Adrien pasó a su habitación y se espanto con lo que vio.
-¡No puede ser, Plagg no comió su apestoso queso!
Se acercó a la bandeja que aun seguía como él la dejó.
-¡Esto es grave! ¡¿Plagg?! ¡¿dónde estas?!
Se acercó a unas cajas que había en un rincón asustado y las empujó.
-Que alivió, la trampa para ratas esta intacta.
Suspiró ya más tranquilo y se percató de que el kwami estaba sentado en el borde de la ventana con la mirada pérdida.
-¿Plagg?
El kwami lo miró con una sonrisa boba y los ojos brillosos.
-Es tan lindo vivir.
Adrien se tocó el pecho en shock mientras Plagg bailaba con su queso.
-¿Te sientes bien? Tú siempre te quejas como mi abuelito, no es normal que te alegré la vida.
Se acercó a su amigo el cual se acostó en el sofá mientras abrazaba su queso.
-Es sólo que la primavera a empezado.
El chico se rasco la nuca confundido.
-Pero si estamos en otoño.
El kwami le lanzó el queso que tenía molestó.
-¡Llegó para mi, la primavera llegó para mí!
Se acercó a su portador molesto y este pareció entender.
-¿Los kwamis cambian de estación distinto a nosotros? No lo sabía.
Plagg gruño fastidiado y se fue dejando a Adrien aún más confundido.
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Con Marinette.
Tikki se posó en el regazo de su portadora y esta la acarició con delicadeza pero se asustó.
-¡Esto es grave! ¡Te volviste a enfermar pero esta vez tienes fiebre! ¡Debemos ir con el maestro Fu!
La kwami la miró por un rato muy apenada.
-No creo que esta enfermedad se pueda curar.
La chica parecía la pintura de "él grito" al oír eso.
-¡¿Qué tienes?! ¡¿Tú lo sabes?!
Tikki asintió risueña.
-Me pasa lo que a ti con Adrien.
Marinette quedó pensando por un rato a que se refería y lo entendió.
-¡No puede ser!
La pequeña kwami asintió más roja de lo que ya estaba mientras volteaba su mirada apenada.
-¡Alguien te esta acosando como yo lo hago con Adrien! ¡Dime quien es! Hoy correrá sangre.
Tikki miró con espanto como su portadora agarraba un bat de béisbol de quien sabe donde.
-¡Nadie me está acosando, guarda éso! ¡Me voy por un rato y piensa lo que te dije! ¡Adiós!
La kwami se marchó mientras Marinette se tocaba las cienes confundida.
-Si no la acosan quiere decir que ella acosa a alguien.
Se sobo la mejilla y miró por donde su kwami se fue.
-Debo decirle que éso no es correcto.
Definitivamente Marinette y Adrien se parecían más de lo que creían y no lo sabían. .
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Una nueva mañana se hacía presente y Alya y Nino miraban a sus respectivos amigos con preocupación.
-¿Qué estuvieron haciendo jóvenes? Parece que no durmieron en toda la noche.
Nino los miró con una sonrisa picara.
-Yo... estuve pensando toda la noche en algo super importante y no dormí nada.
Terminó de hablar Marinette mientras bostezaba.
-Yo igual.
Adrien se refrego los ojos enojado al recordar que su kwami estuvo toda la bendita noche cantando quien sabe que cosas.
-A mí se me hace que ustedes hacen cositas sucias y no nos lo quieren decir.
Nuevamente habló el moreno pero los dos ya se habían quedado dormidos en sus asientos.
-Se ven tan lindod jun... ¡Nino, deja ése marcador!
Y Alya los protegió de su novio el cual se acercaba a la pareja con claras intenciones de dibujar sobre ellos mientras dormían.
-Esta bien, no les haré nada.
La chica negó con fastidio mientras el chico guardaba todos los marcadores, pinturas de labios, de uñas y deliñadores que tenía con enojó.
-¡¿Pero qué rayos?! ¡La otra vez no tenías para ir al cine pero si para éso!
Nino abrazo su mochila en forma de protección.
-Mi belleza importa más que una película, además Adrien una vez me dibujo unos bigotes y quería venganza.
Alya suspiro, contó hasta diez y se fue un poco más calmada.
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Ya de noche.
Ladybug y Cat noir se encontraron en la Torre Eiffel y cada uno se acercó apurado al otro.
-Necesito ayuda con mi kwami.
Los dos hablaron al mismo tiempo.
-¿El tuyo también?
Nuevamente lo dijeron juntos.
-Creó que Tikki acosa a alguien.
La chica lo miró con seriedad.
-Y yo creo que Plagg ingiere sustancias inapropiadas para el cuerpo.
Habló como un santito el felino.
-¡Ya fue suficiente!
La transformación de ambos desapareció y los dos kwamis los miraban enojados.
-¡Estoy saliendo con Plagg!
Gritó con enfadó la kwami mirando a una boquiabierta Marinette.
-Tikki me desea y no le puedo negar esta delicia.
Se señaló Plagg con una sonrisa mientras que Adrien parecía que iba a orinarse encima.
-¿Eres Ladybug?
El rubio señaló a su amiga.
-¿Y tú eres el gato tonto?
La chica estaba más roja que Tikki.
-Hola, los kwamis somos parejita.
Plagg se acercó a Adrien y éste lo empujó molestó.
-¡Quítate del caminó que debo hablar con my Marinette!
Ambos se tomaron de la mano ignorando por completo a los kwamis.
-No se si alegrarme o ofenderme.
Tikki se acercó a Plagg con una sonrisa.
-Deja que esten solos, nosotros vamos a otro lado.
Los kwamis se alistaron para irse pero Marinette agarró a Plagg de la oreja.
-Pero antes tú y yo tendremos una larga charla gato negro.
Y así Adrien y Marinette descubrieron sus identidades, sus kwamis son parejitas y Plagg recibió un muy largó sermón de Marinette la cual prohíbe que se vean a solas.
Fin.
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Hola!
Muchas gracias por su tiempo en leer esta historia hasta esta parte!
Hoy comencé a publicar otra llamada "¡Viviendo juntos!" Si lo desean pueden pasar a leerla y decirme si quieren continuación.
Espero que les guste como va quedando esta y cualquier idea para la próxima letra es bienvenida.
Volveré...
