Era un día como cualquier otro, Adrien invitó a sus amigos a su casa para jugar videojuegos pero como hubo un corté de luz jugaron juegos de mesa.
Adrien se puso los lentes, la camiseta blanca y una corbata negra.
-Estoy listo.
Dio un suspiro y salió afuera para ver a su supuesto amigo y a sus compañeras.
-¡Neeeeeeeeerd!
Miró a Nino con enojó por el apodo.
-Ya basta.
Sonrió al ver que Alya lo apoyaba.
"¿Por qué Nino no es así de gentil?"
-No le digas nerd a Adrien.
Definitivamente ésa chica era su héroe.
-Mas bien sería ñoño.
Los morenos estallaron a carcajadas mientras el rubio se sonrojaba.
-Ja ja y ja, muy graciosos, yo me voy a cambiar.
Alya posó una mano sobre su hombro con seriedad.
-Ni hablar Agreste, tu perdiste contra Marinette en ajedrez y debés cumplir el castigó, yo y Nino lo hicimos y nos besamos frente a ustedes.
-El burro por delante.
La morena le dio un codazo a su novio y luego miró a Adrien.
-El que perdía de ustedes dos debía disfrazarse de ñoño por diez minutos así que no seas mal perdedor.
Adrien miró a Marinette la cual había estado en silencio.
-Muchas gracias Marinette, eres la mejor.
Llamaron a la puerta de su habitación y se fue a atender para encontrarse con las burlas de su padre.
-El dijo que soy la mejor, nunca me sentí tan alegré.
Los morenos intercambiaron miradas por que se notaba que Marinette no conocía lo que era el sarcasmo.
-Jajaja muy gracioso padre.
Gabriel le tomó una foto a su hijo y se fue riendo mientras Adrien miraba a Marinette con enojó.
-Tramposa.
La chica oyó éso y se sobresalto.
-¿Por qué me dices tramposa? Gané justamente.
Adrien se sonrojo un poco y volteó la mirada.
-Te digo tramposa por que si.
Le sacó la lengua y le dio la espalda.
-¡Oye ñoño, tú no le dices éso a mi amiga!
Alya agarró a Adrien de la oreja y este miró a una lagrimosa Marinette por sus acusaciones.
-¡Discúlpate ahora!
La morena le gritó con enojó mientras lo soltaba pero a pesar del miedo que tenía, Adrien se cruzó de brazos y volteó la mirada.
-No.
Nino palidecio al ver como a su novia le saltaban algunos nervios y quiso intervenir.
-Mejor calmemo...
-¡Tu te callas y te sientas!
-Si señora.
Y se sentó con la mirada gacha mientras Alya agarraba a Adrien del cuello de su camiseta.
-Si aprecias tu vida te vas a disculpar con mí amiga.
El rubio tragó duró, busco ayuda en su amigo pero este miraba a otro lado como si nada estuviese pasando.
-S...soy... u...n hom...bre que no titubea ja...más.
Alya formó una sonrisa siniestra y se escuchó como los pajaros de afuera huían como si se avecinara una tormenta.
-Ya Alya, mojó sus pantalones.
Marinette defendió a su amado al ver como su pantalón ahora estaba mojado.
Adrien se sonrojo y se fue a cambiar de ropa mientras Alya suspiraba con fastidio.
-Vamos Nino, me compraras un helado.
El chico se puso de pie y fue tras su novia como buen perr... digo, novio que era.
Marinette quedó sola esperando que el chico salga de su baño.
-¿Marinette?
Levantó la mirada y se dio cuenta de que el le habló desde el baño.
-¿Si?
Hubo unos segundos de silencio hasta que Adrien prosiguió.
-Se que mi actitud no es la correcta y lamentó que veas esta fase mía pero no me voy a disculpar por tu hiciste trampa y no lo puedes negar.
La chica arqueo una ceja confundida pero Adrien continúo hablando.
-Hiciste trampa por ser tú. En el ajedrez uno debe ser listo y tiene que concentrarse pero tú me distraes.
Marinette se confundió aún más con éso.
-¿A qué te refieres?
La puerta del baño se abrió y un Adrien sonrojado, sin camisa y con los anteojos puesto se acercó a ella a pasó decidido.
-Me distraes con tu rostro, me distraes con tus expresiones, me distraes con tu sonrisa, me distraes con tu presencia, me distrae con todo.
La chica lo miraba sorprendida hasta que un par de lágrimas cayeron por su rostro asustado a Adrien.
-N...no llores por favor.
Ella soltó una risita mientras se limpiaba las lágrimas y miraba al preocupado chico.
-Dime Adrien ¿Tu sabes por qué te distraigo tanto?
El chico se sonrojo más al verla sonreír pero negó con su cabeza.
-No lo se, pero incluso mi corazón late con fuerza al verte que hasta parece que va a detenerse en cualquier momento.
Marinette puso sus manos tras su espalda y se acercó a él con una sonrisa que hacía que a Adrien le salga humo por las orejas.
-Dime Adrien ¿quieres saber el por que de tu actuar?
El chico retrocedió un poco al tenerla cerca y con los pocos sentidos que aún le funcionaban afirmó con su cabeza.
-Yo...
La chica se acercó más a él hasta el punto en que sus narices se rozaban.
-Te gustó.
El mundo de Adrien dio un giró inesperado con esas tres simples pero letales palabras.
"¿Desde cuándo me pasa esto?
¿No me gustaba Ladybug?
¿Cómo no me di cuenta?"
Todo éso y mucho más pasó por la cabeza de Adrien pero reaccionó al ver como Marinette levantaba una mano y le quitaba los anteojos.
-Inclusive como un ñoño eres guapo.
Se puso los anteojos y se fue alegré.
-Nos vemos en la escuela mañana.
Salió por la puerta y Adrien cayó de rodillas con su rostro totalmente rojo.
-¿Qué acaba de pasar?
Y Plagg desde su escondite miraba a su portador entretenido por lo que pasó.
.
.
Afuera de la mansión Agreste.
Marinette salió con una sonrisa y miró al cielo.
-¿Qué...
Su sonrisa cambió a una de espanto.
-¡Acabó de hacer?!
Y Tikki desde el bolso de su portadora negaba divertida.
-Y éso que esto apenas está empezando.
Ahora que Adrien sabía la verdad y Marinette era un poco más valiente las cosas serian un poco más fácil para los kwamis, aún que siendo ésos dos nunca se sabe que pasará.
Fín...
.
.
Hola!
Al final me quedo con ñoño como la mayoría me lo dijeron pero como no se me ocurrió mucho decidí hacer algo un poco romántico para compensar mi falta de entendimiento por la letra "Ñ".
Espero que les haya gustado igual y sigue la letra "O" de oso.
Volveré...
