Declaimmer: Los personajes son creación de Haruichi Furudate, la historia es mía

Advertencia: Es temática BoyxBoy, si no te gusta abstente de leerlo


CAPÍTULO 2

Ryunosuke Tanaka no era conocido por ser paciente y el mundo lo estaba probado en ese momento; llevaba media hora cantando en aquel gimnasio, ni los de tercero ni el entrenador había llegado aún unos ocupados con asesorías sobre la universidad y otro por trabajo en la tienda.

Lo soportaría mejor sin el escándalo que armaban el grupo de chicas que miraban desde arriba a los chicos que entrenaban.

- ¿Lo viste? - gritó una

- ¡Eso fue genial! - chillo otra - ¡Es tan guapo!

- Creo que volteo a verme

"Además de escandalosas, ciegas" pensó Tanaka. El grupo nunca había sido tan popular solo hasta que empezaron a ganar pero no todos los miembros tenían fans. Kageyama y Tsukishima nadaban en cartas de amor, pasteles y galletas todos los día pero a ellos no parecía importarles, solo las aceptaban sin decir nada. "Estúpidos niñatos"

En cierto modo Tanaka no le importaban las chicas, ninguna de ellas le gustaba, solo tenía ojos para una Shimizu Kiyoko, ella era perfecta para él pero también lo era para casi la mitad de la población masculina del instituto.

Las chicas dieron tremendo grito cuando Kageyama levantó la pelota para Tsukishima y este realizó un golpe certero y potente.

- ¡Son extremadamente molesta! Solo es una práctica

Ryunosuke se sorprendió al escuchar en voz alta lo que él estaba pensando y se sorprendió aún más cuando vio a Hinata sentado en suelo, abrazando sus rodillas mientras refunfuñaba y hacia caras.

- ¿Tú también quieres algo de atención? - preguntó el mayor

El otro no contestó, siguió refunfuñando y alternando la vista de kageyama a las chicas gritonas. Algo surgió dentro de tanaka. Sospecha.

- ¡Fue una buena practica, chicos! Descansen y los veo mañana - dijo el entrenador antes de salir del gimnasio

Los de tercero fueron los primeros en salir y Tanaka tardó un poco más,antes tenía que dejar el balón en el almacén para después seguir a los demás. No pudo, alguien obstruía la entrada. Giró la cabeza en la dirección de la mirada de Hinata, a lo lejos había una chica de largos cabellos rojizos y toda sonrojada que contrastaba con su piel pálida. Era hermosa. No le sorprendió verla, había muchas chicas linda en el colegio, pero nunca había visto a Kageyama sonriendo de esa manera, enseñando sus dientes perfectos y mirando fijamente a la chica mientras halaba un mechón de su cabello.

Tanaka permaneció de pie viendo como Hinata recuperaba el dominio de su cuerpo y se alejaba hacia el lado opuesto de donde estaba Kageyama con la mirada baja y los puños cerrados con fuerza. Ya no era una sospecha, sabía qué era ese sentimiento, el mismo que él tenía cuando veía a su adorada Shimizu rodeada de idiotas. Celos.


Nuevo capítulo. nos leemos pronto

Irinna Miel