Mirame.

Marinette suspiro una última vez mientras veía a su amiga la cual le levantaba el pulgar como muestra de apoyó.

Cerró sus ojos y comenzó a caminar hacia su amado del cual ya hace un mes que descubrió que era Cat noir por una fan akumatizada que lo arrincono y no le quedo de otra más que transformarse para no ser atrapado, pero el todavía no sabía que ella era Ladybug.

"Calma Marinette, si el ama a Ladybug entonces también debe aprender a amarte sin el antifaz."

Y llegó ante él. Intercambiaron miradas a lo que Nino se iba y los dejaba a solas.

-¿Sucede algo Marinette?

El rubio sonrió con dulzura mientras ella cerraba sus ojos y le extendía una carta rosada.

-¡M...me gustas! En está carta sabrás todo lo que pienso de ti. ¡Por favor, acepta mis sentimientos!

Tras terminar de decir éso abrió sus ojos lentamente mientras el chico la miraba incómodo y algo... ¿decepcionado?

-Lo siento.

Fue todo lo que él dijo antes de darse media vuelta e irse.

Los ojos de Marinette comenzaron a cristalizarse mientras sentía como Alya la abrazaba de atrás para consolarla y Chloe de no muy lejos se reía de ella.

-¡Pobre Marinette, fue cruelmente rechazada! ¿Cómo te sientes panadera?

La chica apretó sus puños y se fue corriendo a su casa.
En ese momento no le importaban las clases, no le importaba las burlas de Chloe, no le importaba que Alya haya querido alcanzarla, no, sólo quería llegar a su casa lo antes posible y llorar, llorar de tristeza, llorar de dolor y recalcarse a sí misma que lo que hizo fue todo un error.

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Ya pasó dos días de que Marinette fue rechazada por Adrien y cada vez que lo veía no podía quitarse ése dolor en el pecho.

Él no tenía la culpa pero le dolía que solo la vea como Ladybug y no como Marinette cuando luchaban o patrullaban París.

Suspiró con pesar ya que a la noche tenía que ir a patrullar con su compañero.

-Tikki, transformame.

Con poco ánimos se fue a la Torre Eiffel a esperar a su amigo un par de horas antes.

¿Podría ver a Cat noir a la cara y ser coqueteada si el no amaba a su verdadero yo?
No lo sabía pero lo intentaría resistir lo máximo que podía.

Cat noir llegó a lo alto de la Torre Eiffel y se encontró con Ladybug durmiendo.

-¿Acaso no sabes que soy un gato travieso?

Se acostó a su lado y quedaron cara a cara.

El chico sonrió al ver como dormía tranquilamente pero con su rostro algo triste.

Un nudo se le formó en la garganta y decidió contemplar a su amiga.

Esos mechones rebeldes de cabello que se movían por las brisas del viento, ésa delicada silueta que a pesar de que él sabía que era fuerte la veía delicada y frágil, ésas manos que no podía ver como eran por el traje y ésos labios que lo provocaban con lujuria, ése rosa natural que tenían, ésa forma tan delicada, tan linda, tan pura, tan... deseable.

Se acercó lentamente a ella y la miró fijamente para asegurarse de que nadie vería su delito pero...

-Así que el minino es un pervertido.

Los ojos de la chica estaban mirándolo con reproche.

-¡Aaaaahh!

El chico dio un salto y se alejó un par de metros por ser descubierto.

-Así que no estoy segura ni con mí compañero de batallas, que mal.

La chica se quiso levantar pero él en un rápido movimiento terminó sobre ella y sostuvo sus manos.

-Ya me cansé de esto Cat.

La chica cerró sus ojos mientras él la miraba confundiendo.

-Has lo que quieras, el chico que me gusta me rechazó, seguro que a Ladybug no la rechazarian.

Cat noir apretó sus dientes con enojó.

-Mirame Ladybug.

La chica se estremeció un poco al oírlo enojado pero no le hizo casó.

-¿Lo ves? Tú también quieres que Ladybug te miré.

Ella continuó sin abrir sus ojos.

-Ladybug...abre tus ojos.

Ella lo ignoró.

-Ladybug, mirame.

Un par de lágrimas cayeron sobre la chica y se sobresalto.

-¡Por favor Marinette, mirame a mí, no a Adrien!

Ella abrió sus ojos para encontrarse con los lagrimosos de Cat noir.

-¡Hasta ahora todo gira en torno a ti, todos se preocupan por que te rechaze en cuanto tú preferiste acercarte a al chico bueno que todos creen que soy y no a mi verdadero yo, el cual tú si conoces!

Ladybug no lograba articular palabra alguna.
¿Desde cuando sabía su identidad?

-Nunca te rechaze, te dije que lo sentía por que no podía soportar la alegría de que yo te guste pero así mismo te gustaba mi yo falso y eso me destrozó.

El chico la solto pero no salió encima de ella, solo se quedó sentado mientras ella la seguía mirando sorprendida.

-Amame a mi, a Cat noir a quien en verdad soy.

Una luz roja resplandecio el lugar dando a ver a Marinette.

-Y tú ve a Marinette, a quien en realidad soy.

Ella lo agarró del cuello mientras aún estaba sorprendido, hizo que se acueste sobre ella nuevamente y lo beso.

Él no sabía como responder a éso así que apretó sus labios y dejó que ella haga el resto.
Le gustaba ésa sensación, esa explosión de sentimientos pero si que lo tomó desprevenido.

-Ajam.

Se separaron rápido para ver como Tikki los miraba con enojó.

-Que lindo que es el amor pero eso es algo que prefiero que se lo dejen para ustedes mismos.

Los dos se sonrojaron y se sentaron a una distancia prudente de 3 metros por orden de la kwami.

-¿Miraras a Cat noir?

Ella asintió mientras le sonreía.

-¿Y tú a Marinette?

El negó mientras se acercaba a ella.

-Las miraré a ambas.

Se acercó para besarla pero un balde de agua cayó sobre él.

-Para que te pasé el calor gato en celos.

El pobre y mojado chico miró a la pequeña kwami que lo fulminaba con la mirada y a la chica que se aguantaba la risa.

-Jajaja, muy gracioso, ya demasiado voy a tener con Alya protegiendote.

Y así cada uno se hicieron la promersa de amarse con su verdadero ser.

Fin.
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Hola!

En el siguiente capítulo vuelve un poco el humor.

Gracias por su tiempo.

Volveré...