y cuando los abrió conectamos nuestras miradas, la tristeza en su mirada estrujó mi corazón, ella apartó su mirada y yo recorrí su cuerpo con la mía. Note que movía sus dedos lentamente y me di cuenta que causaba tanta desolación. Roza no podía hablar ni moverse, así que tomé su mano en la mía, haciendo que ella regresara su mirada en mí. Bese la punta de sus dedos y deje descansar su mano en mi mejilla, mientras ella movía lentamente sus dedos, vi en su mirada que se relajaba un poco. Aleje su mano de mi rostro y la lleve a donde se encontraba mi hija, la cual si bien estaba apoyada sobre el pecho de su madre era sostenida por mi mano libre. Posicione la mano de Roza cerca del rostro de nuestra pequeña para que la punta de sus dedos acariciara su mejilla.

La puerta se abrió suavemente –"Dimitri algo suced…"- Christian dijo en voz baja quedándose a media frase cuando observo los abiertos ojos de Rose. Él se quedó congelado en su lugar. –"Chris podrías ir en busca de un médico por favor."- Christian asintió lentamente sin quitar sus muy abiertos ojos de Roza. Y en un minuto salió por la puerta con una velocidad impresionante.

Luego de eso todo pareció pasar en cámara lenta, yo solo quería estar a solas con Roza y nuestra hija y salir de este maldito hospital, pero tendría que esperar. El médico dijo que las condiciones en que Rose se encontraba eran prometedoras, aunque llevaría tiempo en recuperarse. Ella podía entender todo pero no podía hablar ni mover su cuerpo excepto por sus dedos.

Luego de unos tortuosos días pude sacar a Roza del hospital pero no quería que nos quedáramos en la corte, este lugar traía consigo muy malos recuerdos y creo que eso afectaría su recuperación asique luego de hablar con su padre él se ofreció a alquilarnos una casa por tiempo indeterminado en Tybee Island, apartada de la ciudad y se encargaría de los gastos. Quería rehusarme porque iba en contra de mis principios pero no tenía cómo pagarle de momento y realmente necesitábamos alejarnos.

No fue nada fácil. Cuidar de nuestra hija y de Rose a veces era agotador. Rose se encontraba muy deprimida y negada a intentar los ejercicios de rehabilitación. Tuve que encontrar toda la fuerza dentro de mí para meter sentido en su terca cabeza...

Estaba observando a nuestra pequeña hija dormir en su cuna mientras tomaba el coraje para tener que decirle unas cuantas cosas a Rose. No quería ser duro con ella pero necesitaba que abra los ojos, que luche, necesito que me ayude con esto porque yo solo no puedo. Necesito a mi Roza de nuevo. Solté un suspiro y observe una vez más a nuestra hija antes de dirigirme a nuestro cuarto. Había dejado a Rose sentada en un silla de ruedas, que había conseguido, junto a la ventana. Ella se encontraba mirando el atardecer en la playa. Sabía que ella podía sentir mi presencia y a pesar de que ahora podía mover su cuello no hizo el intento de mirarme. Las únicas mejoras que había logrado era esa y poder soportar su cuerpo sentada.

Solté un suspiro y me paré detrás de ella. –"Vamos."- Le dije y ella negó con su cabeza pero no le hice caso. La deje en el pórtico mientras me dirigía a la casa de la vecina, era una señora grande muy amable y dulce, Susan era su nombre, le pregunté si podía cuidar de nuestra hija mientras llevaba a Rose a dar una vuelta, ella aceptó y volví a la casa haciéndole saber que nuestra bebé estaba dormida en su cuarto y dándole indicaciones por si despertaba. Rose se encontraba de nuevo mirando el mar, evitándome a toda costa. La lleve hasta la playa, puse una manta en el suelo y sin una palabra alce a Rose en mis brazos, la senté sobre la manta y yo a su lado. Estuve varios minutos en silencio, ordenando las ideas en mi cabeza, pase mis manos por mi rostro algo frustrado. –"Rose."- Ella hizo como si no me oyera. –"Roza mírame."- Nada. –"Por favor Rose."- Supongo que mi voz sonaba como una plegaria porque en ese momento ella concentró su atención en mí. Ahora me encontraba de espalda al mar sentado frente a ella. –"Tienes que esforzarte Roza, yo no puedo más con esto, no puedo solo."- Ella quiso apartar la mirada pero tomé su barbilla. –"No me evadas Rose, necesitas oír esto. Yo no puedo, ojala pudiera. Ojala pudiera volver el tiempo atrás, cambiar de lugar contigo o hacer las cosas más fáciles. Pero es tu cuerpo y si quieres volver tienes que poner algo de ti en ello Rose, lo único que puedo hacer es estar aquí para ti y ayudarte en todo este proceso pero no puedo si tú no colaboras. No es tiempo de que te rindas Rose, nuestra hija te necesita y yo igual… Te amo pero si no haces un esfuerzo tendré que pedir ayuda y sé que no quieres eso."- Sus ojos se llenaron de lágrimas y mi corazón se rompía a cada segundo. –"Te amo y lo sabes, no quiero presionarte pero no soporto verte así… y no me refiero a tu condición física me refiero a verte rendida, quiero verte luchar, ser feliz ¿Lo entiendes, verdad?"- Ella asintió lentamente. –"¿Harás el esfuerzo? ¿Por mí? ¿Por nuestra hija?"- Rose me observó un rato, me dedico una leve sonrisa y asintió. Tome su rostro en mis manos y la bese, terminamos de ver el atardecer abrazados hasta volver a nuestra hija.

A partir de ese día todo fue cuesta arriba, no les voy a mentir hubo varios baches, días en los que Rose se ponía difícil, pero poco a poco todo mejoró. Siete meses pasaron y Rose ya podía moverse bien y caminar. Había comenzado a hablar, fue de las cosas más frustrantes ya que fue como enseñarle a hablar de nuevo, ella sabía lo que quería decir pero las palabras simplemente no salían pero luego de mucho trabajo ahora hablaba igual que antes. Poco a poco fortalecimos sus músculos y ahora podía sostener a nuestra hija sin problemas.

Aún recuerdo aquel día cuando por fin le pusimos un nombre a nuestra hija, debo admitir que nuestra pequeña estuvo siete meses y medio de los ocho que tenía de vida sin nombre.

Luego de todas las actividades de rehabilitación, Rose se pasó gran rato sentada en nuestra cama con nuestra hija mientras yo me tomaba un tiempo para mí, insistencias de Roza. Cuando volví a la habitación ella aún estaba sentada observando a una muy dormida bebé. Cuando oyó la puerta cerrarse su mirada busco la mía y rápidamente me acerque a ella. Sus ojos estaban llenos de lágrimas y sabía que había llegado el momento de hablar. Bese su frente y lleve a nuestra hija a su cuarto para volver a Rose y estrecharla en mis brazos. Una vez que llegué me senté junto a ella, sus brazos encontraron mi cuello y comenzó a llorar desconsoladamente. Le senté entre mis piernas, sus piernas abrazaron mi cadera mientras con uno de mis brazos la acercaba a mí y con mi mano libre acariciaba su espalda. Mientras dejaba salir todo lo que se había guardado por meses. Luego de un largo rato su llanto había cesado pero aún seguíamos abrazados. Bese uno de sus hombros y en una suave voz, casi como un susurró le pregunté si quería hablar, ella lo pensó unos momentos antes de asentir lentamente en mi cuello. -"Dime que hay en tu cabeza Roza."- Dije al tiempo que la alejaba un poco para poder verla a sus ojos, estos se encontraban rojos e hinchados de tanto llorar pero aun así era la mujer más hermosa en la faz de la tierra. –"Es todo Dimitri… Me perdí los últimos meses de mi embarazo, el nacimiento de mi hija, darle su primera comida, cambiarle su primer pañal, bañarla, hacerla dormir mientras le cantaba alguna cursi canción de cuna, darle su primer abrazo… Incluso después de haber despertado perdí tanto tiempo recuperándome, ya falta poco para que cumpla un año y todo el tiempo perdido jamás lo podré recuperar. Y después está todo lo que pasó en esos meses en los que estuve en coma, fue una tortura."- Para cuando termino estaba casi sin aire. Con todo lo de la rehabilitación la realidad es que esta es la primera vez que tenemos la oportunidad de hablar profundamente. –"Roza vamos por partes… Sé que jamás podrás recuperar esos meses, pero podrás crear nuevos recuerdos y a partir de ahora tendrás toda la vida para disfrutar de nuestra pequeña. Podrás ver sus primeros pasos, sus primeras palabras e infinidad de cosas ¿Ok?"- Ella asintió lentamente. Dudé antes de continuar. –"¿Qué – Qué sucedió cuando estabas en coma Roza?"- Ella cerro sus ojos y dejo salir un suspiro antes de abrirlos. –"Si no estás lista para decirte está bien, podemos hablar de otra cosa…"-

-"Esta bien, tengo que hablarlo y solo quiero hacerlo contigo."- Tomé sus manos y las apreté para darle valor. –"Era el infierno Dimitri… Estaba en una prisión mental que Lissa había creado. Dentro de esta especia de mundo me torturo con espíritu, hasta que en un momento la oscuridad fue tanta que de alguna manera la depositó toda en mí… Y fue cuando el vínculo se rompió. El problema fue que el vínculo se rompió luego de que ella pusiera su oscuridad en mí, yo morí Dimitri, es la razón por la que ya no estoy conectada a ella."- Mi corazón dio un salto y fue cuando recordé el horrible momento en el que el monitor de Roza tenía una línea que representaba el latir de su corazón detenido. Cerré mis ojos unos segundos para dar un agradecimiento a quien quiera que sea por devolverme a mi Roza. Ella acarició mi rostro pegando su frente a la mía. –"Hey… Estoy aquí y no iré a ninguna parte."- Abrí mis ojos y asentí. –"En fin, volver no fue fácil. La oscuridad y la muerte me reclamaban, no podía ver nada y era como si un fuego me consumiera de dentro hacia fuera… No tenía noción del tiempo pero cada vez era más difícil luchar, eso fue hasta que tú llegaste. El día que desperté tú viniste a mí y me hablaste, me contaste sobre nuestra hija y supe que tenía que luchar con más fuerza para volver a ustedes… Yo estoy aquí gracias a ti Dimitri, estaba por rendirme, si no fuera por ti yo..-" La interrumpí con un beso.

-"Te amo. Te amo. Te amo."- Nos quedamos abrazados un rato más.

-"¿Dimitri…?"-

-"¿Si Roza?"- Pregunté sin dejar de abrazarla.

-"¿Por qué nunca me dijiste como se llama nuestra hija?"- Me aleje para que me observara.

-"Em yo… Yo no le puse ningún nombre."- Dije con un poco de vergüenza y ella abrió sus ojos en señal de alarma.

-"¿Cómo que tú no? Yo creí que nunca lo decías por algo afectivo y nunca tuve la oportunidad de preguntar ¿Por qué no le pusiste nombre Dimitri?"-

-"Quería esperar a que despertaras…"- Dije algo apenado.

-"¿Y si no lo hacía Dimitri? ¿Le hubieras llamado 'niña' toda la vida?"- Preguntó desconcertada.

-"No, supongo que hubiera elegido uno, pero no quería hacerlo sin ti… Lo siento."- Esto pareció serenarla un poco, acaricio mi mejilla y sonrió.

-"Pues qué mejor momento que este para nombrar a nuestra pequeña."-

-"¿Tienes algo en mente?"- La observe expectante. Ella lo pensó un momento.

-"Alana Belikova."- Me gustaba el sonido de ello y no pude evitar una sonrisa que se abrió paso en mi rostro.

-"Alana Belikova." Repetí disfrutando el sonido de aquel nombre salir de mi boca.

FIN


HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Bueno ¿Qué les digo? Me tome mi tiempo jaja Un gordo y grande: LO SIENTO!

No tenía idea cuando comencé a escribir este capítulo que sería el final, aunque sabía que estaba cerca no creí que tanto. Cuando lo termine de escribir me sentí completa y me di cuenta que hasta acá había llegado esta historia.

PEEEEEEEEEEEERO es completamente seguro que va a haber un epilogo porque lo tengo planeado hace mil años, lo que no les puede asegurar es cuando jaja... De todas maneras les quiero avisar que esta semana que viene estaré publicando un muuuy largo oneshot, obviamente Romitri, que espero disfruten mucho! Así que estén alertas.

Sin mas que decir, me despido y déjenme saber que opinan en los comentarios... Besos!

PD: Esta de más darle las gracias a todos los que fueron parte de esta historia y se tomar el tiempo de leerla, comentar, ponerla en favoritos, etcetc... Pero agradecimientos especiales a mi maravillosa beta y amiga Vaana, por tomarse el tiempo de ser mi beta y aguantar mis ideas... Y por supuesto, quien no puede faltar, mi bella amiga, futura cumplañera, que también se banca escuchar todas mis ideas, Miuv.16

Ahora si... Hasta pronto!