Luna

Ladybug miró el cielo nocturno desde la Torre Eiffel con cansancio.
Una bella luna llena que la distraía un poco de lo que pasó ése día tenía su atención.

-Me dice que venga y él llega tarde.

Sonrió de costado al ver como no muy lejos su compañero se acercaba y se fue a esconder.

-Veamos que hace el gatito cuando esta sólo.

Cat noir llegó a su destino y miró a todos lados.

-Que bueno, creí que llegaría tarde otra vez.

Nuevamente miró a los lados y suspiró con una sonrisa.

-Ya que aún no llega lo haré.

La chica lo siguió con la mirada confundida desde su escondite hasta que el se paró al borde de la Torre Eiffel con seriedad mientras extendía sus manos a los costados.

-Yo soy la noche, yo soy venganza, yo soy Cat noir.

La heroína se tapó la boca para contener su risa lo máximo que podía mientras volvía a ver a su amigo.

-Y ahora ¡Atención a todos los maliantes, París tiene su propio caballero de la noche y se llama Bat... digo Cat noir!

Y éso fue el límite de Ladybug, se puso a reír a carcajadas mientras caía al suelo.

-¡Jajajajaja! ¡Yo soy la noche... jajajajaja ya no puedo más! ¡Necesitó aire!

El rostro de el héroe se sonrojo al máximo al ver a su amiga tirada en el suelo, apretandose la panza y riéndose lo más fuerte que podía de él.

-My... ¡My Lady! ¡¿Qué hacía escondida?! ¡Qué noche más luna... digo que bella luna hay en está noche! ¿Verdad?

Sonrió nervioso mientras la chica se sentaba y recuperaba el aliento.

-¡Ah! No me reía así hace mucho. Muchas gracias Cat, hoy no fue un buen día para mí pero con esto ya me siento mejor.

El chico miró a un costado aún algo sonrojado.

-E...exacto, dije todo éso por que ya sabía que estabas aquí.

Ladybug sonrió mientras miraba al cielo y su amigo se sentaba a su lado.

-Dime Cat ¿qué es lo malo en mí? Y quiero que seas honesto conmigo.

El héroe se cruzó de brazos pensativo.

-Eres mandona, algo distraída, testaruda, linda, cautivante, inteligente, buena líder y muy reservada con tu vida privada.

La chica parpadeo confundida por la respuesta tan ligera y extraña que le dio su compañero.

-¿Por qué las últimas cosas son malas?

El rubio sonrió y le acercó su rostro.

-Lo malo es que con todo éso no eres mí novia.

La heroína sólo suspiro cansada mientras miraba hacía la luna con algo de tristeza.

-Hoy el chico que me gusta se burló de mí.

Miró a su amigo y se asustó un poco al verlo afilar sus garras.

-Alguien recibirá una tunda de cataclismos.

Cat noir la miró y vio como un par de lágrimas caían por los ojos de Ladybug.

-My Lady...

La chica saltó sobre el y lo abrazó dejando al héroe de piedra.

-Gracias por estar a mi lado siempre.

Él correspondió el abrazo.

-No debo llorar por un tonto.

-Así es my Lady.

-Él sólo es una cara bonita.

-Tienes razón.

-Seguro le gustan los hombres.

-No podría haber otra explicación lógica.

-Adrien merece que lo cuelgue en el arco del triunfo desnudo.

-Totalmente deacurd... ¡Espera! ¡Adrien no, él es un buen chico y le gustan las chicas! Deberías perdonarlo.

La chica rompió el abrazo y lo miró confundida.

-¿Por qué lo defiendes?

El felino tragó duró.

-Hipotéticamente ¿qué me harías si yo fuese él?

Ladybug cerró los ojos pensativa y luego lo miró con una dulce sonrisa que el héroe reconoció y le hizo sudar frío por su vida.

-Sólo diré que te daré tan duró que no podrás sentarte por un mes.

Le mostró su yoyo e instintivamente llevó sus manos a su retaguardia.

-¿Por qué preguntas?

Se acercó a el asustado héroe, él cual se puso de pié y retrocedió.

-P...por nada. Debo irme my Lady, la sopa se me va a enfriar.

Se fue lo más rápido posible mientras que Ladybug quedaba confundida.

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Adrien llegó a su casa todo sudado mientras se tiraba en la cama y su kwami se burlaba de él.

-Estoy muerto. Ladybug es Marinette, Marinette es Ladybug y yo soy gato castrado ¡Y todo por tu culpa!

Le tiró una almohada al kwami que se seguía riendo al recordar lo que pasó ese día.

Flash back.

Adrien llegó a la casa de Marinette con algo de cansancio por haber corrido.
Se acercó a la madre de la chica la cual atendía a los clientes como siempre.

-Hola ¿esta Marinette? Es que trajo mí mochila por error y no la pude alcanzar a tiempo.

La mujer le sonrió y señaló atrás.

-Debe estar en su habitación, por favor sube.

Él asintió y se fue a la habitación de su amiga con algo de apuro.

-¿Marinette?

Abrió la escotilla que daba a esa habitación pero no la vio.

-Que raro.

Pasó adentro y Plagg se puso a explorar el lugar.

-Esto es el dormitorio de una nena, que aburrido, sobre todo ésas fotos tuyas, de donde yo vengo se le llama acoso.

El rubio se quedo estático mirando la computadora de la chica.

-S...si que soy lindo.

Se acarició el cabello con una sonrisa.

-Oye narcisista, deja de adularte y dime que es esto.

El chico volteó y se sobresalto al ver al kwami jugar con una bolsita rosada con cosas blancas dentro.

-¡Deja éso, con las intimidades de las chicas no se juegan!

Le arrebató la bolsita y el kwami lo miró confundido.

-¿Para qué usas las chicas éso?

Adrien palidecio al recordar que cuando le hizo ésa pregunta a Nathalie no tuvo tiempo libre ni para ir al baño por una semana, cuando se lo pregunto a Chloe ella le dio un puntapié y no le habló por un mes y finalmente cuando se lo pregunto a su padre este tuvo una charla muy sería con él que lo dejó encerrado por dos meses en su habitación por el trauma.

-Cuando las chicas tienen días en que su humor cambia mucho, ellas usan estas cositas.

Plagg lo miró y sonrió.

-Tu papá usa eso todo el tiempo ¿verdad?

-¡¿Qué?! ¡No! O eso creó ¡No los hombres no usan toallitas, por que somos fuertes y repremimos toda debilidad! Aunque me sorprende que Marinette usé estas cosas, yo siempre la veo igual.

Plagg se ocultó mientras su portador miraba esa bolsita una vez más imaginandose a Marinette actuando como Chloe y no pudo evitar reírse.

-¡¿Qué te hace gracia?!

Tragó duró, volteó lentamente y se encontró con una muy sonrojada y enojada Marinette.

"La regue"

Fin del Flash back

Plagg se seguía riendo de él mientras el rubio pensaba en como le miraría la cara a su amiga ahora.

Escuchó un ruido provenir de afuera y vio como una silueta roja brillaba con la luz de la luna.

-Hola Agreste.

Ladybug le mostró su yoyo y una dulce sonrisa.

-Yo soy venganza.

Por contenido de violencia lo terminamos aquí recordando que una bella noche de luna fue el momento en que Adrien perdió el sentido de una de sus nalgas por un mes entero.

Fín.
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Hola!

Muchas gracias a todos por sus 65 reviews y a aquellos que leen y no dejan sus reviews también les agradezco y les invitó a comentar.

Volveré...