Hace un año que la vida de Adrien era la mejor de todas por que es el tiempo que llevaba de novio con Marinette.
-¿Sabes? Soy el kwami de la mala suerte según Tikki así que toda esta felicidad solo es calma antes de la tormenta.
Adrien miró a su kwami con una sonrisa.
-No digas tonterías Plagg, nada malo va a pesar.
Su celular sonó y atendido la llamada apurado al ver que era Marinette.
-Hola my Lady, ¿me extrañaste? Por que yo a ti si.
Plagg puso cara de asco al verlo tan... así.
Le dio la espalda y comió su queso, el único que no lo abanba nunca.
Oyó como su portador tiró su celular contra la pared y lo miró preocupado.
-¿Qué pasa? Te dijo que no te quiere más por que la tienes muy chica.
Adrien lo miró con ojos lagrimosos y señaló al kwami con enojó.
-¡Esto es culpa tuya!
Saltó sobre Plagg y este apenas lo evade.
-¿Por qué sería mi culpa? Ya la tenías así desde antes.
El chico se arrodilló y tumbó un par de lágrimas.
El kwami suspiro con fastidio y se le acercó.
-Conozco algunos métodos que te pueden ayudar pero son ilega...
-¡Sus padres quieren verme, no es lo que tu piensas pervertido!
Plagg lo miró confundido y el rubio prosiguió.
-¡Su padre va a matarme si se entera lo que hice con ella hace unos días!
Y Plagg se confundió aún más.
-Te refieres a su primer besó como novios, por que si que se tardar...
-¡No lo digas!
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Marinette miró a su madre con enojó.
-Mamá ¡guarda tu colección de navajas o Adrien se va a espantar cuando las vea!
La mujer hizo un pequeño puchero mientras guardaba sus navajas.
-Se supone que está reunión es para que nos conozcamos mejor.
Marinette se sobo las cienes mientras su madre se iba.
-¿Por qué no eres más como papá? El esta tranquilo.
Miró como su padre estaba tranquilo en el sofá, tomando café y con un libro.
-Aun que beber café a plena siesta en verano es un poco raro.
El timbre sonó y fue a atender contenta.
Dio un suspiro y abrió la puerta para encontrarse con un Adrien todo rígido.
-¡Seré buen esposo! ¡No llamen a la policía!
La chica bajó sus hombros derrotada.
-Tú también ¿enserio?
Tras calmar un poco al chico lo hizo pasar y lo llevo con sus padres que los esperaban sentados en el sofá.
-Mamá, papá, el es Adrien Agreste, mi novio.
Le dio un codazo a Adrien y este soltó un quejido.
-M...m...mucho... gusto... soy... Ay que Harem... ¡digo, soy Adrien Agreste, un gusto conocerlos!
Marinette se goleó la cara con enojó mientras su madre saludaba a Adrien y su padre seguía leyendo ese libró concentrado.
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Luego de calmarse un poco se pusieron a hablar más abiertamente.
-Dime Adrien ¿cuántos nietos me darás?
Sabina miró al chico con seriedad.
-No lo se, aún somos jóvenes para eso pero si tuviese que decir un número diría unos doce o trece.
Marinette escupió el té que estaba tomando, miró a su padre pero este seguía con su libró así que miró a Adrien y su madre con enojó.
-Dejen de decir cosas tan vergonzosas.
Se puso de pié y tomo la mano de su madre.
-Acompañame a la cocina un rato.
Se fueron dejando a los dos hombres solos en un incómodo silencio.
-Así que... ¿qué está viendo en ése libró?
Adrien se acercó al hombre y palidecio al ver que el libro era un álbum de fotos de Marinette cuando era pequeña.
Quiso alejarse del peligro pero Tom comenzó a hablar de manera algo siniestra.
-Recuerdo esta foto de cuando Marinette fue por primera vez al kinder.
El rubio tragó duró.
-Ella se aferró a mi y se puso a llorar por que creía que la iba a abandonar, le dije que yo jamás la dejaría y la llevé con los demás niños.
Adrien comenzó a sudar.
-Esta fue cuando aprendió a andar en bicicleta, estuve año y medió enseñándole, curandole sus raspones, calmando su llanto y aguantando el dolor de ver a mi pequeña lastimada pero todo valió la pena cuando ella me abrazó y me besó en la mejilla cuando aprendió a andar en bici, su sonrisa fue y es la más hermosa.
Las fuerzas del chico se fueron al ver como Tom se limpiaba algunas lágrimas.
-Y está es cuando me pidió que le enseñe a hacer galletas, estuvimos toda la tarde entré risas mientras su madre tomaba fotos ¿Sabes por qué me pidió que le enseñe?
Adrien negó pálido como un papel.
-Por que ese fue mi primer regaló para el día del padre, ella me llevó el desayuno a la cama.
El hombre derramó más lágrimas y continuó con la voz algo quebrada.
-¿Sabes por que ella tiene el cabello cortó y dos coletas?
Adrien enviaba mensajes de ayuda con su celular a su novia para que vuelva.
-Una niña le pegó goma de mascar y tuvo que contárselo un poco, al otro día en la escuela todos se burlaron de ella hasta el punto de hacerla llorar pero un niño la defendió, ató su cabello en dos coletas y le dijo que con una sonrisa ella se veía más linda por que lucía como una princesa.
-¡Ayuda, Marinette!
Adrien se puso a gritar mientras Tom seguía.
-Esa fue la primera vez que me di cuenta de que mi bebita estaba creciendo por que un niño le dijo que era bonita pero al otro día ella llegó de la escuela llorando por que ese niño se había ido, entre lágrimas me dijo que usaría el cabello así para recordar a ése niño y yo le prometí que siempre estaría a su lado, que jamás la abandonaría.
El chico se puso de pie para huir pero el hombre lo halo hacía el y lo miró con seriedad.
-Pero llegaste tú y me la quieres quitar.
Adrien cerró sus ojos con miedo y sintió como Tom respiraba con tristeza.
-Así que te pido que por favor la cuides y no la lastimes jamás por que no solo el corazón de ella sino también el mío estará quebrado si la lastimas.
El rubio abrió sus ojos y lo miró sorprendido.
¿Le dio su aprobación y confianza?
-Ya volvimos.
Marinette y su madre volvieron mientras Adrien las miró con enojó por llegar tarde.
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Ya cayendo la noche Marinette se despedía de su novio.
-Me disculpo por lo que sea que te haya dicho mi papá.
El sonrió y miró al cielo.
-No te preocupes, gracias a el recordé algo que pasó hace mucho tiempo y al parecer me enconte con alguien muy importante de mi infancia.
Se acercó a su confundida novia y le dio un suave y delicado besó en la frente.
-Me equivoque, no luces como una princesa, eres una, eres mi princesa.
Se fue dejando a Marinette con un sonrojo y muy confundida.
-¿Qué habrá recordado?
Se metió adentro mientras sus padres le sonreían con orgullo pero algo de nostalgia al ver que su hija ya era toda una mujer.
Y los recuerdos seguían creciendo día a día para esta pareja unida por el destinó.
Fín...
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Hola!
El momento más dolorosos para algunos padres, conocer al novio de su hija.
Esperó que les haya gustado.
Volveré...
